Guía legal de maternidad y crianza con Agustina Rico

Guía legal de maternidad y crianza con Agustina Rico

Hoy os traemos una guía legal de maternidad y crianza de la mano de Agustina Rico de Mamá Legal.  Se trata de una nueva entrega de Un café en la Tribu ligeramente diferente. Hace un par de meses compartimos un encuentro con Agustina Rico en la Fanpage de Mamá y la Tribu. Charlamos largo y tendido durante casi dos horas sobre nuestros derechos y los de nuestros hijos.

Quiero aprovechar este espacio para darle de nuevo las gracias a Agustina por todo el tiempo que nos dedicó  y el cariño y la dedicación que le puso a esta entrevista. Fue una charla tan larga como fructífera.

Era difícil transcribir tanta información y que no se perdiera, así que he convertido el encuentro en una guía legal de Maternidad y crianza. Así podéis encontrar todas sus respuestas ordenadas por preguntas.

Puedes leer esta guía de dos formas, por completo o buscar en el índice las preguntas que más te interesen. Espero que disfrutes esta guía legal de maternidad y crianza, y sobre todo, que te sea útil.

Antes de empezar, permitidme que presente a nuestra invitada como se merece. Conocí a Agustina en redes sociales y desde que supe de su proyecto soy admiradora y seguidora suya. Ella es criminóloga y abogada y ejerce desde hace 12 años. Es madre de dos hijos y fue precisamente la maternidad lo que la llevó a crear Mamá legal donde puede compaginar sus dos pasiones: la maternidad y el derecho.

Os dejo un enlace directo a Mamá legal,  si echáis un vistazo a su página podéis ver que ofrece servicios de orientación y asesoramiento durante el embarazo, el parto, derechos laborales, conciliación y mucho más. También imparte cursos y talleres para aprender cómo proteger nuestros derechos.

Además, colabora en otros dos proyectos: Rico abogados, el bufete jurídico que ella creó hace 12 años donde se tratan temas variados; y Working mamá que da orientación laboral a mamás.

Y ahora sí, vamos con la guía 🙂

GUÍA LEGAL DE MATERNIDAD Y CRIANZA

EMBARAZO

1.- ¿Cuáles son los derechos laborales de la mujer embarazada?

Una recomendación que le suelo hacer a las mamás embarazadas es comunicar su situación de embarazo al empresario.

No tenemos ninguna obligación porque eso entra dentro de nuestro ámbito privado y de nuestra vida personal. Sin embargo, conviene hacerlo por dos motivos: el primero, en caso de que haya un despido es importante que tengamos un documento en el que se acredite que hemos avisado a la empresa; el segundo motivo, es que en el caso de que debido a nuestro embarazo se requiera de una reubicación en el puesto de trabajo, el empresario estaría obligado a hacerlo o, al menos, intentarlo.

La comunicación del embarazo es una forma de notificarle y avisarle de que debe hacer ese cambio. En el caso de que no se hiciera se podría llegar incluso a juicio si lo denunciamos.

2.- ¿Cómo se crea este documento?

Es un documento muy sencillo del que solo se requieren dos copias. Una para el empresario y otra para nosotras. Es muy importante que estén selladas. El documento debe especificar lo siguiente: nuestros datos personales, nuestra fecha probable de parto, la categoría médica del embarazo, es decir, si es un embarazo de riesgo o no.

Es muy importante, sobre todo cuando tenemos un trabajo que es incompatible con nuestro estado de salud y el de nuestro bebé. El empresario tiene que reubicarnos en otro puesto. Aunque este nuevo puesto sea de menor categoría nos deben mantener el mismo sueldo.

3.- ¿Y en el caso de qué no hubiese un puesto adecuado para nosotras?

En ese caso, para que se nos conceda la prestación económica por riesgo durante el embarazo se deben cumplir una serie de pasos. Debemos hacer un escrito que ya encontramos hecho en la página de la seguridad social.  Se debe adjuntar el informe médico, junto con un informe de la propia empresa que diga que se nos ha intentado reubicar y no ha sido posible. Con estos documentos un médico de la mutua o de la seguridad social elabora un informe final y considera si nos corresponde o no la prestación por riesgo. Con este tipo de prestación se cobra el 100%.

