Por qué un huerto en casa

Por qué un huerto en casa

Hoy quiero presentarles una breve reflexión sobre las ventajas de tener un huerto ecológico en casa.

Encontramos muchas formas de cultivar en el hogar. Algunas conllevan tener un gran huerto a mano o en las cercanías. Otras se conforman con tener algunas aromáticas cerca para recolectar. Vamos a ver varias de estas formas para que elijan cuál de ellas se adapta mejor a sus necesidades y deseos. No digan que algunas de estas formas no se adaptan a su espacio-tiempo.

El huerto total: autoconsumo

Llamo así al gran huerto que tenemos, trabajamos y disfrutamos y que en verano nos da la gran cosecha de hortalizas estupendas y sabrosas. Es la visión que aún tienen muchos de lo que es un huerto.

Lo podemos tener en la casa del pueblo, en la casa de los fines de semana, a las afueras de nuestra localidad o en nuestra propia casa si somos tan afortunados de vivir en la misma finca. Quizá sea el ideal, lo que muchos buscamos. Pero no es la única forma. Supongo que el porcentaje de personas que se pueden permitir (económica, logística y socialmente) vivir en un sitio así es muy pequeño. Por eso les quiero proponer el resto de opciones.

El pequeño huerto en el jardín de casa

Este es el modelo que nosotros hemos elegido y he de confesar que es uno de los principales motivos por el que nos vinimos a vivir aquí.

De hecho, nuestra casa estaba pensada para personas que vienen a disfrutarla con buen tiempo (en invierno hace un frío que pela), pagan a un jardinero que les mantiene todo en perfecto estado y todo está limpio.

No me gustaba. Aún apreciando el arte y el gran trabajo que conlleva tener un jardín en perfecto estado: una casa con hortalizas es una casa viva, no es un museo ni una rotonda para decorar, es un pequeño medio que se mueve, se complementa y se retroalimenta.

No dejo de sembrar y de plantar cosas nuevas. Me encanta salir por la puerta y ver las caléndulas llenas de bichos que vienen a visitarnos. Me entusiasma asomarme a un pequeño rincón en la parte de atrás y ver cómo ya están en flor los guisantes. Me emociona ver cómo los semilleros crecen a buen ritmo para la plantación de primavera.

Y me doy cuenta de lo viejo que me hago al ver al pequeño peral crecer a su ritmo, año tras año. Es un jardín vivo. Y sí, también tengo rosas amarillas.

El macetohuerto en la terraza o patio

Así empezamos nosotros. De repente, una maceta con una tomatera que da riquísimos tomates. ¡Vaya, esto da unos tomates estupendos! Y así empezó todo hasta hoy.

Era un pequeño patio- terraza, donde cabía una mesa justa para comer dos personas y que conseguíamos sombrear con poner solo una sombrilla. En dos años había metido una mesa de cultivo (hecha con los restos de una cama que me encontré tirada) y un buen número de macetas y macetones que rodeaban toda la terraza. Recuerdo aquellos años con mucho cariño y emoción.

Huerto casa

Huerto casa

El mini-macetohuerto en la ventana de la cocina

 Que no tienen tierra, ni jardín, ni terraza abierta, no desesperen.

Les aseguro que con un mínimo de luz, de temperatura y de espacio, pueden poner algunas aromáticas en la ventana de la cocina, algunas lechugas de varios tipos (para qué quieren una lechuga enorme, si con poner varias macetas tenemos unos estupendos brotes verdes) y una espinaca que dé un color exótico a la cocina para que las visitas pregunten qué demonios es eso y usted pueda presumir de macetohuerto.

Otro día profundizaré en el camino que seguimos (a veces un poco tortuoso) hasta llegar al estupendo huerto (semi- macetohuerto, semi- urbano) que tenemos ahora.

Pero hoy quiero centrarme en los porqués de tener un huerto (ecológico siempre, por favor) cerca de nosotros y de nuestros hijos.

1.- Comer eco

No es una cuestión menor. Sabemos la cantidad de sustancias insanas que contiene todo lo que compramos procedente de la agricultura convencional.

Pues bien, ya sean kilos de tomates o un poquito de albahaca para dar un gran sabor a una salsa, piensen que son unos cuantos tóxicos menos que estamos introduciendo en la dieta de nuestros hijos. El efecto cóctel se reduce un poquito, al menos.

Huerto ecologico

Huerto ecológico

2.- Niños verdes

Sembrar, regar, cuidar y, por supuesto, recolectar y disfrutar. ¿Hay algún aspecto de los valores básicos que queremos transmitir a nuestros hijos que no esté contenido en todas esas actividades?

A mí, según los principios que me gustaría transmitirle a mi hijo, no me falta ninguno: amor por la naturaleza, comer sano, valores eco, respeto a la tierra, ciclos anuales, responsabilidad con lo mío y con el entorno y diversión asegurada;

mancharse las manos de tierra (no les pongan guantes a los niños, por favor, mancharse es lo divertido, tocar la tierra y sentirla), contar las semillas, emocionarse al ver salir los primeros brotes, juegos de agua, buscar mariquitas para echarlas a las plantas con pulgón (mariquitator; el mejor insecticida que existe), robar tomates cuando papá no mira para comérselos a bocados sin lavar, etc.

Si solo es plantar y regar la planta de la cocina, también vale. Y los juegos de agua valen en cualquiera de las formas de huerto casero.

3.- Reduce tu estrés.

