Amigos de 8 patas, la revolución de los pulpitos solidarios

Amigos de 8 patas, la revolución de los pulpitos solidarios

Hoy nos acompaña en la recién estrenada sección de Entrevistas Lorena Crespo, fundadora de la asociación sin ánimo de lucro, pulpitos solidarios. Seguro que en los últimos días habéis oído hablar de ellos. Medios de comunicación como El País se han hecho eco de esta iniciativa solidaria.

Pero, ¿qué son los pulpitos solidarios? Se trata de pulpos de crochet que se dan, a modo de peluches, a los bebés  prematuros o ingresados en el área de neonatos para mejorar su bienestar y favorecer su recuperación.

Como bien sabéis mi hijo fue prematuro, un CIR de tercer trimestre y permaneció ingresado en la unidad de Neonatos sus primeros cuatro días de vida (Nuestro piel con piel frustrado y Un ingreso en neonatos y unos padres desesperados). Así que éste proyecto me conmueve y me llega especialmente. Por aquel entonces hubiese agradecido enormemente que mi pequeño tuviese a su lado un pulpito al que agarrarse cuando nosotros no podíamos estar a su lado. Creo que me hubiese consolado y reconfortado a parte iguales. Por eso, me parece tan importante darle difusión a esta iniciativa y  aportar mi granito de arena.

Pero, ¿dónde empieza esta historia? La historia de los pulpitos comienza en Dinamarca, cuando una bloguera y tejedora danesa recibió el email de un padre pidiéndole que le consiguiese un pulpito de crochet para su hijo prematuro. Josefine Hagen, así se llamaba esta bloguera, se puso manos a la obra y tejió el primer pulpito.

Fue tal el éxito de esta iniciativa que pronto surgió un movimiento solidario de tejedoras que se extiende por todo el mundo y que ha llegado por fin a España. Lorena Crespo, nuestra invitada, preside la asociación que aglutina este proyecto en nuestro país.

LA ENTREVISTA

Cómo se gesto la asociación pulpitos solidarios

  1. ¿Cómo conocisteis esta iniciativa que comenzó en Dinamarca en las navidades de 2012?

El primer contacto que tuvimos con este proyecto llegó gracias a una noticia publicada a través de las redes sociales. En ella comentaban brevemente los beneficios terapéuticos que un pulpito de crochet podía aportar a los bebés prematuros y el éxito que esta iniciativa estaba teniendo en Dinamarca.

  1. ¿En qué momento tomáis la decisión de convertiros en una asociación y poner en marcha este proyecto? ¿Cómo surge y quiénes son sus impulsores?

Tras ver el interés suscitado en Facebook por las noticias que provenían del proyecto madre, mi pareja y yo decidimos crear un grupo en la misma red social para aglutinar a la gente que estaba interesada en colaborar en este proyecto. Nuestro objetivo era homogeneizar los pulpitos conforme a los estándares marcados por la iniciativa original.

Al final, esto derivó en la creación de la asociación Pulpitos Solidarios, dando al proyecto una mayor formalidad y durabilidad en el tiempo.

  1. ¿Cuál es la labor que hace la asociación? ¿En qué consiste el trabajo que lleváis a cabo?

Nuestro trabajo principalmente consiste en contactar con los hospitales para presentarles nuestro proyecto, coordinar a las tejedoras voluntarias y los puntos de recogida solidarios. También llevamos a cabo el control de calidad, desinfección y embalado de los pulpitos, así como la entrega de los mismos a los hospitales, a estos se les entrega mediante nuestros voluntarios en la zona.

  1. ¿Por qué es tan importante para los bebés prematuros tener a su lado un pulpito? ¿Existe investigación que avale los efectos positivos que los pulpitos producen en los recién nacidos?

Se sabe, por las numerosas ecografías hechas a bebés, que, durante el embarazo, muchas veces el feto toca o incluso sujeta o juega entre sus dedos con el cordón umbilical. Al nacer prematuros, deben despedirse de él antes de tiempo, se trata de devolverles de nuevo ese compañero que les ha acompañado durante tantos meses. El pulpo tiene ocho tentáculos, a los que el bebé puede aferrarse. Con los pulpitos los bebés se tranquilizan, mejoran su respiración, su ritmo cardíaco se vuelve más regular y obtienen mayores niveles de oxigeno en las sangre. Además los bebés que abrazan un pulpo son menos propensos a quitarse los tubos o los monitores que tienen que llevar conectados.

Con respecto a la investigación realizada, en Reino Unido se han realizado en los hospitales diversos estudios que confirman los beneficios anteriores.

pulpitos solidarios y el bienestar del bebe

pulpitos solidarios y el bienestar del bebe

  1. ¿En cuántos lugares del mundo funciona esta iniciativa y qué resultados ha obtenido?