Existe un listado por la sociedad española de ginecología y obstetricia en el que de forma orientativa ellos señalan en que semana y dependiendo del puesto de trabajo se puede pedir la baja. Por ejemplo, en la semana 30 si la embarazada permanece de pie de forma intermitente más de media hora por cada hora de trabajo.

4.- ¿Qué pasa si tengo un embarazo de alto riesgo? ¿Puedo coger la baja?

Sí, claro. En esa situación puedes coger la típica baja por enfermedad común que no establece que la baja sea por el embarazo.

Si coges la baja por el embarazo de las 16 semanas de permiso que te corresponden se descontarían las semanas que estés de baja, así que lo que debemos hacer es pedir la baja por enfermedad común.

5.- ¿Tengo derecho a acudir al médico en horas de trabajo?

Las embarazadas tienen derecho a acudir a todas las visitas que sean necesarias con su ginecólogo o la matrona. 

También a asistir a las clases de preparación al parto aunque tengan lugar en horas de trabajo. Tenemos que preavisar de que vamos a faltar porque tenemos visita ginecológica o iniciamos las clases de preparto. Debemos justificar que hemos estado allí y tenemos derecho a cobrar nuestro sueldo al 100%.

6.- ¿Existe el mobbing durante el embarazo?

Sí, por desgracia existe y es más común de lo que parece. Últimamente he recibido algunos emails relacionados con este tema, que podríamos denominar mobbing maternal.

Todas las mujeres tenemos derecho a ser respetadas y a que se nos trate de forma adecuada durante el embarazo. El objetivo del mobbing es que te vayas de la empresa sin que tengan que echarte.

Posiblemente piensen que ahora que vas a ser madre vas a faltar al  trabajo, vas a bajar el rendimiento y un largo etc. Si sufrimos mobbing maternal debemos denunciarlo inmediatamente, no lo debemos permitir. Por el hecho de estar embarazada, estar en período de lactancia o con jornada reducida por cuidado de hijos no se nos puede maltratar.

7.- ¿Pueden despedirte estando embarazada?

En principio, no te pueden despedir, lo que pasa es que en la práctica puede darse esta situación. Si te despiden estando embarazada se trataría de un despido nulo, siempre y cuando, te hayan despedido de forma improcedente. En otras palabras, si te despiden estando embarazada porque has tenido un comportamiento inadecuado si pueden despedirte y el despido sería procedente. Por ejemplo, una embarazada que falta a su puesto de trabajo de forma reiterada y no justifica sus faltas laborales.

Una embarazada por el hecho de estar embarazada no puede ser despedida.

8.- ¿Si me despiden estando embarazada qué puedo hacer?

Es muy importante que en el caso de que nos den la carta de despido o de fin de contrato no firmemos y apuntemos la fecha.  En ese momento, decimos que no estamos conformes. A partir de entonces disponemos de  20 días para interponer una demanda en el juzgado de lo social.

Si nuestro despido ha sido improcedente porque no hemos hecho nada para merecerlo, lo más probable es que el juzgado considere que es un despido nulo. El despido nulo implica que nos tienen que readmitir en la empresa y que nos van a pagar los salarios de tramitación, es decir, nuestro sueldo desde que nos han despedido hasta que tenemos sentencia. Esto se traduce en que volveríamos a la empresa, luego ya es decisión personal de cada una volver o no.

9.- ¿Y si el empresario no sabe que estoy embarazada puedo denunciar?

Sí, claro que puedes. La embarazada ya de por sí está protegida aunque el empresario no lo sepa. Lo único que cuesta más demostrarlo.

Existen sentencias del tribunal supremo que dicen que aunque el empresario desconozca que estás embarazada si te despide y lo estás y denuncias se considera también un despido nulo. Donde existe un poco de duda es en los casos de embarazadas que están  con un contrato en período de prueba. El empresario puede considerar que la mujer no ha pasado el período de prueba independientemente de que esté embarazada o no.

