COMO SOBREVIVIR A LOS COMENTARIOS 2ª PARTE

COMO SOBREVIVIR A LOS COMENTARIOS 2ª PARTE

Como sobrevivir a los comentarios impertinentes

Volvemos con la segunda parte de Cómo sobrevivir a los comentarios impertinentes, inadecuados, incómodos y en más de una ocasión malintencionados.

Hoy me acompañan otras mamás que nos dan su punto de vista y sus salidas más ingeniosas para salir de estas situaciones sin perder la sonrisa.

Ponte cómoda que empezamos:

MARIBEL MARTÍN de Maral Maternal

Como sobrevivir a los comentarios

www.maralmaternal.com

Me llamo Maribel Martín, soy mamá de Diego, y matrona. Soy la fundadora del proyecto Maral maternal, un espacio donde apoyar y acompañar a las madres durante su proceso de maternidad. Mi objetivo fundamental es que todas las madres y padres disfruten al máximo de la maternidad y la paternidad de una forma consciente.

  1. ¿Cuál es el comentario más impertinente que has recibido desde que eres madre sobre el estilo de crianza que has elegido para tus hijos?

Me cuesta decir sólo uno, porque en realidad considero impertinentes los comentarios que se meten en la crianza de mi hijo y el funcionamiento de mi familia. Nosotros seguimos con lactancia materna (llamada prolongada, aunque este término no es lo más adecuado), y cada vez que le he dado el pecho a mi hijo, siendo mayor de año y medio, he recibido multitud de comentarios. Un día una señora que no conocía de nada, se acercó y le dijo a mi hijo que dejara la teta, que “ya no tenía edad”. Me parece increíble que alguien se tome esas confianzas sin conocernos de nada. ¿Os imagináis entrar en un bar y decirle a una persona “Oiga no se coma ese sándwich mixto que usted tiene edad de un bocadillo de patatas”?

2. ¿Cómo sueles contestar a esos comentarios que están fuera de lugar? ¿Cómo encaras las preguntas incómodas (también denominadas preguntas mamporreras)?

Pues antes intentaba no darles demasiada importancia, y simplemente no les hacía caso. Desde hace un tiempo ya respondo, de forma educada, pero le indico a la persona que la forma de alimentar, dormir, vestir,…a mi hijo, solo nos incumbe a sus padres; así que amablemente les digo que seguiremos así y que sus opiniones no influirán en nuestros actos. Aunque debo reconocer que hay días y situaciones que mantener la compostura y ser amable es complicado, pero me sereno y lo consigo. Me parece importante el mensaje que le doy a mi hijo: “si creo que algo está bien lo debo hacer, y las opiniones de los demás, aunque se respetan, no deben marcar mis actos”.

3. ¿Qué consejos darías a madres primerizas ante comentarios desafortunados y consejos peregrinos? ¿Cómo pueden protegerse de ellos?

Lo primero que les diría a las madres primerizas es que intenten hacer oídos sordos a los comentarios desafortunados, a los consejos no pedidos…Que hagan caso a su instinto, que es el que mejor les va a indicar si todo va bien. Luego un truco que funciona muy bien es el de: “Me lo ha dicho el pediatra”, esta frase es mágica. Si la dices, la respuesta que obtienes es: “Ah, si lo ha dicho el pediatra, estará bien”, y así de esta forma, ya no te van a volver a decir nada más al respecto.

 

AGUA  de ¿Quién dijo dieta?

Como sobrevivir a los comentarios impertinentes

www.quiendijodieta.com

Mi nombre es Agua, y en ¿Quién dijo dieta?, ayudo a las personas con sobrepeso y obesidad, o con un largo historial de dietas a sus espaldas, a normalizar su alimentación y llegar a su peso ideal de un modo simple y duradero, que se adapte a la vida familiar, laboral y social de mis clientes. Además, en el blog comparto gratuitamente muchos consejos para perder peso sin perder la alegría.

  1. ¿Cuál es el comentario más impertinente que has recibido desde que eres madre sobre el estilo de crianza que has elegido para tus hijos?

Por suerte, mi familia cercana me apoya en el modo en que he decidido criar a mi hija, y los comentarios impertinentes llegan desde conocidos cuya opinión me afecta menos. En general, evito los temas “peliagudos”, porque no es asunto de nadie el modo en que crío a mi hija, pero si me preguntan abiertamente tampoco miento. Por ejemplo, hablando en mi trabajo de que practicamos colecho, hubo algún comentario impertinente diciendo que “¡Uy, pues cuando te la quieras sacar de la cama te va a costar horrores!”. En algunos entornos, si comento que aún doy el pecho a mi hija de dos años, noto abierta desaprobación, aunque suelen ser lo suficientemente prudentes como para no decirme nada.