Este proyecto funciona a nivel general en Europa, teniendo representación en Italia, Francia, Dinamarca o Reino Unido, entre otros lugares. También existen grupos en Estados Unidos y están empezando a organizarse en diversos países del resto de América. Es un movimiento que se extiende a nivel mundial. Con respecto a los resultados, hay miles de prematuros que han podido mejorar su salud gracias a la presencia de su pulpito.

De qué están hechos los pulpitos y dónde encontrarlos

  1. ¿Cuál es la composición de los pulpitos? ¿Con qué materiales y siguiendo que directrices deben ser tejidos?

Para la elaboración de los pulpitos se sigue estrictamente el patrón original danés, que es el que ha demostrado los beneficios y  la mayor seguridad para los bebés. Este patrón se puede encontrar gratuitamente en nuestra web, Pulpitos Solidarios. Dentro del patrón se encuentran las especificaciones sobre materiales, medidas e higiene, así como una lista de hilos recomendados. Es muy importante que el pulpito sea tejido siempre en algodón 100% de primera calidad hipoalergénico.

  1. ¿Cómo os organizáis? ¿Quiénes tejen los pulpitos? ¿Cuál es la logística empleada para hacer llegar los pulpitos a los hospitales? ¿Cómo se realiza la distribución?

Voluntarios de toda España tejen los pulpitos. Nos los pueden hacer llegar de dos formas: enviándolos directamente o dejándolos en los puntos de recogida solidarios que luego nos los envían a nosotros. En Tudela (Navarra) realizamos el control de calidad, el lavado, la desinfección y el empaquetado. Una vez está hecho, los enviamos a voluntarios del hospital de destino quienes se encargan de entregarlos.

  1. ¿En qué hospitales podemos encontrarlos?

Por el momento hemos entregado ya pulpitos en los siguientes hospitales: en el Hospital General Universitario de Elche, en el Hospital Universitari Dexeus de Barcelona, en el Hospital de Cruces en Barakaldo (Bizkaia) y en el Hospital Universitario de Burgos.

Próximamente los llevaremos a los siguientes hospitales: al Hospital Universitari Arnau de Vilanova en Lleida, al Hospital Teresa Herrera de la Coruña y a la Clínica Universitaria de Navarra.

Aparte de estos hospitales, también han confiado en nosotros el Hospital Quironsalud de Barcelona, el Hospital Universitario de Fuenlabrada, el Hospital Universitario Puerta del Mar, de Cadiz, el Hospital Universitario de Torrejon de Ardoz y el Hospital Nuestra Señora de Sonsoles en Ávila.

Vamos tan deprisa como tejen nuestras voluntarias, y prometemos que estos hospitales tendrán sus pulpitos lo más pronto posible.

Cómo han sido acogidos por padres y profesionales

  1. ¿Cómo ha sido la aceptación de esta iniciativa por parte del personal sanitario?

En los hospitales, antes de acceder a implantar el proyecto, todo el equipo médico estudia la iniciativa, y ven los beneficios que los pulpitos aportan a los recién nacidos. Finalmente nos confirman que desean colaborar con nosotros y se suman a la propuesta.

  1. ¿Y la acogida de los padres? Me imagino que lo habrán recibido con alegría. Nos encantaría que nos contases alguna anécdota que te haya emocionado especialmente.

Los padres están pasando un momento muy delicado en sus vidas, y todo acto que sea beneficioso para sus hijos lo reciben con los brazos abiertos. Más aún cuando la iniciativa proviene de personas voluntarias que la llevan a cabo con todo el amor del mundo y de manera totalmente altruista.

En el corto espacio de tiempo que llevamos funcionando hemos vivido momentos realmente emotivos. Por ejemplo, el caso de Pablo, un pequeño gran luchador que recibió su pulpito en Burgos. Su tía subió un dibujo a Instagram donde su prima Lucía  pintaba a Pablo en su cuna con su pulpito, junto con una nota de agradecimiento que nos conmovió a todos. O la familia de unos pequeños ingresados en Dexeus. Sus padres nos contaban que, teniendo 2 horas de viaje del domicilio al hospital, se quedaban mucho más tranquilos dejando a sus bebés en compañía de los pulpitos. Pero estos son solo dos testimonios de los muchos que han ido surgiendo. Estas historias son las que nos dan fuerzas cada día para seguir adelante.

pulpitos solidarios dibujo y comentario en Instagram de agradecimiento

pulpitos solidarios dibujo y comentario en Instagram de agradecimiento

Cómo colaborar

  1. ¿Recibís algún tipo de financiación? ¿Cómo podemos ayudaros a llevar a cabo este proyecto?