Esto está clarísimo. El cuidado de un huerto se conoce como terapia para combatir el estrés y evadirnos de nuestras preocupaciones desde tiempos inmemoriales.

Quién no conoce a algún jubilado que se dedica a la huerta (esos son los mejores, preciosos surcos y envidiables huertos), pasa el tiempo, se divierte, disfruta, gana en salud y abastece a los hijos y nietos con los manjares que extrae de la tierra.

4.- Terapéutico

Sí, ya sé, aquí estaría englobado el punto anterior, pero quiero centrarme en un aspecto más espiritual.

Como decía antes, toquen la tierra, siéntanla, respétenla, agradezcan cada fruto que nos da y sobre todo, mímenla. Uno de los principios básicos de agricultura ecológica dice que no se alimenta a la planta para que crezca fuerte y sana.

Por el contrario, se alimenta a la tierra. Una tierra sana y fuerte, abonada con productos orgánicos, equilibrada, nos concederá los mejores de los manjares. Cuidar la tierra, no el tomate. Debemos recordarlo siempre. No voy a entrar en los principios de unión con Gaia y otros valores superiores, pero si apreciásemos más lo que pisamos nos sería muy difícil contaminarlo.

Huerto terapéutico

Huerto terapéutico

5.- ¡Ojo, engancha!

No sé muy bien si esto es un punto positivo o negativo, pero les puedo asegurar que no hay nada mejor que ver crecer las plantitas y después degustar sus frutos. ¡Bendita adicción!

En unos meses nos veremos mirando el calendario lunar, preparando semilleros, trabajando un nuevo bancal, probando una nueva técnica de riego, otro cultivo distinto… engancha.

Circula por Internet un supuesto proverbio chino que dice:

Si quieres ser feliz una hora, embriágate.

Si quieres ser feliz un día, mata un cerdo.

Si quieres ser feliz una semana, haz un viaje.

Si quieres ser feliz un año, cásate.

Si quieres ser feliz toda tu vida, cultiva un huerto.

Aún poniéndolo entre comillas (lo encontré en Internet, ya se sabe) y sin lograr entender por qué me tendría que hacer feliz matar un cerdo, sí estoy de acuerdo con que el huerto te hace feliz para siempre.

Personalmente espero que mi pequeño entienda que llega la primavera y es época de semilleros (y enjambres, pero eso es para otro día), que con el calor hay que acolchar el huerto, que las lombrices son amigas y que si nos despistamos en los cuidados todo se va al traste.

Y espero ser feliz con él toda la vida.

Papá Idiota

Si te ha gustado la entrada de Papá Idiota comparte 🙂

Si quieres saber más sobre nosotros y la crianza sostenible suscríbete al blog y recibe de forma gratuita nuestro ebook, 3 Recetas para Vivir Sostenible. Y por supuesto, estás invitad@ a mi Comunidad de Facebook, Mujeres y Madres Sostenibles. Y sí, también admitimos hombres 😉

Queremos conocerte y que te unas a nosotras, ¿estás preparada para la crianza que cambia el mundo?

Por qué deberías proteger a los niños del sol

Por qué deberías proteger a los niños del sol

Hoy nos vamos a ocupar de cómo podemos proteger a los niños del sol. Debo reconocer que este post en principio iba a versar sobre protectores solares. Sin embargo, cuando empecé a escribirlo empezó a crecer de forma vertiginosa y me vi en la necesidad de dividirlo en dos partes.

En esta primera parte nos ocuparemos de explicar por qué la exposición solar de nuestros pequeños debe ser limitada; en la segunda, nos centramos en cómo elegir un protector libre de tóxicos. Realizando esta investigación me he dado cuenta de la gran cantidad de ideas erróneas que tenemos con respecto a este tema. Nunca antes la información estuvo tan a nuestro alcance como hoy, no obstante, la saturación informativa produce tanto ruido que es imposible distinguir entre la información veraz y la que no lo es. Así que vamos a intentar arrojar algo de luz sobre el tema.

1.- ¿Por qué debería preocuparme por la exposición solar?

Tanto si tienes hijos como si no, deberías prestar atención a la radiación solar. Al menos, deberías contar con información suficiente para decidir si sigues tomando el sol o no. Se han hecho muchas campañas informativas pero no han sido lo bastante potentes como para concienciar a las madres sobre este tema.

Por otro lado, parece que tan solo nos importa cuando llega el verano y tenemos que escoger el protector que vamos a utilizar en la playa. A veces, ni siquiera eso. Compramos el que está de oferta o el que tenemos más a mano. Decide la industria de la cosmética por nosotros.

Si te das un paseo por cualquier playa a las dos de la tarde de un día de verano cualquiera podrás encontrar una bucólica escena: unos padres jugando en la arena con sus hijos, todos ellos sin sombrero, gafas de sol y ropa que les cubra. Yo misma si echo la vista atrás y recuerdo mi infancia puedo verme jugando en la arena sin ningún tipo de protección.

Hoy seguimos tomando el sol despreocupadamente porque pensamos que si todo el mundo lo hace es que es beneficioso para la salud o no tiene nada de malo. Esta es una afirmación generalizada en nuestra sociedad basada en creencias del pasado que no se corresponden con el estado actual de la radiación solar y los efectos que tiene sobre nuestro organismo.