2. ¿Cómo sueles contestar a esos comentarios que están fuera de lugar? ¿Cómo encaras las preguntas incómodas (también denominadas preguntas mamporreras)?

Pues como me gusta evitar el conflicto, suelo darles la razón para que se queden contentos, y luego en mi casa hago lo que me da la gana, y crío a mi hija según mi instinto, no según la opinión de los demás.

3. ¿Qué consejos darías a madres primerizas ante comentarios desafortunados y consejos peregrinos? ¿Cómo pueden protegerse de ellos?

Que no dejen que les afecte y críen a sus hijos como les parezca. Nadie tiene derecho a decidir ni dar opiniones no solicitadas sobre cómo quieres tú criar a tus hijos. Y tómatelo con filosofía, porque hagas lo que hagas, siempre habrá quien te critique, así que sea al menos por hacer lo que tú quieres 😉

 

CARO MARSO de Cool and MunComo sobrevivir a los comentarios impertinentes

http://coolandmum.com/

Soy Carolina, la mamá, escritora y editora detrás de Cool & Mum. Tengo dos niños de 6 años y 21 meses, y como ellos son mi prioridad número uno y con los que más disfruto mi día a día, no dudé en crear este espacio hace un año y medio sobre LIFESTYLE Y CRIANZA. 

  1. ¿Cuál es el comentario más impertinente que has recibido desde que eres madre sobre el estilo de crianza que has elegido para tus hijos?

Una vez me llamaron RACISTA en un comentario y me dejó a cuadros literalmente. Era una entrada que había escrito ya hacía tiempo, de hecho era mi tercera entrada en el blog, sobre cómo tramitar el pasaporte para los bebés recién nacidos en Inglaterra. Creo que la persona lo sacó todo de contexto y le llevó a llamarme racista. ¡Así sin más!

2. ¿Cómo sueles contestar a esos comentarios que están fuera de lugar? ¿Cómo encaras las preguntas incómodas (también denominadas preguntas mamporreras)?

Si  son comentarios muy ofensivos no contesto, incluso bloqueo. Solo contesto cuando veo que la persona aún preguntando cosas incómodas no tiene maldad y lo hace con buena educación y respeto, entonces así, no me importa entrar en una «discusión» o intercambio de opiniones.

3. ¿Qué consejos darías a madres primerizas ante comentarios desafortunados y consejos peregrinos? ¿Cómo pueden protegerse de ellos?

Oídos sordos, creo que es lo mejor que se puede hacer como madre primeriza. Todo el mundo te va a contar historias de su parto, de cómo debes criar, de cómo se murió el bebé de su vecina del pueblo, etc. La gente no mide sus palabras, ni piensa que esa futura mamá está asustada y que con este tipo de comentarios solo empeoran las cosas. Por eso, no hay que hacer ni caso al no ser que sea un profesional del tema.

 

MO QUERALT de Educavida

Como sobrevivir a los comentarios impertinentes

www.educavida.com

Me llamo Mo y trabajo para los niños. Soy especialista en Pedagogía Terapéutica y me dedico al coaching y orientación familiar.  En una sociedad llena de condicionamientos, estereotipos y prejuicios entorno a la crianza, debemos despertar el sentido común y el instinto para educar utilizando los recursos y herramientas que funcionen mejor para cada familia, tratando de ayudar a los niños a través de los padres.

  1. ¿Cuál es el comentario más impertinente que has recibido desde que eres madre sobre el estilo de crianza que has elegido para tus hijos?

¡Uf! Demasiados, jajaja. ¡Además teniendo en cuenta que la mayoría de ellos saben a qué me dedico! Pues siguen pensando que tienen derecho a darme lecciones personas que no tienen ni hijos. Por poner un ejemplo, una vez, en pleno colapso emocional (rabieta) de mi hija, una prima me dijo que se lo tendría que parar de golpe con una buena ducha fría.

2¿Cómo sueles contestar a esos comentarios que están fuera de lugar? ¿Cómo encaras las preguntas incómodas (también denominadas preguntas mamporreras)?

Les digo lo que pienso, sin tapujos, y además les invito a informarse más. Cuando me hacen según que preguntas les respondo con otra pregunta: “¿Quién te ha dicho eso o donde lo has oído o leído?”. Todas las fuentes que nombran no se agarran por ningún sitio.

3. ¿Qué consejos darías a madres primerizas ante comentarios desafortunados y consejos peregrinos? ¿Cómo pueden protegerse de ellos?