Actualmente no tenemos ningún tipo de financiación, aunque se pueden comprar  cupones solidarios en esta web, Las Cosicas de Laín que nos ayudan a soportar algunos de los gastos. También existen otras maneras de colaborar con este proyecto, tanto si sabes tejer como si no: informando de esta iniciativa a hospitales para que contacten con nosotros, convirtiendo tu tienda en centro de recogida solidario en tu ciudad, organizando talleres para ayudar a las voluntarias de tu ciudad a tejer pulpitos según los estándares de seguridad establecidos y, por supuesto, ¡tejiendo pulpitos!

  1. ¿Cuál es vuestro objetivo a medio-largo plazo? ¿Adónde os gustaría llegar con los pulpitos solidarios?

El único objetivo que tenemos por delante y por el que luchamos diariamente desde la asociación es que todos los grandes prematuros en España tengan su amigo y compañero de 8 patas.

Millones de gracias Lorena por la entrevista.  Ojalá que todos los prematuros de España puedan tener como amigo a su pulpito solidario lo antes posible. Desde aquí mi más sincera felicitación por la gran labor que hacéis.

Me gustaría recordaros que en la página web de Pulpitos Solidarios podéis ampliar la información contenida en el post. Podéis encontrar donde se han realizado las últimas entregas de pulpitos, información sobre los talleres que se están impartiendo por toda España y patrones y consejos sobre cómo tejerlos, entre otras noticias importantes relacionadas con el movimiento, Octopus for a preemie.

 Y por último os dejo el vídeo que han realizado Estefania Villegas y su marido Jesús Serrano explicando cuales son los pasos a seguir si has decidido unirte a la red de voluntarios y tejer también pulpitos.

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Y si ya no puedo, ¿qué hago?: un relato de infertilidad

Y si ya no puedo, ¿qué hago?: un relato de infertilidad

Hoy en Rosa Martínez Marán hablaremos de infertilidad de la mano de la vivencia personal de una gran amiga a la que admiro por su entereza y su generosidad: Patricia Cruz Pineda, escritora del blog Nani Creativa.

Os dejo con ella y con su relato. Adelante, amiga.

Un relato de infertilidad

¡Hola a tod@s!

Soy Patricia, del blog Nany Creativa. Nací en Honduras pero actualmente resido en Grecia. Hoy estoy aquí con ustedes gracias a la invitación de Rosa. Voy a hablarles de un tema del que no se suele hablar o no se toca muy a menudo. Sé que se están preguntando que hace una niñera hablando de infertilidad. Les hablaré desde mi experiencia, no como niñera, sino como una mujer, que como muchas otras, ha pasado por esta situación.

Ésta es mi historia:

Todo comienza contigo

Me casé a los 23 años con la ilusión de formar una familia. Como todo matrimonio joven deseábamos tener hijos, era muy importante para ambos porque los dos éramos hijos únicos.

Cuando te casas con la ilusión de tener descendencia todo gira en torno a este tema. Piensas con tu pareja cuántos hijos tendrás, con qué nombres les bautizarás, siempre hablábamos de ello. Cuando nos casamos no había terminado la universidad, así que llegué a un acuerdo con mi mamá, terminaría la universidad antes de ser madre. En aquel entonces, a pesar de ser mayor de edad, dependía económicamente de ella. Más tarde, pasaría a depender de mi esposo.

Sin embargo, a los meses de casarme inicié mis controles ginecológicos. Ya en el primer año de casada, el ginecólogo encontró unos quistes en mis ovarios que fueron extirpados. Más tarde volví a sufrir otra cirugía para extraerme un ovario. Me preocupaba que al contar con uno solo no pudiese quedarme embarazada pero los médicos dijeron que no habría ningún problema.

Dos años y medio después seguíamos sin lograr el embarazo soñado y yo había cambiado de ginecólogo tres veces. El que me estaba tratando en aquel momento encontró ciertas irregularidades en mis hormonas y en el ovario que me quedaba. Por ello, me remitió a otro doctor, un especialista en infertilidad.

El nuevo médico volvió a repetir los exámenes y a someterme a otros nuevos. Fue una época en la que me pasaba el tiempo en laboratorios y citas ginecológicas. Un día, en frío y sin ningún tacto, me dijo lo siguiente: nunca podrás tener hijos.

Me dijo que lamentaba darme esa noticia, pero que no podía hacer nada, que mi caso era muy especial. Su diagnostico era rotundo, no podía tener hijos ni de forma natural ni por inseminación.