10.- Durante el embarazo, ¿te puedes negar a qué te hagan alguna prueba o control rutinario?

Tú puedes negarte en todo momento a que te hagan cualquier prueba si no estás conforme con ella. Antes de que la realicen te deben informar en qué consiste y qué efectos secundarios puede tener.

Por ejemplo, un simple tacto antes de realizarlo deberían explicar en qué consiste y si no estás de acuerdo a que se haga puedes negarte. Otro ejemplo, es la amniocentesis. Hay mujeres que por creencias religiosas deciden no hacérsela y nadie puede obligarlas.  Es una prueba que te recomiendan pero eres tú quién decide si te la haces o no.

Agustina Rico de Mamá Legal

Agustina Rico de Mamá Legal

PARTO

11.- ¿Me puedo negar a la maniobra de Hamilton?

Sí, por supuesto que te puedes negar. El problema es que en muchas ocasiones se hace sin nuestro consentimiento. La maniobra de Hamilton, para quien no lo sepa, consiste en un tacto en el que el personal sanitario introduce la mano dentro de la vagina separa la membrana que es la bolsa de líquido amniótico y lo separa del útero. Con esta maniobra se busca acelerar o provocar el parto en las próximas horas o días.

En el caso de que te propongan una Hamilton deben explicarte en qué consiste y qué riesgos tiene porque es una inducción al parto. Deberían pedirte un consentimiento firmado. Tú puedes negarte a ello siempre y cuando te expliquen que lo van a hacer.

Se trata de una maniobra de la que no te hablan en la preparación al parto pero que se realiza con total impunidad. Yo, por ejemplo, conocí esta práctica a través de mi propia experiencia personal.

12.- ¿Puedes contarnos tu caso?

Sí, por supuesto. Me hicieron la maniobra en mi primer embarazo en la semana 39 llevando hasta ese momento un embarazo absolutamente normal y teniendo mi futuro bebé un peso correcto.

No había ningún motivo justificado para hacerla. La ginecóloga me hizo la maniobra sin pedirme permiso y sin explicármela. Me dijo palabras textuales: “voy a hacerte un meneíto. Y en una semana habrás tenido el bebé”. Tras su “meneíto” me puso de parto dos días después.

13.- Otra maniobra polémica es el Kristeller, de la que a veces tampoco se pide consentimiento.

En efecto. Es otra técnica que he vivido en mis propias carnes. Es una práctica que se realiza para sacar al bebé durante el expulsivo. La matrona o la ginecóloga se tumba encima de ti y con sus manos empuja hacia abajo. Esta práctica está desaconsejada por la OMS y en algunos países como Reino Unido está prohibida, sin embargo, se sigue haciendo. Esta maniobra entraña numerosos riesgos como la rotura del útero ruptura de las costillas de la madre o lesiones en el bebé.

El problema es que no se nos da un documento que explique lo que nos han realizado en cada intervención. En cualquier caso, como mínimo deberían pedirnos un consentimiento verbal y explicarnos la intervención que nos van a hacer previamente.

14.- ¿Qué sería un parto respetado?

Es un parto donde se respetan tus decisiones y se respeta a tu bebé. Se trata de nacer de forma digna, respetando los tiempos y teniendo en cuanta tu voluntad.

Por ejemplo, un parto en el que se respeta tu período de dilatación ya que cada mujer necesita su tiempo. También es importante que te encuentres en un ambiente caluroso y afable, donde te sientas acogida y tengas confianza en la persona que te asiste. Un parto en el que una vez nacido tu hijo lo dejen a tu lado y te permitan hacer el piel con piel e iniciar la lactancia.

Yo no me imagino a ningún mamífero naciendo rodeado de focos y de cuatro o cinco especialistas y un grupo de estudiantes. Desde luego, no son las mejores condiciones para que una mujer se relaje y fluya el parto.

15.- ¿Qué es un plan de parto?

