Hoy en el blog estamos probando Etnolabs, el Champú Sólido Frutos del Himalaya. Tenía muchas ganas de presentaros esta reseña desde hace meses. El caso es que no he podido hacerlo hasta ahora por falta de tiempo. Estoy inmersa en un proyecto muy importante que espero que a principios de verano éste listo para presentarse y que me tiene muy ocupada. De momento no os puedo adelantar nada más, no obstante, en cuanto esté preparado seréis las primeras en saberlo.
Los que me seguís hace años sabéis que me encanta hacer mi propia cosmética y que es algo que me apasiona. Desde que descubrí que era más fácil de elaborar de lo que pensaba y muy efectiva me paso la vida intentando formular cosméticos y haciendo pruebas hasta dar con la fórmula perfecta.
Sin embargo, a veces también me apetece probar productos nuevos y conocer las novedades de cosmética ecológica que van saliendo al mercado. Además, cuando hago champú sólido acabo regalando la mitad a amigas y conocidas para que prueben y me digan que les parece. Así que me quedo sin champú antes de lo esperado. Es lo que me pasó está última vez, se me acabó mi champú sólido y no tenía tiempo para hacerlo. Yo siempre miro el lado positivo de las cosas, por lo que pensé que era un buen momento para probar champús sólidos libres de tóxicos.
Y entonces apareció Niuska con su Champú de Frutos del Himalaya y me animé a probarlo. Si prefieres ver esta reseña en vídeo te pongo el enlace a Youtube 😉
Etnolabs
Antes de entrar de lleno en el champú sólido, me gustaría hablaros un poquito de Etnolabs. Se trata de una marca de cosmética ecológica y sin tóxicos ideada por Niuska Mariana Alvárez, genetista y biotecnóloga. Su proyecto inició su andadura en Barcelona a finales de 2019. Tanto sus formulaciones como los ingredientes que usan se basan en la cosmética natural ancestral, aquella que elaboraban las antiguas civilizaciones. Han unido el conocimiento del pasado con las nuevas tecnologías y el resultado es fantástico. Tengo pendiente haceros más reseñas sobre sus productos, pero hoy solo hablaremos de su champú sólido.
INCI del Champú Sólido Frutos del Himalaya
Aceite de Aguacate
Extracto de Amalaki
Aceite de Oliva
Manteca de Karité
Aceite de Jojoba
Extracto de Cassia Auriculata
Aceite esencial de Naranja
Extracto de Cúrcuma
Aceite esencial de Lavanda
Vitamina E
Aceite de Glycina de soja.
Cuando vi el INCI por primera vez, me pareció un poco largo, pero cuando me detuve a revisar los ingredientes uno por uno, me di cuenta de que eran sustancias naturales y permitidas en cosmética natural y ecológica. Si bien es cierto, que sus productos actualmente no están certificados, me consta que la empresa sigue unos parámetros muy rigurosos y emplea una materia prima de calidad y libre de tóxicos.
Presentación del Champú Sólido Frutos del Himalaya
Una de las cosas me más me ha agradado es la presentación del champú sólido en una cajita pequeña. Me gustan mucho los colores y las imágenes que han elegido para presentar el producto y la marca. Dentro de la caja encuentras el champú envuelto en papel. Este es un atractivo importante para mí, ya que no usan plásticos en el packing de sus productos. Por si nunca has usado champú sólido o no estás familiarizado con él, incluyen un hojita con instrucciones sobre cómo usarlo.
Mi experiencia con el champú Sólido Frutos del Himalaya
He probado muchos champús en los últimos años ya que hace tiempo que me deshice de los champús líquidos y aposté por una cosmética más sostenible. Si tienes curiosidad por conocer como hice la transición te dejo por aquí el post: Mi rutina Capilar Libre de Tóxicos.
He comentado muchas veces en mis post que mi pelo es seco y encrespado, en gran medida se debe a la poca agua que bebo. Nunca tengo sed y por más que lo intento se m olvida beber agua. Esto repercute tanto en mi pelo con en mi piel, aunque en esta apenas lo noto. La peor parte se la lleva muy pelo. Desde que uso champús sólidos he notado mucha mejoría sobre todo desde que elaboro mi propio champú. Si quieres animarte a hacerlo tú misma te dejo por aquí el post Receta Champú Sólido para cabello fino
Volviendo al champú de Etnolabs, me ha sorprendido muy gratamente. Hace bastante espuma y se extiende muy bien por el cabello, me ha resultado muy cómodo de usar. Asimismo, tiene un olor muy agradable, no huele a perfume como algunos champús, reconozco que con esto soy un poco maniática. Deja un suave aroma a limpio que me encanta.
Mi pelo luce brillante y suelto y sin encrespamiento. Lo hemos usado todos en casa y tanto a mi peque como a mi pareja les ha ido fenomenal. Nos ha durado unos tres meses aproximadamente, aunque lo hemos usado mucho.
¿Dónde puedo comprarlo?
La mejor forma de adquirir los productos de Etnolabs es por internet. Aquí tenéis el enlace a su tienda online, donde podréis adquirir su champú sólido y otros productos de la marca. También se pueden adquirir en Amazon casi en cualquier lugar del mundo. Asimismo, si en tu zona no consigues sus productos puedes directamente escribirles un correo, ya que me consta que han enviado sus productos a diferentes lugares del mundo.
En España están introduciéndose poco a poco en tiendas físicas en grandes ciudades por lo que es posible que pronto puedas adquirirlo en tiendas ecológicas o en herbolarios. El precio del champú sólido oscila entre 10,99 y 9,99 depende de si está con descuento o no. Puede ser que a alguien le parezca caro, pero os puedo asegurar que por lo que cunde y por lo que bien que funciona merece la pena pagar este precio.
Dentro de muy poco te contaré más sobre Etnolabs, ya que tengo pendiente de publicación una entrevista que le hice para el Canal de Youtube y que espero poder editar lo antes posible. ¿Conocías este champú? ¿Lo has probado? Cuentámelo en comentarios.
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Queremos conocerte y que te unas a nosotras, ¿estás preparada para cambiar el mundo?
Hoy en el blog os comparto una Receta de Champú sólido para cabello fino y con tendencia al encrespamiento que os va a encantar. Además todos los ingredientes son de agricultura ecológica, lo que lo convierte en un champú sólido libre de tóxicos. Un champú sólido sencillo de elaborar, con ingredientes que se pueden conseguir fácilmente en tiendas online. Con respecto a su precio también es más barato que comprar un champú sólido, ya que adquieres un solo trozo de jabón. Ahora vas a tener champú sólido para usar durante mucho tiempo y también para regalar a quién tú quieras. De hecho, ahora mismo ya no me queda porque he ido regalándolo a amigas y familiares. Tengo que volver a hacer otra tanda porque la última ya casi se me ha terminado.
Los que me seguís desde hace tiempo sabéis que ya hace años me pasé al champú sólido y fue una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. Si estás buscando probar algún champú sólido antes de decidirte a elaborar el tuyo propio te recomiendo que revises este post, Seis champús sólidos ecológicos libres de tóxicos.
No solo porque mi cabello ha ganado en salud, sino porque además he conseguido reducir los plásticos de los envases y contribuir con mi granito de arena al cuidado del medio ambiente. Si te interesa conocer cómo ha sido este camino, te animo a leer el post, mi rutina capilar libre de tóxicos. Asimismo, si tienes dudas sobre qué ingredientes son nocivos para nuestra salud que podemos encontrar en los productos capilares te invito a pasar por el siguiente post, Desintoxica tu pelo de productos tóxicos.
Elaborando mi propia cosmética ecológica
No obstante, en la vida se va evolucionando y poco a poco me ido formando en cosmética natural y ecológica con el objetivo de hacer mi propia cosmética en casa. Sabéis lo importante que es para mí utilizar una cosmética libre de tóxicos elaborada con ingredientes ecológicos y no siempre encontramos un producto que sea perfecto para nosotras y que además sea respetuoso con nuestra piel y con el entorno.
La verdad es que estoy muy contenta con los productos de belleza que voy creando y lo mejor de todo es que estoy viendo resultados. En la vida he tenido la piel y el cabello tan cuidados y resplandecientes.
Por supuesto, intentar una receta de champú sólido para mi cabello era un paso lógico e imprescindible. Yo misma he formulado este jabón y lo he ido perfeccionando en diferentes versiones hasta dar con la que mejor me funciona hasta este momento. Y he logrado lo impensable, domar mi cabello. Me deja el pelo sedoso, brillante y manejable no puedo estar más orgullosa.
En más de una ocasión he hablado de que mi pelo es fino y encrespado. Mi encrespamiento está muy relacionado mi tendencia natural a beber poca agua. Yo lo intento, pero a no ser que sea verano y esté sedienta se me olvida la mayor parte del tiempo. Ahora bien, con este champú mi pelo ha mejorado muchísimo.
Receta de champú sólido para cabello fino
Hace unos meses publiqué la Receta de champú sólido en mi canal de Youtube y ha tenido una muy buena aceptación, pero me faltaba compartirla en el blog. Aquí os la dejo por si preferís ver el vídeo.
No obstante, voy a dejar por aquí un resumen por escrito de la receta y de los pasos que hay que seguir para llevarla a cabo.
Ingredientes
Aceite de oliva virgen extra (AOVE) ecológico 200 ml
Aceite de coco ecológico 70 g
Manteca de Karité ecológica 55 g
Germen de trigo ecológico 20 ml
Aceite de macadamia ecológico 20 ml
Aceite de argán ecológico 20 ml
Aceite de Jojoba 20 ml
Sosa Caustica 54 g
Agua destilada 131 ml
Utensilios necesarios
Cuchara de madera
Bascula para medir las cantidades. ( lo ideal es una bascula de precisión, pero si no la tienes como es mi caso, te sirve con una de cocina)
Termómetro (es importante para medir la temperatura de la fase acuosa y la fase oleosa antes de integrar las dos partes)
Batidora de mano (la utilizo solo para hacer cosmética)
Una olla grande
Un bol (para mezclar la sosa caustica y el agua destilada)
Envases reutilizables para dejar madurando la mezcla
Protección imprescindible
Es muy importante que uses una protección adecuada, así que no te lo saltes cuando te pongas a realizar el jabón. La sosa caustica es muy tóxica y si no nos protegemos bien los ojos y la piel podemos hacernos daño si nos salta la mezcla o se produce algún accidente involuntario. Se cuidadosa y no lo pases por alto.
Guantes de goma (mucho mejor que unos simples guantes de silicona)
Una mascarilla (así evitas respirar los vapores de la sosa caustica, son muy tóxicos así que ten cuidado)
Una chaqueta gordita para proteger la piel de los brazos y el cuello
Gafas: pueden ser tus gafas de ver si las usas, gafas de sol o las gafas de bucear. Lo importante es proteger los ojos.
Elaboración de la receta
Paso 1
En primer lugar, vamos a ir calentando los aceites en la olla para que se vayan integrando y diluyendo. Añadimos los ingredientes uno a uno, recordando tarar la báscula cada vez que agregamos uno de ellos. Incorporamos el AOVE ecológico, el aceite de coco ecológico, la manteca de karité ecológica, germen de trigo, aceite de macadamia, aceite de argán y aceite de jojoba.
No se trata de calentar mucho la mezcla, porque no queremos que los aceites pierdan propiedades. Aproximadamente cuando estén a unos 70º retiramos del fuego.
Paso 2
En segundo lugar, vamos a medir el agua destilada y la sosa caustica. Procura hacer este paso en un lugar ventilado. Si vives en una casa con jardín procura hacerlo allí. Si no tienes jardín o un patio hazlo en una zona ventilada de la casa, en una terraza o en un lugar de tu casa que tenga un ventanal que puedas dejar abierto. Antes de integrarlos ponte los elementos de protección.
Vierte la sosa caustica poco a poco en el agua destilada y ve removiendo con la cuchara de madera con sumo cuidado. Aunque en el vídeo yo lo hago a la inversa, nunca lo hagáis así. En mi receta yo vierto muy poca agua sobre la sosa, manejo cantidades pequeñas y nunca se ha producido una reacción química, pero podría suceder. No obstante, por prudencia hacedlo siempre a la inversa: vierte la sosa caustica sobre el agua destilada y muévelo hasta que la sosa caustica se haya disuelto. Si puedes hacerlo tomando un poquito de distancia mucho mejor.