Mi cara reflejaba la desolación que sentía en aquel momento. Entonces me habló de una opción que no era viable en Honduras pero que si se llevaba a cabo en EEUU: la fecundación in vitro. Lo discutí con mi esposo y con mi familia. Era la única esperanza que teníamos de qué pudiese ser madre. Así que decidimos agarrarnos a esa opción y seguir adelante.

Hicimos todos los preparativos y volamos hasta Miami, Florida, a una reconocida clínica de fertilidad, me acompañaron mi esposo y mi madre. Pasamos unos días llenos de angustia y de nervios mientras me hacían todas las pruebas, mi madre fue el gran sostén que necesitaba en aquellos momentos.

Finalmente nos citaron a los tres para darnos los resultados e informarnos de todo lo referente al proceso. Estimaron que tenía un 70 por ciento de posibilidades de quedar embarazada con ese método. Sin embargo, no fue agradable escuchar todos los riesgos que conllevaba el tratamiento y las dificultades añadidas por los numerosos quistes que tenía en el ovario.

El diagnostico que dio el médico fue muy claro: era infértil y mi caso era uno entre un millón. Para mis oídos fue como si me pasarán por delante una película. Nunca olvidaré ese día, agarrada de manos por mi madre y mi esposo.

Sentí, en ese momento, que mi mundo se paralizaba. No supe que decir y el doctor creyó que había tomado el diagnostico con resignación. Entonces nos propuso que adoptáramos, que era la única forma de que lograse ser madre. Sin embargo, decidimos no hacerlo.

El dolor nunca se va

Por mi propia experiencia, puedo decirles a aquellas mujeres que estén en una situación similar, que no habrá nada ni nadie que te quite ese dolor silencioso. Por ello, tu entorno debe respetar tus decisiones y entender que necesitas un tiempo de duelo.

El después fue terrible, tuve muchas crisis y depresión. Aceptar que todo lo que habías soñado ya no será, que el mundo no es como lo esperabas, es muy duro.

Mi abuela y mi madre fueron mis grandes apoyos. Tuvieron una gran paciencia, con amor y con ganas, me ayudaron a seguir adelante. Lo más importante cuando pasas por un proceso así, es aceptar la nueva situación y darte tiempo para verbalizar lo que sientes. Cuando te sientas lista, háblalo con tus familiares, con tu pareja, así poco a poco irá sanando y disminuyendo el dolor que sientes.

El dolor nunca se va, solo se mitiga con el paso del tiempo. Por ello, es tan importante contar con el apoyo de tu familia y tu pareja. Así el camino se hace más fácil. Hablar sobre el tema es muy importante para ir superándolo, llorar si lo necesitas, darte un tiempo de luto. Sin embargo debes saber que la vida continua, que puedes encontrar algo o alguien que llene ese vacío.

Al final mi matrimonio no pudo salvarse y se derrumbó.  Habíamos llegado a un punto en el que ya no podíamos continuar juntos y nos divorciamos. Mi esposo había empezado a beber cada vez más, hasta el punto de hacerlo todos los días. Tuve que ser la fuerte y tomar una determinación. Estas decisiones es mejor hacerlas en pareja, aunque en mi caso, no pudo ser. Os recomiendo que si deseáis salvar vuestro matrimonio busquéis ayuda.

Mi familia me apoyaba pero mi esposo no tenía a nadie. Pensé que no podía ser egoísta, él podía formar una familia con otra mujer cuando se sintiese preparado. Seguir juntos solo suponía hacernos más daño del que ya nos estábamos haciendo. Mi experiencia matrimonial no fue la mejor, él solo pensaba en ser padre y que yo no pudiese concebir hizo que se frustrara.

Tomar la decisión de adoptar tampoco era una opción para nosotros. La adopción debe ser una decisión consensuada en pareja. Si alguno de los dos no se siente capaz quizás no pueda llevarse a cabo. A veces solo es cuestión de tiempo, hasta que el otro acepte y esté listo para acoger al niño. Si optas por la adopción tendrás que darle mucho cariño, amor y protección a esa criatura como si fuera tu propio hijo.

Aferrarnos al deseo de ser madre lo hace todo aún más difícil. Si estás pasando por algo así ahora, me gustaría hacerte unas sugerencias: evita durante un tiempo fiestas infantiles, baby showers y cualquier tipo de celebración que te lo recuerde. Si estás en una etapa muy sensible es posible tus sentimientos vuelvan a resurgir con más fuerza aún.
Por otro lado, trata de buscar actividades que te hagan sentir bien, algunas de ellas podéis hacerlas en pareja. Eso os hará sentiros más unidos, también la vida sin hijos puede disfrutarse mucho. Y en futuro si os sentís preparados es probable que os plantéis adoptar.

