COMO HACER TOALLITAS PARA BEBÉ

COMO HACER TOALLITAS PARA BEBÉ

En el post de hoy aprendemos cómo hacer toallitas para bebé en casa. Las toallitas, ese elemento imprescindible en cualquier bolso de madre que se precie. Son tan populares que las utilizamos absolutamente para todo, incluso aquellas personas que no son mamás o que tienen hijos que ya no están en edad de usarlas.

Su precio no suele ser elevado aunque los efectos que pueden tener sobre nuestra salud sean desconocidos para la inmensa mayoría. Suelen llevar compuestos como parebenos que funcionan como disruptores endocrinos, Ftalatos que se asocian a cáncer y a trastornos como el asma o Phenoxythanol que irrita la piel, entre otros compuestos de alta toxicidad y poca seguridad.

Existen opciones ecológicas que suelen estar libres de estos ingredientes pero que tienen el inconveniente de tener un precio que triplica el de una toallita estándar. No todas las economías pueden permitirse un desembolso como este.

Por no hablar del tema medioambiental, que también daría mucho de sí, ya que las toallitas son altamente contaminantes.

Sin embargo, yo os voy a proponer hoy otra opción: rápida, barata y libre de tóxicos.

¿Por qué no hacer tus propias toallitas?

Os voy a dar una receta que os va a gustar y a convencer a partes iguales.

Toma nota, que empezamos.

¿Qué vais a necesitar?
ingredientes-toallitas

– Papel de cocina, preferiblemente sin dibujos que lleven tinta.

– Un tupper.

– Un bol.

– 1/2 l. de agua o 2 vasos de agua.

– Una cucharadita de vinagre de manzana.

– 1 gota de árbol de té.

– 1 cucharadita sólida de aceite de coco.

– 2 cucharadas de aceite de caléndula.

Instrucciones:

1-. Hervimos el agua en un cazo y la dejamos templar. Mientras, podemos ir preparando los ingredientes que vamos a utilizar.

2.- Cogemos el papel de cocina y lo partimos por la mitad con un cúter o un cuchillo afilado. Una de las mitades la colocamos en el tupper que vamos a emplear y la otra la guardamos para el futuro.

Con respecto al tupper me sirve un recipiente cualquiera que tenga tapa para que las toallitas no se sequen.

papel toallitas

Si tienes por casa el típico dispensario de toallitas de plástico lo puedes utilizar.  Si no tienes nada parecido, como era mi caso, puedes reutilizar un tupper que tengas por ahí.

A la tapa puedes hacerle una incisión en la mitad para que las toallitas se puedan sacar sin necesidad de abrirlo. Yo no lo hice porque no lo consideré necesario.

3-. Cuando el agua esté templada la vertemos en el bol que hemos elegido para mezclar. Si dejamos enfriar el agua será un más complicado mezclar los ingredientes, al igual que tampoco conviene iniciar la mezcla con el agua aún muy caliente.

4-. Vamos añadiendo los ingredientes poco a poco y mezclando.

aceite-coco

Si el aceite de coco está muy sólido y la temperatura en casa es todavía veraniega puedes colocar el bote en la ventana como hice yo para que fuese más fácil añadirlo a la mezcla.

Si no tienes árbol de té en casa puedes utilizar aceite esencial de lavanda. Aproximadamente deberías echar unas 15 gotas.

Yo en esta receta he añadido aceite de caléndula porque lo tenía disponible en casa, ya que lo preparamos esta primavera con las caléndulas que florecieron en nuestro jardín. Pero puedo sustituirse por aceite de oliva o por aceite de almendras.

aceite de calendula

5-. Una vez que está bien mezclado el siguiente paso es verterlo en el tupper. Lo hacemos teniendo cuidado de que la mezcla se reparta bien por todo el papel.

6-. Cerramos el tupper y dejamos unos 10-15 minutos.

7-. Le damos la vuelta al tupper, lo dejamos bocabajo otros 10-15 minutos.

8-. Ya tendríamos las toallitas listas para usar, solo nos quedaría un último detalle: quitar el tubo de cartón que hay dentro del papel de cocina.

toallitas

Observaciones

Dependiendo del grosor del papel de cocina y de lo absorbente que sea, las toallitas quedarán más impregnadas con la loción o no.

