Lédif Torres de Aranguren: «El puerperio es la etapa más intensa de la transformación femenina»

Lédif Torres de Aranguren: «El puerperio es la etapa más intensa de la transformación femenina»

Regresamos con Un café en la Tribu con una invitada especial, Lédif Torres de Aranguren de la comunidad Soy un Cerezo. Lédif es una de mis mejores amigas virtuales y una gran profesional experta en lactancia, puerperio y crianza respetuosa. Además es madre de dos preciosas niñas a las que adoro.

A finales de junio me acompañó en la Fanpage de Mamá y la Tribu, estuvimos charlando sobre puerperio, un tema que ella conoce muy bien y que es la base de esta entrevista escrita. Si quieres vernos en directo te dejó aquí el enlace: charla sobre puerperio.

Como sobrevivir a los comentarios impertinentes

Lédif Torres de Aranguren: el puerperio es la etapa más intensa de la transformación femenina

Además en pocos días da comienzo su primer curso online, Los ocho principios de la crianza respetuosa y tenemos una sorpresa muy especial para las lectoras de Mamá y la Tribu que desvelaremos al final del post.

Y sin más, empezamos 😉

ENTREVISTA

  1. Defínenos que es el puerperio. Seguro que entre las seguidoras del blog hay alguna mamá que esté embarazada o que haya dado a luz recientemente y no lo tenga muy claro. ¿Cómo lo definirías?

Puerperio si lo buscas en el diccionario, lo puedes encontrar de dos maneras: por un lado, se puede definir como el período que ocurre inmediatamente después del parto y que dura entre 6 y 8 semanas. Por otro, se define como el período de recuperación del aparato reproductor de la mujer después del parto. .

  1. Entonces, ¿puerperio y posparto son lo mismo?

No,  no lo son. Estas definiciones que acabamos de dar pueden confundir a las madres y hacerlas creer que puerperio es lo mismo que posparto. El posparto forma parte del puerperio y se enfoca más en la recuperación física de la madre, lo que se ha denominado cuarentena. Las expertas en puerperio lo definen como el período de recuperación física y emocional que tiene la mujer desde el momento que nace su hijo hasta incluso dos años después.

  1. Por tanto, entiendo que el período puede ser más amplio de lo que nos han contado.

Por supuesto, el período marcado de 4 a 8 semanas es un invento de la parte médica. El objetivo es que la madre vuelva a ser “normal” cuanto antes, es decir, vuelva al trabajo y cumpla con todo lo que la sociedad exige a las madres. Una cosa es lo que dicen los médicos y otra cosa lo que nosotras vivimos, sentimos y experimentamos.

Yo suelo definir el puerperio como la etapa más intensa de la transformación femenina. Las mujeres, como somos cíclicas, sentimos más y tenemos una mayor sensibilidad para entregarnos a la transformación. Aunque sea tu quinto hijo o el primero, el cambio que da tu vida no se compara con nada que hayas vivido antes.

  1. La sociedad te pide que vuelvas a ser normal. Sin embargo, ¿qué entendemos por normal? Porque si normal es volver a tener la misma vida que tenías antes, eso es imposible. Y si es igual, quizás hay un problema de desajuste.

Claro. El posparto es la palabra que nos ha sido comercializada, que conocemos. Se suele decir “está en postparto”, casi que con desprecio. Se trata de un período en el que cambiamos, pero es que una mujer después de tener un hijo jamás vuelve a ser lo que era antes. Y hombres y mujeres debemos sensibilizarnos sobre ello. El mundo va muy rápido y pretendemos que una mujer en 40 días vuelva a ser lo que era y eso no va a pasar.

  1. ¿No piensas que lo que hay es un gran desconocimiento sobre el tema? Parece que el posparto es una cosa terrible que hay que pasar lo antes posible y que llegas al día 41 y estás estupenda. Te valen tus vaqueros que te ponías antes del embarazo y estás superfeliz. Y esa no es la realidad.

Estoy contigo en que hay cierta desinformación o ignorancia sobre la cuestión. Hemos recibido una información adulterada. Por eso, yo decidí que tenía que transmitir este mensaje a otras mujeres, porque merecemos saber la verdad. Tenemos que darnos permiso para expresar lo que sentimos “Soy puérpera y me estoy volviendo loca, ¿y qué?”.

El término se va a seguir usando por parte de nuestro entorno pero nosotras debemos saber que su significado es mucho más amplio. Incluso llega un momento en que el médico que nos atiende nos da licencia para volver a tener relaciones sexuales con nuestra pareja.

  1. Toda la razón, y es posible que no te apetezca o que aún no te hayas recuperado del todo del parto sobre todo si fue muy intervenido.

Efectivamente, no se ha pasado. Siempre insisto en mis consultas en que todo depende de tu propia historia familiar, quién eres tú, como te sientes tú, como vives tú, qué quieres, qué necesitas y a partir de ahí se crea tu historia como puérpera. Hay mujeres que salen del puerperio antes de que su hijo cumpla los dos años, otras cuando han cumplido los tres años. ¿Quién puede saber eso? Cada mujer. Y nadie tiene derecho a decirte que en 40 días,  en 50 días o un año vas a volver a ser como antes, porque eso no va a pasar. Así el puerperio es el período que empieza cuando la madre da a luz y que se puede extender un año y medio, dos años o tres años. Todo va a depender de la situación real que este viviendo esa madre. Además cada puerperio es diferente.

  1. ¿En el puerperio influye el parto que has tenido?

Por supuesto. Todo depende de cómo tú te encuentras en el momento en que te conviertes en puérpera y eso lo vas a descubrir tú misma. Depende de si tuviste cesárea por decisión propia o por indicación del doctor, si tuviste un parto respetado, si sufriste violencia obstétrica, si el parto fue en tu casa o en el hospital.

  1. Supongo que también influirá el cómo hayas vivido tu parto. Por ejemplo, una mujer puede tener un parto muy intervenido y tener la sensación de que ha tenido muy buen parto.

Absolutamente. Por eso, te decía que va a depender de la realidad actual de la mujer una vez que nace su bebé. Una mujer puérpera vive en una onda o en una sintonía completamente diferente a la de la gente que no está en ese período.

  1. ¿Debería una mujer prepararse para el puerperio ya desde el embarazo?

Sí, rotundamente. La mujer embarazada, su pareja y las personas que la vayan a acompañar deberían estar informadas.