La organización mundial de la salud (OMS) y otros organismos internacionales llevan alertando desde hace ya más de cuatro décadas de los efectos dañinos de tomar el sol. La exposición solar es peligrosa porque incrementa la incidencia de cáncer de piel. Lo más curioso es que está demostrado que el aumento está vinculado con nuestros hábitos de consumo.

Hablando claro: nuestra obsesión por tener la piel bronceada nos lleva a exponer de forma preocupante o excesiva nuestra piel al sol y, lo que es peor, la de nuestros hijos también.

Resulta irónico porque nuestros antepasados hacían hasta lo imposible por conseguir tener la piel lo más blanca posible. Una tez blanca era sinónimo de pertenecer a una clase social alta, frente a la tez morena que se relacionaba con las personas más pobres que tenían, por ejemplo, que trabajar en el campo.

Por desgracia en nuestra cultura estar bronceado es síntoma de buena salud y de belleza. Si regresas de las vacaciones y no te has puesto morena parece que has desperdiciado el tiempo o que no has hecho nada de provecho. No solo lo encontramos apetecible en los adultos sino que también a los niños y a los adolescentes les elogiamos su bronceado. Este colectivo es especialmente vulnerable porque pueden verse afectados por esta peligrosa moda occidental por influencia de sus padres.

La necesidad absurda de estar moreno durante los 365 días del año nos lleva a recurrir a los rayos UVA aunque estemos en pleno invierno. ¿Somos conscientes del peligro que supone? En absoluto. La industria de la belleza hace una gran labor de marketing y gana grandes cantidades de dinero a costa de nuestra salud.

2.- ¿Por qué es tan peligrosa la exposición al sol?

Está estrechamente vinculado a los efectos negativos para la salud de la radiación UV (ultravioleta). Esta radiación se compone en su mayor parte de rayos UVA y una pequeña porción de rayos UVB.

Existe un parámetro que mide la intensidad de la radiación en la superficie terrestre, se trata del índice UV solar mundial. Su valor siempre es superior a cero y cuanto más alto es el índice mayor probabilidad de sufrir lesiones cutáneas y oculares. Sirve para alertarnos del grado de intensidad de la radiación.

3.- ¿Cómo interpretamos el índice UV?

Se han establecido unas franjas para determinar el grado de seguridad de la exposición al sol.

  • De 1-2. Se considera que no hay peligro por permanecer en el exterior ya que la radiación es muy baja y no se necesita crema solar.
  • De 3-7. La protección ya es necesaria si salimos al exterior. Se aconseja evitar la exposición solar en las horas centrales del día.
  • De 8-11 está desaconsejado salir al exterior entre las 12 y las 17 horas y se recomienda protección, ya que el riesgo es extremo.

4.- ¿Cómo puede saber qué índice UV hay cada día?

Los medios de comunicación en prensa, radio y televisión y diferentes organismos como AEMET incluyen en el parte meteorológico una predicción de la intensidad máxima de radiación UV que se estima se producirá ese día y los siguientes.

Es útil consultarla si tenemos programada alguna actividad en la que vayamos a pasar mucho tiempo fuera de casa con los niños. En la información que se nos proporciona se utiliza como valor medio una exposición de 30 minutos.

5.- ¿Qué efectos sobre la salud tiene la exposición excesiva al sol?

La manifestación externa del exceso solar más común es la quemadura. Sin embargo, el bronceado no es más que una forma de defensa del organismo contra los daños causados por la radiación UV. En otras palabras: nuestros precioso y apetecible bronceado no es saludable y daña nuestra piel.

Otros efectos no tan evidentes a corto plazo son el envejecimiento prematuro de la epidermis, reacciones oculares cómo las cataratas y cánceres de piel. Cada año se producen en el mundo entre dos y tres millones de casos de cánceres de este tipo, la mayoría de ellos por tomar el sol en exceso. También produce efectos negativos en el sistema inmunológico, un aumento de las enfermedades infecciosas y puede reducir la eficacia de las vacunas.

6.- ¿Por qué es más peligroso el sol ahora que antes?

La intensidad de la radiación UV se ha intensificado en los últimos años debido al deterioro de la capa de ozono.

El ozono absorbe la radiación UV pero al encontrarse tan dañado no cumple su función en su totalidad. Se prevé que la situación empeore en el futuro, ya que mientras la capa de ozono se hace menos densa va disminuyendo progresivamente el filtro protector de la atmosfera. Esto implica mayor radiación y un mayor impacto sobre la salud de las personas y el medioambiente.

7.- ¿Si tengo la piel oscura estoy más protegida de los efectos negativos del sol?

Se mantiene la creencia errónea de que solo las personas de piel clara deben protegerse del sol. Si bien es cierto, que las personas con una tez morena poseen más melanina protectora y, por tanto, les afecta menos la radiación UV.  Eso no significa que no haya riesgo de quemadura, cataratas o cáncer de piel. De hecho, los melanomas en personas de piel morena son más agresivos, ya que suelen detectarse cuando el cáncer está ya muy avanzado.

Algunas personas creen que porque se broncean rápido o ya están morenas no deben protegerse del sol porque el moreno actúa como una barrera. No es cierto. Un buen bronceado solo protege lo equivalente a un FPS de 4, a todas luces insuficiente.

Por otro lado, las cataratas y la influencia negativa del sol sobre el sistema inmunitario son patologías independientes del tipo de piel. Cada vez más investigaciones demuestran que existe una relación entre la excesiva exposición solar y un efecto inmunodepresor del cuerpo.

8.- ¿Por qué es tan importante el momento del año y del día en que tomamos el sol?