También va en gustos el nivel de humedad de la toallita. Si te queda demasiado húmeda la próxima vez prueba a echar un poquito menos de agua, al igual, que si quedó muy seca añadas un poco más a la mezcla en la siguiente ocasión.

Una pregunta muy común que quizás te hagas es si estas toallitas huelen muy fuerte o dejan algún olor. En principio no.  Siempre y cuando no te hayas pasado con el árbol de té que suele tener un olor más intenso. Tampoco dejan ningún olor en la piel del bebé.

Con respecto a su efectividad, debo decir que me sorprendió gratamente. Yo suelo utilizar las toallitas cuando hay cacas. Como toda madre sabe, dependiendo de la consistencia de éstas, a veces salen mejor o no. Pues con estas toallitas caseras se quitan muy bien y usas menos cantidad.

Otra pregunta importante es cuanto suelen durar, su vida útil iría desde las dos semanas al mes, aunque es muy posible que las gastes antes.

¿Se secan? Si el tupper está bien cerrado no tienen porqué secarse. Si eso pasase también se pueden impregnar con un poco de agua de forma individual o se puede añadir al tupper.

Yo ya he realizado esta receta unas cuantas veces y estoy bastante contenta con el resultado y el ahorro económico que supone. Sí reconozco que son poco prácticas para fuera de casa, pero también es cuestión de tener en cuenta a dónde vamos y de planteárnoslo.

Habrá sitios a los que sea inviable ir con toallitas caseras a cuestas y otras como en las que vamos de visita a otra casa, en la que sea cómodo ir con ellas o no nos resulte un engorro.

Yo desde luego, cada vez utilizo menos las toallitas comerciales y elijo esta opción porque me parece más respetuosa con la piel de mi pequeño y menos dañina para el medioambiente.

Actualización

En estos días se ha puesto en contacto conmigo otra bloguera especialista en cosmética natural, Lourdes Sánchez, para darme algunas recomendaciones sobre las toallitas que os paso a comentar a continuación:

– Nos aconseja, si no utilizamos un conservante, guardar las toallitas en la nevera para prevenir la proliferación de bacterias.

– También la necesidad de emplear un conservante. Lourdes me propone dos posibilidades: emplear Geogard y Leucidal. Ambos han sido autorizados por los organismos de certificación de cosmética econatural. También poseen similares funciones como ser antibacterianos y antifúngicos, o lo que es lo mismo, previenen la aparición de bacterias, hongos y levaduras en fórmulas que contienen agua. Se pueden encontrar en herbolarios y tiendas ecológicas.

– Le plantee la duda de cuánta cantidad de conservante deberíamos añadir. Su respuesta fue que entre un 0,6% y un 1% del total de la mezcla.

Os dejo el link a su página, ya que tiene un blog de lo más interesante, entre otras cosas, te enseña cómo hacer jabón por ti misma y con ingredientes naturales. Yo que soy una amante de lo natural estoy deseando ponerme a ello.

Hechas estas aclaraciones, os animo a probar la receta. Si lo hacéis contadme como os ha ido y que os parece el resultado.

Espero que os haya gustado el post. Cualquier duda que surja no tenéis más que escribirme y estaré encantada de contestar vuestras preguntas.

Recuerda que puedes suscribirte al blog y recibir completamente gratis mi ebook, 3 Recetas para Vivir Sostenible. Y por supuesto, estás invitad@ a mi Comunidad de Facebook, Mujeres y Madres Sostenibles.

Queremos conocerte y que te unas a nosotras, ¿estás preparada para la crianza que cambia el mundo?

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UNA HIJA VEGETARIANA

UNA HIJA VEGETARIANA

¡Una hija vegetariana! Mi madre, la mujer, no gana para disgustos. Además de criar una hija rebelde, independiente y cabezota, trajo al mundo una vegetariana convencida.

Sin embargo, no fue hasta hace poco tiempo que me di cuenta de que lo era, o dicho de otra manera, era vegetariana pero no lo sabía. ¿Es posible?

No me acosté una noche y me levanté al día siguiente siendo vegetariana, sino que fue un proceso lógico iniciado años atrás.

Desde niña ya apuntaba maneras porque nunca me gustó la carne y era una lucha constante convencerme para comerla. No me gustaba ni su aspecto, ni su olor, ni su sabor. El encontrarme un hueso o un trozo de nervio me horrorizaba. Por supuesto, me daban un asco horrible los chuletones y cortes cárnicos similares.