  1. ¿Qué siente una madre cuándo está en el puerperio?

Muchas veces en mis consultas de lactancia atiendo a mujeres que acaban de tener a sus bebés y que lloran y lloran y no saben por qué. Cuando una mujer está embarazada se ve bella y está contenta porque va a ser madre. Nadie nos cuenta que cuando nazca el niño va a haber una explosión total dentro de nosotras. Se inicia un proceso de transformación que si no estás preparada o no tienes una información veraz te puede desestabilizar y llevarte a lo que se conoce como depresión posparto.

Aunque el bebé ha nacido madre e hijo siguen formando una sola cosa durante meses. Un solo sentir, la diferencia es que ya no está dentro de ti. Ahora tienes que cargar al bebé 24 horas al día y amamantarlo.

Se crea una burbuja en la que solo tienen cabida madre e hijo y el entorno no siempre lo entiende y la madre puede sentirse rechazada. Nos falta información y no estamos preparados para aceptar lo que ella está viviendo y poder arroparla. Una mujer puérpera pasa por un proceso que se conoce como desestructuración emocional. Tu cuerpo físico se abrió para darle paso a un bebé. La desestructuración emocional es que por dentro te rompes en pedacitos y eso nos pasa a todas. Como lo lleves depende de ti, de tu historia familiar, de tu entorno. Yo tengo una maestra de puerperio, Raquel Tasa.  Ella hizo un vídeo donde recopiló varias respuestas de mujeres que contestaban a esta pregunta: “¿Qué es para ti el puerperio?”. Y cada una de ellas daba una respuesta diferente. Lo que sí sucede es que algo se rompe dentro de ti. Por eso es tan importante el tiempo, para que tú recojas esas piezas que se soltaron y empieces a armarlas de nuevo. Y las a vas a armar aprendiendo a cuidar a este hijo.

  1. Yo mi puerperio lo recuerdo como una etapa muy intensa. Los primeros cuarenta días fueron horribles, necesitaba curarme de ese parto tan intervenido. Además mi hijo no se enganchaba al pecho porque era muy prematuro y yo quería dar lactancia materna. Me costó muchísimo que se enganchase al pecho pero al final lo conseguí.

Claro, es que no se trata solo de un trabajo físico sino también emocional.  Cuando la madre se permite sentir lo que está sintiendo, llorar, drenar,  el niño se agarra al pecho.  En este punto es donde yo trabajo en mis consultas, donde se encuentran puerperio y lactancia.

Me pasó algo muy curioso con una amiga embarazada. Cuando ella me contó que estaba esperando un hijo yo empecé a pasarle mucha información, pero la espanté y ella salió huyendo. Cuando le faltaba un mes para dar a luz volvió a mí. Y me dijo: “Cuando empezaste a hablarme y a mostrarme todo eso yo no estaba preparada y me asusté mucho porque eso no tenía nada que ver con lo que yo quería escuchar. Pero ahora me doy cuenta de que tu punto de vista ha sido el más sensato hasta ahora, así que me puedes acompañar hasta que nazca mi bebé.” Más tarde, cuando nació su hijo, ella me dio las gracias por haber insistido porque todas las madres deberían saberlo.

  1. Por eso es tan importante el apoyo emocional en esta etapa. No solo de tu pareja y del entorno, sino que también llegados al caso recurrir a una asesora de lactancia o a una consejera para que te ayuden a canalizar tus emociones.

Es indispensable. Es muy importante que la mujer y su pareja sepan. Una amiga online, Eva, de Mamá Convergente en una charla online dijo: “La mujer recién parida no necesita un padre para sus hijos, sino que necesita a esa pareja para ella”. A mí me impactó porque era algo que yo pensaba desde hace tiempo y no lograba encontrar las palabras. Yo tengo como regalo de suscriptores una guía: El rol del padre en la lactancia materna. Y le dije a Eva que iba a editar la guía para introducir su comentario.

El apoyo emocional es fundamental. Llega la suegra, la abuela, la vecina y todas quieren cargar al bebé. Pero la madre que acaba de parir y que está conociendo a su bebé lo único que desea es estar acurrucada con su hijo. Lo que necesita es que le atiendan la casa, que le frieguen los platos, que hagan la comida, etc. La persona que acompaña, el padre o la abuela, deben encargarse de todo lo que no sea el bebé y deben atender a la madre.

  1. ¿De lo que se trata entonces es de atender las necesidades de la madre? Si las necesidades de la madre están cubiertas el bebé también se sentirá bien.

Cuando te llega el momento del puerperio no quieres visitas, no quieres que te hablen y menos si tienes dolor físico. El primer mes es el más impactante. Una de las frases que me gusta usar para definir las tareas del acompañante de la madre sea quien sea, es que se convierta en superhéroe porque la va a cuidar y la va a proteger. Este es el ideal, otra cosa es que se cumpla

  1. ¿Cuáles son las molestias más importantes que sufre una mujer en el puerperio?

Todo va a depender de la situación y del entorno en el que se encuentre. Las personas que no lo han vivido no lo entienden y es cuando te sientes fuera de lugar, sola y loca. Cuando nace tu bebé, cuando empiezas a ser madre pasa algo dentro de ti que causa mucho dolor aunque lo vivas con toda la tranquilidad del mundo. Es algo así como revivir nuestras infancias y en nuestra generación en muchísimos casos eso causa dolor. Es una de las molestias más crudas que podemos vivir las mujeres durante el puerperio.

  1. Sería una molestia emocional más que física, ¿verdad?

Exactamente. Molestias físicas siempre hay, tu cuerpo se abrió paso para que salga otro cuerpo y eso duele. Aunque la lactancia no debería doler, hay muchos casos en que el primer mes puede ser muy doloroso. Todo cambia y este es un cambio que te puede doler muchísimo aunque estés muy preparada. Hay momentos en que te tienes que dejar llevar y sentir ese dolor porque es el dolor de la transformación. Sentirlo y drenar para recuperarte y volver a empezar. Nosotras podemos pasar por este período de transformación porque tenemos ese gran regalo que es nuestro hijo. Esa explosión de oxitocina que disfrutamos en medio de lo que puede ser ese volcán del puerperio.

  1. ¿Cómo fue el puerperio de tus dos hijas?

