8 RAZONES POR LAS QUE UTILIZAR PAÑALES DE TELA

8 RAZONES POR LAS QUE UTILIZAR PAÑALES DE TELA

uso pañales de tela

Uso pañales de tela

Hoy en el blog, te voy a dar ocho razones para usar pañales de tela.

La primera vez que oí hablar de ellos fue en televisión en un programa sobre ecología. Por aquel entonces ya estaba embarazada de unas pocas semanas. Nunca había oído hablar de este tipo de pañales y no conocía a nadie que los utilizase habitualmente. Por ello, no era algo que entrase en mis planes más inmediatos.

En el reportaje tan solo se hacía una mención a ellos, pero en ningún momento los mostraban. Mi gran sorpresa fue  al investigar en internet, descubrí que su uso estaba más extendido de lo que yo pensaba.

Estando ya al final de la gestación volví a retomar la cuestión. Me había pasado los últimos meses recabando información y había llegado a la conclusión de que no utilizaríamos pañales desechables, al menos no de forma habitual.

¿Por qué me decidí por ellos?

  1. Por razones de salud

Los pañales desechables contienen una gran cantidad de sustancias nocivas para la salud de nuestros bebés. Esta información la desconocen la mayor parte de las mamás.

Solo enumeraré algunos de los tóxicos más habituales que podemos encontrar en la mayoría de las marcas, ya sean conocidas por su publicidad en medios de comunicación o se trate de las denominadas marcas blancas de algunos supermercados.

No hay apenas diferencias porque la composición es prácticamente la misma.

Así podemos hallar:

  • Plástico: está en todas partes.
  • Otros derivados del petróleo: a mí también me sorprende encontrarlo en el culete de nuestros bebés.
  • Hasta 50 compuestos químicos sospechosos de producir cáncer y que además tienen la capacidad de funcionar como perturbadores del sistema hormonal e inmunitario.
  • Cloro, perfumes y un largo ectcétera de compuestos de dudosa seguridad.

Si tienes interés en indagar en la cuestión te dejo este post que escribí hace algunos meses que abordaba esta cuestión. Pincha aquí si quieres saber más.

  1. Por el medioambiente

El impacto de los pañales desechables en el medioambiente es brutal. No somos conscientes de que los pañales que nuestros hijos utilizan una sola vez perdurarán en el planeta durante más de 300 o 400 años.

Los pañales desechables no son biodegradables, entre otras cosas, porque la mayor parte de su composición está formada por celulosa y derivados del petróleo.

Cuando usamos pañales de usar y tirar estamos contribuyendo a la degradación del planeta.

No sé tú, pero yo  no quiero vivir en un gran vertedero.

  1. Por el ahorro económico

El primer año de vida de tu hijo supone un desembolso económico importante que según cómo te lo plantees puede ser más elevado o no.

Sin embargo, los pañales son un producto del que no podemos prescindir.

Si optamos por pañales desechables al año podemos gastar dependiendo de la marca y de la talla entre unos 600 y 800 euros. Si esta cantidad aproximada la calculamos teniendo en cuenta la cantidad de pañales que nuestro pequeño gastará en su vida, tenemos una cifra que oscila entre los 1500 y los 2000 euros.

El coste de los pañales de tela es bastante más pequeño. Unos 25 pañales que son una cantidad razonable para un bebé, oscila entre los 400 y los 450 euros. Y lo más importante de todo: es un desembolso que harás una sola vez. Lo que nos lleva al punto siguiente.

4. Son reutilizables.

Comprando pañales de tela solo desembolsarás el dinero en una ocasión.

No tendrás que volver a preocuparte porque los pañales se han agotado antes de tiempo.

En el tiempo que tu hijo lleve pañales no necesitarás volver a comprar pañales, además si tienes otro hijo los puedes reutilizar con total tranquilidad.

Existe todo un mercado de segunda mano en torno a los pañales de tela. Se trata de una opción interesante tanto para los que solo han tenido un hijo y desean venderlos, como para aquellos que tengan una situación económica apurada y que no puedan pagar de una sola vez los pañales nuevos.

Otra opción es regalárselos a otra familia que esté interesada en ellos. Por lo que existen muchas opciones de prolongar su vida útil.