Que no sigan ningún consejo. Que se los apunten todos y los consulten primero. Que lean los pros y contras y decidan el camino que mejor les vaya a ellos como padres y a sus hijos.

LUISA GONZÁLEZ  de Mundo Mamá Crea

luisa

http://mundomamacrea.blogpost.com

Soy Luisa González, docente de educación preescolar, mamá de dos uno de 14 y otra de 6 años; tengo un blog dirigido a madres, donde cuento mi experiencia y ayudo con tips de crianza, educación, alimentación y hazlo tú misma.

  1. ¿Cuál es el comentario más impertinente que has recibido desde que eres madre sobre el estilo de crianza que has elegido para tus hijos?

Cuando escogí dar lactancia exclusiva a mi hijo hasta los seis meses de edad; me decían de todo, que no lo alimenta, que le daba sed, que no lo podían cuidar porque estaba muy mal acostumbrado con esa teta. Con mi segunda hija fue lo mismo, muchos comentarios que le ponen la cabeza gigante a uno, aunque sabes como madre que haces lo mejor por tus pequeños.

2. ¿Cómo sueles contestar a esos comentarios que están fuera de lugar? ¿Cómo encaras las preguntas incómodas (también denominadas preguntas mamporreras)?

Trato al máximo de ignorar lo que no va con mis valores y creencias, soy una mamá que lee y trata de buscar la mejor alternativa para llevar adelante a sus hijos; es por eso que si el comentario está fuera de contexto, ignorarlo es la mejor opción.

3. ¿Qué consejos darías a madres primerizas ante comentarios desafortunados y consejos peregrinos? ¿Cómo pueden protegerse de ellos?

Informase es la mejor arma, leer sobre el proceso evolutivo y la alimentación para cada etapa de su bebe; para protegerte solo existe tú intuición de madre, es la que te lleva por el mejor camino.

 

LÉDIF TORRES de Soy un Cerezo

Como sobrevivir a los comentarios impertinentes

www.soyuncerezo.com

Soy Lédif Torres, mujer venezolana, mamá de Valentina y de Grecia, ingeniero electrónica de profesión, especialista y consejera de lactancia materna, con experiencia propia de 49 meses amamantando de los cuales 17 han sido en tándem.

Soy promotora de crianza respetuosa, en caminos de convertirme en consultora. Lo que hago es acompañar a las nuevas madres durante el establecimiento de la lactancia, abordando sus dudas desde su historia real y sus necesidades afectivas.

  1. ¿Cuál es el comentario más impertinente que has recibido desde que eres madre sobre el estilo de crianza que has elegido para tus hijos?

Una vez, estando en casa de un familiar cercano, habían recibido unas visitas y como era de esperar, intentaron hacerle unas bromas a Valentina, pero ella no estaba de ganas para jugar con desconocidas, así que las miró muy seria, se dio la vuelta y se fue a jugar aparte.La reacción de ellas fue levantar la voz diciéndome que “esa niña es una malcriada, ella tiene que ser educada con los adultos cuando le hablan. Vas a tener que darle unas nalgadas para que aprenda a comportarse”Lo peor de todo fue que mi cuñada y mi suegra se empezaron a reír, celebrando el comentario de la visita. Y ese día no me pude contener. Las puse a cada una en su sitio y aunque eso me generó un problema gigante, fue un buen punto para marcar límites entre ellas y nosotras.Y otro comentario que se repite mucho desde hace 4 años es que le quite ya el pecho porque eso de estar amamantando después de los 6 meses, sólo les va a generar problemas y aberraciones a mis hijas.

Es una de las cosas más estúpidas que me dicen. Al principio me ponía roja de la ira pero después de practicar algunos ejercicios mentales, lo que empecé a hacer fue dar clases de lactancia, contando desde sus beneficios hasta el comportamiento de la leche. ¡Es increíble, pero funciona! Con esta actitud, la gente me ha dejado en paz.

2. ¿Cómo sueles contestar a eso3s comentarios que están fuera de lugar? ¿Cómo encaras las preguntas incómodas (también denominadas preguntas mamporreras)?

¡Respirando! He dedicado muchas horas y esfuerzo para aprender que cuando una persona me regala un comentario hiriente, si no lo recibo, ella se queda con él.Y por supuesto, en cuanto tengo la oportunidad, me aparto de su lado. Esto es algo que siempre hago. No suelo caer en discusiones tratando de explicar mi forma de vida y mucho menos queriendo convencer a alguien que piensa de forma tan diferente a mí.3.

3. ¿Qué consejos darías a madres primerizas ante comentarios desafortunados y consejos peregrinos? ¿Cómo pueden protegerse de ellos?