Dos situaciones de vida completamente diferentes, por eso repito que cada puerperio es especial y es único. Con Valentina, que fue la primera, habíamos preparado parto en el agua, nos habíamos informado muchísimo. Pasé por cinco ginecólogas, mujeres, antes de irme con el doctor con el que me quedé, gracias a mi amiga Catherine que ha sido mi doula, mi matrona, mi todo. Ella fue la que me mostró este mundo. Este doctor era el único que hacía parto en el agua. Cuando estaba en la semana 39 tuve que hacer un viaje relámpago, tenía una barriga enorme y ella estaba en posición pero aún no se había colocado. A raíz de este viaje la bebé se dio la vuelta y se sentó. Así que tuvo que nacer por cesárea.

El doctor me hizo realizar antes de la intervención un ejercicio de conexión mental y emocional con mi bebé para digerir la intervención. Yo vi toda la cesárea y eso también me ayudó. Cuando ya estuvimos en la casa no lograba que Valentina se pegara al pecho y estuve llorando como tres días. Pero recuerdo que como a las dos semanas empecé a sentirme un poco más fuerte, a ver la luz. Tenía a mi disposición tres doulas maravillosas que me ayudaron, Catherine, Rina y Mar. Ellas me sostuvieron. Grecia nació en EEUU y fue diferente. Fue parto natural pero hubo violencia obstétrica. Mi madre vino para acompañarnos pero solo pudo estar tres semanas. Mi esposo trabajaba 12 horas y yo me encontraba sola en una ciudad nueva y con dos hijas, una recién nacida. Para mí este puerperio fue muy difícil, hacía el esfuerzo pero se me hacía muy duro. Me enfermé incluso de la piel. A las 6 u 8 semanas empecé a encontrarme más fortalecida. Por supuesto que contaba con el apoyo de mi pareja, él trabajaba muchas horas fuera de casa pero siempre estaba pendiente de nosotras.

  1. ¿Qué les dirías a las futuras madres que nos estén leyendo?

Por favor, busquen una tribu. Es algo muy importante, busca mujeres que estén en tu misma situación. Yo pertenezco a varios grupos, está el grupo de mis amigas puérperas y luego hay otras tribus para cuando los bebés han crecido. Es algo muy importante para afrontar la maternidad y la crianza.

Y ahora sí, vamos con el regalo que ha dejado para nuestra comunidad. Si tú también quieres Sembrar recuerdos de amor puedes hacerlo a un precio muy especial.  Lédif nos ofrece un 40% de descuento en el curso. Si estás interesada manda un email a ledift@soyuncerezo.com y pon en el asunto del correo: cupón mamá y la tribu.

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Descubre cómo tu protector solar contamina el mar

Descubre cómo tu protector solar contamina el mar

Hoy descubriremos cómo tu protector solar contamina el mar sin que seas consciente de ello. En esta saga de post dedicados a los protectores solares nos faltaba hablar del enorme impacto medioambiental que supone el uso indiscriminado de las cremas solares para los ríos, mares y océanos.

El verano trae consigo las ganas de piscina, playa o río. Dependiendo de la zona en la que vivas habrás escogido uno u otro lugar para refrescarte. Irás con los niños y un sinfín de cosas entre las que no puede faltar un protector solar. Ya hablamos de lo importante que es proteger a los niños del sol y de cómo elegir un protector solar libre de tóxicos. Sin embargo, no nos detuvimos en desglosar lo enormemente contaminantes que son las fórmulas que emplean los protectores solares más habituales.

Un gesto habitual al llegar a la playa es untarnos de crema por entero para protegernos del sol. Más tarde entramos en el agua y esa crema que nos habíamos untado generosamente se diluye en el mar sin que nos demos cuenta. Más tarde volveremos a repetir la operación y un día tras otro, el tiempo que duren nuestros días de asueto.  Así, cada uno de los usuarios de la playa abarrotada en la que pasas las vacaciones.

No sé si te has fijado alguna vez en la película amarillenta y grasienta que podemos encontrar en la orilla, son la punta del iceberg de la contaminación que dejan las cremas solares.

Porque ese gesto inocente y cotidiano de echarnos crema solar tiene un enorme impacto negativo para el ecosistema marino.

1.- Cómo los protectores solares contaminan el mar

Las últimas investigaciones científicas así lo determinan, como la realizada en España por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en 2013 en colaboración con la Universidad de Valencia y publicada en la revista científica Plos One.

En este estudio se analizó el impacto de los protectores solares sobre los ecosistemas marinos de las aguas de la costa de Mallorca. Para elaborar el estudio se compararon las muestras de dos playas con gran concurrencia de bañistas, las playas de Palmira y Santa Ponça, ambas situadas en la costa de Calviá, con las aguas del Cabo de Ses Salines, un lugar con poca afluencia de bañistas.

Las conclusiones de dicho estudio son demoledoras: el análisis de las muestras reveló la existencia de diversos componentes químicos presentes en la superficie de las aguas de las tres playas analizadas. Cuatro de ellos ampliamente utilizados por la industria de la cosmética: dos de naturaleza inorgánica, el oxido de titanio (TiO2) y  el óxido de cinc (Zn-0); y dos de naturaleza orgánica, la benzofenona 3 (BZ-3); y  un derivado del alcanfor, el metilbencilideno (4-MBC).

Estos dos últimos ingredientes peligrosos para la vida marina y para el ser humano. Se les considera disruptores endocrinos, ya que alteran el sistema hormonal. En la medida de lo posible deberíamos evitarlos en los productos de cosmética que consumimos.

2.- ¿En qué afectan al mar estos ingredientes?

Se diluyen en el mar y se localizan sobre todo en la microcapa superficial del agua.  La concentración de estos tóxicos disminuye de forma importante durante la noche y a primeras horas de la mañana para ir aumentando según avanza la jornada hasta llegar a su máxima concentración entre las 14 horas y las 18 horas, como consecuencia de la mayor masificación de las playas. Se trata, por tanto, de un proceso acumulativo.

Antonio Tovar, responsable e investigador de CSIC en el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados afirma que los protectores solares tienen un relevante efecto ambiental en las zonas donde se concentra gran actividad turística.

A más bañistas, más contaminación en el mar.

Su valoración de estos resultados es contundente y preocupante, ya que los experimentos realizados en la isla de Mallorca demuestran que algunos de estos productos tienen efectos tóxicos sobre el fitoplancton marino, los crustáceos, las algas y los peces”. Y lo más descorazonador, estos efectos nocivos podrían extenderse a otros componentes del ecosistema marino como las plantas marinas.