De adulta esto no cambió, sino que fue a peor, evitaba la carne de todas las maneras posibles. Me acostumbre rápido a ser la rara que siempre en cualquier comida o celebración pedía pescado.

Sin embargo, mi madre que es tan cabezona como yo y mi pareja, me insistían en que debía comer carne para estar bien nutrida, y por obligación la consumía de vez en cuando y lo más encubierta posible.

¿Y la comida basura? ¿No me digas que no te gustaban las hamburguesas de McDonald o del Burger King? Pues lamento decepcionarte, pero no.

Creo que la última hamburguesa de comida rápida que consumí fue a las trece años. Las probé, no me gustaron y me provocaron una indigestión. Razón de más, para no volver a consumirlas.

Como siempre me ha gustado leer, últimamente más ensayos que obras de ficción, no pude dejar sin terminar un libro que encontré en la biblioteca: Fast Food Nation de Eric Schlosser. Si no lo has leído te animo a hacerlo, cambiará tu visión de la realidad.

En esta obra se analiza de cerca la industria de la comida rápida en EEUU. Por cierto, industria que hace ya unos cuántos años nos colonizó a nivel global también a nosotros.

Tan relevante es esta publicación que unos años después se rodó un documental basado en ella. Os dejo un enlace a la versión subtitulada al castellano por si queréis echarle un vistazo.Te va a sorprender y horrorizar a partes iguales.

Esta lectura marcó un antes y después, porque ya no pude volver a ver a la productos cárnicos con la mirada inocente de la ignorancia.

Sin embargo, el detonante que impulso gran parte de este cambio fue comprarme una panificadora…

¿Cómoooo?

Pues sí, pon una panificadora en tu vida y cambiará tu percepción del mundo.

Claro que antes de tomar esa decisión llegue a la conclusión de que el pan que nos venden es un sucedáneo del pan, es decir, se parece mucho al pan, pero cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia. Esta discusión da para mucho, así que la dejaremos pendiente para otro momento.

La panificadora fue un impulso para investigar nuevas posibilidades. Descubrí que se podía hacer pan con muchas harinas diferentes y comprendí que el pan que comíamos procedente de harinas refinadas alimentaba poco y engordaba mucho.

En paralelo, mi pareja comenzó a interesarse por la agricultura ecológica. Para entonces ya habíamos abandonado la ciudad y nos habíamos instalado en un pequeño pueblo de la sierra madrileña. Convirtió el patio en un improvisado huerto donde empezó a investigar y cultivar sus primeros tomates.

Una vez que pruebas un tomate plantado, criado y mimado por ti, ya no hay marcha atrás porque ya no querrás volver a llenarte el estómago con una tomate de supermercado que no sepa a nada.

Las abejas llegaron un poco después, cuando mi chico se formó en apicultura y consiguió el permiso para poner sus primeras colmenas. Actualmente tiene solo unas pocas pero espera poder ampliar su número en el futuro.

Pero lo más importante, ¡Tenemos miel esta temporada!

Con la perspectiva de querer ser padres buscamos mudarnos a una casa más grande. El embarazo y la mudanza llegaron casi a la vez. Elegimos una casa con terreno para tener un huerto que nos permitiese llegar algún día al autoconsumo.

Aún no lo hemos conseguido, pero estamos en el camino. Lo siguiente fue montar un invernadero, para alargar la temporada de hortalizas. De momento, estuvimos todo el otoño y parte del invierno comiendo las lechugas de nuestro huerto. ¡Nunca pensé que me entusiasmaría tanto una ensalada!

Con el embarazo mi preocupación por la alimentación fue en aumento, ya que me encontraba siempre muy fatigada. Me harté de leer libros y ver conferencias contrastando información y buscando formarme un criterio propio sobre el tema.

Al mismo tiempo, mi ginecóloga de toda la vida me hacía recomendaciones imposibles de seguir para mí: beber un litro de leche al día o consumir un gran número de lácteos. Deseché sus buenos consejos, porque cuantos más lácteos consumía más cansada estaba. Hoy sé que una dieta abundante en lácteos hace que disminuya la absorción del hierro. A esto hay que sumarle que no digiero nada bien la leche.