Lo primero es hablarles y contarles mis propias experiencias antes que tengan a sus bebés, para mí es clave la preparación prenatal, porque aunque en ese momento la información no sea entendida, cuando llegue el momento, se activará el recuerdo de lo que habíamos conversado.Pero sabemos que en la realidad, la mayoría de las situaciones se van atendiendo en el mismo momento que pasan, entonces, si puedo las abrazo y las invito a que dediquen tiempo para entrenar su mente porque este tipo de situaciones se va a repetir constantemente y es algo que no podemos controlar. Que sepan que con palabras y reclamos no vamos a lograr hacer cambiar las actitudes de los demás, pero sí podemos encargarnos de cambiar nuestra propia manera de reaccionar y de gestionar este tipo de situaciones.

CRISTINA OLIVA de El Tiempo de los Intentos

Como sobrevivir a los comentarios impertinentes

www.eltiempodelosintentos.com

Soy Cristina Oliva, periodista, educadora y Doula en formación y divulgo información y reflexión sobre crianza respetuosa y maternidad consciente porque creo firmemente en la transformación personal y social que suponen.

Acompaño y sostengo a madres que desean aceptarse, crecer y criar desde el amor, el respeto y el instinto, mientras recorro yo misma el camino. Lo hago a través de talleres de escritura liberadora y también de manera presencial.

  1. ¿Cuál es el comentario más impertinente que has recibido desde que eres madre sobre el estilo de crianza que has elegido para tus hijos?

He vivido y he sido testigo de muchos, aunque tengo la suerte de que mi entorno ha sido bastante respetuoso con nuestra manera de criar, pese a constatar a menudo la duda o la incomprensión en sus ojos.Así, pensando me vienen tres tipos de comentario impertinente e hiriente: uno dirigido a mí y dos dirigidos a mi hijo, todos provenientes de gente desconocida.A mí los que más me indignan son los que me infantilizan como madre, diciéndome que lo paso yo peor que él, que soy una exagerada, que para qué me preocupo tanto o le doy vueltas a un tema, o comentarios de personal sanitario tipo “Ay, esta mamá, que todavía no sabe que….”A mi hijo le preguntaron en dos ocasiones, cuando tenía año y medio largo, si no le daba vergüenza seguir tomando teta tan mayor. Y demasiadas veces ha tenido que oír eso de “¡pero si ese juego/prenda/vehículo/libreta es de niña!”.

2. ¿Cómo sueles contestar a esos comentarios que están fuera de lugar? ¿Cómo encaras las preguntas incómodas (también denominadas preguntas mamporreras)?

Depende de la ocasión decido si la batalla vale la pena o no, si mi hijo lo va a pasar peor en medio de un enfrentamiento o si, por el contrario, debo marcar límites por mí y por él.En general, trato con mis palabras, correctas pero firmes, dejar claro lo que pienso y que no voy a entrar a debatirlo con cada persona que me cruzo en la vida. Sobre la teta era muy clara y no permitía que nadie hiciera sentir mal a mi hijo por lactar y tener ese vínculo especial con su madre que finalizó, de manera natural, cuando llegó el momento.

3. ¿Qué consejos darías a madres primerizas ante comentarios desafortunados y consejos peregrinos? ¿Cómo pueden protegerse de ellos?

Respirar… y valorar si vale la pena responder o no. Si es que sí, hacerlo con calma y de manera contundente y pasar rápidamente a otra cosa para no dar opción a continuar con el tema. Sobre todo, si el comentario es dirigido a un niño pequeño y tiene el potencial de hacerlo sentir mal, yo considero que es bueno intervenir pues son muchos los mandatos sociales que salen por la boca de la gente sin casi darse cuenta. Lo diferente choca y, aunque cada vez somos más, seguimos educando a contracorriente. Y así, nuestros hijos oyen nuestras palabras y entienden, cada vez más, que no tienen por qué sentirse culpables de aquello que se les reprocha y que en nuestra familia nos regimos por el principio del respeto mutuo.

Seguro que tú también tienes más de una historia sobre comentarios impertinentes. Cuéntanoslos. Estamos deseando que los compartas con nosotras. ¿Te animas?

UN DUELO SILENCIADO

UN DUELO SILENCIADO

Pérdida perinatal

Un duelo silenciado

He tocado tus lágrimas con dedos invisibles para consolarte.

 

       Sé que piensas en mí a menudo, durante el día, durante la noche, en tus sueños, al entrar a un cuarto vacío, sabiendo que nunca estaré allí contigo.