Algunas cremas solares también llevan otros ingredientes que se diluyen en el mar, como nitrógeno, fósforo o silicio que pueden ser nutrientes para las algas y estimular su crecimiento, alterando el ecosistema marino.

Pero no es el único estudio que cuestiona el uso indiscriminado de los protectores solares: una investigación de la Universidad Politécnica delle Marche en Italia y publicado en la revista científica Environmental Health Perspective establece una fuerte relación entre los ingredientes de los protectores solares y la preocupante desaparición de los corales a nivel mundial.

Para elaborar la investigación se tomaron muestras de coral de diferentes ecosistemas repartidos por todo el planeta. En el agua donde estaban las muestras de coral se añadía un poco de protector solar y se observaba el efecto producido. El resultado era sorprendente, en apenas 48 horas las algas disminuían de forma notable hasta desaparecer.

3.- ¿Por qué son tan importantes las algas?

Son fundamentales e imprescindibles para la supervivencia de los corales. Las algas viven dentro de los arrecifes de coral y les suministran la energía necesaria a través de su fotosíntesis. Sin algas los corales pierden su color hasta que finalmente mueren.

Uno de los investigadores del estudio, Roberto Danovaro afirma con rotundidad que una pequeña dosis de protector solar es tan letal para los corales como una alta concentración de estas sustancias.

Este estudio estima que se vierten al mar entre 4.000 y 6.000 toneladas de crema solar anualmente en todo el mundo y afirman que estas sustancias están provocando el blanqueamiento de los corales y comprometiendo de forma alarmante la supervivencia de estos corales. Las consecuencias de su desaparición pueden ser desastrosas.

4.- Los corales en vías de extinción

Un estudio coordinado por la organización The Nature Conservancy (TNC) en el que participaron más de 25 organizaciones ambientales y un gran número de científicos internacionales determina que el 75% de los corales del mundo están amenazados. Amenaza que se intensificará en el futuro si no se toman medidas.

Otro estudio publicado en la revista “Archives of Environmental Contamination and Toxicology” pone también la atención en la toxicidad de la benzofenona y sus efectos sobre los corales. Graig Downs, biólogo y uno de los investigadores del estudio, afirma que la benzofenona es una píldora anticonceptiva para los arrecifes de coral ya que impide que los corales juveniles se desarrollen.

La investigación consistía en diluir benzofenona en diferentes concentraciones en tanques que contenían larvas de coral denominadas plánulas. Solo en 8 horas de exposición a esta sustancia química las larvas adoptaban una forma circular y perdían movilidad y coloración.

Las concentraciones más elevadas causaron daños irreparables en el ADN de los corales provocándoles la muerte.

El tema es preocupante porque si no se observan colares jóvenes de tres a cinco años de edad se puede considerar que el arrecife está muerto. Esta situación se está extendiendo a diferentes lugares del planeta como en las Islas de Pascua, Fiji, Tonga o el Caribe. Se estima que si no se revierte la situación, en 2050 los arrecifes de coral serán solo un recuerdo.

Cada destacar que las cremas solares no son las únicas amenazas que se ciernen sobre los corales, ya que el cambio climático y la acidificiación de los mares también son responsables de esta lamentable situación.

5.- ¿Cómo nos afecta la desaparición de los corales?

Es imposible saber cuál será el impacto de la desaparición de los corales, ya que las consecuencias son imprevisibles. Los corales constituyen el ecosistema marino más importante del planeta debido a su gran biodiversidad, son equivalentes a las selvas tropicales en la tierra. Una de sus funciones es la de sumidero de CO2, en otras palabras, son como un desague por donde desaparece en CO2.

Se cree que serán sustituidos por otros hábitats pero se desconoce cómo afectará este cambio a la cadena alimentaria de la que nosotros formamos parte.

6.- ¿Y qué puedo hacer yo?

Lo primero es concienciarse de que el impacto de nuestras decisiones por banales o insignificantes que parezcan tienen una repercusión sobre nuestro entorno. No se trata de renunciar al protector solar sino de elegir una formulación que sea respetuosa con el medio ambiente. Por cierto, decisión que suele coincidir con el protector solar con menos acumulación de tóxicos para nuestra familia.

Por supuesto, que ninguna fórmula solar es inofensiva, sería muy ingenuo pensar eso. Pero sí existen cremas solares que no llevan en su composición colorantes, conservantes o perfumes, los cuales, son potencialmente dañinos.

Cuando escojas el protector solar elige una formulación que sea basada en filtros físicos, y a ser posible, sin dióxido de titanio en su composición. No solo contribuirás a minimizar el impacto de los protectores solares en el medio marino sino que protegerás a tu familia de sustancias potencialmente cancerígenas.

Cuando te eches la crema solar espera unos minutos a que la piel  lo absorba  antes de meterte en el agua. Si entras en el agua inmediatamente tu protección solar se quedará en la superficie del agua, tú te quedarás desprotegido de la radiación solar y contribuirás a seguir aumentando la contaminación marina. Por otro lado, tampoco es necesario echarse el bote entero, así que extiende la crema solar con un ligero masaje y asegúrate de que penetra bien en la piel.

7.- ¿Para cuándo una ley que nos proteja?

En algunos lugares del planeta ya han empezado a tomar medidas para proteger a sus arrecifes de coral de las cremas solares. En la Rivera Maya se prohíbe el uso de protectores solares convencionales y los han sustituido por cremas solares de filtros físicos biodegradables y orgánicos. Hay mucho en juego, así que han decidido tomar medidas y proteger su patrimonio bajo el mar.

En España contamos con importantes colonias de corales repartidas entre el mediterráneo, las Islas Canarias y el Atlántico Noreste que constituyen la mayor biodiversidad marina de Europa. Sin embargo, gran parte de estas colonias ni constituyen áreas protegidas ni se benefician de ninguna medida de preservación o protección especial.

Desde diferentes organizaciones ecologistas como WWF llevan años luchando por lograr proteger la biodiversidad marina. Aunque se han logrado avances, éstos son insuficientes.

Alguien puede llegar a pensar que soy demasiado alarmista y que este tipo de leyes no son necesarias ya que la salud de nuestras playas es óptima. Sin embargo, que se nos concedan numerosas banderas azules y que se considere que nuestras playas son aptas para el baño no significa que se cuide o que se proteja el entorno. De hecho, un informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente, emitido en la primavera de 2016, coloca a España como el tercer país de la Unión Europea con más zonas no aptas para el baño por detrás de Italia y Francia que encabezan el ranking. Además este organismo pide el cierre de 31 playas en España por considerarlas playas no aptas para los bañistas.

