El parto es nuestro, sin embargo,

 hace ya tanto tiempo que nos lo robaron,

que perdimos nuestra capacidad de recordarlo.

Parir hoy, en casi cualquier lugar del mundo, implica asumir una gran cantidad de protocolos impuestos.

Asumir que durante todo el proceso las mujeres seremos tratadas como niñas a las que hay que proteger.

Parir de forma natural en un mundo artificial resulta cuanto menos heroico y arriesgado.

Nuestra voz es silenciada, incluso por otras mujeres inmersas en el proceso, que consideran nuestros deseos como caprichos, o nuestras negativas a aceptar determinadas praxis, como irresponsables.

El parto es un momento vital en nuestra vida y en la de nuestro hijo.

Deberíamos poder elegir como queremos vivir ese instante.

El «deberíamos» se estrella contra la pared del como son: instrumentalizados, artificiales, y en ocasiones, forzados.

Entre 2011 y 2014 se rodó el documental Loba un fascinante viaje, por diferentes lugares como Barcelona o México, que reflexiona sobre el parto desde la perspectiva de sus protagonistas: las madres y sus hijos.

Te recomiendo verlo porque es un excelente documental que nos habla de cómo se afronta el parto en un mundo globalizado como el nuestro. Al final del post te dejo toda la información.

El proyecto nace impulsado por Catherine, una curandera y osteópata que trata a niños pequeños de diferentes patologías y que  un buen día decide recoger historias de parto. Son sus propias pacientes, que han sido madres, las que toman la voz.

Cada una de las entrevistas ofrece un punto de vista y supone un ejemplo desgarrador de como la violencia obstetricia es la norma. La mayoría de estas mujeres querían un parto lo más natural posible, sin embargo no fueron respetadas.

Hablamos de cesáreas programadas, partos inducidos o tiempos de dilatación no respetados.

Una vez que comienza la intervención es imparable, ya que una vez iniciada es imposible de detener, una cosa lleva a la otra.

Así encontramos aplicación del gel  de Prostaglandinas para dilatar el cuello del útero, oxitocina para acelerar el parto, la maniobra de Hamilton, rotura de bolsa, tactos constantes, monitores internos, maniobra de Kristeller, episiotomías, y un largo de acciones que se ejecutan con la tranquilidad de la cotidianeidad.

La mujer entonces deja de ser dueña de sus acciones y se ve dirigida o manipulada por un grupo de personas que establecen cómo y cuándo debe parir.

No se confía en la madre ni el bebé. ¿Cómo vas a saber más tú que los médicos?

Por supuesto, que los sentimientos o emociones que experimentamos en ese momento sagrado son obviadas en todo el proceso y posteriormente.

Expresar el desagrado parece de mal gusto, la frase más común es  no ha pasado nada, todo ha salido bien.

Sin embargo si pasa, porque lo que sentimos existe y nuestra impotencia, rabia o dolor es real.

Nuestros sentimientos si importan y debemos hacer porque sean respetados.

Como contrapunto se recogen otros testimonios de mujeres que eligieron como parir y que consiguieron conectar con su cuerpo y dar a luz sin intervenciones externas.

La cuestión no es si debemos parir o no en casa, porque esa es una elección personal, sino que podemos parir por nosotras mismas.

Que podemos recuperar la confianza y recuperar la conexión con la naturaleza, con nuestro ser más íntimo.

Esa es la gran revelación.

Las palabras de este documental calan hondo en mi ser y me recuerdan como fue mi parto. Lo siento como una herida que se abre y vuelve a sangrar para cicatrizar de nuevo.

Mi parto fue una concatenación de intervenciones y de violencia obstetricia disfrazada de normalidad. Narrarlo fue una liberación, una forma de verbalizar una experiencia en algunos momentos fue traumática.

Sin embargo, aprendí enormemente de ella, de cuáles son los límites de lo que no estoy dispuesta a permitir, de lo que quiero y lo que no.

No sé si tendré más hijos. Lo que sí sé, es que si ese momento llega, elegiré cómo y dónde parir. Soy un ser humano libre con sentimientos, anhelos y deseos.

Seguiré siendo adulta aunque me embarace por segunda vez.

Seguiré siendo adulta y libre para elegir.

Si quieres ver el trailer aquí te lo dejo:

En plataformas como Vimeo puedes alquilar o comprarlo por un precio que oscila entre los 5,95 y los 7,95 euros.

Si visitas la página de la película podrás encontrar información sobre como se gestó el documental, como se rodó y testimonios de otras mujeres. Además ofrece la posibilidad de organizar pases privados y proyecciones a través de Screenly.

Aquí os dejo la dirección: http://lobafilm.com/

 Y tú, ¿has visto el documental? ¿Te sientes identificada? ¿Cómo fue tu experiencia de parto?

Recuerda que puedes suscribirte al blog y recibir completamente gratis mi ebook, 3 Recetas para Vivir Sostenible. Y por supuesto, estás invitad@ a mi Comunidad de Facebook, Mujeres y Madres Sostenibles.

Queremos conocerte y que te unas a nosotras, ¿estás preparada para la crianza que cambia el mundo?

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