Se trata de un documento que reviste carácter jurídico en el que explicas cómo quieres que sea tu parto. Se podría equiparar al consentimiento informado. Estás diciendo el parto que te gustaría dentro de las posibilidades que tienes. Lo presentas directamente en el hospital o lo envías por correo ordinario.

16.- ¿Por qué es tan importante el plan de parto?

Porqué estás expresando tu voluntad, la cual debe ser respetada. Nosotras estamos pariendo pero nuestro hijo está naciendo y es el momento más importante de su vida y merece llegar al mundo de la forma más pausada, tranquila y acogedora posible.

El plan de parto habla de cosas sencillas y complicadas al mismo tiempo. Concreta cuestiones cómo quién quiero que me acompañe durante el parto, si quiero que me pongan oxitocina sintética o no para acelerar el parto, si acepto que me hagan una episiotomía rutinaria o no, si quiero optar por la epidural o quiero parir sin ella. Puedes pedir cómo quieres pasar la fase de dilatación, si quieres una pelota de Pilates, si quieres poder darte una ducha de agua caliente, etc.

17.- ¿Es necesario hacer constar en el plan de parto cómo queremos alimentar a nuestro bebé?

Es imprescindible y yo te aconsejo que lo hagas. Puedes dejar constancia en tu plan de parto de si vas a optar por la lactancia artificial o por lactancia materna y se deben respetar tus deseos.

NO es nadie la enfermera para darle un biberón a tu hijo sin tu consentimiento. En el caso de que no se respete tu voluntad manifiéstalo y si es necesario pon una queja. Si nosotras no nos encontramos bien en ese momento que sea el padre quien lo defienda por nosotras.

18.- ¿Puedes negarte a una inducción al parto?

Existe la ley de autonomía del paciente a nivel estatal que debe hacerse cumplir siempre. En esta ley se contempla que podemos establecer nuestros derechos y lo que queremos hacer o no en ese momento.  

Por supuesto, que te puedes negar a una inducción, lo que pasa es que,  ¿dónde acaba tu derecho y dónde empieza el de la vida de tu bebé?  Puedes negarte a la inducción, pero si está en riesgo la vida de tu hijo la cosa ya cambia.

19.- ¿Y si me plantean una inducción que no está justificada?

En ese caso puedes negarte. Puede darse el caso de que entrando en la semana 38 se plantee una inducción porque tu médico se va a de vacaciones. En esa situación no hay ninguna justificación médica que lo aconseje y lo sensato es negarse a ella.

En la semana 38, por ejemplo, si todo va bien no pueden obligarte a una inducción al parto.

VIOLENCIA OBSTÉTRICA

20.- ¿Has recibido denuncias por violencia obstétrica?

Por desgracia, sí.

Violencia obstétrica abarca temas que hemos tratado en esta entrevista: la inducción no justificada, las maniobras de Hamilton y Kristeller. También lo es una cesárea por miedo, que te rasuren el pubis, que te pongan un enema de forma rutinaria, que te rompan la bolsa, que te obliguen a permanecer tumbada durante el parto o que corten de forma prematura el cordón umbilical.

21.- ¿También se considera violencia obstétrica determinadas frases desagradables?

En efecto. Frases del tipo: “si no sale en cinco minutos te corto”, referente a la episiotomía, “no te quejabas tanto cuando fabricabas al bebé”. “No vas a poder aguantar sin epidural, póntela ya, que no vas a aguantar”. “No sabes empujar, ¿qué pasa? ¿Qué no has aprendido nada en preparto?”. Yo por suerte no las he escuchado en carne propia pero muchas de mis clientas sí.

22.- ¿Los daños psicológicos también pueden ser considerados violencia obstétrica?

Habría que diferenciar entre dos tipos de daños: el daño moral o psicológico  que sufrimos cuando somos víctimas de este tipo de violencia; y otro es el tipo de daño que puede ser resultado de una mala praxis, por ejemplo, que la maniobra de Kristeller hubiese salido mal y el bebé o nosotras no hubiésemos visto dañadas.

En el caso de que haya habido un daño físico, hablamos de una demanda vía judicial para reclamar y resarcir daños y perjuicios. Habría que establecer el nexo causal entre la actuación del personal sanitario y la consecuencia, ver si se podía haber evitado, si era necesaria, etc.