En definitiva, aunque nosotros solos no podemos parar la contaminación de los mares o el blanqueamiento de los corales si podemos tomar decisiones responsables que minimicen el impacto de nuestra presencia en las playas.

Cuando era niña solíamos visitar a mi abuelo algún fin de semana, por aquel entonces aún podías bañarte en el río Jarama a su paso por Aranjuez. Hoy, el baño no es apto debido a la contaminación de sus aguas. Me pregunto, a veces, si no nos pasará lo mismo con el mar. Si la contaminación llegará algún día a ser tan elevada que se prohíba el baño y perdamos el placer de nadar en el mar o de jugar con las olas.

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Post actualizado en agosto de 2019

¿Influye el tipo de parto en la lactancia materna?

¿Influye el tipo de parto en la lactancia materna?

¿Influye el tipo de parto en la instauración de la lactancia materna? Hasta hace años no era común hacerse esta pregunta. Hoy, las últimas investigaciones demuestran que el tipo de parto tiene una enorme importancia para el desarrollo posterior de la lactancia materna.

En el primer post de esta serie hablábamos de por qué has decidido dar lactancia materna, en esta segunda entrega nos centraremos en el parto y la lactancia, dos realidades interrelacionadas pero que suelen ser abordadas desde perspectivas independientes.

 

1.- El parto: el principio de todo

Hemos decidido dar pecho, lo tenemos clarísimo. Hemos ido a las clases de preparación al parto, hemos leído bastante sobre el tema y creemos que estamos preparadas para dar el pecho una vez nazca nuestro hijo. Hasta que llega el gran día y nos enfrentamos al temido y desconocido parto. No importa como llegaste a él, porque todas y cada una de nosotras pasaremos por el parto para ser madres. El día P suele ser tan intenso como agotador.

Una vez hemos dado a luz pensamos que ha pasado lo peor y que lo demás vendrá rodado. Sin embargo, nuestro bebé no se engancha al pecho, se duerme mamando, llora desconsolado. Y nosotras nos sentimos absolutamente desconcertadas y en la mayoría de los casos, doloridas y cansadas. Sin embargo, es el mejor momento para iniciar algo tan importante y vital para la supervivencia de nuestros hijos: la lactancia.

Por supuesto, la mayor parte de nosotras no ha cogido a un bebé recién nacido en brazos jamás. La experiencia es tan nueva para nosotras que nos sentimos inseguras. Es una situación extraordinaria a la que no nos hemos enfrentado nunca. No obstante a nuestro alrededor parece que tenemos que saber instintivamente como amamantar a un bebé. ¡Como si lleváramos todo la vida viéndolo!

Y no, no tenemos ni idea. Nos sentimos culpables si la lactancia no se inicia correctamente, si el niño no se engancha. Pensamos que es nuestra culpa, que no somos hábiles, que no sabemos dar el pecho. ¡Parece tan fácil!

Sin embargo, nadie te cuenta que tu tipo de parto tiene una gran importancia en esa lactancia llena de dificultades. Las interferencias e intervenciones médicas tienen consecuencias nefastas en la lactancia pero eso nadie te lo cuenta y por supuesto nadie se responsabiliza de ello. Es mejor hacernos pensar a las madres que somos unas inútiles. Y convertir una responsabilidad colectiva en una responsabilidad individual.

2.- Tipos de intervenciones

A continuación vamos a mencionar una serie de intervenciones que irremediablemente van unidas al parto, a veces, se da una de ella, otras veces algunas, y en ocasiones van en cascada, una detrás de otra.

 

  • Uso de antibióticos

    Suelen ser suministrados para prevenir una posible infección. Investigaciones recientes han determinado que alteran la microbiotica intestinal del bebé. No obstante, la madre también se lleva su parte, ya que el uso de antibióticos provoca obstrucciones y mastitis por la alteración de la flora bacteriana del pecho.

 

  • Administración de suero intravenoso

    Se ha demostrado que el empleo de sueros intravenosos durante el parto son perjudiciales porque puede provocar ingurgitaciones mamarias a posteriori. Siguiendo las directrices de la OMS sería más adecuado ofrecer líquidos y sólidos a la madre durante el trabajo de parto.

 

  • Inyección de oxitocina sintética

    Diferentes estudios que se han realizado recientemente han concluido que esta hormona suministrada durante el parto se relaciona con la disminución del reflejo de succión del bebé, es decir, el lactante tiene dificultades para succionar desde el principio. Se ha observado en estos bebés mayores niveles de estrés y cansancio. Además influye negativamente en el vínculo que se establece entre madre e hijo.

 

  • Empleo de anestesia epidural

    Hasta hace poco parecía el gran invento para parir. Aunque tiene ventajas presenta inconvenientes de cara a la lactancia que merece la pena mencionar. La anestesia puede atravesar la placenta y llegar hasta el bebé sobre todo si el parto se alarga. El síntoma más claro es el de un bebé somnoliento y adormilado. Estando el bebé en estado de letargo la primera toma se retrasa demasiado, lo que tiene efectos negativos sobre la lactancia.

 

  • La instrumentalización

    La anestesia palia el dolor pero, en ocasiones, el parto se paraliza por completo. El alumbramiento puede alargarse más de lo previsto y pueden surgir complicaciones que hagan que el parto acabe con el uso de fórceps, ventosas y en la temida episiotomía. La instrumentación puede provocar en los bebés hematomas, marcas en la cara, etc. El bebé se halla dolorido y confuso, lo que también afecta negativamente a la lactancia.

 

  • La cesárea

    Durante mucho tiempo se creyó que era la intervención quirúrgica en sí lo que provocaba que las madres que daban a luz por cesárea diesen menos el pecho que aquellas que tenían un parto vaginal. Más tarde se demostró que son los rígidos protocolos impuestos en los hospitales los que provocan esta situación. Aún en muchos centros cuando se practica una cesárea se separa a la madre y al bebé durante horas. La primera toma se ve retrasada, privando a la madre y al bebé de un tiempo vital para establecer los primeros lazos de apego y la lactancia.

Por supuesto,  que mi papel no es juzgar o cuestionar determinadas prácticas hospitalarias como el uso de la epidural o la cesárea. Mi objetivo es poner el foco en aquello que interfiere o dificulta la lactancia para poder mininizar su impacto. Solo teniendo información y siendo sensibles a ella podremos ayudar a las futuras madres a lactar.