Paso 3
Mide la temperatura de la fase acuosa y de la fase oleosa. Necesitamos que tanto una mezcla como la otra estén entre 50º y 60º. Es muy importante que no haya una diferencia de temperatura entre los aceites y la sosa caustica diluida de más de 10º.
Si haces este champú sólido en primavera o verano costará que la fase acuosa baje de temperatura. Puede ser que los aceites se enfríen en ese rato. Si estamos en invierno puede ser que nos suceda lo contrario que la sosa caustica diluida baje de temperatura muy rápido y que los aceites no se hayan calentado del todo. Es complicado hacer que las dos mezclas estén a una temperatura similar, pero con un poco de práctica se logra.
Paso 4
Mezclamos la fase acuosa con la fase oleosa. Y movemos con movimientos envolventes con la cuchara de madera. Podríamos batirlo directamente con la cuchara, pero tardaríamos mucho tiempo.
Paso 5
Añadimos la batidora y vamos batiendo tal y como si estuviésemos haciendo una mayonesa. Dependiendo de la temperatura que haga el proceso será más lento o más rápido. Desde mi experiencia, con frío suele espesar bastante rápido y en verano suele tardar bastante más. Siempre espesa, así que no te rindas, que al final siempre se produce.
¿Cómo sabemos que está ya? Nos lo indica el que la mezcla haya espesado lo suficiente como para dejar una traza, eso significa que el jabón ya está preparado para poner a madurar.
Paso 6
Lo vertemos en los moldes que hayamos preparado. Si tienes moldes de jabón en casa estupendo, sino puedes reutilizar envases que ya no utilizas. Tápalo con un paño y ponlo en un lugar fresco y seco donde no le dé el sol.
Paso 7
Cuando hayan pasado entre 24 y 48 horas te aconsejo que partas el jabón en trozos. Debes decidir de qué tamaño los quieres en función del uso que le vayas a dar el jabón. Yo lo corto de la forma más sencilla posible.
Paso 8
Dejas madurar el jabón durante 40 días en un lugar fresco y seco, alejado de la luz. Yo siempre suelo dejarlo un poco más. A los cuarenta días le echo un vistazo y si veo que todavía está un poco blandito lo que hago es dejarlo 10 o 15 días más y vuelvo a revisar. He llegado a tener jabón madurando durante tres meses y estaba perfecto para su uso.
Y ya estaría nuestro champú sólido preparado para ser usado y disfrutado. Espero que la receta te haya gustado. Si tienes alguna pregunta, no dudes en dejarla en comentarios y te responderé encantada. Si te animas a probarlo cuéntame qué tal le va a tu cabello.
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Queremos conocerte y que te unas a nosotras, ¿estás preparada para cambiar el mundo?
Hoy en el blog, Seis champús sólidos y ecológicos libres de tóxicos que debes probar. En el anterior post cómo escoger un champú sólido ecológico hablábamos de las ventajas de usar champú sólido y de cómo hacer la mejor elección teniendo en cuenta mis circunstancias y las características de mi pelo.
He estado dudando si sacar este post en este momento o no por las circunstancias tan adversas y complejas por las que estamos pasando, no solo en España que es mi lugar de residencia sino también a nivel mundial. No obstante, considero que es importante mantener la normalidad y ocupar nuestra mente y energía en actividades que nos mantengan en calma y conectadas con nuestro ser. Para mí escribir es una necesidad y una forma de sobrellevar esta situación y probablemente para muchas de vosotros leer y entretenerse también sea una forma de afrontar este tiempo de encierro que aún nos queda por delante.
Así que aquí tenéis el post prometido. Eso sí, te aconsejo que te hagas un buen café o un té y que lo leas con tranquilidad porque es muuuuy largo.
¿Qué es un champú sólido?
Antes de seguir me gustaría hacer una aclaración, cuando me refiere a champú sólido me estoy refiriendo a una pastilla de jabón con una formulación específica para cuidar el cabello. Aunque en el anterior post lo explicaba no viene mal recordarlo brevemente: es un jabón formulado con hidróxido de sodio, conocida popularmente como sosa caustica, agua y aceites que favorecen la saponificación como el aceite de oliva virgen extra o el aceite de coco.
¿Por qué la selección solo incluye champús sólidos ecológicos?
Porque los champús convencionales sean líquidos o sólidos llevan una serie de sustancias tóxicas que dañan nuestra salud. Por supuesto, no negaré que doman nuestro pelo y que nos lo dejan fenomenal, están formulados para eso. No obstante, contienen sustancias como parabenos, siliconas o PEGS que son muy dañinas para nosotros y para el medio ambiente. Si ponemos ambas cuestiones en una balanza desde mi punto de vista no compensa, ya que desde la cosmética ecológica se están ofertando productos igual de buenos y eficaces con la importante salvedad de que no llevan sustancias nocivas para nuestra salud.
En el post, Ingredientes a evitar en tu champú, acondicionador o mascarilla explico estas cuestiones en profundidad. Te lo dejo aquí por si quieres echarle un vistazo.
Por supuesto, dentro de la cosmética ecológica encontramos champús sólidos formulados de una forma más limpia que otros, pero desde luego, nada que ver con lo contaminantes que son los champús convencionales. Además, los champús convencionales suelen ser fabricados de una forma industrial y una buena parte de los champús sólidos ecológicos se elaboran de una forma artesanal manteniendo mucho mejor las propiedades de los ingredientes que emplean en sus fórmulas.
Una razón más, menos plástico en mi vida
Dentro del mundo de la cosmética ecológica, tenemos una enorme variedad de productos para el cabello, así que cuando decides utilizar un champú ecológico la siguiente cuestión es si utilizarlo líquido o en pastilla de jabón. Existen champús líquidos ecológicos estupendos en el mercado. De hecho, durante algunos años y tras mi transición al mundo ecológico estuve utilizando un champú de la marca Logona y me iba muy bien. Si quieres saber más sobre esta desintoxicación de los champús convencionales lee este post:
No obstante, llegó un momento en que el plástico que generaba el envase me pesaba y mucho sobre la conciencia. Estaba en un proceso de eliminar el plástico de mi vida o ir reduciéndolo al mínimo. Y decidí que era el momento de probar los champús sólidos y darles una oportunidad. Y no me arrepiento porque desde hace años ya solo utilizo champú sólido para el cabello sea elaborado por otros o creado por mí.
Mi experiencia con los champús sólidos
En todo este tiempo he tenido la posibilidad de ir probando diferentes jabones sólidos y de formarme una opinión sobre ellos, de ahí parte este post. En general, mi experiencia ha sido muy buena, los que he seleccionado se han ajustado bien a la rutina capilar que suele llevar a cabo para cuidar mi cabello, si quieres ampliar información en este post puedes hacerlo en, Mi rutina capilar libre de tóxicos.
Si es importante tener en cuenta que cada cabello es un mundo, por muchas cuestiones como la hidratación, el encrespamiento, el grado de grasa o lo fino o grueso que sea. Los champús que voy a recomendar son champús sólidos que he usado para mi cabello que es muy fino y tiende al encrespamiento. No obstante, todas estas marcas que voy a citar a continuación tienen mínimo una gama de champús sólidos para poder elegir el que mejor te convenga. Asimismo, las personas que se hallan detrás de estos proyectos siempre están dispuestos a asesorar y a aconsejar a sus clientes sobre cuál de ellos es mejor por su tipo de cabello y características personales.
Por supuesto no están todos los que son, puesto que es posible que haya algún champú que no haya probado, pero sí son los que aparecen en este post, cada uno de ellos es una excelente elección.
Y ahora sí, empezamos.
Champús sólidos de Matarrania
Me vais a permitir que empiece el repaso por los diferentes champús sólidos seleccionados conMatarrania. Es una de mis marcas favoritas y los que me seguís desde hace tiempo lo sabéis. Les he dedicado varias post, que te dejo por aquí:
La entrevista que le hice a Evelyn Celma en la que nos contó con detalle cómo surge Matarrania, sus valores de marca y como se elaboran sus productos.
Todavía tengo pendiente un post sobre ellos reseñando algunos de sus productos espero sacarlo más pronto que tarde.
¿Por qué me gusta tantísimo Matarrania?
La razón es muy simple, es una marca de una gran calidad, que mima los ingredientes desde el primer momento y que cuida el proceso de producción minuciosamente. Solo utilizan productos ecológicos, certificados y de origen vegetal. El aceite de oliva virgen extra de primera presión en frío es la base de la mayoría de sus formulaciones y eso me entusiasma ya que es un ingrediente local con una gran cantidad de propiedades.
¿Qué es un aceite de 1º presión en frío?
Se obtiene a través de un proceso tradicional en el que el aceite es extraído a presión a una temperatura inferior a 27º. Cuanto menor es la temperatura a la que se somete mayores son las propiedades que mantiene el producto.
Además, y eso también me encanta, los INCIS son cortitos y claros, lo que se agradece. Por otro lado, es una marca con certificado ecológico y avalada por el sello Organic Soil Association lo que siempre da una gran tranquilidad.
Y no, no me llevo comisión si es lo que están pensando ni promociono en ninguna parte estos productos entre otras razones porque no va ni con la filosofía de este web que es siempre imparcial ni con la filosofía de Matarrania.
Y tras decir esto vamos a conocer con más detalle los champús sólidos que nos ofrece Matarrania, en concreto nos da dos opciones: champú sólido bio cabello seco y fino y champú sólido bio Cabello graso.
Matarrania champú sólido bio Cabello seco y fino
Este es el que yo he probado ya que es el champús que mejor se ajusta a mi tipo de cabello. De hecho, fue el primer champú sólido que probé hace ya años y fue determinante para abandonar el champú líquido convencional.
INCI
-Olea europaea fruit oil (Aceite de Oliva virgen extra ecológico)
– Aqua (agua)
– Cocos nucifera oil (aceite de coco ecológico)
– Sodium Hydroxide (sosa caústica)
– Rosmarinus officinalis extract (extracto de hoja de romero ecológico)
– Rosmarinus officinalis oil (aceite de hoja de romero ecológico)
– Lavanda Officinalis oil (aceite esencial de lavanda ecológico)
– Cananga odorata flower oil (aceite esencial de Ylang-Ylang ecológico)
El INCI no es relativamente corto, se compone de ocho ingredientes, todos ellos ecológicos excepto el agua. Lo primero que nos llama la atención es que el Aceite Oliva virgen extra de primera presión en frío es el primer ingrediente junto con el agua y el aceite de coco y la sosa caustica. El resto de ingredientes están en menos proporción ya que aparecen después.
Con respecto a los aceites esenciales naturalmente presentessu presencia en el producto no significa que se hayan añadido al producto para darle aroma, sino queestán presentes en los aceites vegetales empleados en el INCI. Aunque su presencia sea mínima y sea consecuencia de la introducción en la formulación de un aceite como el de romero, por ley es obligatorio declarar que están estos aceites esenciales.
Se les considera alérgenos para algunas personas y es una de las razones por las que hay que especificarlos en el INCI cuando su concentración sea superior a 0,001. Por supuesto, si sospechas que eres alérgica a alguno de estos aceites esenciales en ningún caso utilices este jabón sólido porque puede producirse una reacción alérgica indeseada.
Opinión personal
Me gusta mucho este jabón sólido deja muy bien mi cabello, suave y fácil de peinar y además tiene un olor muy agradable. Lo he usado durante meses y la pastilla de jabón suele durar bastante tiempo. También me gusta que hace espuma suficiente para poder lavarte el pelo cómodamente, eso sí evita que te entré el jabón en los ojos porque al llevar sosa caustica puede irritarte la zona.
La forma de aplicarlo es muy sencilla, mojas tu cabello y la pastilla de jabón, a continuación, empiezas a frotar la pastilla en el cuero cabelludo. En Matarraniarecomienda hacer dos aplicaciones del producto para que quede bien y sobre todo aclarar con mucha agua para evitar que queden residuos en el cabello. Después de aplicar el producto suelo utilizar como acondicionador vinagre de manzana diluido en agua.
El precio del champú sólido es de 11,70 y la pastilla de jabón es de aproximadamente 120 gramos.
Matarrania Equilibrio-Champú sólido bio Cabello graso
Esta marca también nos propone otro champú solido en el caso de que tengas el pelo graso. La formulación es muy parecida a la anterior, aunque cambian algunos ingredientes. Vamos a echarles un vistazo.