5. Son cómodos y fáciles de usar

Mi madre, que es una señora bastante mayor, puso el grito en el cielo cuando se enteró de que íbamos a comprar pañales de tela. Para ella, era un atraso terrible, casi lindando con la esclavitud.

No es la única persona que al referirle que mi pequeño lleva pañales de tela se ha horrorizado al escucharlo. En el imaginario colectivo y en la experiencia de madres y abuelas están los pañales de tela que se usaban hace 40 o 50 años.

Los pañales actuales en nada se parecen a los pañales de antaño. Los que podemos encontrar hoy en el mercado han ganado en eficacia y comodidad.  Son fáciles de poner, quitar y desmontar.

Tan sencillos son de utilizar que en la guardería donde llevamos al peque no nos han puesto ninguna pega en que los use.

6. Se lavan con facilidad

Sí, nuestras abuelas lavaban los pañales a mano, pero usando los pañales actuales no hace falta que volvamos a ello.

Los pañales de tela se pueden meter en la lavadora sin problema, tan solo hay que seguir unas breves indicaciones: lavar en programa corto y que no sobrepase los 40 grados de temperatura.

Tampoco necesitas un detergente en especial para su lavado, tan solo que sea un detergente biodegradable y sin perfume.

Cuando hay cacas que han pasado al absorbente no es necesario lavarlo a mano con aclararlo con un poco de agua caliente sale sin ninguna dificultad.

7. Previenen irritaciones y daños en la piel

Una pregunta habitual es si los peques notan la humedad cuando han mojado el pañal llevando un pañal de tela y si eso puede provocarles alguna reacción alérgica. La respuesta es no, al contrario, se producen menos irritaciones.

Una de las ventajas de los pañales de tela es su composición. Suelen estar elaborados con tejidos naturales como el bambú, el algodón orgánico o el cáñamo. Estos tejidos son suaves para la piel de bebé además de muy absorbentes.

También son transpirables por lo que la piel del bebé puede respirar. Estas características son las que favorecen que los niños que utilizan pañales de tela sufran menos irritaciones y daños en la piel.

Previenen una serie de infecciones o alergias como la dermatitis del pañal o la piel atópica. Además  de evitar rozaduras e irritaciones cutáneas.

8.  Favorecen un consumo responsable

Comprando pañales de tela contribuyes a la gestión responsable de los recursos.

Tendrás un producto casi imperecedero, es decir, que posee una duración casi ilimitada, lo que implica un ahorro económico y energético que repercute directamente en nuestro entorno. Una de las razones de su longevidad como producto está en las materias primas empleadas, que son de la mejor calidad.

Das ejemplo a tus hijos de que se puede consumir de forma razonable sin caer en el modelo consumista de usar y tirar. Educas a tus hijos para un futuro más sostenible y equilibrado.

Además apoyas a una serie de empresas de reciente creación que se dedican a crear pañales de tela en diferentes colores y diseños. Incluso si eres buena tejiendo puedes coser los pañales tu misma. En la red puedes encontrar tutoriales, te dejo uno de los que me ha parecido más interesante:

Como puedes leer hay poderosas razones por las que si vas a ser mamá o ya lo eres consideres esta posibilidad.  En el próximo post te contaré mi experiencia con los pañales de tela. Así que no te lo puedes perder.

¿Se te ocurre alguna cosa más que añadir? ¿Conoces los pañales de tela? ¿Los has utilizado? ¿Qué te parecen como alternativa a los pañales desechables?

Estoy deseando saber tu opinión.

¡Y recuerda, si te gusta, comparte! ¡Me harás muy feliz!

CULETES DESECHABLES NO, GRACIAS

CULETES DESECHABLES NO, GRACIAS

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Llámame rara, pero el peque usa pañales ecológicos. Ya antes de nacer el Vikingo ( el bebé antes conocido por Nano o Nanete), me preocupaba el impacto que nuestros actos cotidianos tienen en el medio ambiente.

La contaminación es un problema muy serio, se trata del mundo que heredarán nuestros hijos, el lugar donde crecerán  nuestros nietos. El tema es tan grave que en el año 2050 habrá más plásticos en el océano que peces. No quería ni quiero que mi hijo herede un mundo lleno de desperdicios.