¿Estas intervenciones hacen imposible la lactancia? No, en ningún caso. Añaden un plus de dificultad que además no se da en todos los casos ni en todas las situaciones. Habrá madres que tengan un parto por cesárea y su lactancia sea perfecta desde el principio. Y madres que hayan tenido un parto vaginal sin apenas intervención y que tengan problemas con la lactancia por otros motivos.

3.- ¿Cómo puedo evitar este tipo de intervenciones?

Informándote y escogiendo un hospital donde se opte por un programa de parto respetado. La iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (IHAN) impulsada por la OMS y UNICEF ha conseguido sumar cada vez mas hospitales y profesionales que creen en la lactancia materna exclusiva y que protegen, apoyan y promueven la lactancia materna desde el nacimiento. En la página web de la IHAN puedes encontrar un hospital que siga estas directrices y decantarte por él si es tu deseo.

4.- ¿Cómo lo viven las  madres?

Cada parto es único y cada madre lo vive de forma diferente. Por esa razón he seleccionado algunos de los testimonios que he ido recopilando sobre las primeras sensaciones de las madres tras el parto y como afrontaron esos primeros momentos de la lactancia.

Desde el principio tenía claro que quería dar el pecho y durante el embarazo me informé muy bien sobre lactancia materna y elegí un hospital que la promovía y apoyaba. Cuando llegó el parto no tenía ninguna duda. Esa seguridad que llevaba, más el apoyo de las matronas lo hicieron mucho más fácil.

Los inicios fueron dificilillos. Mi peque nació agotada, después de un parto infinito y en el piel con piel no se enganchó al pecho porque se quedaba dormida. Me subieron a la habitación y seguía sin cogerlo y fueron pasando las horas sin que hubiera manera. Las matronas me daban indicaciones de cómo colocarme, como poner a la peque, pero sin éxito. Al día siguiente, encima, la habitación se llenó de gente y aquello parecía una feria. Así que  sin intimidad y sin poder relajarnos fueron pasando las horas sin que comiese nada.

 Las matronas se pasaban de vez en cuando a ver qué tal, le miraban la glucosa a la peque y todo iba «bien».  Cuando ya habían pasado como 16 horas del parto yo ya no podía más y eché lo más educadamente que supe a la gente de allí. A los cinco minutos, cuando estuvimos tranquilas y solas, se enganchó.  Tenía a la matrona al lado con una jeringuilla con mi calostro, porque ya no podían pasar más horas sin que comiese. Silvia Rosado Álvarez.

Cuando llegó el momento del parto fue todo muy difícil para mí. En el hospital que escogimos son muy prolactancia y el enganche fue inmediato y apenas pude pensar si era lo que quería realmente. El enganche fue uno de los dolores más horrorosos que recuerdo y con el paso de las horas no fue a mejor. A las 12 horas de nacer pedí un biberón de refuerzo para poder alimentar bien al peque y yo poder descansar. Entre la cesárea y la subida de la leche que llegó varias horas después todo el romanticismo del momento me cayó encima como un muro de realidad. Miriam A. M.

Mi inicio con la lactancia fue un poco complicado. El peque no cogía el pecho, se me dormía y tenía que estar dándole pellizquitos en los pies para que me hiciera caso. Yo escuché lo de que trepaba solito al pecho y se enganchaba y a mí eso no me pasó. Siba Rajjoub

Por desgracia, no todos los profesionales de la salud dan información actualizada y ofrecen una ayuda útil para la madre que acaba de dar a luz. A veces, la madre puede sentir que el apoyo que recibe es inútil o sentirse incomprendida y poco apoyada.

Siempre había tenido claro que quería dar teta aunque mis inicios fueron complicados. Estuve cinco días en el hospital sin poder levantarme de la cama. Se me hizo una pequeña herida sin importancia, pero ni enfermeras ni matronas vinieron a ver si necesitaba ayuda con el agarre o las posturas. Luego parecía que todo empezaba a ir bien. Meritxell Contero.

Tenía muy claro que quería dar el pecho y por eso pedí ayuda ya que la información y ayuda que te dan en el hospital es bastante poca o nula. Mayte Díez Cacho.

Como indicábamos unos párrafos más arriba, la cesárea y los protocolos que se aplican pueden retrasar la primera toma y provocar los primeros problemas con la lactancia.

Los inicios perfectos, pero no me subió la leche enseguida al ser cesárea. Mi pobre hija pasó hambre y no quisieron darle biberón de apoyo en el hospital.  Al mes, el pediatra particular me recomendó añadir biberón de apoyo. Mar Falcon.

Mis comienzos fueron difíciles ya que me hicieron cesárea y tardó en subir la leche. Yo tenía decidido no darle nada de biberón. Sin embargo, el niño con el poco calostro que tenía no se saciaba y le tuve que dar biberones. Fue duro porque no quería. Al final lo solucioné teniendo al bebé todo el día en la teta y cuando no, me estimulaba el pecho con sacaleches. La verdad es que fue muy rápido, a los cinco días tuve la subida de la leche y logramos la LME. Cristina Dalmau.

Cuando una mujer es madre por segunda vez suele sentirse empoderada de cara al parto y defender su derecho a tener un parto respetado. Esto suele repercutir positivamente en la lactancia.

Había leído algo sobre la lactancia materna y estaba decidida a darla para compensar la mala genética: mi asma, la diabetes de mi suegra, el colesterol, la obesidad mórbida, etc. Antes de quedarme embarazada ya hubo comentarios por parte de mi familia política. Decían que era muy difícil, que la mayoría de las madres lo intentan pero no lo consiguen. Además consideraban que no era necesario dar lactancia materna.

Mi embarazo fue perfecto, tanto que el día que salía de cuentas me fui al cine. Al día siguiente estuvimos en el mar y allí creo que rompí aguas, tan feliz, nadando. Cuando llegué al hospital tenía 3 centímetros de dilatación y buenas contracciones. Sin embargo, no llegamos en buen momento, era la madrugada de un fin de semana de agosto. El personal tenía mucha prisa por llegar a casa y con la excusa de no saber cuando había roto la bolsa me enchufaron oxitocina. Un parto que iba a pedir de boca de repente se para. Paramos de empujar porque hay que esperar al médico. Cuando éste llegó en chanclas de playa resulta que hay que sacar a mi hijo con fórceps y reanimarlo al grito de “Luis, no te vayas”.