El tema de las proteínas también fue un importante caballo de batalla, porque aunque aumenté el número de proteína animal en mi dieta, mi hijo siguió siendo un CIR y hubo que inducirme el parto. Hoy sé que ese consejo fue desafortunado pero entonces no lo sabía. Por supuesto, que mi rechazo a la carne aumento todavía más si cabe.

Sin embargo, antes de que mi hijo naciese le plantee a mi pareja una idea que rondaba por mi cabeza desde hacía tiempo. Si no me gusta la carne y el pescado es mejor no comerlo por la cantidad de tóxicos que lleva, ¿Por qué no dar el paso y hacernos vegetarianos?

Y para mi sorpresa, se mostró conforme con la decisión, es más, la abrazó con alegría, porque era un paso que tarde o temprano estábamos abocados a dar por nuestro  estilo de vida. Acordamos esperar a que el bebé naciese para dar el paso definitivo.

Desde entonces llevamos una dieta ovo-lacto-vegetariana y tengo que decir que nunca me he sentido tan bien como siento ahora.

Así nació esta vegetariana que lo era ya desde mucho antes.

¿Y tú eres vegetariana? ¿Te lo has planteado alguna vez?

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ESTAMOS DE VUELTA

ESTAMOS DE VUELTA

Tengo el inmenso placer de comunicaros que estamos de regreso.  Vuelvo con las pilas cargadas y con muchas ganas de contaros cosas y de disfrutar de este espacio que durante unos meses ha estado parado.

Desde aquel día de mediados de marzo en que os comunicaba que dejaba de bloguear por una temporada, han pasado muchos acontecimientos, la mayoría de ellos maravillosos.

He ganado una plaza como funcionaria.

Mi peque ha cumplido su primer año.

Me he formado en el mundo blogger.

Y he encontrado unas fantásticas compañeras de viaje.

La fortuna que siempre es generosa conmigo, me ha rodeado de grandes personas que han impulsado mi camino, que me han ayudado a replantearme este proyecto y a como llevarlo hacia adelante.

Como puedes ver, estamos de estreno tanto por dentro como por fuera.

En este proceso he contado con la inestimable ayuda de Verónica Carrillo Robayo, que me ha guiado en este difícil camino de migrar a WordPress.org y que ha diseñado conmigo el blog desde cero.

Te invito a conocer su pagina, GenialWeb. En su espacio puedes encontrar tutoriales muy útiles y valiosa información para diseñar sitios web.

También tenemos logo nuevo, gracias a Celia del Sofá Blanco, si aún no conoces su blog tienes que pasarte por él sin falta.

De todos modos aún estamos ultimando detalles, así que es posible que el diseño del blog aún se modifique un poco en los próximos días.

Espero que todos estos cambios sean de tu agrado y te sientas como en tu casa. Me encantará escuchar tus sugerencias.

Pero no sólo de la imagen vive esta bloguera, poco a poco os iré contando las novedades que podéis encontrar en esta nueva etapa. De momento decirte que publicaré entre uno y dos días por semana. El trabajo y el Vikingo no me dejan mucho tiempo libre para dedicarme al blog.

Me centraré en temas de crianza y maternidad, sin descuidar la temática educativa en dos vertientes: nuestros hijos y nosotras. Ya tendremos tiempo de ir concretando estas cuestiones.

Hoy me gustaría contarte que septiembre es un mes muy importante para mí, inició  una nueva etapa, tanto en lo profesional como en lo personal.

Pero también es especial por otro motivo, en septiembre empezó todo.

La elección del 19 de septiembre para relanzar el blog no es una fecha elegida al azar, es un día que no olvidaré nunca. Tal día como hoy hace dos años supe que estaba embarazada, contra todo pronóstico y a pesar de que los médicos decían que era imposible.

Recuerdo la confusión que sentí, la ambivalencia de sentimientos, alegría, sorpresa, miedo… El nudo en el estómago.

¿Y ahora qué?

Nueve meses por delante para pensar y hacerte a la idea son muchos meses, y al mismo tiempo, muy pocos. Nadie te prepara para ser madre, y sin embargo, es el mejor papel que realizarás nunca.

Han pasado dos años y aún me da vértigo solo de pensar en lo muchísimo que ha cambiado mi vida desde entonces.

No solo mi vida ha dado un giro, yo también he cambiado y he crecido como ser humano. No hay nada como ser madre para situarte en el mundo.

