Confiesa, tú también estás un poco harta de Navidad. He estado durante días dándole vueltas a un post que no fluía, y por fin me he decidido a desechar esa idea y hablaros con verdadera franqueza:
Está no es la época del año que más me gusta, ya lo he dicho. Debo reconocerlo, no soy nada navideña.
La locura de estas fiestas me exaspera y la fraternidad ilimitada me agota.
Evito el centro de Madrid porque me agobio con tanto coche y tanta gente.
Cuando llego al Centro Comercial y veo a la gente comprando, solo tengo ganas de echar a correr, cuánto más lejos de allí mejor.
Me matan las comidas navideñas, empezando porque no como la mayor parte de las cosas que se ponen en la mesa. Estoy harta de decir que soy vegetariana y tener que volver a escuchar: entonces jamón serrano y salmón, puedes comer, ¿verdad?
Entre otras cosas, me matan estas comilonas porque esa comida desaforada me sienta muy mal y al día siguiente tengo indigestión.
Contemplo el alumbrado navideño y sólo puedo pensar en el derroche de energía que supone mantenerlo durante semanas encendido todo el día.
Odio la exaltación del amor cuando el resto de año nos ignoramos casualmente.
Me aburren las felicitaciones cursis que llevan a Papá Noel como reclamo. Le veo en televisión beberse una Coca-Cola y no puedo dejar de pensar en lo mal que le va esa bebida llena de azúcar a su problema de diabetes.
Me sacan de quicio las bromas de dudoso gusto, como una mujer con unos pechos enormes y un cartel de Feliz Navidad. Lo peor es cuando algunas mujeres aplauden la broma con una sonrisa. Ni puñetera gracia, lo siento.
Me agota la Navidad…..
Pero también hay cosas que me gustan:
Cenar en Nochebuena con mi madre y mis hermanas. Sé que es importante para ellas que estemos juntas ese día y espero que nos sigamos juntando por mucho tiempo.
Hacer un viajecito durante las fiestas para cambiar de aires y disfrutar de unos días de relax antes de que volvamos a la rutina.
Pasar más tiempo con mi Vikingo y con mi pareja, aunque el plan sea pasar la tarde viendo películas infantiles acurrucados debajo de una manta.
El día de Reyes, me trae buenísimos recuerdos de cuando era niña. Espero con ilusión a que llegue el día para ver la cara de felicidad de mi peque.
Antes de despedirme, aprovecho para desearte un Feliz Año Nuevo, que el 2017 te traiga salud, prosperidad y muchas alegrías.

Por último, quiero dar las gracias a todas las personas que han seguido este blog este 2016. Agradecer a aquellas mujeres maravillosas que he encontrado en mi camino y que ahora me acompañan en mi aventura online:
A mi grupo de Mastermind: Nora, Vanessa, Patty, Verónica, Norma, Mariana, Txell, Kari y Diana.
A las Talleristas y a Paula Lesina, sois todas maravillosas.
A las referentes de la Feria de Colaboraciones, en especial, a Raquel Blanco Martí.
A Lédif Torres, Cristina Oliva y Marilo Huertas.
Nos vemos el próximo año pero antes de despedirme voy a compartir contigo un ritual que hago cada fin de año desde hace muchos años:
- Escribe tus deseos para el 2017 antes de las doce.
- Pisa el papel con el pie izquierdo durante las doce campanadas.
- Quema después el papel en un cuenco. Si se quema en su totalidad, se cumplirán tus deseos.
La Navidad es así, esta llena de grises y matices que hacen que esta época no nos deje indiferentes.
Y tú, ¿cómo estás viviendo la tuya? ¿Agotada de Navidad?
Recuerda que puedes suscribirte al blog y recibir completamente gratis mi ebook, 3 Recetas para Vivir Sostenible. Y por supuesto, estás invitad@ a mi Comunidad de Facebook, Mujeres y Madres Sostenibles.
Queremos conocerte y que te unas a nosotras, ¿estás preparada para la crianza que cambia el mundo?

Nuetras celebración de la Navidad es bastante clásica, pero a nosotros nos encanta. Lo único que te puedo decir es que si la Navidad que quieres es estar con tu pareja y tu pequeño, haz que esa sea la Navidad que tienes el año que viene. Al final, cad uno tiene lo que quiere y decide tener. SI te das cuenta, la mayoria de las cosas que has puesto que dices que no te gustan de la Navidad, son cosas que hacen los demás, pasa de ellas…
Muchas gracias por tus palabras de ánimo. Y sí, tienes razón, la mayor parte de las cosas de las que me quejo en el post son completamente prescindibles. Este año entré en las navidades con el pie cambiado pero bueno, con el nuevo año todo se ve de otra manera. Un abrazo.
Gracias Rosa por tus deseos y es una gran alegría de este año haberte conocido. Un abrazo ?