Espero que mi relato te sea de gran ayuda si estás pasando por algo similar. A veces, el universo, Dios o el ser en el que creas, si no nos ha dado ese don, ha sido por una maravillosa razón que desconocemos. Tal vez algún día podamos descubrirla. Mientras tanto dejemos atrás el pasado y disfrutemos de la vida y del presente.

Confío en que la experiencia de Patricia te haya resultado valiosa, si te ha gustado el post comparte 🙂

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Un ingreso en neonatos y unos padres desesperados

Un ingreso en neonatos y unos padres desesperados

Por fin puedo compartir con vosotr@s la segunda parte del post. Os cuento el desenlace del ingreso en neonatos del peque y nuestra absoluta desesperación ante la concatenación de los acontecimientos.

Si te perdiste la primera parte, puedes leerla aquí. Tal y como os contaba en la anterior entrega, mi pequeño había dejado de respirar a los pocos minutos de nacer y se lo habían llevado a la unidad de neonatos. Desinformados y muy cansados nos fuimos a dormir a medianoche con la esperanza de recuperar pronto a nuestro pequeño.

PRIMEROS DÍAS

Al día siguiente volvimos a primera hora y sufrimos un nuevo sobresalto. Nuestro peque tenía una sonda gástrica conectada. Nuestro desanimo y desconcierto iba en aumento. 

Volvimos a pedir información, ante una nuestra insistencia, una pediatra de guardia se tomó la molestia de leerse el expediente y sacarnos de la desinformación. Era domingo al mediodía, habían pasado 24 horas

Según el informe estaba allí por una hipoglucemia. Aunque había sido ingresado por la apnea, al revisar sus niveles de glucosa había descubierto que eran bastante bajos, así que habían puesto en marcha el protocolo para esta situación. El protocolo consistía en alimentarlo con leche de fórmula inmediatamente.

El problema era que el pequeño había vomitado parte de la leche, su cuerpo no la había tolerado bien. Por supuesto, eso había puesto en marcha otro protocolo nuevo. Era pertinente hacerle nuevas pruebas por si tenía algún problema digestivo que hubiese provocado la intolerancia. Todo esto suponía dejarle ingresado como mínimo un día más.

Llegados a este punto voy a explicar brevemente en qué consiste la hipoglucemia neonatal. Una hipoglucemia es un descenso de la cantidad de glucosa en sangre. Según un informe de la Asociación Nacional de Pediatría se produce cuando falla el proceso normal de adaptación metabólica después del nacimiento.

La incidencia de hipoglucemia en recién nacidos es mayor que en otros momentos de la vida de una persona, precisamente por ser un período crítico. Además si el bebé es prematuro o un CIR (como era nuestro caso) la incidencia es aún mayor. Se estima que tienen unos depósitos de glucógeno en el hígado deficientes, es decir, tiene pocas reservas para adaptarse a la vida fuera del útero.

Por supuesto, esto lo desconocíamos y tampoco nadie se tomo la molestia de contárnoslos.

Nos dejaron bastante preocupados, la salud de nuestro hijo se complicaba por momentos. Pregunté si podía ofrecerle el pecho y la respuesta fue afirmativa. Podía iniciar la lactancia cuando quisiera. Sin embargo, en esas 24 horas no había recibido ni una sola directriz: nadie me había dicho que si el bebé no estimulaba el pecho yo debería hacerlo con un sacaleches.

En mi ignorancia informada estaba convencida de que la leche subiría por sí sola. Y por supuesto, no subió (Mis dificultades con la lactancia las abordaré en otro post).

La sala de neonatos estaba muy llena ese domingo. Fue entonces cuando me percaté de que otras mamás se estimulaban el pecho con un sacaleches y yo también comencé a hacerlo. Nadie me dijo que tenía que hacer ni con que frecuencia. Simplemente me limite a imitar a las otras mamás que estaban en la unidad. Por supuesto, no salió nada. Ni una gota.

En teoría la unidad de neonatos estaba abierta las 24 horas del día, en la práctica no eras bienvenida a cualquiera hora. De hecho, nos informaron de los horarios puntualmente. Las horas venían marcadas por la obsoleta medida de las tres horas. Así es como se alimentaba en la unidad de neonatos: no a demanda. Molestabas si te quedabas más tiempo del que ellos consideran prudencial.