Me he cuestionado verdades hasta entonces inamovibles y he transitado por un camino nuevo hasta encontrarme a mí misma.

Mis prioridades se han modificado y mis hábitos de consumo se han transformado, eso me ha hecho sentirme mucho más libre de lo que era antes.

He aceptado los cambios con optimismo y he abierto mi mente a la consciencia.

Me seguiré equivocando, no hay duda. De lo que estoy segura, es que mis errores serán míos o nuestros pero no de terceros que impongan su punto de vista.

Queda muy poco de aquella urbanita que un día decidió marcharse a la sierra por amor. No la añoro, ni la echo en falta.

Ahora transito por un concepto nuevo, alrededor de él gira mi nueva vida, la crianza sostenible.

Hablaremos de él en el futuro y lo que significa para mí, pero si quieres un adelanto, te dejo un enlace a un post que ahonda en esta cuestión: porqué escribir un blog sobre crianza sostenible.

Si tú también estás en un proceso de cambio y transitas hacia la consciencia y la libertad, entonces no puedes perderte este nuevo comienzo.

¡Feliz lunes!

MERECIÓ LA PENA

MERECIÓ LA PENA

Por fin se acabaron las oposiciones y con un poco de suerte lo de opositar. Han sido unos meses muy duros, pero todo en la vida tiene su recompensa. Y sí, puedo decir que mereció la pena.

Los madrugones para estudiar, las tardes encerrada en casa mientras el papá del vikingo se lo llevaba a pasear para que me cundiera el tiempo, el escribir con una mano y sostener al peque dormido con el otro brazo. El no poder hacer planes porque no podía perder ni un minuto para dedicárselo al ocio, el abandonar el blog para no distraerme, robarle horas al día y tener la casa hecha un desastre.

Mereció la pena pasar tantos nervios, la incertidumbre e incluso desesperar en algunos momentos. Llorar de cansancio y caer rendida en la cama por las noches.

Sobre todo cuando salen las notas y ves que eres uno de los elegidos, que has pasado el corte, que tu nota es una de las mejores. Que la parte en la que se valora tu capacidad como docente es la que mejor puntuación obtiene, un 9,3. Es una gran satisfacción, un orgullo y una enorme alegría.

Toca esperar si además de buena nota obtendré la tan disputada plaza. La deseo sobre todo por mi peque, que no tenga que venir más a buscarme a la mesa de estudio con los brazos extendidos y pidiendo que le coja en brazos. Que no tenga que volver a robarle tiempo, la infancia es muy corta y no quiero perdérmela.

Ahora solo quiero descansar, disfrutar de mi familia y reordenar mis ideas. Estoy emocional y físicamente agotada.

Sin embargo, uno de mis objetivos este verano es ir recuperando este espacio, ir recobrando mi tribu virtual y realizar algunos cambios en el blog. Así que espero verte por aquí.

Ya os lo dije cuando me marchaba: volveré

Queda mucha tribu por vivir y mucha mamá por descubrir.

Avisados quedáis.

Un fuerte abrazo.

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CUATRIPLETE DE PREMIOS Y POCAS NOVEDADES

          Llevo semanas por cortarme una mano para evitar sentarme delante del ordenador y publicar una entrada. Hace más de un mes que cerré para estudiar. Pero hoy voy a interrumpir mi retiro estudiantil para contaros como van las cosas y para celebrar  cuatro premios que me han caído del cielo.

Antes os voy a poner al día:

Tengo que confesaros que echo mucho de menos el blog. Os sigo leyendo pero no tengo tiempo para comentar, aunque cuando puedo, si dejo un me gusta que siempre es bienvenido.

He conseguido establecer una rutina de estudio, pero que cunda más o menos el día depende del Vikingo. Me falta tiempo para estudiar todo lo que me queda, y a veces, estoy tan cansada que me cuesta concentrarme.  Ha salido la convocatoria, y este año no me he puesto nerviosa. Al contrario, estoy ilusionada y expectante aunque nos estén volviendo locos con la dichosa LOMCE.

El Vikingo se me hace mayor, es un hecho. Me encanta estar con él y vivir sus progresos día a día. Si me da pena pensar que mi bebé cada vez lo es menos. Pero está muy divertido. Nos da unas charlas tremendas, dice mamá, teta, más y papá (lo dijo hace un par de días por primera vez). Da palmas, gatea a la velocidad de la luz, se pone de pie y suelta las manos, sube escaleras y empieza a entretenerse un poquito más solo. Está más Vikingo que nunca y a nosotros se nos cae la baba.