Si no hubiera pasado todo esto a lo mejor no hubiese sacado tanta fuerza para dar lactancia materna. Justo en el momento en que veía a mi hijo en reanimación me prometí que le daría pecho hasta que él quisiera, pasara lo que pasara y contra viento y marea. Mi hijo nació a las 4:07 de la mañana, le pusieron sobre mí un solo minuto, en el que le vi completamente azul y se lo llevaron a neonatos.

Con mi segundo hijo la lactancia ha sido totalmente diferente. Su parto se retrasó 10 días pero ya yo estaba más preparada. Sabía que nadie me iba a enchufar oxitocina por la cara. Nació enseguida, a las tres horas de llegar a la clínica en tres empujones y sin episiotomía ya estaba fuera. Nació a las 00:45 y a la una ya estaba pegado al pecho. Ahora tiene ocho meses y ni una toma dolorosa, solo he tenido una pequeña perla de leche hace unos días que desapareció enseguida y que no me ha impedido darle el pecho.

Es impresionante lo mucho que influye el parto en el éxito de la lactancia. Es verdad que con mi primer hijo, tuve una lactancia preciosa pero costó sudor y lágrimas.  Con el pequeño la lactancia ha ido sobre ruedas. Mar.

¿Cómo fue tu parto? ¿Crees que influyó en cómo se desarrolló la lactancia? Me gustaría mucho saber cómo fue tu experiencia,  ya  que tu testimonio puede ayudar a otras madres. Recuerda que puedes dejarme un comentario en el post o mandarme un correo a mamaylatribu@gmail.com.

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Por qué has decidido dar lactancia materna

Por qué has decidido dar lactancia materna

¿Por qué has decidido dar lactancia materna? Se trata de una cuestión que cualquier madre embarazada se cuestiona en algún momento durante su embarazo. Empezamos a hablar de lactancia por el principio, iniciando una serie de post que abordarán la lactancia desde una perspectiva profesional, ya sabéis que soy Asesora de Lactancia desde junio de 2017 y me apasiona la lactancia materna. No obstante, también abordaremos la lactancia desde una perspectiva basada en la experiencia de las madres.

Y qué mejor motivo para arrancar que la semana mundial de la lactancia que se celebra entre el 1 el 7 de agosto. En Mamá y la Tribu queremos celebrarla contigo durante este mes de agosto. Abordaremos la lactancia desde diferentes puntos de vista para que nunca más te sientas sola en tu lactancia. Contamos con una variada tribu de mujeres que nos han regalado sus inestimables y valiosos testimonios.

La pregunta

Hace unos días hice esta pregunta, ¿habías decidido dar lactancia materna antes del parto? Lancé esta pregunta en mi grupo de amigas y en mis redes sociales:  en la fanpage de Mamá y la Tribu y en mi grupo privado de Facebook, Mujeres y Madres Sostenibles. Cuál fue mi sorpresa al recibir un gran número de respuestas de madres dispuestas a darme su testimonio y a participar en este post que fue creciendo desmesuradamente de tamaño. Razón por la cual vamos a hacer una serie de entradas relacionadas con la lactancia materna.

Así que antes de nada, millones de gracias a todas las madres que han colaborado desinteresadamente en este artículo contestando a mis preguntas.  Gracias por dar vuestro punto de vista personal y, sobre todo,  por compartir conmigo y con mis lectoras vuestra experiencia.

Me siento muy agradecida y muy feliz por haber podido contar con todas vosotras. También quiero dar las gracias a todas las madres que se han puesto en contacto conmigo y que por diferentes razones no han podido estar en el post, cuento con vosotras para futuros testimonios y artículos.

Y ahora vamos a lío.

Amamantar es un fénomeno biocultural

Amamantar es un fenómeno biocultural, es decir, es un proceso biológico, y al mismo tiempo, es un fenómeno determinado por la cultura.

En algunos lugares remotos del planeta las mujeres dan el pecho sin cuestionarse absolutamente nada y sin necesidad de recurrir a sucedáneos de leche materna. En su cultura no existen, ni son necesarios puesto que las que hoy son madres fueron niñas que crecieron viendo amamantar en su día a día. Además, estas madres cuentan con una tribu de mujeres a su alrededor que las sostienen y las ayudan en el proceso de amamantamiento y crianza. Ese sostén y esa cooperación femenina hace que la lactancia sea una práctica normalizada y que se prolongue en el tiempo.

Si volvemos a occidente y observamos las estadísticas comprobaremos que son pocas las mujeres que dan el pecho y menos aún las que continúan de forma ininterrumpida durante meses.

Nuestras circunstancias vitales son otras: jornadas de trabajo extenuantes nada compatibles con la maternidad; muchas de nosotras no hemos visto amamantar jamás y hemos tenido un contacto muy limitado con bebes; la publicidad y la industria farmacéutica nos venden las leches de fórmula en todos los formatos que se te puedan ocurrir y como la solución a nuestros posibles problemas de lactancia; y, por ultima,  la presión de esta sociedad hipersexualizada convierte el pecho en un objeto erótico y  desplaza de su lugar original la función biológica del pecho de la mujer.

Con este panorama resulta casi un milagro que la lactancia materna sea cada vez más la elección de más madres. Para ello ha sido fundamental la concienciación y la divulgación de la lactancia desde todas las plataformas posibles.

Desde este blog también queremos aportar nuestro granito de arena siempre desde una perspectiva abierta y conciliadora dando voz a los verdaderos protagonistas de la lactancia: las madres y sus hijos.

¿Habías decidido dar lactancia durante el embarazo?

Cuando estamos embarazadas empezamos a plantearnos si daremos pecho o no. Suele ser un tema que antes o después todas las futuras madres se plantean.

Si eres primeriza posiblemente la decisión la hayas pospuesto hasta el momento del parto y si ya eres madre y estás embarazada de nuevo, es muy posible que ya tengas una idea formada y una decisión tomada al respecto.

He tenido 3 hijos, así  que tengo 3 experiencias diferentes. En lo que he coincidido con todos, es en que desde que estaba embarazada tenía claro que quería intentar la lactancia materna. Izaya Iglesias.

Siempre tuve claro que cuando tuviese hijos iba a darles pecho. Maribel Chazarra.