 

Tú que sin ningún egoísmo me diste tanto de ti misma. En lo más íntimo de tu ser creaste un mundo especial para mí. Un mundo de alegría, de amor y también de tristeza y de dolor. Todo lo que una persona puede sentir lo compartiste conmigo.

 

 Y aunque nunca podré sentirme arrullado en tus brazos, ya sentí el latido de tu corazón como una canción de cuna y tu espíritu dándome un lugar seguro, protegiéndome y preparándome para lo que vendría después.

 

Pero a veces el viaje de la vida separa a las almas. Y es verdad, tuve que irme a otro lugar. Ojalá hubiera podido quedarme, ojalá hubiera sido una decisión que tú o yo hubiéramos podido tomar.

 

        Quiero que sepas que dónde estés, siempre estarás conmigo. Tu amor fue el primero para mí, la primera alegría, y también tu alma, la primera que por siempre conoceré.

 

        Tú me has dado el valor y el ánimo para continuar mi viaje. Espero poder hacer lo mismo por ti

 

        El latido de tu corazón siempre me lleva hacia ti.

Autor: anónimo.

Tengo el placer de presentaros a Nora Cairo. Una gran mujer y una gran profesional que hoy nos visita para compartir con nosotras sus conocimientos y experiencia tratando con mujeres que sufrieron la temprana muerte de sus hijos o antes de nacer o poco después del parto.

Gracias, Nora, por darle voz a tantas madres que aún sufren y por ayudarnos al entorno más cercano a apoyar a esas madres desoladas por la pérdida.

Nuestra invitada es psicóloga clínica, doctorada en relaciones de género. Toda su trayectoria profesional ha estado centrada en ayudar a las mujeres a conocerse mejor, a entenderse, cuidarse y legitimarse. Aunque actualmente su página está actualizándose, a través de este link puedes visitar su web.

Y ahora sí, os dejo con ella y con su sabiduría:

La muerte sigue siendo un tema tabú, por el miedo y la tristeza que nos produce, pero cuando se habla de la muerte de un hijo las emociones son devastadoras.

Vivir la pérdida de un bebé en las etapas finales del embarazo, durante el nacimiento o en las primeras horas de vida, hace que el vacío, el aislamiento y la desolación se hagan presentes.

Nos encontramos con una madre que está inmersa en un proceso de extrema sensibilización, la naturaleza la fue preparando para conectarse con un ser que se comunica de forma muy primaria.

La supervivencia del niño depende de la capacidad de la madre para entender sus necesidades.

Cuando sucede la pérdida del hijo, hay una mamá extremadamente sensibilizada, para quién el dolor es inmenso, y  un entorno que, por lo general, no le sostiene emocionalmente como ella necesita.

Muchas veces, lo que está presente es el “Acto Médico” que se ocupa de determinar el motivo de la muerte del niño y que pone el foco en que la madre se recupere físicamente.

Ocuparse del dolor emocional no está en los protocolos y por ello  queda silenciado

Así se van creando nuevas fuentes de dolor en lugar de aliviarlo:

Lo envolvieron y se lo llevaron, sin ni siquiera enseñármelo

Todos se fueron y me dejaron sola con la auxiliar de limpieza

“Hasta se llevaron a mi pareja para firmar unos papeles”

“Luego me llevaron nuevamente a Maternidad, junto con mujeres que sí habían tenido a sus hijos”.

“Escuchaba  llantos de bebés y veía la alegría de todos celebrando”

La sociedad tiende a hacer invisible este nacimiento.

No hay ningún lugar íntimo previsto para que los padres estén con su hijo todo el tiempo que necesiten, lloren y se despidan de él.

No pueden inscribir el nacimiento en el Libro de Familia

Se dan medicinas para cortar la leche para borrar lo más rápido posible todo vestigio del nacimiento.

Nadie les prepara para volver a su casa con los brazos vacíos.

Al entorno cercano también se le hace difícil enfrentar la pérdida de un niño al que nadie llegó a conocer y del cual no existe memoria.

¿Cómo despedirse de alguien a quién se le iba a dar la bienvenida?

Es un dolor por lo que iba a ser, por esa vida juntos soñada.

Muchas veces la vivencia de la presencia del hijo es sólo para su madre.

Los demás saben del niño a través de ella, de su relato, de su cuerpo, de sus cambios emocionales.

Nadie sabe cómo consolar a esta madre y cuándo lo hacen tratan que ella niegue la realidad del dolor por la pérdida de su bebé:

Eres joven, ya tendrás otros”

“No te preocupes, no lo has conocido, pronto lo superarás “.

En estos momentos no hay que consolar, hay que acompañar.

