Es seguro criar un niño vegetariano

Sí, por supuesto, que es seguro criar a un niño vegetariano y que esté sanísimo como una manzana.

Esta es la pregunta del millón de euros, o al menos, una de las preguntas que más me hacen en mi entorno. Ya sea familia y amigos, que se interesan por la dieta que llevamos, o mamás que me consultan porque están en el proceso y temen que a sus hijos puedan faltarles nutrientes.

Cuando estaba embarazada del Vikingo tomamos la decisión de adoptar una dieta vegetariana. Ya lo éramos desde hace tiempo pero aún no habíamos dado el paso definitivo. El embarazo fue la razón que motivó que nos lanzásemos a serlo. ¿El embarazo? Todavía puedo ver la cara de estupor de algunas personas.

Siempre digo que la maternidad me colocó en el mundo como no lo había hecho ninguna otra cosa. Mientras mi pequeño crecía yo no paraba de preguntarme cuál era el mundo que le esperaba y qué podía hacer yo para que este mundo fuese un lugar más amable y más justo. Consumí carne y pescado durante el embarazo porque aún seguía creyendo que era una buena decisión para nosotros.

Fue en los últimos meses y después de muchas lecturas y otras fuentes de información audiovisuales que me convencí de dar el paso. La buena noticia, es que mi pareja estuvo conforme. Acordamos que adoptaríamos este modelo de dieta por completo cuando naciese el peque.

Fue una decisión muy meditada y reflexionada por parte de ambos. Era lo que queríamos y casi dos años después estamos felices de haberla tomado. Lo hicimos por nuestro hijo. A muchas gente le llama la atención que ese fuese el motivo. Porque piensan que precisamente por él deberíamos seguir comiendo de todo.

No voy a entrar en las trampas que lleva implícito este argumento. Añadiría simplemente que es una excusa perfecta para añadir en él de todo, alimentos nada recomendables: azúcar, productos procesados, bollería industrial o refrescos azucarados.

No, comer de todo, no es tan sano como pretenden hacernos creer, pero si os parece esta guerra la dejamos para otro post.

Cuando digo que somos vegetarianos y que nuestro hijo también lo es, observo cierta cara de sorpresa. El desconcierto aumenta cuando explicamos que lo somos precisamente porque nos preocupa la salud de nuestro pequeño.

Nos han hecho creer en nuestra cultura que criar un niño vegetariano es imposible o irresponsable. Cada cierto tiempo se publican noticias que aumentan el desconcierto y que tratan de criminalizar este tipo de elecciones. Ya sea devaluando a sus seguidores, ya sea criticando sus posturas o simplemente sacando de contexto lamentables sucesos.

Lo que observo a mi alrededor es una absoluta desinformación, ya que en ocasiones las noticias sobre vegetarianismo vienen de la prensa y suele ser  una información sesgada y, en ocasiones, sensacionalista. Así que ,tratemos de arrojar luz sobre el asunto.

Deberíamos matizar dentro de la dieta vegetariana las diferentes opciones o vertientes existentes, ya que cuando utilizamos el término de vegetariano los englobamos a todos. Vamos a hacer un repaso rápido por ellos:

  • Ovolactovegetarianos. Grupo en el que nos encontramos nosotros y la mayoría de los vegetarianos occidentales. No consumen carne ni pescado pero sí lácteos y huevos.
  • Lactovegetarianos. No consumen: carne, pescado y huevos. Sí siguen consumiendo lácteos.
  • Ovovegetarianos. Consumen huevos pero no carne, pescado y lácteos.
  • Veganos. No consumen ni carne, ni pescado, ni huevos ni lácteos. No consumen ningún producto de origen animal. Su postura implica un mayor compromiso.

A este listado podemos añadir otros términos  como crudivegano o flexivegetariano que también se emplean con cierta frecuencia.

Una vez establecido que se consume o no en una dieta vegetariana, según su vertiente, vamos a intentar contestar a la pregunta de este post.

¿Qué dicen los expertos?

Diferentes organismos internacionales así lo aseguran. Uno de los más importantes es la asociación americana de dietética (ADA). Esta asociación es una de las más citadas y más seguidas por las asociaciones vegetarianas de diferentes países, entre ellas España.

De hecho, la Unión Vegetariana Española ofrece el documento traducido al castellano del posicionamiento de la ADA a favor de la dieta vegetariana. De este texto extraeremos algunos fragmentos por su especial relevancia para la cuestión que nos ocupa.

Una de sus afirmaciones más claras y tranquilizadoras es la siguiente:

Las dietas veganas, lacto-vegetarianas, ovo-lacto-vegetarianas bien planteadas son apropiadas para todas las etapas del ciclo vital, incluyendo el embarazo y la lactancia. Cubren las necesidades de los bebés y adolescentes y promueven un crecimiento normal.

Y añade:

Las dietas vegetarianas adecuadamente planificadas son saludables, nutricionalmente adecuadas, y proporcionan beneficios para la salud en la prevención y el tratamiento de determinadas enfermedades.

Mamá, puedes dejar de preocuparte. Y por extensión, ya pueden respirar con tranquilidad las abuelas.

La ADA también es contundente cuando afirma que las personas que son vegetarianas desde la cuna acaban siendo adultos con una estatura, un peso y IMC (índice de masa corporal) similar al de una persona que lleva una dieta convencional. Es decir, que la dieta vegetariana no afecta al peso ni al desarrollo. Vamos que tu niño no se va a quedar pequeño porque sea vegetariano. Este es uno de los miedos más habituales que, incluso amigas en confianza, me han referido directamente.

Además la ADA reconoce que una dieta vegetariana ofrece ventajas nutricionales, como el establecimiento de patrones alimentarios saludables para toda la vida, entre otros beneficios.

Estas afirmaciones desmontan ciertas creencias arraigadas en nuestra sociedad. Culturalmente se nos ha educado creyendo que consumir carne y pescado es lo más sano y que es la única opción posible. Sin embargo, en otras culturas, el consumo de carne y pescado es casi inexistente y los estudios poblacionales han llegado a la conclusión de que su dieta es mucho más sana que la nuestra.

Se puede criar a un niño vegetariano recurriendo a alimentos 100% vegetales y que su salud sea perfecta. Tan solo ten en cuenta que actualmente se aconseja tomar un suplemento de B12 aunque tu dieta sea ovolactovegetariana.

Mi consejo es: infórmate primero y acude a un nutricionista que te guíe en el camino, sobre todo si tienes pocos conocimientos sobre nutrición.

Cada vez hay más nutricionistas que asesoran sobre dietas vegetarianas para niños y adultos. Su labor no solo la realizan en su consulta sino que además algunos están al frente de blogs o páginas donde difunden valiosa información. Una de las páginas imprescindibles es la de Lucía Martínez, en Dime qué comes vas a encontrar información muy útil.

Así que si has decidido criar a tu hijo como vegetariano, hazlo sin miedo. Hay muchas razones de peso para tomar esta decisión.

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