INCI
-Olea europaea fruit oil (Aceite de Oliva virgen extra ecológico)
– Aqua (agua)
– Cocos nucifera oil (aceite de coco ecológico)
– Sodium Hydroxide (sosa caústica)
– Rosmarinus officinalis extract (extracto de hoja de romero ecológico)
– Citrus limonun (limón/lemon) peel oil (aceite esencial de cáscara de limón ecológico)
– Maleleuca alternifolia leaf oil (aceite de árbol de té ecológico)
– Lavanda Officinalis oil (aceite esencial de lavanda ecológico)
– Aceites esenciales naturalmente presentes: Linalool, Limonene, Geraniol y Citral.
El INCI se compone de nueve ingredientes, uno más que en su otro champú. Los cinco primeros ingredientes son los mismos y constituyen la base de sus champús sólidos. A partir del sexto ingrediente se añaden tres ingredientes que no estaban la anterior formulación, el aceite esencial de cáscara de limón, el aceite esencial de pomelo y el aceite de árbol de té.
Los dos aceites cítricos son específicos para cuidar el cuero cabelludo graso, ya que ayudan a neutralizar la grasa y nutren y fortalecen el cabello. Propiedades muy similares tiene el aceite de árbol de té que ayuda a controlar el exceso de grasa en el cabello. Los tres aceites son también muy útiles cuando hay problemas de caspa, ya que favorecen su desaparición y el equilibrio capilar.
Experiencia con Equilibrio
No os puedo proporcionar mi experiencia directa con este champú sólido porque no lo he probado directamente en mi cabello, no obstante, si se lo he recomendado a alguna amiga con el cabello graso y ha quedado contenta con el resultado. Si tienes el cabello graso, es una buena idea probarlo.
En el caso de que tras unas semanas usándolo no te fuera bien, siempre puedes lavar el cabello de tus hijos con este champú. Al contener la fórmula aceite de árbol de té se convierte en un champú recomendable si queremos prevenir los temidos e incómodos piojos. Sus componentes activos actúan como una barrera entre la fibra capilar y los piojos, evitando que se puedan criar y poner huevos.
¿Dónde puedo adquirir los jabones de Matarrania?
Los champús sólidos de Matarrania tienen una gran ventaja y es que pueden adquirirse en muchas tiendas online. Yo te recomiendo comprar directamente en su página web, el trato es inmejorable y te lo envían a casa bastante rápido. Además, hasta el próximo 13 de abril se venden sus productos con un 10% de descuento.
Si prefieres comprar en una tienda física, en su web tienen una sección denominada dónde comprar, introduciendo el código postal te indican cuál es la tienda más cercana a tu domicilio. También puedes adquirir sus productos en diferentes páginas como ecco-verde, planeta huerto,Idun Nature o Conasi. He comprado en estas tiendas online en más de una ocasión y te puedo asegurar que funcionan muy bien y que da un excelente servicio, por si tienes alguna duda sobre si comprar o no en alguna de ellas.
Jabones Beltrán
Otra marca de la que tengo que hacer un post más pronto que tarde. Hasta hace poco tiempo jabones Beltrán asociaba a esta marca con productos para el hogar. He usado mucho sus productos de limpieza porque son fantásticos. Últimamente me he decantado por elaborar mis propios productos en casa, pero siempre tengo alguno de emergencia por si se acaba la fórmula casera.
Me gusta especialmente esta marca porque tiene productos respetuosos con el medio ambiente y sin tóxicos. Recomiendo dos de sus líneas la dirigida a afectados por Sensibilidad Química múltiple y la línea Biobel con certificación ecológica.
Jabón sólido Essabo Eco
Como os decía poco a poco han ido añadiendo jabones cosméticos. Ya enBiocultura en 2018 probé algunos jabones de muestra que me gustaron mucho. En la última edición de Biocultura Madrid en noviembre de 2019 me animé a probar su jabón sólido para el cabello aún siendo consciente de que no estaba formulado específicamente para cabello fino y con tendencia al encrespamiento. El rato que estuvimos charlando me comentaron que están trabajando para ampliar su variedad de champús sólidos, así que es muy probable que en el futuro tengan un jabón que sea más adecuado para mi cabello.
INCI
– Cocos nucifera oil (aceite de coco ecológico)
– Agua
– Sodium hydroxide (sosa caustica)
– Aloe barbadensis extract (gel de aloe vera ecológico)
– Citric acid. (ácido cítrico)
– Citrus sinensis peel oil expressed (aceite esencial de naranja)
– Leche de agricultura ecológica
– Eucalyptus globulus leaf oil (aceite esencial de eucalipto)
– Simmondsia chinensis oil (aceite esencial de jojoba ecológico)
– Cinnamomum zeylanicum leaf oil (aceite esencial de canela)
– Miel ecológica
– Argania spinosa oil (aceite de argán ecológico)
– Gycerin (glicerina)
– Tocopherol (vitamina E)
– Cinnamomum zeylanicum bark poder (aceite de corteza de cinnamomun zeylanicum o canela)
Este INCI es bastante más largo que los anteriores ya que se compone de 15 ingredientes, aunque la base del jabón son ingredientes presentes en anteriores jabones como el aceite de coco, el agua y la sosa caustica.
Me llama la atención que algunos ingredientes se especifican como ecológicos y otros no. No obstante, el jabón tiene certificado ecológico y está avalado por la certificadora Bio.Inspecta. De hecho, está catalogado en la categoría I de la norma BioVidasana lo que implica que mínimo el 95% de sus ingredientes son de agricultura ecológica. Cabe suponer que los ingredientes que no aparecen como ecológicos estén en un porcentaje muy pequeño y constituyan parte de ese 5% no ecológico.
Por otro lado, si buscas un champú sólido vegano no te recomiendo esta marca ya que en el INCI aparecen ingredientes como la leche o la miel.
Experiencia personal
No me ha ido también como otros champús sólidos, me lo dejaba un poco seco y encrespado. Sin embargo, debemos tener en cuenta de que no está formulado específicamente para mi tipo de cabello y era muy consciente de ello cuando lo compré.
Si me ha gustado que hace bastante espuma y resulta fácil de aplicar. El olor también me gusta, aunque un poco más intenso que otros que he probado. Si lo han usado mi pareja y mi peque y han obtenido mejores resultados que yo. Su pelo se ajusta mucho mejor a las especificaciones del champú sólido.
También lo he usado como jabón para el cuerpo, no es un champú para eso, pero me ha dejado muy bien la piel. Si tu cabello es normal o graso, este jabón sólido te puede ir muy bien, yo al menos lo probaría. Si tu cabello es como el mío, no te recomiendo que te arriesgues a probarlo porque el resultado probablemente no te convenza. Espero que más adelante saquen un champú sólido pensado para mi tipo de cabello.
De todos modos, es bastante más barato que otros champús sólidos de los que hablamos en este post. Cuesta 5,20 y la pastilla de jabón es de aproximadamente 120 gramos, menos de la mitad de lo que costaba el jabón de Matarrania y con diferencia es el jabón más asequible de todo el listado de hoy.
¿Dónde comprarlo?
Puedes adquirirlo directamente en la web de Beltrán. Si lo haces así aprovecha para adquirir alguno de sus productos de limpieza, son excelentes, en especial sus pastillas para el lavavajillas y el jabón para lavar. Recientemente han creado una web dedicada solo a su marca de jabón Essabo, lugar donde también puedes adquirirlo. Cobran gasto de envío, así que aprovecharía para probar sus jabones que también son extraordinarios y hacer un pedido un poco más grande.
No es tan fácil adquirirlo en tiendas online como otros jabones, aunque está disponible en Planeta huerto.
Jabones Inuit
Esta marca la he probado hace relativamente poco y me ha gustado muchísimo. El proyecto nace en España, en la localidad de Castellón y lleva relativamente poco tiempo en marcha, desde diciembre de 2016 cuando empezaron a comercializar los jabones en su web.
No hay mucha información sobre ellos publicada, aunque desde su página nos cuentan un poco cuál es su filosofía en la elaboración de sus productos. Destacan por autodenominarse como un proyecto honesto que cuida la materia prima y trata de ofrecer un producto atractivo al consumidor. Además, sus productos son veganos y no han sido testados en animales.
De momento ofrecen dos tipos de producto, Soap (jabón) y shampoo (champú sólido). No puede opinar sobre los jabones porque no los he probado directamente, aunque su formulación es estupenda, pocos ingredientes, la mayoría de agricultura ecológica y un proceso artesanal.
Champú reparador Nº5. Amla y germen de trigo
Con respecto a los champús sólidos ofrecen una amplia gama, ofrecen 7 tipos diferentes para que elijas el mejor le vaya a tu tipo de cabello. Desde el típico para cabello graso hasta un champú fortalecedor. Cuando me decidí a probar estuve un rato pensando cuál de ellos me iría mejor a mi cabello fino y con tendencia al encrespamiento. Al final me decidí por el Número 5, del que hablaremos ahora. No obstante, en un futuro quiero probar el Número 3, porque según indican en su web va bien para el pelo encrespado.
Vamos a analizar los ingredientes
INCI
– Sodium cocoyl isethionate (isodionato de cocoil sódico, surfactante aniónico suave sin sulfato)
– Helianthus Annuus (aceite de girasol)
– Emblica officinalis (amla en polvo)
– Triticum Vulgare Germ Oil (aceite de germen de trigo ecológico)
– Astrocaryum murumuru (manteca de murumuru)
– Water (agua)
– Hydrolyzed Wheat Protein (proteína de trigo hidrolizada/keratina vegetal)
– Leuconostoc/Radish Ferment Filtrate (fermentado filtrado de Leuconostoc y Raíz de Rábano)
– Pelargonium Graveolens Oil (aceite esencial de Geranio ecológico)
El INCI se compone de 11 ingredientes algunos de agricultura ecológica y otros no. Lo primero que voy a destacar es que la fórmula es un poco distinta al resto de champús sólidos que hemos visto en este post. Su base no es el aceite de oliva virgen extra ni el aceite de coco, sino el Sodium cocoyl isethionate del que vamos a hablar ahora.
No es un ingrediente muy conocido, así que voy a intentar explicar que es. Se trata de un tensioactivo aniónico que favorece la disolución de sustancias poco solubles en agua como grasas y aceites. Este tensioactivo es relativamente suave y no contiene sulfatos. Se obtiene a partir de los ácidos grasos del aceite de coco y del ácido isetiónico. Se trata de un ingrediente biodegradable y en principio autorizado en cosmética natural.
El siguiente ingrediente de la lista es el aceite de girasol y la Amla en polvo ninguno de ellos de agricultura ecológica. Resulta un poco contradictorio que en las indicaciones del producto se indique que los aceites vegetales son 100% de cultivo ecológico, pero en el INCI solo aparezcan con esa denominación el aceite de germen de trigo ecológico, el cuarto ingrediente de la fórmula y los dos últimos, aceite esencial de Ylang Ylang ecológico y aceite esencial de Geranio ecológico, respectivamente.
Aunque afirman que en sus jabones no utilizan agua, sin embargo, en el INCI del producto aparece reflejada como Water, lo que resulta algo confuso ya que para elaborar un champú sólido de forma tradicional es imprescindible el uso de agua destilada.Por otro lado, me gustaría saber cómo se obtiene la keratina vegetal presente en el producto. Si bien es cierto que la keratina vegetal no es tóxica como si lo es la keratina química, sería interesante conocer a través de que sustancia o sustancias se obtiene.
Sin certificado ecológico
Por otro lado, y es importante que lo tengamos en cuenta, los productos no tienen certificado ecológico ni están avalados por ninguna certificadora. Desconozco si están en trámites de conseguir esa certificación en un futuro. Sin ánimo de ser purista, los sellos de acreditación ecológica nos garantizan la procedencia ecológica de los ingredientes y que han pasado los controles adecuados para ser marcados y vendidos con el sello orgánico estatal o de la Unión Europea. Acreditación que suele llevar tiempo y dinero conseguir.
En cualquier caso, decidirte a probar o no esta marca es una cuestión personal, dependiendo del peso que le des y de la importancia que para ti tenga que el producto este certificado o no. Yo preferiría que lo estuviera, no obstante, me parece un producto de buena calidad y sin sustancias tóxicas que merece la pena que forme parte de este post sobre champús sólidos ecológicos libres de tóxicos.