Cuanto más alto está el sol en el cielo más fuerte es la radiación UV. Ese momento suele ser el mediodía, lo que se denomina horas centrales y oscila entre las 12 y las 16 horas durante los meses de verano. Cuanto más cerca del ecuador, más intensa es la radiación.

Creemos que solo podemos quemarnos cuando hace sol y que si hay nubes no existe radiación. Esta creencia es errónea. La radiación UV puede atravesar las nubes hasta en un 80%. Además la neblina puede aumentar la intensidad de la radiación.

Dependiendo del medio en el que estemos la radiación UV se refleja con mayor o menor intensidad. La nieve recién caída refleja hasta un 80%. Así que si vamos a pasar un día en la nieve debemos protegernos muy bien porque la radiación es muy alta.

Si nos escapamos a la montaña a darnos un paseo no debemos olvidar la protección, ya que a mayor altitud más alta es la radiación UV. Cada 1000 metros la intensidad de la radiación se incrementa entre un 10 y un 12%.

Si vamos de vacaciones a la playa debemos saber que la arena refleja alrededor del 15% y que si nos metemos en el agua la radiación aumenta hasta un 25%. Por lo tanto, esa creencia de que dentro del agua no te quemas es rotundamente falsa.

9.- ¿Por qué es fundamental proteger a los niños del sol?

Entre los grupos más vulnerables a la exposición al sol encontramos a los niños. La OMS los califica de grupo de alto riesgo por ser particularmente sensibles a la radiación UV.

De especial relevancia es tener en cuenta la exposición diaria al sol de los más pequeños, sin embargo, solo prestamos atención a la cuestión en momentos puntuales como en las vacaciones.

La exposición al UV es acumulativa, por lo que una quemadura solar sufrida en la infancia o la adolescencia puede manifestarse años más tarde en la edad adulta como un cáncer de piel. Puede sonar exagerado, pero la OMS insiste en que debemos proteger a los niños del sol.

Uno de sus argumentos es que la mayor parte de la exposición solar de una persona se produce antes de los 18 años de vida. Por tanto, si evitamos que nuestros hijos se expongan al sol en la infancia y la adolescencia disminuirá en gran proporción el riesgo de melanoma y otras patologías derivadas de tomar el sol. Esta prevención en la niñez protege incluso más que la protección solar durante la edad adulta.

10.- ¿Si los niños van protegidos con crema solar debo también evitar el sol en las horas centrales del día?

Creemos que la crema solar obra milagros y consigue protegernos al 100% de la radiación UV, al menos, eso nos vende la publicidad. Como estamos convencidos de llevar un buen protector solar aumentamos el tiempo que permanecemos al sol. Sin embargo, no somos conscientes de que la radiación UV es acumulativa a lo largo del día.

Además la protección y la eficacia de la crema solar depende de cómo se aplique, es decir, si se aplica correctamente o no. También solemos creer que si no tenemos sensación de calor no nos vamos a quemar. No obstante, el efecto térmico se debe a la radiación infrarroja del sol y no a la radiación UV. No sería la primera vez que volvemos de dar un paseo un día nublado y para nuestra sorpresa nos damos cuenta de que el peque se ha quemado la cara.

El mejor protector solar es la no exposición al sol. Las autoridades sanitarias insisten en que el protector solar solo debe utilizarse cuando estamos obligados a permanecer en el exterior. Por lo tanto, nadie te obliga a comer en la playa un día de agosto o a echarte la siesta mientras tus hijos hacen un castillo de arena a las tres de la tarde. NO, no es inevitable.

11.- ¿Debemos evitar siempre el sol?

No.  Aunque suene contradictorio, no deberíamos hacerlo. A pesar de que puede parecer que estoy haciendo una defensa a ultranza de los niños de Los otros de Amenábar.

Necesitamos salir al sol y que nos dé el aire. El sol  favorece la producción de vitamina D, una vitamina que solo podemos obtener del sol y que es vital para el correcto funcionamiento de nuestra piel y  huesos.

Además la radiación solar se utiliza para tratar una serie de enfermedades como el raquitismo, la psoriasis y los eczemas, entre otros.

¿Entonces? Se trata de aplicar el sentido común y seguir unas sencillas recomendaciones.

Por qué deberías proteger a los niños de la exposición solar

Por qué deberías proteger a los niños de la exposición solar

12.- ¿Cómo protegemos la piel de nuestros hijos?

    • Siendo sensatos y evitando salir al exterior en las horas centrales del día sobre todo los meses de verano.
    • No exponiendo a los niños al sol por gusto o porque quiero un bronceado como la Kardashian, aunque sea más blanca que la leche.
    • Dando ejemplo. Si tú proteges tu piel del sol enseñas a tus hijos también a hacerlo.
    • Haciéndoles usar sombrero, gafas de sol y ropa ligera que les cubra y les proteja.
    • Opta por buscar la sombra la mayor parte del tiempo. Lo mejor es que el niño juegue en una zona en la que no esté expuesto directamente a la radiación solar.
    • Aplícales protector solar cada poco tiempo pero no alargues la exposición al sol creyendo que la crema les protege indefinidamente.
    • No te relajes los días nublados y sigue aplicando estas recomendaciones.
    • Si vais a realizar una actividad en el exterior durante unas horas revisa el índice UV en un sitio fiable como AEMET y no olvides reaplicar la crema las veces que sea necesario.
    • Si tu hijo está tomando medicamentos evita la exposición al sol ya que puede reducirse su eficacia. Algunos medicamentos pueden incluso sensibilizar la piel y provocar quemaduras graves al exponerse al sol, mucho cuidado.
    • Si tienes un hijo menor de un año no lo expongas nunca directamente al sol.
    • Recuerda que las cremas solares no deben aplicarse en bebés menores de seis meses.