Las recomendaciones en la unidad eran constantes: “déjale descansar”, “ya habrá tiempo para cogerle”, “no le despiertes”, “no alargues la toma que se le junta con la otra” y un largo etcécera de atropellos. Siempre había una enfermera dispuesta a dar un consejo que no habías pedido. Nos trataban a las mamás como a niñas jugando con muñecas, como si nuestros hijos no nos perteneciesen y ellas tuviesen la capacidad de decidir.

Permanecíamos en la unidad de neonatos todo el tiempo que podíamos. Mi peque apenas lloraba y si lo hacía en cuanto escuchaba mi voz se callaba y entraba en un dulce sueño. Se dormía plácidamente y se acurrucaba en mi pecho cuando le tomaba en los brazos. Y yo le hablaba como hice siempre, le decía que le quería, que pronto nos iríamos a casa.  Procuraba alargar el piel con piel pero cuando el resto de mamás se iban a mí también me invitaban a marcharme.

Cada mañana despertaba con la ilusión de tener a mi peque por fin a mi lado, pero de nuevo, nos llevábamos otra decepción. La distancia de apenas unos metros había frustrado nuestras ilusiones, nuestros planes. La imagen idílica de familia disfrutando de nuestros primeros días juntos se esfumó, se quedó solo en un deseo.

La realidad era muy distinta. No me despertaba mi bebé en la noche llorando, no podía abrir los ojos y verle, no siempre podía cambiarle el pañal si lo necesitaba, no podía besarle ni acariciarle cuando yo quisiera.  NO. Estaba en una sala rodeado de otros bebés y lejos de nosotros, sus padres.

Nos sentíamos abatidos e impotentes aunque nos repetíamos que era por su bien. Yo apenas  empezaba a tener calostro, habían pasado 48 horas. Por supuesto, lo que salían eran solo gotas, mi calostro no era suficiente para alimentar a mi bebé. Aunque yo le ponía al pecho, él era incapaz de engancharse. Así que tocaba suplementarlo con leche artificial. Estaba furiosa, era lo no queríamos de ninguna de las maneras.

La situación me generaba una gran frustración y un gran sentimiento de culpabilidad, ¿Por qué no era capaz de darle el pecho a mi pequeño?  Por supuesto, nadie fue capaz de detectar lo que pasaba, pero consejos y manipulaciones innecesarias me llevé bastantes de propina.

El lunes fueron retirando cables. Aunque su alta no era inminente la mía si lo era. Sin embargo, al detectarme una anemia en un control rutinario decidieron dejarme ingresada un día más. Me alegré enormemente porque no quería irme a casa sin él. Además existía la posibilidad de que el peque recibiese también el alta entonces.

Sin embargo, cuando parecía que la hipoglucemia estaba solucionada empezaron a amenazar con dejarle más tiempo ingresado si subía la bilirrubina. Para entonces estábamos ya desesperados.

LA DESPEDIDA

El martes yo recibí el alta pero mi pequeño se quedó ingresado. La idea era tenerle un día más en la unidad y el miércoles darle el alta si todo iba bien. Me inquietaba enormemente escuchar ese “todo bien”, me había hartado de escucharlo los últimos días y el alta parecía que no llegaba.

Teníamos que irnos a casa y a mí se me rompía del corazón por tener que irme sin él. Todo el arrojo y la presencia de ánimo que había demostrado se esfumó. Una cosa era tener a mi hijo a solo unos metros ingresado y otra muy distinta poner 60 kilómetros de distancia entre él y yo.

Fuimos a despedirnos de él y me rompí. Ya no pude contener las lágrimas, lloraba sin consuelo.

Todavía hoy casi dos años después no puedo evitar llorar al recordarlo. Me rodearon las enfermeras, el personal de la unidad y mi pareja, no había forma humana de consolarme. Nada podía aliviar mi pena.

Cogí a mi hijo en brazos. Le besé, le abracé, le dijo que le quería, que le queríamos muchísimo y que al día siguiente estaríamos de nuevo allí junto a él, que nos iríamos a casa. Mi pareja tuvo que sacarme a rastras de allí, teníamos que irnos.

Nos fuimos con nuestra pena enorme, con el corazón roto pero con la esperanza del alta al día siguiente. De camino en el coche seguí llorando. El momento de llegar a casa fue uno de los más tristes. Había imaginado tantas veces ese momento: entraríamos en casa, nuestros gatitos se acercarían, les presentaríamos al nuevo miembro de la familia y empezaríamos nuestra nueva vida.

Sin embargo volvimos solos y derrotados, con las manos vacías. Aún se me llenan los ojos de lagrimas al recordarlo.

Sin embargo, había que mitigar la impotencia haciendo algo que no fuese llorar. Así al día siguiente fuimos al registro civil a primera hora aunque antes dejamos la poquita leche que había conseguido sacarme en el hospital.