Opinión personal
Sencillamente le doy un 10. Se trata de uno de los champús sólidos que mejor me ha dejado el cabello con diferencia. Su aplicación ha sido fantástica ya que la pastilla es más cuadrada y gorda que otras. Además, hace espuma muy rápido, probablemente por el Sodium cocoyl isethionate del que hablamos anteriormente.
Me ha dejado el pelo suelto, suave, con volumen y ha reducido considerablemente el encrespamiento natural de mi cabello, algo a lo que precisamente contribuye la keratina vegetal presente en la fórmula. Me ha hecho más fácil peinarme ya que apenas se me hacen nudos. Por otro lado, el olor me ha resultado muy agradable.
La única pega que le pongo es que la fórmula no parece tan natural como la de otros champús sólidos que he probado. No obstante, lo recomiendo porque aún con sus posibles inconvenientes es un muy buen producto.
Su precio es de 9,95 y el peso aproximado del producto es de 90 gramos. Resulta el más caro de los champús sólidos que he recomendado en función del peso y del precio.
¿Dónde comprarlo?
Sus jabones pueden adquirirse en su página web, el precio del envío dentro de la península es de 4 euros y para el resto de España entre los 7,14 y los 9 euros. Nunca les he comprado directamente, así que desconozco como es el proceso de compra con ellos.
Ajedreaes otra de mis marcas favoritas que ya he recomendado en alguna otra ocasión. Sus cremas solares ecológicas están en mi top 5 de protectores solares. Llevo años siguiendo la evolución de Ajedrea y cada vez me gustan más sus productos y su apuesta por la cosmética ecológica.Se trata de un proyecto granadino que poco a poco ha ido creciendo hasta ofrecer también formación presencial y online.
La gama de productos se ha ampliado mucho últimamente tenemos la gama de jabones, faciales, corporales y para el cabello, las cremas faciales, corporales y protectores solares, perfumes, aceites puros o de masaje, desodorantes e incluso esponjas. Tengo muchas ganas de dedicarles un post a sus productos ya que he probado algunos de ellos y me parecen excelentes.
Otra de las cosas que más me gustan es que el proceso de elaboración de los productos es artesanal y está cuidado al detalle. Desde los ingredientes ecológicos certificados hasta los INCIS que suelen ser cortos y fáciles de entender. Una cosmética sin adornos como ellos dicen en su web pero de una grandísima calidad.
Además se trata de una cosmética certificada y avalada por diferentes organismos. Su proceso artesanal está certificado por laJunta de Andalucía como Zona de Interés Artesanal en Granada, lo que les convierte en un taller de cosmética ecológica pionero en este reconocimiento.
Asimismo, su cosmética está certificada como ecológica por dos organismos: por la CAAE una certificadora andaluza especializada en producción ecológica que exige que más del 95% de los ingredientes del producto sean de origen ecológico certificado; por el otro la Asociación de Cosmética Natural y Ecológica de España verifica su proceso de producción siguiendo los parámetros de a prestigioso certificadora europea Cosmos Organic.
Por el momento su gama de champú sólido se reduce a dos variedades: Ajedrea Jabón de Menta y Tomillo y Ajedrea de ortiga y romero.
Ajedrea jabón de menta y tomillo
Me anime a probar sus champús sólidos porque he probado alguno de sus jabones y me han gustado muchísimo. Me parecía que si tenían la misma calidad seguro que el jabón no me iba a decepcionar y no me equivoqué. Opté por seguir las recomendaciones de su web y adquirí este para cabello seco.
INCI
– Olea Europaea Fruit Oil (aceite de oliva virgen extra ecológico)
– Agua destilada
– Cocos Nucifera Oil (aceite de coco ecológico)
– Castor Oil (aceite de ricino ecológico)
– Sodium hydroxide (sosa caustica)
– Simmondsia chinensis oil (aceite de jojoba ecológico)
– Thymus vulgaris oil ( aceite esencial de tomillo ecológico)
– Mentha Piperita Oil ( aceite esencial de menta piperita)
– Thymus leaf (Hojas de tomillo)
Este INCI me gusta muchísimo, se compone de nueve ingredientes, pero si eliminamos la sosa caustica y el agua se reducen a siete todos ellos de agricultura ecológica a excepción de las hojas de tomillo que aparecen al final del INCI.
Su base es muy parecida a otros champús sólidos que he recomendado en este post, el aceite de oliva virgen extra como primer ingrediente y el aceite de coco como segundo aceite más importante. Si añade esta fórmula aceites que no habíamos encontrado en otros champús como el aceite de ricino y el aceite de jojoba. Ambos tienen excelentes propiedades de entre las que destacan su capacidad para hidratar el cabello y reducir el encrespamiento.
Los dos aceites esencial que dan nombre al champú sólido, el aceite esencial de menta piperita y el aceite esencial de tomillo también tienen muy buenas propiedades para cuidar el cabello como prevenir la sequedad en el cabello o fortalecer el cabello.
Opinión Personal
Tengo que reconocer que el olor de la menta piperita no me gusta nada y tenía dudas de si el producto iba a oler mucho a menta o me iba dejar ese olor en el cabello. Sin embargo, me ha sorprendido gratamente, apenas lo noto. Hace bastante espuma, lo que hace que sea más fácil de aplicar y se ha adaptado muy bien a mi rutina capilar.
Me gusta mucho como me deja el cabello, se ve limpio, suelto y fácil de peinar. Y además me lo deja brillante y suave. La verdad es que lo recomiendo, al menos, si tienes el cabello como yo, seco y con tendencia al encrespamiento.
Su precio es muy bueno, cuesta 6,95 euros y la pastilla de jabón es de 135 gramos. En relación, calidad, tamaño y precio le doy un sobresaliente.
Ajedrea Jabón de ortiga y romero
Este es el otro champú sólido que ofrece esta marca. Vamos a revisar el INCI.
INCI
– Olea Europaea Fruit Oil (aceite de oliva virgen extra ecológico)
– Cocos nucifera Oil (aceite de coco ecológico)
– Agua (agua destilada)
– Ricinus communis oil (aceite de ricino ecológico)
– Sodium Hydroxide (sosa caustica)
– Beer (cerveza de cebada ecológica)
– Urtica leaf (hoja de ortiga)
– Rosmarinus officinalis oil (aceite esencial de romero ecológico)
La base del champú sólido es la misma que en el jabón de menta y tomillo, aceite de oliva virgen extra, aceite de coco, agua, aceite de ricino y sosa caustica. Lo único que cambia son algunos ingredientes que desaparecen de esta fórmula como el aceite de jojoba o los aceites esenciales de menta y tomillo. Se añade cerveza de cebada ecológica, la hoja de ortiga y el aceite esencial de romero. Todos los ingredientes de la fórmula siguen siendo ecológicos a excepción de las hojas de ortiga que aparecen mencionadas en penúltimo lugar del listado. Este INCI me gusta tanto como el anterior, aunque pasamos de siete a seis ingredientes (quitando el agua y la sosa caustica).
No puedo publicar mi opinión sobre este champú sólido porque no lo he probado directamente sobre mi cabello. Cuando adquirí el de menta y tomillo estuve tentada de comprar también una pastilla de este jabón. El caso es que no lo hice y luego me arrepentí. Si bien es cierto este champú sólido está formulado para desengrasar y dar vitalidad al cabello lleva una serie de ingredientes que le han ido muy bien a mi pelo como la cerveza o el aceite de romero. Así que probablemente sea el próximo champú sólido que pruebe. En ese caso, editaré este post y añadiré la información.
Su precio es el mismo que el anterior jabón, cuesta 6,95 y la pastilla es de 135 gramos.
¿Dónde comprarlo?
Si estás en la ciudad de Granada o alrededores yo me iría a su tienda física a comprarlo y me dejaría asesorar por ellos. En este enlace tenéis su dirección. Abren al público de 10-13:30 de lunes a viernes. Tengo pendiente viajar a Granada y lo haré cuando toda esta situación de pandemia pase y podamos salir de casa y hacer una vida normal. Una de mis paradas obligatorias en la ciudad va a ser visitarles.
Si no te es posible pasar por su tienda, como es mi caso, puedes adquirir los productos directamente en su web. Si te aconsejo aprovechar para probar alguno de sus jabones o cremas ya que merecen la pena. Cobran gastos de envío lo calculan en función del peso de los productos, el destino y la forma de envío escogida. Suelen llegar entre 48/72 horas.
Adquirir los champús sólidos en otras tiendas online está difícil, aunque te dejo un par de páginas donde puedes comprarlos en Biologikal y Aura Nature. No he comprado directamente en ninguna de ellas dos, por lo que no te puedo asesorar sobre su funcionamiento. También se puede conseguir en Amazon si vas a comprar alguna cosa más.
Y hasta aquí el post de hoy, que se ha vuelto a convertir en un post larguísimo. En un principio, había incluido una serie de champús sólidos artesanales, pero he decidido dejarlos para un próximo post. ¿Te animas a probar alguno de estos champús sólidos? ¿Ya los conocías?
Si tienes alguna duda sobre este post o necesitas ampliar información, puedes dejarnos un comentario aquí abajo, contactar conmigo por email o unirte a mi Comunidad de Facebook, Mujeres y Madres Sostenibles. Allí podrás conocer a una Comunidad de mujeres maravillosas tan preocupadas como tú por cuidar nuestro planeta y evitar los tóxicos ambientales.
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Hoy en el blog, cómo escoger champú sólido ecológico. Tenía muchas ganas de escribir este post desde hace tiempo ya que mi Comunidad y mis lectores llevaban tiempo pidiéndome que volviese a tratar el tema del champú, en concreto que hablase de los champús sólidos. Lo positivo de haber tardado más de lo esperado es que me ha dado tiempo a probar unos cuantos champús sólidos, a comparar y sobre todo a formarme una opinión sobre ellos.
Mi experiencia con los champús sólidos
He usado champús sólidos de todo tipo, algunos me han gustado más, y otros menos, en general me parecen una muy buena elección para cuidar el cabello y no dañar el medio ambiente. Tanto me han gustado los champús sólidos que recientemente he elaborado mi propio champú sólido con excelentes resultados. Puede parecer algo sin importancia, pero me ha hecho una enorme ilusión haber creado mi propio champú sólido y que además haya funcionado con mi pelo fino y encrespado. Esto demuestra que todo es cuestión de encontrar los ingredientes adecuados y de dar con la fórmula adecuada.
Si aún no te has pasado a los champús sólidos te animo a probarlos porque te vas a llevar una grata sorpresa. Y ahora sí, vamos entrando en materia.
¿Qué es un champú sólido?
Todo el mundo habla sobre ello, pero a la hora de la verdad no lo tenemos muy claro. En realidad, es un jabón que en su formulación lleva un tensioactivo, generalmente hidróxido de sodio (más conocida como sosa cáustica), agua y aceite o aceites que favorecen la saponificación como el aceite de oliva o el aceite de coco.
¿Qué es un tensioactivo?
Se trata de un detergente o agente limpiador que tiene como finalidad acabar con la suciedad ya sea en nuestro cuerpo o en cualquier superficie susceptible de ser limpiada. Cualquier detergente que tengamos en casa o multiusos contiene tensioactivos.
Cuando se crea la fórmula del jabón se introducen una serie de ingredientes que favorecen el cuidado del cabello como la manteca de karité, el germen de trigo, la lavanda, la ortiga, la miel o la camomila. En función del tipo de cabello, fino, seco o graso, se utilizan unos ingredientes u otros. ¿Por qué se le llama entonces champú? Es una forma de diferenciarlo del resto de jabones que cuidan nuestra piel, aunque hay jabones pensados para el cabello que pueden usarse para todo el cuerpo. De hecho, en casa a veces lo hacemos así.
¿Puede dañar mi pelo la sosa cáustica?
Existen dudas con respecto a esta cuestión que merece la pena aclarar ya que en algunos medios he llegado a leer que la sosa cáustica daña el cabello o que lo reseca. Afirmación hecha por páginas que recomiendan la cosmética convencional y que no cuestionan el uso de parabenos y siliconas, lo que me llama poderosamente la atención.