Hay que permitirle a esta mamá llorar por la muerte de su bebé, necesita expresar su dolor, su ira, su desesperanza.

Hay que hacer un acompañamiento silencioso, no se necesitan palabras, se necesita presencia.

Perder a un hijo es una vivencia devastadora y es un duelo difícil de procesar.

Por ello ayudará mucho tener en cuenta lo siguiente:

La madre necesita ver a su hijo, tocarlo, tenerlo entre sus brazos, expresar todo su amor y su dolor.

Ella decidirá si necesita hacerlo sola o acompañada.

Ella determinará el tiempo que necesite para despedirse de él.

Solicitar siempre, si continúa en la clínica, que lo haga en un lugar alejado de la sala de maternidad.

Acompañarla de una manera tal, que pueda expresar lo que siente y también respetar su silencio.

Es importante llamar por su nombre al bebé.

Es necesario conservar objetos que le recuerden.

Ayuda mucho contactarse con grupos de padres y madres que han vivido esta experiencia.

En definitiva, visibilizar y procesar un momento vital extremadamente doloroso.

 

Honrar la memoria de los hijos ayuda a vivir con paz y equilibrio la vida de los padres y sus hermanos.

Ellos forman parte de la familia, de su historia y de sus vidas.

EMPODÉRATE

EMPODÉRATE

empoderate

Empodérate para vivir tu maternidad con libertad y consciencia.

Porque empoderarse es tomar las riendas de tu vida, tomar tus propias decisiones y mantenerte firme en aquello que crees sin que te importen las opiniones de otras personas.

Personas que, aunque sean muy cercanas, creen saber cómo debes educar o criar a tu hijo sin comprender que esa es tu labor y que la ejercerás con responsabilidad.

Reivindica el derecho que tienes de hacer las cosas como tú consideres mejor, que para eso eres la madre de esa criatura.

Ten confianza, la maternidad es un instinto muy arraigado en nuestra naturaleza.

Sabemos ser madres, pero queremos vivir ese rol a nuestra manera o desde nuestra filosofía de vida.

Porque tú y sólo tú conoces a tu hijo y sabes cuáles son sus necesidades.

Empoderarse para escuchar aquello que creas valioso y desechar aquello que consideres que no se ajusta a lo que quieres para vosotros. Porque aunque todas las opiniones son respetables, no todas tienen el mismo valor e incluso algunas vienen a minar tu confianza o a crearte incertidumbre.

Empoderarte para pegarle un corte a aquellas personas que se inmiscuyen en tu labor como madre y que creen que necesitas que te guíen:

Es que eres muy joven,

yo he criado tres hijos,

así se ha hecho toda la vida.

Pues no, no necesito opiniones gratuitas que no he pedido. Muchas gracias.

Empoderarte para hacer oídos sordos a los comentarios impertinentes que tratan de socavar tu confianza. Aquellas personas que siembran dudas con comentarios como:

No tienes suficiente leche,

Tu leche no alimenta,

El niño se queda con hambre,

¿Otra vez le vas a dar de comer?

Aunque sean personas muy queridas de tu entorno, no tienen un  máster en lactancia y desconocen cómo funciona.

Empoderarte para hacer oídos sordos a aquellos que opinan, sin tener ni idea y sin que les hayas dado pie a ello, pero que te dirán con cierto aire mandón que estás malcriando a tu hijo:

No le cojas que se acostumbrará a los brazos,

Te tiene tomada la medida,

Está muy mal acostumbrado,

Es un egoísta.

Por favor, ¡hablamos de bebés!

Empoderarse para enfrentarse a profesionales que tienen muy poco tacto y que por no reconocer que han cometido un error te toman por tonta y tratan de convencerte de cualquier cosa.

Soy madre primeriza, no imbécil.

El mundo está lleno de malas determinaciones tomadas por terceras personas. Toma tus propias decisiones, que tus equivocaciones sean tuyas no de tu pediatra o de la enfermera de turno.

Empoderarse para no hacer caso de las críticas y que nos resbalen. Críticas por no hacer lo que la sociedad o tu entorno espera que hagas:

¡Cómo no le vas a dar puré al niño!,

No practiques colecho que es antinatural y le crearás un trauma,

No le lleves cargado que te harás polvo la espalda,

Pásalo a su habitación cuanto antes

y un largo etcétera de recomendaciones basadas en una crianza que tú no has elegido.

Empodérate y no admitas que te llamen vaga, en el caso de que hayas tenido la oportunidad de tomarte una excedencia. No tienes porqué justificar ante nadie que has optado por retrasar el momento de incorporarte al trabajo para poder dedicarle esos meses de exclusividad a tu hijo. Más de una persona te dirá:

Menudas vacaciones que te vas a pegar, Vaya excusa para no currar,

o comentarios a tu pareja del tipo: No se vaya a acostumbrar.