13.- ¿Y si tengo un bebé menor de 6 meses qué hago?

Seguir estás recomendaciones, evitar el uso de protector solar y ser sensatos.

Te voy a contar mi experiencia para que te hagas una idea de cómo hacerlo. Mi Vikingo nació en mayo, por lo que los primeros seis meses de vida coincidió con la época del año más cálida. Aunque parezca increíble no nos escondimos en casa hasta noviembre Al contrario, seguimos saliendo pero siendo muy prudentes con respecto al tiempo que nos exponíamos al sol.

Intentábamos salir a pasear con él por la mañana entre las 10 y las 12 y  a partir de las 19 horas y siempre por zonas de sombra. Si no había más remedio que salir a la calle en las horas centrales del día intentábamos llevarle cubierto con ropa fresquita y minimizábamos el tiempo de exposición. Para ello, el fular era un elemento imprescindible que me servía para ofrecerle una protección extra. En el coche llevábamos en la ventanilla en la que estaba colocada su silla un parasol que cubría la mayor parte del cristal.

En verano nos fuimos unos días a la playa porque el verano para mí sin playa no es verano. A mí me encantaba pasar el mayor tiempo posible en la playa, sin embargo, al ser madre mis hábitos se modificaron por completo. Redujimos el tiempo de permanencia y cambiamos el horario. Llegábamos a la playa en torno a las 8 y media y solíamos irnos a casa a las 11 de la mañana.

Aunque a priori no parece el mejor horario del mundo, al final te adaptas y ves lo positivo. No tienes que dar mil vueltas para aparcar y la playa está casi desierta y puedes disfrutarla sin masificaciones. Cuando íbamos de tarde nos acercamos siempre a partir de las seis o las siete dependiendo del día. Ver ponerse el sol junto al mar es de las experiencias más hermosas que existen y si además el peque te deja practicar un poco de yoga o de pilates, para mí es la felicidad máxima.

Por supuesto, siempre íbamos a la playa con sombrilla, sombrero y ropa que le cubriese casi por completo.

Con esas precauciones no era necesario optar por la crema solar que no es recomendable en bebés de menos de seis meses. La OMS amplía esta recomendación hasta el año. Muchos protectores solares para niños, de los que hablaremos en la segunda parte, llevan un aviso que indica que no son aptos para bebés menores de un año.

El resto del tiempo hacíamos planes que no implicasen estar al aire libre en las horas centrales del día. Escogíamos lugares con sombra para pasear y te puedo asegurar que se disfruta igualmente del verano.

En conclusión, se trata de tomar conciencia sobre la importancia que tiene protegerlos y protegernos del sol.

Siendo muy directa: el mejor protector solar es no exponerse al sol. Sé que este mensaje es antipático y no es el consejo que esperas escuchar.

Pero lo siento, es mi responsabilidad recordarte que no existe una exposición sin riesgo de quemadura y que en tus hijos ese riesgo es demasiado elevado como para pasarlo por alto. Aún no podemos mudar de piel como los lagartos de «V» ni comprar en el supermercado una piel nueva. Pero sí podemos cambiar de mentalidad si queremos preservar lo más preciado que tenemos, nuestra salud y la de nuestros pequeños.

¿Sabías que tomar el sol era tan peligroso? ¿Han cambiado tus hábitos desde que tienes hijos? Este post forma parte de una saga de artículos destinados a protegernos de la radiación solar y a conocer los mejores protectores solares del mercado. Si te interesa el tema puedes consultar estos tres post: como elegir un protector libre de tóxicos , Por qué escoger un protector solar ecológico y  Descubre cómo tu protector solar contamina el mar.

Si te ha gustado el post, comparte 🙂

Recuerda que puedes suscribirte al blog y recibir completamente gratis mi ebook 3 Recetas para Vivir Sostenible. Y por supuesto, estás invitad@ a mi Comunidad, Mujeres y Madres Sostenibles. Queremos conocerte y que unas a nosotr@s. ¿Estás preparada para cambiar el mundo?

Post actualizado en agosto de 2019

Nora Hernández de APRELA: «La principal preocupación de los padres de prematuros es el día a día»

Nora Hernández de APRELA: «La principal preocupación de los padres de prematuros es el día a día»

Esta semana en la sección de entrevistas nos acompaña Nora Hernández presidenta de la asociación de prematuros APRELA situada en las palmas de Gran Canaria. Conocí a Nora en las redes sociales y desde que supe de la existencia de su proyecto me propuse darlo a conocer en el blog e indagar un poco más en la labor que realizan.

Como sabéis los que me seguís desde hace tiempo, mi Vikingo fue un CIR de tercer trimestre. Eso trajo consigo un parto inducido en la semana 36+5 y más de un problema con la lactancia. A día de hoy mi hijo con 2 años sigue estando en percentiles muy bajos en talla y peso como consecuencia de ser un CIR. Por todo ello, siento especialmente cercana esta asociación, porque yo también me sentí muy perdida como madre de un prematuro.