No, la sosa caustica no daña el cabello. Se trata de un tensioactivo natural que se ha empleado toda la vida, mucho antes de que la cosmética se convirtiese en un rentable negocio. Durante siglos las mujeres se lavaron el pelo con jabones sólidos a base de Hidroxido de sodio y su cabello no se vio dañado. Lo que dañan son todas las sustancias tóxicas que nos cuelan sin darnos cuenta en los jabones y en los champús convencionales.
Una de las cosas que más me gusta de la sosa cáustica es que permite la saponificación en frío. Cuando se emplean otros tensioactivos es necesario llevar los aceites a grandes temperaturas para lograr la saponificación. Esto tiene como contrapartida la pérdida de las propiedades de los aceites empleados en la fórmula.
Sí, es cierto que si hacemos jabón en casa y empleamos sosa cáustica nos tenemos que proteger porque es muy abrasiva en la manipulación. Durante el proceso de curación del jabón que es de mínimo 40 o 50 días, la sosa cáustica no debe ser manipulada directamente. Una vez ha pasado este período de tiempo y el jabón está por así decirse curado o disponible para su uso, la sosa cáustica ya es absolutamente inofensiva. No obstante, los champús sólidos que solemos comprar en cosmética ecológica suelen tener una curación de al menos seis meses por lo que el riesgo o peligro es nulo.
Escoge siempre un champú sólido ecológico
No sé si usas champú sólido o no, en cualquier caso, desde este blog siempre recomendamos cosmética ecológica y a ser posible certificadaya que en la cosmética ecológica están prohibidas la mayoría de las sustancias tóxicas presentes en los champús o acondicionadores convencionales.
¿Por qué digo la mayoría? Porque ni en cosmética ecológica podemos relajarnos al 100% ya que cada certificadora independiente establece unos criterios y algunas son más estrictas con la aplicación de los criterios ecológicos que otras. Por lo tanto, aconsejo siempre revisar el INCI del producto para evitar llevarnos una desagradable sorpresa.
¿Por qué no deberíamos escoger un champú convencional?
No es ninguna novedad que los champús convencionales llevan ingredientes nocivos para la salud, en mi post, Ingredientes a evitar en tu champú, acondicionador o mascarilla, te hablo en profundidad sobre ellos. No obstante, merece la pena hacer un breve recordatorio. Buena parte de los tóxicos que penetran en nuestro cuerpo lo hacen a través de la piel en forma de cosmética aparentemente inofensiva como jabones y champús convencionales. Estas sustancias son nocivas para nuestro cuerpo, ya que contienen disruptores endocrinos e ingredientes que se han relacionado directamente con el cáncer.
¿Por qué se venden entonces? Por un lado, la normativa es muy laxa con respecto a estas sustancias y aún no ha prohibido su uso. Por ejemplo, se sabe desde hace muchísimo tiempo lo peligrosos que son los parabenos para la salud y siguen comercializándose con total tranquilidad un sinfín de productos de cosmética en los que aparecen con ingredientes. Así con una larga lista de sustancias tóxicas.
Por el otro, desde la industria de la cosmética siempre justifican la presencia de estos conservantes y sustancias químicas con la excusa de conservar el producto, que tenga una textura agradable, que haga más espuma, que huela muy bien o que sea bonito a la vista. O simplemente diciendo que los consumidores lo demandan.
¿Los champús sólidos convencionales también llevan sustancias tóxicas?
Si bien es cierto que llevan menos sustancias tóxicas en su composición, no son champús inofensivos. A algunos de ellos se les añade a la formulación dióxido de titanio y diferentes colorantes de hierro o eosina para que resulten más atractivos a la vista para el consumidor. Práctica que resulta innecesaria y que suma al INCI del producto ingredientes que son inútiles y que solo tienen un valor meramente estético.
Así que desconfía de aquellos champús sólidos con colores llamativos y divertidos, ya que un buen jabón para el cabello no suele presentar estas tonalidades tan intensas. Tampoco las necesita.
El champú sólido y el Greenwhashing
Las grandes marcas de cosmética convencional empiezan ya a despertar y a encontrar atractivo en el mercado de los champús sólidos. En una sociedad en la que el plástico se pone cada vez más entredicho y en que la emergencia climática es una demanda social, eliminar el plástico de sus productos parece una buena elección de mercado. Por lo que poco a poco empiezan a ofrecer a sus clientes champús sólidos sumándose al Greenwashing y esgrimiendo como argumento una repentina y súbita preocupación por el cuidado del medio ambiente.
¿Qué es el greenwashing?
En castellano vendría a definirse como lavado verde. Consiste en usar técnicas de marketing en las que se usan valores ecologistas sobre el cuidado del medio ambiente para vender un producto. Se trata de una estrategia para vender más y captar a un tipo de público que tiene una inquietud ecologista o que simplemente quiere utilizar productos más naturales o que no contaminen.
El producto en sí no tiene porqué ser verde ni cumplir con ninguna condición medioambiental. La cuestión es aparentar que se sigue una política verde, aunque no se siga en realidad. En otras palabras, es un simple maquillaje para seducir a una parte de sus potenciales clientes con engaños y promesas de ecologismo vacías. En nuestras manos está desmontar estos discursos huecos y escoger marcas con un compromiso y unos valores firmes y por encima de todo reales.
Beneficios de usar champú sólido
Aquí establezco una diferenciación basada en dos criterios: por un lado, las ventajas que tiene para mi cabello y mi salud y por el otro, los beneficios que tiene usarlos para el medio ambiente. En realidad, son dos cosas que están interrelacionadas y unidas porque aquello que me daña como los parabenos o los ftalatos también daña nuestro entorno.
Una de las grandes ventajas de los champús sólidos ecológicos es que no hay sustancias tóxicas en su formulación. Otra de sus beneficios es su comodidad, las pastillas de jabón se transportan mucho mejor que el champú líquido, ocupan menos espacio y cuando aprendes a utilizarlas son más cómodas que el champú convencional. Si bien es cierto, al principio resulta un poco engorroso si no sabemos cómo usarlas en nuestro cabello, con un poco de práctica no echarás de menos el champú líquido.
Además, suelen cundir más porque sus principios activos están más concentrados, una pastilla de jabón puede durarte meses. Asimismo, la presentación en pastilla de jabón ayuda a que no malgastemos producto, algo que si sucede frecuentemente con los champús líquidos. Si malgastamos menos, nos durará más el producto, iremos menos a la tienda y a la larga ahorraremos dinero.
Beneficios medioambientales de los champús sólidos
Sus ventajas medioambientales son muy relevantes. Una de las más importantes es la reducción de plástico que supone usar este tipo de productos. Por muy ecológico que sea el champú líquido si viene en envase de plástico vas a generar un residuo que tardará siglos en desintegrarse. El champú sólido suele venir envuelto en envase de papel que es más fácil de reciclar. Aunque nos podemos encontrar alguna marca de champú sólido que todavía utiliza plástico para presentar el producto, suele ser la excepción y no la norma. En ese caso, no suelo comprar el producto por muchas bondades que me prometa.
Otra de sus ventajas es que estos champús sólidos contienen ingredientes biodegradables que no dañan el medio ambiente como si sucede con las sustancias presentes en la cosmética convencional. Podemos usarlos con absoluta tranquilidad porque no contaminan ríos ni acuiferos.
Microplásticos en los productos para el cabello convencionales
Otra cuestión controvertida que está interrelacionada directamente con la salud y con el cuidado del medioambiental es la presencia de microplásticos en los champús convencionales y en otros productos de cosmética de uso cotidiano. Cuando hablamos de microplásticos nos referimos a plásticos de un tamaño muy pequeño, aproximadamente de menos de cinco milímetros. Suelen utilizarse por sus propiedades como exfoliantes o suavizantes en productos para el cabello con y sin aclarado. Por lo tanto, susceptibles de ser encontrados en suavizantes o mascarillas para el pelo.
La asociación Amigos de la Tierra Alemania (BUND) que lleva luchando por el cuidado del medio ambientes desde 1975, publicó una guía que recoge las principales marcas de cosmética que emplean microplásticos en sus cosméticos. Aunque nos parezca increíble, a mi me lo pareció, se usan con bastante más frecuencia de lo que pensamos. Suelen aparecer con nombres como: polietileno (PE), polipropileno (PP), poliestireno (PET) o Nylon-12 entre otras nomenclaturas.
La asociación detectó estos microplásticos en champús y acondicionadores de marcas tan conocidas como Cien (marca blanca de Lidl), Nivea, Schwarzkopf, L´Oréal o Wella. No es la única asociación que ha denunciado esta situación desconocida para los consumidores. Greenpeace lleva desde 2016 denunciando la presencia de microplásticos en la cosmética convencional sin que está ahora se haya llegado a un compromiso firme por parte de las empresas que los comercializan.
También la ECHA alerta del peligro de los microplásticos
No solo las asociaciones ecologistas han dado la voz de alarma, la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) ha situado el problema de los microplásticos en primer plano al realizar en enero de 2019 una propuesta de restricción de amplio alcance. Podríamos suponer que más de un año después deberíamos conocer si al final la Unión Europea acepta o no esta propuesta de eliminar los microplásticos de la cosmética, sin embargo, no tendremos un veredicto definitivo hasta junio de 2020, un año y medio después. Desde luego, se lo toman con calma.
¿Por qué son peligrosos los microplásticos en la cosmética?
Los microplásticos dañan el medio ambiente ya que su pequeño tamaño los hace difíciles de percibir y de ser susceptibles de ser eliminados o reciclados. Cuando usamos un acondicionador para el cabello con microplásticos estamos contaminando el medio ambiente, ya que lanzamos a través del desagüe a estos pequeños polímeros. Posteriormente escaparán de las depuradoras de limpieza, ya que su pequeño tamaño les libra de quedar atrapados. Finalmente llegarán a los ríos u océanos y serán ingeridos por diferentes animales sin que ellos sean capaces de percibirlo, lo que tiene consecuencia nefastas para su esperanza de vida y su reproducción.
El ser humano plastificado
Sí, por desgracia han encontrado plástico en nuestros cuerpos y en nuestra orina en estudios en diferentes lugares del planeta. ¿Cómo puede ser posible? Porque entre otras razones los microplásticos que consumen los animales marinos por error acaban sirviéndose como comida en nuestras mesas. Se ha demostrado que los microplásticos que estos animales han tragado han pasado a la cadena trófica. En otras palabras, que no solo nos ponemos cosméticos con microplásticos sino que también nos los comemos involuntariamente.
Cómo escoger un champú sólido ecológico
Vale, me has convencido. Voy a escoger un champú sólido ecológico, ¿por dónde empiezo? Lo más importante antes de elegir una marca o decantarnos por un determinado jabón sólido es tener en cuenta nuestro tipo de cabello. Al igual que cuando buscamos un champú convencional y miramos si es adecuado o no para nuestro cabello, con este tipo champús sólidos debemos hacer lo mismo.
En el mercado podemos encontrar champús sólidos ecológicos para cabello graso, cabello seco, cabello encrespado o fino. Cada marca oferta su propia gama de productos pensada para un tipo de pelo en concreto. Desde luego, que hay un poquito menos de variedad, pero la suficiente para encontrar un champú sólido que sea el adecuado para tu cabello. Por supuesto, revisar el INCI al detalle por si hubiera alguna sustancia sospechosa. Una de mis reglas es siempre comprar cosmética con INCIS cortos y concisos. Cuantos menos ingredientes tenga un producto mucho mejor, menos posibilidades de que me encuentre un ingrediente que no deseo.
En las diferentes tiendas online que venden cosmética ecológica en las que puedes comprar champús sólidos puedes encontrar muchas opiniones de usuarias que pueden guiarte o ayudarte a decidirte por un determinado producto.
Cómo hacer la transición hacia el champú sólido
Una vez has elegido el champú que crees que puede ser el adecuado para ti, lo siguiente es mentalizarte de que toca hacer una transición. Si no has utilizado champú sólido en toda tu vida, el proceso llevará un tiempo, ya que tienes que eliminar de tu cabello todos los tóxicos acumulados desde hace años.
Si ya antes has utilizado champus ecológicos probablemente sea un poco más fácil. Si no sabes cómo llegar a cabo una desintoxicación te recomiendo que leas este post.
Durante ese proceso pensarás en más de una ocasión que te has equivocado y pensarás que no es posible desintoxicarse de los productos químicos convencionales. No obstante, yo te animo a tener paciencia, en dos o tres lavados aún no puedes delimitar si un champú sólido es adecuado o no para tu pelo.