Y ahora sí, vamos con los premios.

He sido nominada al The Blogger Recognition Award, al Best Blog, al The Infinity Dreams Award, este por partida doble, y al Sistherhood of the World Bloggers (Este ya lo tenía pero igualmente me hace ilusión)

Mis madrinas de premios son Sugutsu de El rincón de mamasite, Silvia de salafrancablog y las dos estupendas mamás el blog Aventuras menudas.

No tengo más que palabras de agradecimiento para las cuatro blogueras que me han nominado a estos premios. Me da una gran alegría saber que aunque esté ausente del mundo blogger se acuerdan de mí. Mil gracias a las cuatro, sois maravillosas.

Si no conoces sus blogs tienes que pasarte por ellos sin falta. Yo sigo estos blogs desde hace ya tiempo y siempre me sorprenden.

Sugutsu es un encanto. Tiene un blog de maternidad que se caracteriza por la autenticidad y del que se puede aprender mucho.

Silvia es fotógrafa y poetisa, su blog es inspirador, destila sensibilidad y estilo.

Aventuras menudas es un lugar de encuentro donde encontrar ideas de juegos, experimentos y viajes. Tengas un niño de la edad que tengas tienes que pasarte a conocerlas.

Tras los agradecimientos toca contestar a las preguntas. Me vais a permitir que lo reduzca a contar algunas cosas sobre mí para no alargarme mucho.

1.- Nací un martes bajo el signo de Venus.

2.- Para mis padres fue un milagro mi llegada al mundo porque no esperaban que naciese viva.

3.- Soy la menor de cuatro hermanos, somos tres chicas y un chico que además es el mayor.

4.- Soy más bien bajita, pero eso nunca me ha supuesto un problema. Mi tamaño es parte de mi encanto personal, jeje.

5.- Padezco una enfermedad rara, un Arnold Chiari tipo I del que fui operada hace diez años. Desde entonces hago vida absolutamente normal.

6.- Soy agnóstica, creo que hay algo más allá de la vida pero no me atrevo a identificarlo con ninguna religión.

7.- Si tuviese que abrazar un dogma, te diría que soy budista.

8.- No me parezco mucho a mi familia, estamos muy lejos en términos ideológicos y de estilo de vida. Sin embargo nos queremos porque nos respetamos.

9.- Valoro a la gente amable. Ser agradable no cuesta nada y hace la vida más fácil a los demás.

10.- Me cuesta muchísimo tomar decisiones pero una vez que tomo una decisión la mantengo hasta el final.

11.- Siempre he sido una urbanita pero me trasladé a vivir a un pueblo de la sierra por amor.

12.- Llegue a la enseñanza por casualidad pero me encanta mi profesión. Me reconcilió con muchas creencias y me convenció de que se puede cambiar el mundo a través de la docencia. Idealista que es una.

Y ahora vamos con la mejor parte. Solo hay una sola lista de premiados, lo que significa que los que aparecéis en la lista estáis nominados a los cuatro premios.

Aviso que la lista es muy larga.

El rincón de mamasite

Silvia Sala Franca

Aventuras Menudas

Mamá puedo hacerlo

Mamá en el siglo XXI

– El rincón del peque

Mis Eva blog

– Refugio de crianza

– Soy yo y sigo aquí

Mami aventurera

–  Junior

Mamá de un survivor

– Primeriza en apuros

Diario de una mami

– Cool and mum

Mami a color

Emma y su mamá

– En la piel de mamá

Superar y seguir

Nanymoon

Mis chicos y yo

Educación, TIC´s y tips

Mami aprendiz

– Mamá caótica

Historias tras tu DNI 

Queremos ser papis en tiempos revueltos

– Un cuento llamado Daniella

La fiera de mi beba

Desde tu

– Mamá y maestra en tierra de nadie

Margarita molona

Neo free mind

Muchas felicidades a los premiados!!!

Sin más novedad en el frente, vuelvo a mi cese de bloguear hasta dentro de un par de meses. Os seguiré leyendo cuando tenga un rato para distraerme y desconectar del estudio.

Espero que me estéis echando de menos tanto como yo a vosotros.

Un beso enorme a todos y hasta pronto!!!

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