No lo permitas.

Desde luego, resulta muy ofensivo. Porque esa decisión la tomas pensando únicamente en tu hijo y en el vínculo que quieres establecer y mantener con él. Comprarte un coche nuevo o costearte unas vacaciones en el Caribe no suscita tanta controversia.

Empoderarte para no escuchar esos mensajes del pasado que han calado tan hondo que parecen ser dogma de fe:

El pecho se da cada tres horas y no más de diez minutos,

Los niños duermen a los seis meses del tirón,

Tiene que aprender a dormirse solo,

No le consueles cuando llora que te está manipulando,

Este niño tiene vicio con la teta,

y un suma y sigue de consejos que nunca pediste.

Empoderarte para no permitir que nadie deje llorar a tu hijo: Los niños necesitan llorar, les ayuda a ensanchar sus pulmones.

Pues no, no lo voy a tolerar. Nunca dejaré llorar a mi hijo.

Si los adultos necesitan consuelo cuando lloran no entiendo por qué debemos negárselo a un niño. Ten valor para enfrentarte a esos comentarios desafortunados y escucha lo que tu instinto de madre te dice.

Empoderarte con la finalidad de que tu pequeño o pequeña sea respetado como el ser humano que es.

Defiende sus derechos y no permitas que otras personas le obliguen a hacer lo que no quiere, como dar besos si no le apetece o comer algo que sabes que no le gusta.

Tu hijo es un ser humano libre y, no por ser niño, tiene amputada la voluntad.

Defiéndelo.

Empodérate y pide respeto por el estilo de familia que has elegido. Que nadie tiene por qué cuestionar o criticar. Hablar desde la ignorancia es deporte nacional y de niños, hasta el frutero parece saber más que tú.

Y desde luego, no puedes contentar a todo el mundo, no lo olvides.

Empoderarte para pensar por ti misma como quieres afrontar la educación de tu hijo, estar preparada para equivocarte, para rectificar si es necesario, para adaptarte a cada nueva situación y para aprender de tu pequeño, porque ellos nos dan verdaderas lecciones de vida.

En definitiva, empodérate y ponte el mundo por montera.

La maternidad no es fácil pero es tu camino y tú decides cómo transitarlo, si con un montón de ruido a tu alrededor o con la tranquilidad de hacer lo que tú y tu pareja habéis consensuado y decidido en cada momento.

Pero por encima de todo disfruta, disfruta y disfruta de ser madre, de cada instante porque el tiempo pasa muy rápido y antes de que te des cuenta tu pequeño habrá crecido.

Cada etapa pasada no vuelve.

Y recuerda, el pequeño de hoy será el adulto de mañana.

Cuídalo como el más preciado tesoro.

Y tú, ¿te sientes empoderada?

ESTAMOS DE VUELTA

ESTAMOS DE VUELTA

estamos de vuelta

 

Tengo el inmenso placer de comunicaros que estamos de regreso.  Vuelvo con las pilas cargadas y con muchas ganas de contaros cosas y de disfrutar de este espacio que durante unos meses ha estado parado.

Desde aquel día de mediados de marzo en que os comunicaba que dejaba de bloguear por una temporada, han pasado muchos acontecimientos, la mayoría de ellos maravillosos.

He ganado una plaza como funcionaria.

Mi peque ha cumplido su primer año.

Me he formado en el mundo blogger.

Y he encontrado unas fantásticas compañeras de viaje.

La fortuna que siempre es generosa conmigo, me ha rodeado de grandes personas que han impulsado mi camino, que me han ayudado a replantearme este proyecto y a como llevarlo hacia adelante.

Como puedes ver, estamos de estreno tanto por dentro como por fuera.

En este proceso he contado con la inestimable ayuda de Verónica Carrillo Robayo, que me ha guiado en este difícil camino de migrar a WordPress.org y que ha diseñado conmigo el blog desde cero.

Te invito a conocer su pagina, GenialWeb. En su espacio puedes encontrar tutoriales muy útiles y valiosa información para diseñar sitios web.

También tenemos logo nuevo, gracias a Celia del Sofá Blanco, si aún no conoces su blog tienes que pasarte por él sin falta.

De todos modos aún estamos ultimando detalles, así que es posible que el diseño del blog aún se modifique un poco en los próximos días.

Espero que todos estos cambios sean de tu agrado y te sientas como en tu casa. Me encantará escuchar tus sugerencias.