Y sí definitivamente, sigues sin ver tu cabellera como te gustaría, puedes probar con otra marca de champú sólido. A veces es tan fácil como cambiar, ya que por mucho que un producto este indicado para mi tipo cabello no siempre tiene porque ser el que mejor le sienta a mi pelo, por muchas razones como su grado de hidratación o grosor.
Y hasta aquí el artículo de hoy, si quieres conocer una selección de champú sólidos ecológicos que he probado directamente te recomiendo que le eches un vistazo a este post, Seis champús sólidos ecológicos libres de tóxicos.
De todos modos si tienes alguna duda sobre este post o necesitas ampliar información, puedes dejarnos un comentario aquí abajo, contactar conmigo por email o unirte a mi Comunidad de Facebook, Mujeres y Madres Sostenibles. Allí podrás conocer a una Comunidad de mujeres maravillosas tan preocupadas como tú por cuidar nuestro planeta y evitar los tóxicos ambientales.
Si te ha gustado el post comparte, nos ayudas a crecer y a seguir invirtiendo tiempo y energía en este trabajo.
Recuerda que puedes suscribirte al blog y recibir completamente gratis mi ebook, 3 Recetas para Vivir Sostenible. Queremos conocerte y que te unas a nosotras, ¿estás preparada para cambiar el mundo?
Hoy ingredientes a evitar en tu champú, en tu acondicionador o en tu mascarilla. En este post nos vamos a centrar en aquellos ingredientes que deberíamos conocer para poder huir de ellos cuando adquirimos un cosmético para nuestro cabello. Recomendación extensible a cualquier producto de cosmética que pensemos adquirir o que tengamos en nuestro armario del baño.
En anteriores entradas de Rosa Martínez Marán os he contado como desintoxique mi pelo de productos tóxicos y cuál es mi rutina capilar libre de tóxicos, si no has podido leer estos post te animo a ello porque encontrarás mucha información útil. Para llegar a ello he investigado mucho sobre los tóxicos en cosmética y he realizado un listado de ingredientes a evitar en el champú que hoy comparto contigo
Una oferta ilimitada para una misma fórmula
Si nos damos una vuelta por cualquier supermercado encontraremos champús para casi cualquier cosa: anticaspa, anticaída, antiencrespamiento, para pelo graso, para pelo fino, liso asiático, con proteínas de la seda (todavía me pregunto para qué), con keratina, para cabello quebradizo y un largo etcétera. Existen tantos tipos de pelo como productos susceptibles de ser vendidos.
Sobre nuestras cabezas planea como una sombra funesta la imagen en blanco y negro del pelo indomable, inmanejable e intratable, cualquiera diría que hablamos de pelo y no de un delincuente muy peligroso escapado de una cárcel de máxima seguridad.
Si visionamos un anuncio sobre champú en televisión o en una revista encontramos un común denominador: muchas promesas adornadas con imágenes en color sugerentes e idealizadas sobre lo que debe ser un cabello bonito o sano. Esos cabellos lisos, sueltos y tan brillantes como el sol.
Ese pelo sano que nos han hecho creer que se puede conseguir una y exclusivamente con los productos que nos vende la industria de la cosmética convencional. Por supuesto, estos vendedores de promesas no te van a hablar del INCI, ni de los efectos secundarios que tienen algunos de los productos que podemos adquirir a un módico precio.
En realidad, estos productos tan diferentes entre sí comparten más de lo que parece a simple vista. Aunque da la impresión de que hemos adquirido un producto exclusivo o con ingredientes novedosos la formulación es la misma de un bote a otro, o lo que es lo mismo, se repiten los mismos ingredientes tóxicos de una fórmula a la otra: derivados del petróleo, PEGS, parabenos, etc.
¿Cuál es tu grado de confianza en la industria de la cosmética?
La primera pregunta que deberíamos hacernos es si nos creemos las promesas de la industria. ¿Es verdad todo lo que nos venden? ¿Puede un champú detener el envejecimiento? ¿Evitar las canas? ¿Puede dejarme el pelo liso como en una tabla?
¿Creéis que es verdad todo lo que prometen por unos pocos euros? ¿Cumplen todo lo que prometen y sin efectos secundarios para la salud a medio-largo plazo?
Sí crees que puedes confiar en la industria, sin duda este no es tu post. No obstante, te animo a seguir leyendo porque es posible que el post te ayude a abrir los ojos o al menos te sirva para cuestionarte la realidad. Yo no estoy aquí para convencerte de nada, simplemente te expongo mi punto de vista basado en toda la información que he recogido y sobre la que he investigado desde hace años.
El secreto profesional y otras contradicciones
Este post es fruto de las reflexiones que me hicieron abandonar la cosmética convencional y cuestionar o investigar sobre la cosmética ecológica certificada porque no todo lo que nos venden es tal y como nos prometen a simple vista.
Una de las cuestiones que más me escandalizan es cómo es posible que cierta información sobre la composición de algunos productos no sea pública, que las marcas no estén obligadas a exponerla públicamente en la etiqueta.
La industria se esconde detrás del secreto profesional y dentro de ese secreto impenetrable los consumidores quedamos desamparados y sin información suficiente para poder elegir con libertad. Por ejemplo, un producto puede ser libre de Bisfenol A pero que el plástico en que se envasa el producto quede en tierra de nadie y sea imposible determinar si ese compuesto está o no en el producto final.
Hace años que dejé de confiar en la industria convencional y dejé de creerme todo lo que afirmaban las marcas ecológicas certificadas. Próximamente hablaremos de los sellos y certificadoras y de los ingredientes que se pueden utilizar o no. Desde luego si tengo que elegir entre un champú convencional y uno de certificación ecológica escogeré sin ninguna duda el segundo. Sin embargo, revisaré a conciencia el INCI porque que sea certificado y ecológico no significa que no me puedan colar una sustancia tóxica.
En mi camino de desintoxicación me encontré con muchas mentiras y con mucha letra pequeña que la mayoría de nosotros desconocemos cuando alegremente compramos el champú de oferta que vende el supermercado.
Deberíamos ejercitar nuestro espíritu crítico. Eso nos hará más conscientes y más libres para elegir lo que nos conviene o lo que no. Como consumidores debemos tomar consciencia y exigir a los fabricantes que no utilicen determinados compuestos sobre los que se tienen fundadas sospechas de que son cancerígenos, disruptores endocrinos o ambas cosas a la vez.
¿Por dónde entran los tóxicos?
Los tóxicos a los que nos vemos expuestos diariamente penetran en nuestro cuerpo por tres vías: por inhalación, es decir, los respiramos porque están en el ambiente; por ingesta, ya que los podemos encontrar en los productos alimentarios que consumimos como unas simples galletas o una lata de atún; por víacutánea, es decir, por la piel, a través de los productos cosméticos que utilizamos diariamente para nuestra higiene personal.
Puesto que el post tiene como tema evitar los tóxicos en tu champú o producto por el cabello nos vamos a centrar solo en la vía cutánea.Una buena parte los ingredientes tóxicos que entran en nuestro cuerpo lo hacen a través de la piel. Durante mucho tiempo se ha creído que todo las sustancias químicas o la mayoría de ellas eran expulsadas a través del hígado.
Por supuesto que el hígado es un órgano que hace una labor imprescindible y necesaria, pero estamos expuestos a más de 100.000 sustancias aprobadas solo en Europa, lo que viene a significar que nuestro hígado, aunque funcione a pleno rendimiento y goce de una maravillosa salud no puede procesar todas esas sustancias y expulsarlas de nuestro cuerpo.
Muchas de las sustancias que podemos encontrar en un champú convencional son sustancias bioacumulativas y persistentes que tienden a perpetuarse en nuestro tejido graso. Más grasa más posibilidades de acumular tóxicos en nuestro cuerpo. Gran parte de estas sustancias son Disruptores Endocrinos de los que hablaremos a continuación.
¿Qué son los Disruptores Endocrinos?
El tema daría para más de un post, pero voy a tratar de ser breve. Para empezar los podemos encontrar nombrados como Disruptores Endocrinos y como Perturbadores Endocrinos. Estoy plenamente segura de que en los últimos meses has oído hablar de ellos en los medios de comunicación o en alguna revista. Cada vez existe más preocupación sobre los efectos nocivos que causan sobre la salud de las personas y de los animales.
El doctor Nicolás Olea Serrano Catedrático de la Universidad de Granada y una eminencia en el campo y estudio de los Disruptores Endocrinos los define así: sustancias químicas, de contaminantes ambientales, generalmente hechas por el hombre y la industria del hombre y que una vez dentro del organismo modifican el equilibrio de las hormonas.
El peligro de los Disruptores Endocrinos viene determinado por su interferencia en el sistema hormonal. En ocasiones bloquean la actividad de una u otra hormona, es decir, se comportan como esa hormona y el cuerpo no es capaz de distinguir entre la hormona real y la sustancia química que funciona como tal.
Tienen la capacidad de alterar el sistema hormonal ya sea porque disminuyen el efecto de una hormona, lo aumentan o simplemente la sustituyen. Mandan mensajes confusos al organismo y producen alteraciones que pueden ser muy graves: infertilidad, cáncer, trastornos del metabolismo, alteraciones y enfermedades neurológicas, entre otras patologías.
Ingredientes a evitar en tu champú
Esta es la pregunta del millón porque existen un gran número de ingredientes que deberíamos rechazar de plano cuando adquirimos un champú, un acondicionador o una mascarilla. En cualquier caso, vamos a poner el foco en aquellos ingredientes de los que se sabe o se sospecha de forma fundada que son cancerígenos y Disruptores Endocrinos. Se trata de productos sobre los que existe mucha bibliografía e información veraz y contrastada de sus efectos nocivos para la salud. No obstante, por razones de espacio me es imposible hacer referencia a los estudios publicados pero si alguien necesita ampliar información que me mande un correo.
La lista puede ser muy larga y en poco tiempo es probable que podemos añadir alguno más porque cada día se descubre el efecto perjudicial de alguna sustancia que hasta este momento se consideraba inofensiva. No obstante, nos vamos a centrar en 5 grupos de sustancias: los Parabenos, los Ftalatos, los PEGS, la DEA y sus derivados y el Sodium Lauryl Sulfate (SLS) y el Sodium Laureth Sulfate (SLES).
1.- Los Parabenos
Vamos a empezar por un ingrediente básico utilizado en muchos cosméticos: los Parabenos. Se cree que puedan estar todavía presentes en más de 13.000 productos de cosmética.
Hay mucha información en contra de los parabenos, sin embargo, la industria sigue recurriendo a ellos. Algunas marcas voluntariamente los están eliminado de sus productos y lo ponen en toda etiqueta viviente. El free paraben se ha convertido desde hace poco en un reclamo publicitario.
Los Parabenos son conservantes con carácter antibiótico, su función es evitar la proliferación de hongos, levaduras o microorganismos. Evitan los microbios y alargan el período de vida de un determinado producto.
¿Cuál es el problema de los Parabenos?
Pues que son Disruptores Endocrinos. Podemos encontrar muchos estudios que los relacionan directamente con el cáncer. Existeamplia bibliografía e investigación que confirma la presencia de Parabenos en tumores de mama en mujeres expuestas a dosis normales de Parabenos en su vida diaria.
A modo de ejemplo, voy a citar un estudio del CSIC(Consejos Superior de Investigaciones Científicas) realizado en el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona en 2015. Los resultados de la investigación eran escalofriantes, ya que demostraban que en las mujeres embarazadas que habían participado en el estudio habían bioacumulado los Parabenos en su cuerpo y se los habían transmitido a través de la placenta a sus hijos.
¿Cómo podemos reconocer los parabenos?
Estas sustancias químicas las podemos reconocer muy fácilmente ya que suelen acabar en Paraben. Las nombres más utilizados son los siguientes:
– Metilparaben- methylparaben
– propilparaben-propylparaben
– Butilparaben-butylparaben
– Etilparaben-ethylparaben
-Isopropyl
– Isobutyl
El Isopropyl y el Isobutyl pueden aparecer formando una palabra compuesta con términos con Palmitate o Myristrate. También podemos identificarlos con la nomenclatura E. Debemos tener claro que desde el E-214 hasta el E-219 son Parabenos y debemos evitarlos.