Así que poneros cómod@s que vamos a conocer esta asociación de la mano de Nora Hernández, que amablemente aceptó mi invitación. Por un lado, podéis leer la entrevista y por otro, Nora nos ha proporcionado un testimonio de una las madres de APRELA.

ENTREVISTA A NORA HERNÁNDEZ

1. ¿Cómo surgió la iniciativa?

La asociación se crea a partir del nacimiento de mi sobrina hace casi tres años. La ingresan en neonatos y tratamos de buscar ayuda de alguna asociación en la isla pero descubrimos que no las hay. Entonces nos proponemos crearla nosotros.

La idea surge de la necesidad de padres de bebés prematuros de ayudar a otras familias prematuras, que necesiten apoyo moral y acceso a los recursos más básicos para sus hijos.

2. ¿En qué consiste la labor que hacéis en la asociación? ¿Cómo funcionáis?¿Cuáles son vuestros principales objetivos?

La ayuda a las familias que prestamos es apoyo e información paso a paso de las necesidades de sus pequeños. Nuestro principal objetivo es dar apoyo moral a los padres de bebés prematuros. Pueden contar con nosotros desde el nacimiento si, por ejemplo, es un bebé prematuro no esperado y también desde el embarazo, cuando se sabe que hay riesgo de prematuridad.Asimismo damos apoyo al resto de la familia y ayuda durante el pos-parto a la madre.

Por otro lado, facilitamos el acceso a terapias que los bebés prematuros necesitan: fisioterapia, atención temprana, terapia ocupacional, etc. Lo gestionamos mediante convenios con centros en la isla.

 

3. ¿Cuáles son las preocupaciones más comunes de los padres de bebés prematuros? ¿Qué es lo más importante que deben saber los padres de estos bebés?

La principal preocupación de los padres de prematuros es el día a día, el saber cómo está en cada minuto: si su bebé va a mejorar, si se va a quedar con alguna secuela. Cómo va a estar al día siguiente al regresar a la unidad de neonatos. Los papás de bebés prematuros deben saber que la vida cambia. No solo por la llegada de un hijo, sino porque hay que ser consciente que estos bebés tienen un ritmo diferente a los bebés a término.

Es muy importante tener en cuenta la edad corregida,  la edad que debería de tener si hubiera nacido cuando le correspondía.

4. ¿Cuáles son las necesidades de estos bebés?

Son bebés más “delicados” que un bebé a término, en cuanto a salud se refiere: son niños que, probablemente, se pongan malos más a menudo; necesitarán terapias hasta que el médico decida darle el alta.

Además son bebés que carecen de grasa corporal desde el nacimiento, con lo que el piel con piel con su madre o padre es fundamental, les va a dar el calor que necesitan.

5. ¿Ofrecéis apoyo psicológico a los padres y asesoramiento?

Para nosotros esto es lo más importante, que los padres y madres de los prematuros tengan apoyo durante todo el proceso. El objetivo es que puedan estar más relajados, tranquilos y estén al 100% con su bebé. A parte, damos asesoramiento de todo el tema de papeleo que sea necesario.

6. ¿Ofrecéis reuniones semanales o mensuales para los asociados? ¿Qué temas son los que tratáis?

Tenemos grupo de apoyo cada quince días tanto para los padres como para el resto de la familia. Los temas los suelen proponer los padres. Generalmente, hablamos de sus miedos y de cómo se sienten.

7. ¿Estáis en contacto o colaboráis con alguna otra asociación similar en la península?

Estamos en contacto con muchas asociaciones de la península, pero sobre todo estamos en contacto con la asociación APREMATE de Tenerife, nuestra isla vecina.

8. ¿Cuál creéis que son los apoyos más importantes que necesitan los padres de bebés prematuros a nivel logístico o administrativo? Es decir, si reciben algún tipo de apoyo de la administración y si no existen estos apoyos, ¿cuáles creéis que serían necesarios para hacer la vida más fácil a estas familias?

Aquí en Canarias creemos que se podrían mejorar cosas como la Atención Temprana, es decir, la terapia básica para bebés prematuros.

También es muy importante mejorar el alojamiento de las familias de bebés prematuros que vienen de otras islas más pequeñas como Lanzarote y Fuerteventura. En estas islas los hospitales no tienen servicio de neonatología y el bebé debe ser trasladado a la isla principal.

Además las revisiones de estos bebés prematuros también deben hacerse en Gran Canaria por lo que las familias deben trasladarse allí cuando corresponda la cita. Esto genera un gasto económico que no todas las familias pueden afrontar.

Por ello, creemos necesario crear un área especial dónde puedan pasar estas revisiones en estas islas menores que facilite la vida a estos niños y sus familias.

9. ¿Cómo podemos colaborar con vosotros?

La mejor forma de colaborar con nosotros en difundiendo la existencia de la asociación para que pueda llegar al mayor número de personas posibles.

10. ¿Cómo se puede contactar con la asociación?

A través del facebook: Asociación de prematuros de Las Palmas

Correo: aprela.org@gmail.com

Teléfono: 648896565

TESTIMONIO

Nora Hernández APRELA

Nora Hernández APRELA

Un día más

Todo comenzó en una revisión rutinaria, en la que teníamos muchas ganas de volver a ver a nuestra pequeña. Fue ahí cuando el médico nos dijo que la situación no marchaba bien.

La niña no estaba creciendo como debería ser, nos diagnosticaron crecimiento intrauterino retardado (CIR). Además, el líquido amniótico aparecía más bajo de lo normal y me detectaron preeclampsia.