Pero no sólo de la imagen vive esta bloguera, poco a poco os iré contando las novedades que podéis encontrar en esta nueva etapa. De momento decirte que publicaré entre uno y dos días por semana. El trabajo y el Vikingo no me dejan mucho tiempo libre para dedicarme al blog.

Me centraré en temas de crianza y maternidad, sin descuidar la temática educativa en dos vertientes: nuestros hijos y nosotras. Ya tendremos tiempo de ir concretando estas cuestiones.

Hoy me gustaría contarte que septiembre es un mes muy importante para mí, inició  una nueva etapa, tanto en lo profesional como en lo personal.

Pero también es especial por otro motivo, en septiembre empezó todo.

La elección del 19 de septiembre para relanzar el blog no es una fecha elegida al azar, es un día que no olvidaré nunca. Tal día como hoy hace dos años supe que estaba embarazada, contra todo pronóstico y a pesar de que los médicos decían que era imposible.

Recuerdo la confusión que sentí, la ambivalencia de sentimientos, alegría, sorpresa, miedo… El nudo en el estómago.

¿Y ahora qué?

Nueve meses por delante para pensar y hacerte a la idea son muchos meses, y al mismo tiempo, muy pocos. Nadie te prepara para ser madre, y sin embargo, es el mejor papel que realizarás nunca.

Han pasado dos años y aún me da vértigo solo de pensar en lo muchísimo que ha cambiado mi vida desde entonces.

No solo mi vida ha dado un giro, yo también he cambiado y he crecido como ser humano. No hay nada como ser madre para situarte en el mundo.

Me he cuestionado verdades hasta entonces inamovibles y he transitado por un camino nuevo hasta encontrarme a mí misma.

Mis prioridades se han modificado y mis hábitos de consumo se han transformado, eso me ha hecho sentirme mucho más libre de lo que era antes.

He aceptado los cambios con optimismo y he abierto mi mente a la consciencia.

Me seguiré equivocando, no hay duda. De lo que estoy segura, es que mis errores serán míos o nuestros pero no de terceros que impongan su punto de vista.

Queda muy poco de aquella urbanita que un día decidió marcharse a la sierra por amor. No la añoro, ni la echo en falta.

Ahora transito por un concepto nuevo, alrededor de él gira mi nueva vida, la crianza sostenible.

Hablaremos de él en el futuro y lo que significa para mí, pero si quieres un adelanto, te dejo un enlace a un post que ahonda en esta cuestión: porqué escribir un blog sobre crianza sostenible.

Si tú también estás en un proceso de cambio y transitas hacia la consciencia y la libertad, entonces no puedes perderte este nuevo comienzo.

¡Feliz lunes!

MERECIÓ LA PENA

MERECIÓ LA PENA

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Por fin se acabaron las oposiciones y con un poco de suerte lo de opositar. Han sido unos meses muy duros, pero todo en la vida tiene su recompensa. Y sí, puedo decir que mereció la pena.

Los madrugones para estudiar, las tardes encerrada en casa mientras el papá del vikingo se lo llevaba a pasear para que me cundiera el tiempo, el escribir con una mano y sostener al peque dormido con el otro brazo. El no poder hacer planes porque no podía perder ni un minuto para dedicárselo al ocio, el abandonar el blog para no distraerme, robarle horas al día y tener la casa hecha un desastre.

Mereció la pena pasar tantos nervios, la incertidumbre e incluso desesperar en algunos momentos. Llorar de cansancio y caer rendida en la cama por las noches.

Sobre todo cuando salen las notas y ves que eres uno de los elegidos, que has pasado el corte, que tu nota es una de las mejores. Que la parte en la que se valora tu capacidad como docente es la que mejor puntuación obtiene, un 9,3. Es una gran satisfacción, un orgullo y una enorme alegría.

Toca esperar si además de buena nota obtendré la tan disputada plaza. La deseo sobre todo por mi peque, que no tenga que venir más a buscarme a la mesa de estudio con los brazos extendidos y pidiendo que le coja en brazos. Que no tenga que volver a robarle tiempo, la infancia es muy corta y no quiero perdérmela.

Ahora solo quiero descansar, disfrutar de mi familia y reordenar mis ideas. Estoy emocional y físicamente agotada.

Sin embargo, uno de mis objetivos este verano es ir recuperando este espacio, ir recobrando mi tribu virtual y realizar algunos cambios en el blog. Así que espero verte por aquí.

Ya os lo dije cuando me marchaba: volveré

Queda mucha tribu por vivir y mucha mamá por descubrir.

Avisados quedáis.

Un fuerte abrazo.

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