2.- Los Ftalatos
Los Ftalatos constituyen un problema de salud pública de difícil solución. Los Ftalatos son contaminantes químicos presentes en nuestra vida cotidiana a nivel global. Se emplean como plastificadores, incrementando la flexibilidad de los plásticos y para producir cloruro de polivinilo. En cosmética se usan principalmente para fijar los olores, ese olor a limpio o floral que nos vende la industria como un bien deseado y apetecible.
¿Por qué son peligrosos los Ftalatos?
Para esta sustancia química se acumulan los porqués, pero voy a intentar resumir y ser breve. Son muy contaminantes para el medio ambiente y muy peligrosos para las personas. Se ha demostrado que son Disruptores Endocrinos y desde hace años se alerta de su potencial cancerígeno. Aunque la industria afirma que a pequeña escala no es peligroso, eso no está demostrado en ningún caso.
Muchos Ftalatos son tóxicos reproductivos y del desarrollo. Esto quiere decir que son especialmente peligrosos para mujeres en edad fértil que tenga planeado ser madres, embarazadas y niños pequeños. Estos colectivos son especialmente sensibles a los Ftalatos.Se han descubierto concentraciones de Ftalatos en niños pequeños superiores a las de los adultos.
Tipos de Ftalatos
Ftalato de Dietilo (DEP): presente en champús y espumas para el cabello.
Ftalato de Dibutilo (DBP): presente en lacas capilares.
Ftalato de dietilhexilo (DEHP): fragancias y perfumes añadidos al champu, acondicionador, etc.
¿Cómo identificar los Ftalatos?
LosFtalatostraen un problema añadido de difícil solución y es que no aparecen directamente en la etiqueta del producto. En algunos productos del cabello no te vas a encontrar la palabra Ftalatos, pero eso no significa que no lo lleve. ¿Cómo puede ser esto? Por una laguna legal no es necesario especificarlos en el producto.
Suelen aparecer escondidos tras la palabra “inerte”, “otros” o “perfume”. Es decir que si en un producto en el INCI encontramos la palabra perfume con toda probabilidad ese producto llevaFtalatos.
Cuando el Ftalato aparece especificado en el producto lo podemos reconocer fijándonos en las últimas palabras, el compuesto siempre acaba en Thalate, Falato. Pueden ser nombres compuestos como:
Diethyl phthalate-dietilftalato (DEP)
Isophthalate
Dibutylphtalate-dibutilftalato (DBP)
Dietilhexilftalate. (DEHP)
3.- Polietilenglicol (PEG)
Los PEGS que es como se los conoce en inglés están presentes en muchísimos champús, acondicionadores y un largo etcétera de productos cosméticos. Se trata de derivados del petróleo, en concreto del etileno. Se utilizan sobre todo como emolientes y emulgentes. Entre sus funciones está ayudar a los componentes a mezclarse y favorecen que el producto penetre mejor en la piel.
Se suelen utilizar como sustitutos de las siliconas y se emplean en muchas ocasiones para que el producto haga espuma. Parece que si un producto para el cabello no hace espuma no será efectivo o no limpiará lo suficiente, lo que es absolutamente falso. Los PEGS son muy baratos, una de las razones por las que se emplean de forma masiva en gran cantidad de productos de higiene personal.
¿Cuáles son los problemas de los PEGS?
Solo como aperitivo decir que los PEGS dejan la epidermis desprotegida y son culpables de irritaciones cutáneas, alergias, dermatitis y urticarias. Entre los trastornos que pueden ocasionar podemos encontrar problemas hepáticos y renales, ya que tienen la capacidad de alterar el sistema nervioso.
En cualquier caso, el problema más grave que suscitan los PEGS viene determinado por su proceso de fabricación. Para reducir su efecto irritante sobre la piel la sustancia es sometida a un proceso de etoxilación.Este proceso da lugar a varios compuestos, el óxido de etileno y el 1,4-dioxano. Ambos compuestos son muy cancerígenos, entre sus efectos nocivos para la salud encontramos cánceres como la leucemia.
Por otro lado, apartir de ese proceso de etoxilación se han encontrado metales pesados como el plomo, el arsénico, el cadmio o el hierro.Esimposible saber la concentración en los PEGS de óxido de etileno, de dioxano o de metales pesadosen cualquiera de los productos que adquirimos en cosmética convencional.
Por tanto, si aplicamos el principio de precaución, deberíamos evitarlos por completo porque es inviable saber la exposición real que sufre nuestro organismo cuando utilizamos un determinado producto capilar que los contiene.
¿Cómo identificar los PEGS?
En primer lugar, aclarar que en cosmética ecológica certificada están prohibidos los PEGS. Así que si adquirimos un jabón sólido o un acondicionador eco no habrá PEGS entre sus ingredientes.
Los PEGS son fáciles de identificar ya que casi siempre aparece la palabra PEG y un número. El número en cuestión se identifica con el peso molecular de ese compuesto. Cuánto más grande más difícil que el PEG penetre en la piel y cuanto más bajo es más fácil que entre en nuestro organismo.
También los podemos encontrar en compañía de un largo listado de compuestos como el Disodium PEG-4 Codamido MIPA-sulfosuccinate o Methoxy PEG/PPG-7/3 Amonipropyl Dimethicone. La presencia de la palabra PEG ya nos indica que debemos descartar ese producto y decantarnos por otro en el que no aparezca el compuesto.
En ocasiones, no aparece la palabra PEG especificada directamente sino que aparece por las siglas PPG. Podemos identificarlo también por las palabras Polyehtylene, Ceteareth, Ceteth, hidroxypropyl y palabras terminadas en eth.
4.- Dea y sus derivados
La DEA es la abreviatura de la Dietanolaminay sus derivados químicos, la Codamina, Lauramida, Monoetalamina y la Trietanolamina entre otros compuestos de la misma familia. Se trata de compuestos químicos orgánicos que se emplean en disolventes, emulsionantes y detergentes, una de sus funciones es lograr una textura cremosa. Por supuesto, también esta presente en champús o acondicionadores del mercado convencional.
Todas estas sustancias son humectantes, es decir, que humedecen y suavizan la piel. También son espumantes, ayudan a crear espuma.
¿Cuál es el problema del Dea y sus derivados?
Son sustancias consideradas Disruptores Endocrinos y cancerígenas y son absorbidas directamente por la piel. La agencia internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) las ha clasificado en el grupo 2B. Esto implica que estas sustancias posiblemente sean cancerígenas para los seres humanos. En estudios realizados con animales si ha sido demostrado su efecto cancerígeno, aumenta exponencialmente la incidencia de cáncer de hígado y riñón en ratones.
¿Cómo identificar el DEA y sus derivados?
Lo podemos encontrar directamente por sus siglas DEA en un buen número de productos como la Oleamide DEA o el Linoleamide DEA. También formando parte de nombres compuestos larguísimos como DEA-Cetyl Phosphate o DEA-C8-18 perfluoroalkylethyl Phosphate.
Generalmente el ingrediente suele acabar en “mide” o “mida” y en “lamina” o “lamine” lo que es una pista importante cuando la palabra DEA no está explícita en el INCI.
Sus derivados también pueden acabar en los prefijos señalados anteriormente. Es posible que aparezcan por sus siglas o directamente por su nombre y pueden ir acompañados de las siglas DEA como la Cocamida/e DEA o la Lauramida/e DEA.
Otros derivados pueden aparecer por sus propias siglas como la Trietanolamina que la podemos identificar por TEA o la Monoetalamina que la reconocemos por las siglas MEA.
5.- Sodium Lauryl Sulfate (SLS) y el Sodium Laureth Sulfate (SLES)
Son otro clásico dentro de la cosmética convencional sobre todo cuando las siliconas se convirtieron en el enemigo a batir y tocó sustituirlas por otra cosa que hiciese el mismo efecto y fuese muy barata. Casi cualquier producto para el cabello lleva uno, el otro o ambos.
Los dos productos son detergentes también conocidos como sulfatos. Sirven como espesantes y para hacer espuma, son espumeantes. Lo que sucede es que son espumeantes muy baratos y asequibles por tanto se utilizan de forma masiva en champús y acondicionadores de bajo coste.
¿Cuál es el problema con el SLS y el SLES?
El primero, el Sodium Lauryl Sulfate (SLS) se sustituye a veces por el segundo, el Sodium LaurethSulfate (SLES) porque se supone que es menos irritante, pero es más de lo mismo. El segundo parece menos abrasivo, pero también es nocivo para salud. Se relaciona a ambos con el cáncer y la infertilidad aunque no hay estudios concluyentes.
Uno de sus principales problemas es que son muy irritantes, tanto una sustancia como la otra. Una investigación de la Universidad de Georgia demostró que son sustancias que se absorben con mucha facilidad por el cuerpo y pasan muy rápido al torrente sanguíneo. Se pueden acumular en el corazón, el hígado y el cerebro, aunque la exposición a la sustancia haya sido breve.
Pueden también asociarse con otras sustancias químicas presentes en la fórmula, lo que hace que su efecto tóxico sea mayor. El terrible efecto cóctel del que nadie nos habla y del que la comunidad científica que estudia los contaminantes ambientales lleva alertando desde hace años.
¿Por qué son tóxicas las dos sustancias?
Con estas sustancias se cumple este dicho popular: “Es peor el remedio que la enfermedad”. Durante mucho tiempo se utilizó el Sodium Lauryl Sulfate (SLS) en cosmética, hasta que se empezó alertar de su gran efecto irritante para la piel, el cuero cabelludo y los ojos. Entonces se buscó el remedio y apareció el Sodium Laureth Sulfate (SLES).
Sin embargo, en esta vida no es todo de color de rosa y menos aún cuándo hablamos de compuestos químicos. Se formuló un producto menos agresivo para la piel y más suave. El problema es que la solución era aún peor que la enfermedad.
El SLES Comparte con los PEGS la posible contaminación por óxido de etileno y el 1,4 dioxano. Estas sustancias son fruto del proceso de fabricación del SLES por etoxilación. Tanto el óxido deetileno como el 1,4 dioxano han sido declarados carcinógenos humanos por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC). Todas estas poderosas razones para comprar productos libres de SLS y SLES.
¿Cómo identificar el SLS y SLES?
Hasta ahora cuando nos hemos referido a las sustancias tóxicas de este post hemos suspirado aliviadas pensando en que comprando cosmética ecológica certificada evitamos los tóxicos de plano. Sin embargo, cuando hablamos de SLS y SLES la cuestión no es tan sencilla ya que es un ingrediente que podemos encontrar como admitido en parte de la cosmética ecológica certificada. Unos sellos lo admiten y otros no, así que hay que mirar el INCI al detalle para no llevarnos este bonito souvenir en el champú.
Identificarlos es fácil aunque pueden disfrazarse en algunas etiquetas indicando que proceden del coco o de algún derivado de este producto vegetal. Siempre aparece por su nombre, por sus siglas, acompañado de un número o en nombre compuesto. Por ejemplo, Disodium Laureth Sulfosuccinate, Sodium Laureth 8-Sulfate o Sodium Laurylglucosides Hydroxypropyl Sulfonate.
Debemos fijarnos bien porque aparecerá la palabra Laureth o Lauryl casi al principio del término y finalizará con toda probabilidad con la palabra Sulfate o Sulfonate.
Por supuesto, que hay más sustancias que podemos encontrarnos en un champú, en un acondicionador o una mascarilla pero en un solo post es imposible analizarlas todas. Como se dice vulgarmente, no están todos los que son, pero si están todos los que son. Más adelante iré profundizando en algunos de estos ingredientes tóxicos, al igual, que actualizaré la información recogida en esta entrada.
Espero que te sea útil y sobre todo que te sirva para tomar conciencia y tomar decisiones con respecto a los ingredientes de los productos para el cabello que elijas consumir voluntariamente.
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Hoy mi rutina capilar libre de tóxicos en Rosa Martínez Marán. Más de una mis seguidoras me habéis preguntado sobre cómo me cuido el pelo. La verdad es que le dedico menos tiempo del que me gustaría. Pero ya sabéis que cuando somos madres lo que precisamente escasea es el tiempo.
No sigo una rutina muy estricta, pero si trato de utilizar productos libres de tóxicos con pocos ingredientes y lo más naturales posibles. Ya conté en desintoxica tu pelo de productos tóxicos cómo me liberé de los productos tóxicos hace más de tres años. Desde entonces mi pelo es otro, tengo que cuidarlo mucho menos y tiene mucho mejor aspecto.