El daño o moral o psicológico alude a lo que hemos sentido. Hay mujeres que han afectadas psicológicamente por el maltrato recibido. Por ejemplo, una mujer que se siente mal porque se le realizó una cesárea que no era necesaria. Las episiotomías además de dejar un daño físico pueden traer consigo problemas psicológicos motivados por las secuelas físicas: incontinencia urinaria, problemas para mantener relaciones sexuales, etc.

23.- ¿Cómo puedo denunciar si soy víctima de la violencia obstétrica?

Ante una situación de violencia obstétrica no debemos callarnos nunca y debemos reclamar. Lo puedes hacer tanto en la sanidad pública como en la privada.

En la Sanidad Pública debes dirigir una queja explicando lo ocurrido a la Atención de pacientes y usuarios del hospital. La misma carta es importante que también se la hagas llegar a los jefes de obstetricia y enfermería. Además estaría bien que lo comunicases al defensor del paciente de la comunidad autónoma en la que resides.

24.- ¿Y si es un centro privado cómo reclamo?

Si la negligencia o la situación ha tenido lugar en un centro privado debes mandar una carta exponiendo los hechos y tu queja a varios sitios: a la dirección del hospital; al colegio de médicos, a atención al consumidor y a tu mutua.

Seguramente no obtengamos una compensación económica pero al menos recibiremos una carta de disculpa.

25.- ¿Es conveniente contar en redes sociales lo ocurrido?

Sí. Lo importante es dar a conocer tu caso. Si tienes un blog cuéntalo allí. Si no tienes una web propia puedes publicarlo en el blog de una amiga o de alguien a quién sigues.

También puedes contarlo en tu perfil en redes sociales. Intenta darle la mayor difusión posible. Recuerda que detrás de ti vienen otras mujeres que pueden verse en la misma situación o sufrir lo mismo que tú.

LOS DERECHOS DE TUS HIJOS

26.- ¿Cuál son los derechos de mi bebé si debe quedarse ingresado?

En primer lugar, deberíamos intentar por todos los medios de que nuestro bebé no quede ingresado. Negociar con el hospital para que el tratamiento se haga ambulatorio.

Si no se puede y debe quedarse en neonatos, debemos pelear porque nos permitan estar con él todo momento. Es verdad que dependiendo del hospital te permiten la entrada las 24 horas o te restringen las visitas a un horario establecido.

27.- Si mi hijo es más mayor tengo derecho también a estar con él?

Por supuesto. Tienes derecho a acompañarle, al igual que haríamos con cualquier enfermo adulto. Además si debe estar ingresado debe haber con él siempre mínimo un acompañante.

Hay hospitales que permiten que estén tanto la madre como el padre. No debemos olvidar que es el derecho de nuestro hijo, no es nuestro derecho. Tu hijo tiene derecho a estar contigo.

28.- ¿Pueden negarme a acompañar a mi hijo durante una prueba médica?

No, no deberían hacerlo. Debemos exigir que cuando se les hagan pruebas estemos siempre delante. Tu hijo no tiene porque sentirse solo mientras le hacen una analítica o le empastan una muela.

Otra cosa es que no puedas estar en un quirófano mientras le operan por diferentes motivos. Es fundamental que podamos acompañarle en esos momentos de tensión en los que están nerviosos o sienten miedo.

29.- ¿Si nuestro hijo debe estar ingresado una temporada cómo podemos mejorar su estancia en el hospital?

Es fundamental que mantenga una rutina que se asemeje lo más posible a la que llevaría cualquier otro niño que no estuviese hospitalizado.

Por supuesto, que debe estar acompañado de sus padres en todo momento. Tiene derecho a seguir con sus estudios y a recibir clases, a poder relacionarse con otros niños del hospital, a tener juguetes, a poder disfrutar de ratos de ocio o a tener acceso a sala de juegos si la hay.

LOS PERMISOS POR CUIDADO DE HIJO

30.- ¿Cómo puedo alargar mi permiso por maternidad?