Había decidido dársela un par de meses nada más, no me parecía cómodo y nunca había sido especialmente defensora de «la teta». Ana Gutiérrez

No me había planteado nada antes del parto, simplemente tengo como base que la lactancia materna es lo mejor para madre y bebé y es lo natural. Lorena Serna

Nunca me plantee dar o no teta, ¿cómo alimentaría a mi hija si no era con mi pecho? Norma Huarcaya.

Yo sí que antes del parto había pensado dar el pecho ya que era algo muy importante para mí. Cristina Dalmau.

Siempre he sido una firme defensora de la lactancia materna, así que incluso antes de estar embarazada tenía claro que quería hacerlo. Montse Carpintero

Siempre había pensado en dar el pecho a mis hijos, me parece una de las maneras más hermosas de tener el vínculo especial madre e hijo/a, además los beneficios que aporta a los niños son inmensamente positivos para su desarrollo. Vane Martín

¿En qué basamos la decisión de dar lactancia materna? 

La mayoría de las futuras madres se basan en su entorno más cercano, es decir, en lo que conocen: amigas que han tenido hijos antes que ellas, en sus hermanas o cuñadas que ya han sido madres, y por supuesto, en su progenitora.

Una madre sin otras madres a su alrededor que hayan dado pecho no tiene modelos en los que fijarse y es posible que tenga más dificultades por falta de referentes.

Desde el principio tenía claro que quería hacer lactancia mixta. No tenía demasiada información «real» sobre el tema, solo lo que conocía por las amigas y lo que iba sabiendo según avanzaba el embarazo. Miriam A.M

Sí que me había planteado el pecho y sin fecha de fin.  Leí sobre el tema porque tenía en mi mente a una amiga que me había dicho «vino la matrona, me agarró la teta y se la metió en la boca» y eso no lo quería para mí, así que me puse como loca a informarme. Ana Mi

En los grupos de preparto la lactancia es un tema que se suele abordar, en algunos lugares con más detalle y en otros por encima, depende del grupo y de las sesiones que se dediquen a la lactancia.

Me informaron de la lactancia materna en las clases preparto y desde el principio quise dar pecho. Ana María Romero

Me había planteado la lactancia materna. De hecho, en la preparación al parto no me hablaron de otra posibilidad. Familia Papá Bicho Raro

Sin embargo no siempre se suelen abordar las dificultades que una madre que se inicia en la lactancia puede encontrar en su camino.

Había asistido a clase de preparación al parto y a un par de charlas sobre la lactancia.  También había leído y sabía  lo importante que es la lactancia materna. Pero no conocía a nadie que le hubiera dado a su hijo más allá de los 2 o 3 meses. Agustina Rico. 

Desde hace años también podemos encontrar grupos de apoyo a la lactancia que acogen con entusiasmo y ganas de ayudar a las embarazadas que acuden a sus reuniones ofreciendo orientación y sostén cuando el bebé ya ha nacido.

Antes de parir fui a reuniones de un grupo de apoyo a la lactancia. Aún así la lactancia con mi hija mayor fue fatal, tuve mucho dolor durante casi 3 meses.  2Eloa

Además la futura madre tiene mucha información a su disposición: libros, charlas, webs, blogs de madres, programas de televisión y grupos de Facebook.

Es verdaderamente emocionante comprobar cómo la lectura de un solo libro puede cambiar la vida de tantas madres. Para algunas fue un regalo y para otras la mejor adquisición que hicieron nunca porque les dio una nueva perspectiva y les ayudó en el camino de la lactancia.

Antes del parto leímos «Un regalo para toda la vida» e hicimos un taller de lactancia. Gracias a eso teníamos claro la importancia y lo sencillo de la lactancia materna. La información nos dio tranquilidad y seguridad. Gema García López

El libro de  «Un regalo para toda la vida» de Carlos González me hizo ver que la lactancia se podía prolongar. Ana María Romero.

Había leído bastante sobre maternidad y lo importante que es la lactancia para el bebé, así que tenía claro que quería dar teta. Verónica Carrillo.

Durante el embarazo leí libros, como Un regalo para toda la vida, de Carlos González,  y me estuve informando todo lo que pude sobre la lactancia materna porque algo en mí me decía que le tenía que dar el pecho. Sonia Del Faces. 

Mucho antes de ser madre encontré un libro que me cambió la forma de ver la maternidad. Me llevó a tomar consciencia y a decidir que mis hijos serían alimentados con el pecho. Lédif Torres.

También un programa de televisión puede darnos una visión nueva sobre la cuestión, incluso hacernos cambiar de opinión.

Siempre fui partidaria del biberón hasta que vi un programa de TV que se llamaba Bebé a Bordo donde matronas y doulas iban al domicilio de las madres recientes a ayudarlas. Olga Montero.

¿Tener información es estar informada?

No obstante tener mucha información a disposición no significa estar del todo informada. En ocasiones, llegamos a la lactancia con ideas preconcebidas sobre la lactancia.

Me planteé dar teta en el embarazo, pero ahora veo que no me informé lo suficiente. Simplemente lo veía como algo que sabría hacer sin más y luego he visto que no siempre es así. Belén Mariscal Maldonado.

Hasta que no me quedé embarazada no me había planteado nunca dar el pecho. Al principio de mi embarazo empecé a barajar la posibilidad pero solo porque había escuchado que recuperabas antes tu figura y que obviamente los pechos aumentarían, así que imagínate la poca información que tenía. Cuando nació mi peque ya estaba algo más informada de todas sus ventajas y estaba decidida a darle lo mejor. Eva de Julián Bastidas.

O con miedos e inseguridades sobre nuestra propia capacidad de amamantar.

El miedo al fracaso o a no saber hacerlo planea sobre nuestras cabezas y añade un plus de presión nada recomendable para una madre que está a punto de serlo o que ha sido madre reciente.

Sí me había planteado dar la teta antes del parto, aunque tenía miedo de no saber hacerlo.  Patricia.

El caso es que quería «intentarlo», como decimos todas al creer erróneamente que no todas las mujeres podemos o que la mayoría acabaremos fracasando. Agustina Rico.

¿Influye el tipo de parto en la lactancia materna? Trataremos de dar respuesta a esta pregunta en el siguiente post, así que no te lo puedes perder. Si te ha gustado este post comparte, nos haces inmensamente felices 🙂

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Queremos conocerte y que te unas a nosotr@s. ¿Estás preparada para la crianza que cambia el mundo?

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