La nota divertida la puso mi madre cuando me llamó a primera hora para aconsejarme que le pusiésemos al niño un nombre compuesto. Tema que le quitaba el sueño desde hacía meses. El nombre le daba igual, el nombre de mi padre, el de mi suegro o el de mi chico…Al final le dije de broma que le habíamos registrado como G de los desamparados.

EL DESENLACE

Y finalmente volvimos al hospital y nos dijeron aquello que deseábamos escuchar desde hacía cuatro días: podíamos irnos a casa.

No podíamos ser más felices. Y nos montamos en el coche y de camino no paraba de preguntarme, “¿y ahora qué?”

No había pasado un solo minuto con mi hijo a solas, apenas nos conocíamos, las dudas se acumulaban en mi cabeza, ¿podría darle el pecho? ¿Sabría atenderle? ¿Volvería a sufrir una apnea? ¿Sería una buena madre? (En adelante aborrecería ese concepto)

Fue entonces cuando fui consciente de mi nueva situación y me sentí por primera vez  MAMÁ. Esta fue nuestra experiencia en neonatos aunque a esta historia aún le faltan algunos capítulos por escribir. ¿Me acompañas?

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Evento de Crianza y Maternidad en Valladolid.

Evento de Crianza y Maternidad en Valladolid.

Con motivo del día de la mujer que se celebra del 8 de marzo quiero invitaros a un evento de crianza y maternidad que tendrá lugar dentro de unos días en Valladolid. La organizadora de este evento es Sheyla Gómez, asesora maternal y madre de dos hijos. Conozco a Sheyla a través de las redes sociales y cuándo me comentó esta iniciativa estuve encantada de sumarme a ella y darle la mayor difusión posible. La verdad que el plantel de ponentes es espectacular. 🙂

En este post os voy a dar toda la información necesaria para que podáis uniros al evento. Además he incluido una breve entrevista en la que Sheyla nos dará más datos y nos aclarará algunas dudas sobre la jornada.

Cuándo: el domingo 12 de marzo de 2017. El horario es de 10-14 y de 16-20h. Habrá un descanso de dos horas para comer y reponer fuerzas.

Dónde se celebra: en Santovenia de Pisuerga, en la provincia de Valladolid. La localidad está a unas dos horas y media de Madrid y a unos 7 kilómetros de Valladolid.

Ya. Quizás te pilla un poco lejos. Por esa razón, por si no puedes estar de forma presencial, existe la posibilidad de seguirlo de forma online. De hecho, esa es la opción que yo he elegido porque me es imposible estar presente pero no quiero perderme el evento por nada del mundo.

Precio: son solo 10 euros.

Hasta cuándo puedo reservar mi plaza: está abierto el plazo hasta el viernes 10 de marzo a las 23:59.

Temática de las ponencias:

  • El método hipopresivo: si has sido madre te interesa, ya que es posible que tu musculatura abdominal y tu periné no estén en su mejor momento.
  • Charla Montessori de 0-6 años: si no conoces este método te va a abrir un mundo de posibilidades.
  • La preparación al parto a través de la danza del vientre. Es una de las ponencias que más me atrae. Estoy deseando saber más.
  • La maternidad y el duelo. Desgraciadamente sigue siendo un tema tabú en nuestra sociedad.
  • La alimentación de los lactantes que ya no son bebés. Alude a la lactancia prolongada y como mantenerla con éxito.
  • La educación sexual desde la infancia. Suele ser una cuestión incómoda que muchas veces los padres no saben cómo abordar.
  • Las claves para una maternidad empoderada. Esta ponencia me fascina, la imparte una de las ponentes que más admiro: Irene García Perulero.
  • Escuelas libres y Homeschooling. Una vertiente en auge en nuestro país que merece la pena conocer.
  • El porteo en situaciones especiales y a partir del año. Otra de las ponencias que no pienso perderme, adoro portear.

¿Quienes son las ponentes?

El grupo incluye a una serie de mujeres que son una referencia en cada una de sus materias: Pilar Martínez, Irene García Perulero, Belén Chulio, Nuria Gallego, Cristina Núñez, Maite F. Lurbe, Beatriz Fernández, Montse Sánchez, Rosa Eva Rabanillo y Sheyla Gómez, ponente y organizadora de este evento.

Os dejo un enlace a su blog por si queréis conocer más a fondo el currículum de estas mujeres y el contenido más detallado de la charla de cada una de ellas. Pinchad aquí.

evento crianza y maternidad valladolid

Entrevista a Sheyla Gómez 

Como estaba interesada en el evento me puse en contacto con Sheyla para pedirle un poco más de información. Tengo que agradecerle enormemente  que accediese a concederme esta entrevista. Os dejo con ella.