Cuando investigué sobre el impacto medioambiental que supone el uso de pañales desechables me llevé las manos a la cabeza. Si calculamos que un bebé puede gastar de media unos 7-8 pañales al día, durante al menos sus 30 primeros meses de vida, nos salen unos 7.200 pañales. Si a esta cantidad le sumamos la del resto de bebés que también los utilizan, la cantidad se convierte en inmanejable. Hablamos de más de 900.000 toneladas anuales sólo en España. Una conocida marca de pañales calculó que con los pañales sucios generados se podría llenar el estadio Santiago Bernabéu más de dos veces.

Pero esto no es todo, uno de los principales problemas de los pañales desechables es que no son biodegradables. Un pañal desechable tarda entre 300 y 400 años en descomponerse, como sigamos a este ritmo hundiremos el planeta a base de pañales sucios.

Sí, vale, soy una friki. A todos nos interesa mucho la ecología, siempre y cuando no nos suponga hacer ningún esfuerzo. Pero te animo a seguir leyendo porque lo que viene a continuación quizás te interese mucho más.

Una de las razones por las que es tan complicada la desintegración de los pañales desechables tiene que ver con su composición. En su mayoría están formados por celulosa y materiales derivados del petróleo (¡ay!, el oro negro está en todas partes). Siguiendo la información que ofrece la Dra Odile Fernández en su blog, podemos encontrar en los pañales aproximadamente 50 productos químicos, muchos de ellos perturbadores del sistema hormonal e inmunitario.

De algunos de estos componentes químicos se ocupa un estudio llevado a cabo en 1.999 en los laboratorios Anderson, descubrieron que los pañales desechables liberan componentes volátiles orgánicos que incluyen tolueno, etilbenceno, xileno y dipenteno, en otra ocasión hablaremos de estos entrañables amigos. Sólo diré por hoy, que estos componentes son tóxicos y que su exposición continuada puede provocar cáncer y daño cerebral.

Además encontraron cierta relación entre estos componentes y un mayor riesgo de padecer asma, infecciones respiratorias y cutáneas debido al poliacrilato de sodio, que es el principal absorbente de los pañales desechables.

Otro interesante componente es el tributilestaño (TBT) que fue analizado por Greenpeace Alemania. La ONG descubrió que este compuesto puede provocar cáncer y trastornos graves del sistema nervioso, ya que altera el equilibrio hormonal y el sistema inmunitario.

Para que os hagáis una idea, como tiene un alto poder como pesticida, se emplea como pintura en los cascos de los barcos, buques o puertos. También es el responsable del cambio de sexo de los moluscos gallegos.

A este cóctel químico, debemos sumarle la pasta de madera blanqueada con cloro, perfumes y conservantes.

Otro estudio realizado en Alemania descubrió que los bebés de sexo masculino, que usaban pañales desechables, manifestaban una temperatura escrotal tan elevada que podría causar infertilidad en su edad adulta. En concreto, la temperatura subía hasta 5º grados, perjudicando el mecanismo fisiológico de refrigeración testicular necesario para la creación de espermatozoides.

Ahora ya podéis llamarme alarmista, exagerada o crédula. Pero os dejo un dato más para la reflexión. Si tan seguros son para la salud los pañales desechables estándar que nos venden, ¿por qué las empresas que los venden no están obligadas a dar a conocer sus ingredientes básicos?

Y no me vengáis con eso del secreto profesional, porque estamos hablando de un tema muy serio, los pañales con los que están en contacto nuestros hijos 24 horas al día sus primeros años de vida. Al ser un tema de interés público deberíamos poder saber cuál es su composición. Es más, deberíamos saberlo para poder elegir y exigir a esas empresas que eliminen los componentes tóxicos.

A estas alturas alguien pensará que son desvaríos de una madre reciente abducida por el discurso ecologista más extremo. Pues no, me baso en información proporcionada por organismos y personas de reconocido prestigio que luchan contra la presencia de los químicos peligrosos de síntesis en nuestra vida.

Una de estas personas es la Dra Odile Fernández Martínez. Os animo a visitar su blog, del que he sacado parte de la información contenida en el post. Además de médico de familia, superó un cáncer de ovario estadio IV en 2010. Se trata de una eminencia en el tema de la lucha contra el cáncer, tiene varios libros publicados y da conferencias por toda España.

Para mí es una referencia constante y una inspiración.

¿Y vosotros que opináis?

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