Se nos vino el mundo encima. Sentimos mucha angustia y preocupación al saber que nuestra pequeña no estaba bien. Me mandaron reposo y  esperar hasta la siguiente revisión estando siempre bien controlada.

En la siguiente visita la niña no había cogido peso y el líquido amniótico seguía siendo bajo, así que mi médico decidió mandarme al materno para que me explorasen con más detenimiento. Una vez allí me dejaron ingresada para tenerme más vigilada. Fue una semana muy dura con muchas  horas largas, a la espera de los acontecimientos.

Estuve muy controlada en todo momento, con un gran equipo profesional velando por mi salud. Los médicos nos decían que cuánto más días estuviese dentro de mí, menos riesgos para la niña. Ellos hicieron todo lo posible.

El  31 de Agosto de 2015 decidieron poner fin al embarazo. Los médicos habían acordado que era mejor que el bebé estuviese fuera que dentro. Me practicaron una cesárea. Mi pequeña, Paula, nació con 30 semanas de gestación. Pesó 730 gramos y midió 33 centímetros. Todo salió bien a pesar de los contratiempos que surgieron durante el proceso. Mi niña demostró en todo momento sus ganas de vivir, fue una gran luchadora.

Desde el nacimiento estuvo ingresada en la unidad de neonatos. Solo fue necesario realizarle dos transfusiones de sangre y esperar a que alcanzase el peso necesario para irnos a casa. Finalmente, ese momento llegó cuando alcanzó los 2,200 Kg.

Somos padres primerizos de una niña prematura, eso te hace ver la vida de otra manera. Nuestra hija nos ha enseñado a luchar y a no perder nunca la esperanza.

Muchísimas gracias a la madre que nos regaló este testimonio conmovedor pero al mismo tiempo lleno de optimismo. Ojalá pueda ayudar a muchas madres que han pasado o pasarán en algún momento por esta situación.

Espero que os haya gustado la entrevista y si tenéis alguna duda sobre la asociación o queréis ampliar información no dudéis en dejar un comentario o poneros en contacto con nosotras.

Recuerda que puedes suscribirte al blog y recibir completamente gratis mi ebook 3 Recetas para Vivir Sostenible. Y por supuesto, estás invitad@ a mi Comunidad, Mujeres y Madres Sostenibles. Queremos conocerte y que unas a nosotr@s. ¿Estás preparada para cambiar el mundo?

Cómo NO ser sostenible y los ideales

Cómo NO ser sostenible y los ideales

Hoy quiero expresar mi opinión sobre lo que NO es ser sostenible y los ideales. Lo eco, lo verde, lo sostenible está de moda. Y podrán encontrar en Internet y en revistas más o menos especializadas mil y una recomendaciones sobre cómo ser sostenible. Pues bien, voy a contar lo que para mí es incompatible con ello.

Primero quiero hacer una pequeña aclaración sobre los ideales. La palabra ideal está triste. Se la desprecia, se la infravalora, se la utiliza con frivolidad y vacuidad también en los medios y en la calle (no digamos en Internet). En este uso coloquial del concepto es sinónimo de perfección, de que algo encaja con otra cosa o incluso de que está de moda. Pero ésta es una utilización del término muy pobre, cuando en realidad es una palabra que tiene mucha fuerza.

Ideal proviene de idea (¿recuerdan el Instituto? Griegos, Platón, ideas, eidos). En este sentido no es solo perfección, es algo tan perfecto que está más allá y que no puede alcanzarse. Su perfección es tal que jamás podremos llegar a ella, no podremos formar parte de un ideal, tan solo buscarlo.

Pues bien, para mí eso es la sostenibilidad. Algo que por mucho que busquemos y trabajemos, no alcanzaremos jamás. ¿Quiere esto decir que debemos abandonarlo?

Para nada, este es el principal motivo por el que hay que buscarlo. Ya en el siglo XX, Herbert Marcusse defendía en El hombre unidimensional la necesidad de ideales. La sociedad capitalista industrializada acaba con el ideal, pues es el principio de la superación, es la opción para que todo pueda ser puesto en duda.

Solo con la imaginación y los ideales seremos capaces de superar las barreras impuestas desde fuera, cuestionando y criticando aquello que se nos presenta como un hecho y como una verdad absoluta.

Si la sostenibilidad es un ideal, actuemos en torno a ella como tal. Como un bien inalcanzable pero en torno al cual van a girar nuestras acciones del día a día, aún sabiendo que no llegaremos a su perfección jamás.

Si aún has seguido leyendo (dudo que sea así, después de hablar de filósofos en el siglo XXI, ¡qué locura!), ahora voy a enumerar lo que yo creo que son LAS 7 PAUTAS PRINCIPALES para quien se quiera replantear algunas cosas si de verdad quieren llevar una vida sostenible (y sin salir de casa):

1. Comprar comida ecológica de lejos.

La conciencia ecológica es muy recomendable. Pero no es una moda ni un interés propio, es una mentalidad.

Comer ecológico es muy recomendable, para mí, es necesario, pero comerte unos aguacates ecológicos de vienen de Perú y compras en el supermercado, es comida ecológica pero no sostenible. La huella que generan la gran producción (no vamos a comprar aguacates al pequeño productor peruano, eso es imposible), el transporte y la distribución causan más daño al planeta en el que ustedes viven que comer los aguacates llenos de plaguicidas que venden en la esquina.