  1. Sheyla, me gustaría que nos contases algunas cosas sobre ti para que te conozcan un poco mejor las lector@s del blog.

Soy mami de Alma y Abel de 4 y 13 años respectivamente. Empecé hace ya cuatro años a formarme, me inicié con un curso de asesora de lactancia. Me gustó tanto, que cree el grupo de apoyo de Tudela de Duero, el cual, sigue activo. Más tarde, me apunté a otra formación de lactancia, me uní al curso de Edulacta. Su programa me enamoró. Desde entonces formo parte del equipo de formación, ya que confiaron en mí. Posteriormente me formé con asesora de porteo, Baby bath support, PNL, gestión emocional y método naces, entre otras formaciones relacionadas con el mundo de la maternidad.

Siempre me ha interesado proponer actividades con las familias. Hemos hecho varios flash mob porteando y está funcionando el baby-cine teta en Valladolid desde abril de 2016. También tengo un blog. La web surgió hace tan solo un par de años. No soy todo lo activa que me gustaría por temas laborales pero suelo subir algún que otro post.

Si os apetece visitar su página aquí tenéis la dirección: el alma y la lactancia al descubierto.

  1. ¿Cómo surgió el evento? ¿De quién fue la idea?

El evento lo llevo yo directamente con apoyo de las ponentes y algunas amigas que me dan difusión. Llevo intentando organizarlo desde hace casi tres años. Siempre obtenía negativas por parte de diferentes ayuntamientos de la zona hasta que una mami que conozco de Santovenia lo comentó en la concejalía de su pueblo. A la concejala le encantó la idea ya que está a favor de la crianza respetuosa. Gracias a ello, por fin, este sueño que tenía desde hace años ve la luz.

  1. ¿Cuáles son los temas que se van a tratar? ¿Nos puedes dar un avance?

El programa es muy completo. Aún así me he quedado con ganas de traer a más ponentes pero era inviable. Se van a abordar temas de lactancia, AC, los hipopresivos, danza y movimiento, porteo, Montessori, educación, duelo maternal y la sexualidad en la infancia. Son unas ponentes muy prestigiosas y cañeras. Os va a encantar.

  1. ¿Cómo se pueden seguir las conferencias?

Las charlas pueden verse de modo presencial y online. De modo presencial se va a poder entrar y salir cuando se quiera. Por supuesto, se puede ir con peques. Además Noemí de Nim hará algunas cosillas para tener a los niños entretenidos esos ratos.

  1. Algunas amigas están interesadas en el evento pero no pueden trasladarse a Valladolid, ¿cómo va a ser la transmisión online? ¿Es en directo?

Lo sé. Hay mucha gente interesada en verlas pero que no pueden asistir por encontrarse en otras localidades o en otros países. Por suerte, el evento también ha llegado al otro lado del charco.

La transmisión online será en diferido ya que es inviable llevarlo a cabo en directo. Son ocho horas de conferencias seguidas.

  1. Entonces, ¿se van a grabar las ponencias y se podrán ver durante unos días?

Sí. Hemos decidido grabarlo, editarlo y enviar posteriormente el enlace de modo privado a esas personas que se apunten al evento online. La idea es que puedan ver las charlas con calma y las veces que quieran. Somos madres y padres con obligaciones y niños pequeños y no podemos estar enganchados ocho horas seguidas al ordenador para verlo.

  1. ¿Se puede comprar ya la entrada?

Sí. Entrando en este enlace podéis comprar la entrada online y presencial. Se paga por transferencia bancaria o por Paypal. Podéis comprar la entrada hasta el 10 de marzo a las 23:59 horas. ¡Aún estáis a tiempo!

La verdad es que me encantaría que viniese mucha gente de modo presencial para poder dar algún achuchón que otro a otras blogueras, amigas y profesionales de estos ámbitos a las que aprecio un montón.

Desde aquí te doy las gracias, Sheyla por la entrevista. Te deseo mucho éxito con esta jornada, estoy deseando que llegue el día.

Y vosotras, ¿qué me decís?  ¿No me digáis que no promete? ¿Conocíais el evento? ¿Os unís a nosotras?

Recuerda que puedes suscribirte al blog y recibir completamente gratis mi ebook, 3 Recetas para Vivir Sostenible. Y por supuesto, estás invitad@ a mi Comunidad de Facebook, Mujeres y Madres Sostenibles.

Queremos conocerte y que te unas a nosotras, ¿estás preparada para la crianza que cambia el mundo?

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