Hay  pocas opciones en realidad. Los casos en los que procede una ampliación del permiso por maternidad de 16 semanas son limitados: si el parto es múltiple se prorrogan dos semanas más; si el bebé nace con un peso de 1,500 gramos se prorrogan 4 semanas; si el recién nacido debe quedar ingresado y la hospitalización supera los siete días se amplía en función del tiempo que estuviese ingresado hasta un máximo de 13 semanas.

También hay otras opciones, como coger las 6 primeras semanas integras y las diez restantes hacerlas en jornada reducida, es decir, en jornadas de cuatro horas. Así las diez semanas que nos quedan se convertirían en 20. Otra última opción es ceder parte de nuestro permiso de paternidad al padre. Disfrutar nosotras las primeras 6 semanas que son obligatorias y el resto cederlas al progenitor.

También es cierto que si no has disfrutado de las vacaciones es posible que pueda sumarlas al permiso por maternidad.

31.- ¿Cómo funciona el permiso de lactancia?

El permiso de lactancia es un derecho que tenemos independientemente de que demos lactancia materna o biberón. Este permiso establece que tenemos derecho a ausentarnos del trabajo durante una hora al día hasta que nuestro bebé cumpla 9 meses.

Esta opción está disponible para ambos progenitores pero solo puede ejercerla uno de los dos. Se recomienda que al incorporarte de nuevo al trabajo tras las 16 semanas te acojas al permiso de lactancia.

32.- ¿Tengo derecho a la reducción de jornada?

Sí, por supuesto. Puedes solicitar una reducción de jornada por cuidado de hijo menor de 12 años. Eso sí se reduce igualmente la cantidad que se percibe. Pueden acogerse a ella tanto la madre como el padre de forma simultánea, siempre y cuando, no pertenezcan a la misma empresa.

Es muy importante que sepas que en la reducción de jornada tenemos derecho a decidir cuál es el horario que vamos a hacer. Estableces tu horario en una franja horaria que coincida con el horario de apertura de la empresa.

33.- ¿Puede solicitar una excedencia?

Sí. Existe la excedencia por cuidado de un hijo menor de 12 años, en esta opción no se percibe nada. En esta situación deberían guardarnos nuestro mismo puesto de trabajo durante un año. Si volvemos más tarde deben ofrecernos un puesto de trabajo similar al que desempeñábamos.

LA LACTANCIA

34.- ¿Pueden prohibirme lactar a mi hijo en un sitio público?

No, de ninguna manera. Tu hijo tiene derecho a ser amamantado por ti en cualquier lugar y circunstancia. No nos pueden echar de ningún sitio porque es un derecho que tienen tanto el bebé como la madre. Es ilegal y no debemos permitirlo.

Por ejemplo, echarnos de un bar también es ilegal aunque ponga reservado el derecho de admisión. Debemos recordar que el derecho de admisión está destinado a personas violentas. Si en un bar pone que está prohibido dar lactancia materna es discriminatorio y debemos denunciar. Podemos alimentar a nuestro bebé donde queramos, cuando queremos y las veces que haga falta.

35.- ¿Cómo debo actuar en este caso?

En el caso de que me prohíban dar lactancia materna recomiendo que pidamos una hoja de reclamaciones. Si se ponen muy insistentes, llama a la policía.

Por supuesto, cuéntalo en todas partes: en tu blog, en redes sociales, etc. Y por supuesto, tengamos en cuenta que esto es aplicable tanto a bebés muy pequeños como a niños más mayores que aún lactan. Tú tienes derecho a amamantar a tu hijo el tiempo que tú consideres oportuno y nadie debe juzgar ni opinar.

Y ahora sí que llegamos al final de esta guía legal de maternidad y crianza, en ella hemos tratado de resolver todas tus dudas legales. Te agradezco enormemente que hayas llegado hasta al final. Si tienes alguna duda sobre alguno de los temas que hemos tratado, necesitas ampliar la información o deseas hacernos alguna sugerencia, no dudes en dejarnos un comentario. Te contestaremos encantadas.

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