Por favor, ecológico sí, pero de temporada y de cercanía.

2. Comprar comida ecológica o no ecológica y tirarla.

Este punto va de la mano con el anterior. Ser ecológico y sano son dos pilares sobre los que se mueven las tendencias más cursis de este momento.

Pero comprar para tirar es tan absurdo como poco sostenible.

Se cree que en Europa tiramos la mitad de la comida que compramos. A los agricultores se les piden grandes cantidades de producción que tienen que abonar y cuidar con productos de síntesis química terribles para nuestra salud. Y después lo tiramos a la basura.

¿No es esto un desastre poco sostenible? Intentemos no participar en ello.

cómo no ser sostenible

Cómo no ser sostenible

3. Dejarse las luces encendidas

Tan sencillo como eso. Ni de bajo consumo ni nada, apaguemos las luces innecesarias.

No sirve de nada tener una casa inteligente y luego desperdiciar energía. Si pagásemos realmente lo que cuesta la energía eléctrica más lo que le cuesta al planeta, no podríamos pagar la factura. Nos sirve también para electrodomésticos, tecnología, energía térmica, etc. Esta reflexión no tiene nada que ver con las compañías eléctricas, que hacen su guerra de otra forma.

Es, otra vez, huella ecológica que dejamos a nuestro paso.

4. Gastar papel

Se parece mucho al punto anterior, pero aquí quiero introducir un matiz. Somos muchos los que tenemos nuestra cocina como una planta de reciclaje, dividida en secciones, de colores o no, apartados para el papel, etc. Pero lo siento, vuelvo a ser mensajero de malas noticias. Su mente de occidental consumista no podrá dormir tranquila aún.

Porque además de reciclar, debe dejar de consumir tanto papel.

Notas en papel blanco, folios y folios para que el niño haga garabatos, apuntes, cuadernos sin terminar…No se trata solo de reciclar sino, una vez más, de malgastar. Los expertos en reciclaje hablan siempre de que es más importante reutilizar que reciclar. Evitamos procesos intermedios necesarios para volver a utilizar esos desechos reciclados que vuelven a ser poco sostenibles.

Claro que es bueno reciclar, pero mejor es reutilizar.

5. Gastar sin medida

Hay una relación directa entre el dinero del que disponemos y lo que gastamos.

Nos han hecho creer que esto es así, que somos incapaces de pensar de otra forma. Parece imposible que una persona con grandes ingresos no gaste grandes cantidades de dinero. Claro que todos queremos tener mucho dinero y vivir mejor pero, ¿de verdad es necesario? Gastar dinero significa consumir, producir, tirar, desperdiciar. Y todos, aún con pocos ingresos, lo hacemos.

No necesitas tantas cosas, disfruta de lo que tienes, reutiliza, piensa en dar una segunda vida a las cosas, que además de sostenible, es divertido.

6. Sobre compras para bebés

No hay seres más tontos sobre la tierra que unos futuros padres a punto de tener a su primer hijo.

En ese momento te pueden vender hasta un saco de arena en el desierto si te dicen que es para el bien de tu hijo, que así se criará más sano, que así será el más listo de la clase o que tendrá un desarrollo cognitivo puntero.

NO COMPREN.

Cuando un bebé nace solo necesita la teta de su mamá y un papá que dé apoyo logístico (sí, hablo de familias tradicionales, háganlo extrapolable a lo que quieran). Cuna, carrito, habitación Montessori, sonajero de Peppa Pig, la máquina desinfectante de los biberones último modelo y el aparatito para controlar las pulsaciones del bebé pueden esperar (algunas eternamente).

Nosotros (que aunque no lo parezca somos humanos) también picamos en algunas cosas, pero en general hemos esperado a echar de menos algo para comprarlo.

Comprar por necesidad SÍ es sostenible, por capricho o porque lo diga la abuela NO:

«¿cómo vas a ir al hospital sin haber comprado ya pijamas, sábanas para la cuna, juego entero de baño, paquetes de pañales, manoplas y patuquitos?» Algunas cosas jamás se las pones.

7. Bajar el ritmo

Sí, esto también es sostenible.

Tengo un amigo que dice que con una cerveza a la sombra de un pino, se le olvida si es rico o pobre.

Igual no necesitamos nada más y seremos mucho más felices contemplando lo que nos rodea. Lo demás es estrés, consumo, preocupaciones y crearnos más necesidades de las que ya tenemos.

Ábranse una cerveza (una sin alcohol también vale) y miren alrededor, verán como son más ricos de lo que pensaban.

Una cerveza y los ideales

Una cerveza y los ideales

Y de regalo, retomando la importancia de los ideales, unos breves versos del gran Eduardo Galeano:

Ella está en el horizonte.
Me acerco dos pasos,
ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte
se corre diez pasos más para allá.
Por mucho que camine,
nunca la alcanzaré.
¿Para qué sirve la Utopía?
Para eso sirve: para caminar.

Papá Idiota 

¿ Y tú que opinas? ¿Añadirías algún punto más a la lista?

Recuerda que puedes suscribirte al blog y recibir mi ebook gratuito 3 Recetas para Vivir Sostenible. Y por supuesto, estás invitad@ a mi Comunidad Mujeres y Madres Sostenibles. Queremos conocerte y que te unas a nosotras. ¿Estás preparada para cambiar el mundo? 🙂

Copy Protected by Chetan's WP-Copyprotect.

Pin It on Pinterest