Mi rutina capilar libre de tóxicos
Me suelo lavar el pelo aproximadamente una o dos veces a la semana durante el curso. Si estamos en temporada estival y estoy en la playa o voy más a la piscina, mi frecuencia de lavados aumenta ya que considero imprescindible hacer desaparecer del pelo los restos de cloro y demás sustancias desinfectantes de las piscinas. En esas circunstancias suelo echar mano del bicarbonato de sodio más a menudo.
Como os decía en una semana normal suelo lavar el pelo una o dos veces porque mi pelo no necesita más lavados. Se ve limpio, suelto y sin engrasarse. Suelo lavarlo más si paso más tiempo cocinando o si he quedado con gente fumadora sobre todo porque no me gusta el olor que me deja en el pelo.
Si no se da ninguna de esas situaciones se me pasan los días y como el pelo se ve limpio ni me acuerdo de la última vez que lo lavé. Menos mal que tengo buena memoria y suelo llevar más o menos un control.
¿Con qué productos lavo mi cabello?
Mi rutina capilar libre de tóxicos ha sido la misma desde que dejé el bicarbonato de sodio y busqué un champú ecológico adecuado para mi pelo. Durante un par de años he he lavado el cabello con un champú ecológico pensado para cabello fino con cerveza y miel de la marca Logona Para cabellos como el mío, muy finos y con tendencia al encrespamiento va muy bien.
Es verdad que del todo no me quitaba el encrespamiento pero es que en la salud del pelo no solo influyen los productos que les echamos sino también la alimentación y el grado de hidratación de nuestro cuerpo. Suelo beber poca agua, es más puedo estar horas sin acordarme de beber. Eso al final hace que mi pelo este más seco y tampoco beneficia a mi tensión baja, pero esa es otra cuestión.
Mi rutina hasta hace pocos meses era lavarme el pelo con el champú de cerveza y miel y utilizar vinagre de manzana como acondicionador diluido en agua. La verdad es que estaba muy contenta con el resultado. Sin embargo, aún comprando un envase grande del champú de Logona se generaba mucho plástico y llevo tiempo intentando reducir mi consumo de plásticos al máximo. Así que me animé a probar el jabón sólido para el cabello.
Mi experiencia con el jabón sólido
Estuve mirando marcas buscando la opción más natural posible, sin químicos y a ser posible de agricultura ecológica. La mayoría de ellos no me convencían. Entonces me decidí a consultar los productos de una de mis marcas favoritas, Matarrania, y encontré lo que buscaba.
Creo que nunca os he hablado de esta marca y sinceramente creo que tendré que hacer un post más pronto que tarde porque he probado casi todos sus productos. Personalmente me encantan, ninguno de ellos me ha defraudado. En casa tengo más de seis productos de esta marca, creo que os hacéis una idea.
De entre sus jabones sólidos para el pelo había uno perfecto para mí: el Champú Bio Vital, un jabón sólido para cabello seco y fino. Intenté adquirirlo a través de algunas de las tiendas online donde compro habitualmente pero no lo tenían. Así que me animé a comprarlo directamente en la web de la marca y de paso comprobar como funcionan. El pedido lo hice un martes a las 7 de la mañana y al día siguiente lo tenía en casa. La verdad es que me sorprendió la rapidez con la que llegó. Todo perfectamente embalado y con una serie de muestras de otros de sus productos como regalo.
He probado durante unos meses el jabón y estoy muy contenta con el resultado. Me deja el pelo bastante bien y no tiene nada que envidiarle al champú que usaba hasta ahora. Quizás es más incómodo frotarse la cabeza con una pastilla de jabón, aunque es cuestión de acostumbrarse. El jabón sólido ha existido toda la vida, el champú lleva bastante menos tiempo en nuestras vidas así que es perfectamente prescindible.
Otros cuidados para mi pelo
Además de lavarme el pelo con champú o con jabón sólido y vinagre de manzana suelo realizarme algunos otros cuidados capilares de vez en cuando. Si te soy sincera recurro a ellos cuando noto el cabello más encrespado de lo normal o un poco seco.
Suele ser el fin de semana cuando aprovecho para hacerme una mascarilla natural o para hacer un enjuague capilar y no todos los fines de semana. Depende mucho de los planes que tengamos esos días. A veces, encadeno dos semanas seguidas y otras puede pasar incluso un mes. Soy muy de experimentar y hacer combinaciones ya que considero que es la mejor forma de conocer que productos le van bien a mi pelo y cuáles no.
Los productos con los que experimento son siempre productos naturales, algunos de uso habitual y que cualquiera de nosotras puede tener en casa como el huevo, el aguacate o el aceite de oliva virgen extra. Otros son más difíciles de encontrar en la despensa, pero fáciles de adquirir en el mercado. De entre ellos mis favoritos son el aceite de coco y el aceite de argán. Suelo utilizarlos sobre todo en mascarillas caseras, cuando necesito una hidratación extra para mi pelo y para hacer jabón casero, aunque siempre en poca proporción.
El aceite de coco
No suelo utilizarlo para cocinar porque en España que tenemos otras fuentes de grasa más cercanas y locales como el aceite de oliva virgen extra. Lo uso solo en cosmética de forma restringida ya que la huella ecológica del producto es muy alta.
El aceite de coco es un fruto que es el sustento de muchos pueblos desde hace siglos. Se cultiva muy lejos de nosotros, principalmente en Indonesia, Filipinas, la India y Brasil. Durante mucho tiempo fue rechazado como alimento por su cantidad de grasas saturadas, aunque hoy tiene mejor prensa que antaño. De hecho, el aceite de coco está de moda en occidente y esto ha hecho que su demanda aumente desorbitadamente poniendo en peligro el ecosistema y las comunidades autóctonas donde se cultiva.
Como con cualquier producto valioso, con la demanda crecen las posibilidades de especular y de hacer negocio con un bien de primera necesidad. Ya sé que este es un post de cuidado capilar pero no podemos cerrar los ojos y obviar la realidad que rodea los productos que adquirimos.
Cuando compramos un producto deberíamos informarnos de su lugar de origen y de las circunstancias en que ha sido elaborado o creado. Con esto no te digo que no consumas aceite de coco, de hecho, yo lo hago. Mi advertencia es que hagas un uso responsable, que elijas un aceite de coco de producción ecológica certificada, que lo utilices ocasionalmente y que no malgastes el producto.
Lo ideal es que sea ecológico y de primera presión en frío. Es habitual que cuando compramos un aceite nos traten de colar alguna otra cosa, así que revisa el INCI del producto y si no lleva única y exclusivamente aceite de coco no lo compres. Seguro existe una opción mucho mejor y menos procesada.
Usos del aceite de coco
Su alta proporción de ácidos grasos lo convierte en un aceite con una potente capacidad de hidratación. Además posee propiedades humectantes que favorecen la suavidad. Realmente es fantástico para hidratar tanto la piel como el pelo.
No recuerdo cuando lo compré por primera vez, no obstante, supongo que leí algo sobre él y me animé a probarlo. Siempre he utilizado un aceite de coco 100%. Si lo has comprado alguna vez habrás comprobado como en verano se convierte en líquido, algo que hay que tener en cuenta al utilizarlo porque se puede malgastar el producto con mucha facilidad. Sin embargo, en cuanto las temperaturas bajan por debajo de los 24 grados vuelve a solidificarse.
Me ha funcionado muy bien en el pelo pero en una porción muy pequeña y masajeando de medios a puntas. Lo he probado en la playa y me ha hidratado muy bien el cabello, ya que me ha ayudado a minimizar los efectos del cloro, la sal y del agua del grifo de la zona en la que me encontraba de vacaciones.
En casa lo utilizo más bien poco porque me engrasa mucho el cabello y es difícil de reabsorber. Así que si tienes el pelo graso yo no recurriría al aceite de coco.Para lo que sí lo utilizo mucho es para las mascarillas caseras en combinación con otros productos. También es estupendo para hacer jabón ya que ayuda a que haga espuma.
El aceite de argán
El aceite de argán, también conocido como Argania spinosa (su nombre en latín) es otro de mis productos favoritos. Proviene del árbol de Argán situado en el Magreb en Marruecos. Crece de forma salvaje en una zona desértica y soporta con estoicidad las sequías reteniendo el poco agua que le llega.
Desde hace muchas generaciones los bereberes han honrado sus propiedades tanto cosméticas como alimentarias. Para ellos el aceite de argán es denominado oro líquido y muchas familias viven de su recolección y procesamiento.La extracción del aceite de argán es un proceso artesanal con predominio femenino. Se extrae de las semillas del fruto y se prensa en frío.
En España hay mucho interés en el aceite de argán y desde hace aproximadamente seis años se ha intensificado su cultivo en determinadas zonas de la península, el objetivo es entrar en este mercado en alza. En cualquier caso, no es un producto que viaje tantos kilómetros como el aceite de coco aunque sigue viniendo de otro país vecino. Si el cultivo local y peninsular despega se convertirá en una excelente elección.
Usos y beneficios del aceite de argán
De entre los beneficios del aceite de argán destacaría los siguientes: se trata del aceite mas rico en Vitamina E del mundo, contiene una alta concentración de ácidos omega 6 y un elevado porcentaje de ácidos grasos insaturados.
Se puede utilizar directamente sobre la piel ya que es un potente protector de la epidermis, por ejemplo, es muy útil para prevenir estrías. Lo he utilizado en alguna ocasión como aceite para hacer masaje, sin embargo, para lo que más lo uso es para el cabello.
El aceite de argán fue un gran descubrimiento que estuvo durmiendo en el armario de mi baño durante años. Lo compré en Vejer de la Frontera el verano en que me quedé embarazada del Vikingo pero no me acordé de él hasta años después. Era aceite de argán puro de primera presión en frío con una etiqueta en árabe y en inglés. Cuando lo compré me pareció una idea estupenda pero luego no supe que hacer con él.
Un buen día ya en fase de experimentos con mi pelo me topé con él en el armario y decidí echarme una pequeña cantidad en el pelo y probar. Quedé entusiasmada con el resultado. Pelo más liso, más sedoso y más manejable. Por supuesto, al principio me pasé un poco con las cantidades hasta dar con la porción adecuada para mi pelo.
¿Cuándo uso el aceite de argán?
Cuando noto mi pelo seco o encrespado. Unas veces me echo una pequeña cantidad por todo el pelo y me voy a dormir. Aunque parezca mentira no deja ningún rastro en la almohada ya que es muy poquita cantidad. Al día siguiente me lavo el pelo y el resultado es espectacular. En otras ocasiones, un rato antes de irme a la ducha me reparto una pequeña cantidad por el pelo. Dejo actuar un rato unos minutos y después me lavo el pelo.
También lo suelo utilizar para hacer mascarillas, me es francamente útil combinado con determinados productos naturales como el yogur o el aguacate. Me encanta como deja el pelo ya que está manejable, brillante y sedoso.
Enjuagues capilares
Algo que he probado hace relativamente poco y que ha gustado mucho son los enjuagues capilares a base de hierbas. Según tu tipo de pelo te irán mejor unas u otras hierbas por lo que es imprescindible experimentar.
Tienen la ventaja de que eliminan los residuos que pueda tener el pelo fruto de la contaminación, por ejemplo, y al mismo, eliminan olores. Yo lo he probado de Cola de cabello y de romero y tengo que decir que ha reducido considerablemente el encrespamiento en momentos puntuales y además me ha dejado el pelo con un brillo extraordinario.
Hasta aquí el post sobre mi rutina capilar libre de tóxicos, en próximos post hablaremos sobre los tóxicos que deberíamos evitar en los productos para el cabello y sobre las mascarillas y enjuagues herbales que he probado y cual ha sido el resultado.
Antes de irme me gustaría contarte que hemos iniciado un Reto para desintoxicar el cabello el 24 de septiembre de 2018 y que durará hasta el próximo 24 de octubre. Aún estás a tiempo de unirte al reto, Desintoxica tu pelo en 30 días. Todo el reto se desarrolla dentro de mi grupo de Facebook, Mujeres y Madres Sostenibles.
Dentro del grupo hay mujeres increíbles compartiendo sus avances en la eliminación de los productos tóxicos de su cabello. Además de una comunidad activa y muy comprometida. Si quieres apuntarte pide paso al grupo hoy mismo.
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