Desintoxica tu pelo de productos tóxicos

Desintoxica tu pelo de productos tóxicos

Desintoxica tu pelo. Este es el título que he escogido para este post que nace por petición popular. A principios de agosto hice una publicación contando que estaba preparándome unas mascarillas caseras para el pelo en casa. Gran parte de mis seguidoras del blog y de mis redes sociales me preguntaron por ellas. Estaban muy interesadas en saber qué productos utilizaba para el cabello y cómo me lo cuidaba habitualmente. Fue tanto el interés suscitado que me animé a redactar este post sobre mi cuidado capilar y sobre cómo desintoxiqué mi pelo.

Hace ya años que abandoné los productos convencionales para el cabello y es el momento de contar el camino que seguí para volver a tener un cabello sano y libre de tóxicos.

Si has llegado al blog porque te interesa la vida sin tóxicos te recomiendo que le eches un vistazo también a toda la información sobre protectores solares libres de tóxicos que hemos publicado en Mamá y la Tribu, por ejemplo, al post Cómo elegir un protector solar libre de tóxicos.

Ahora sí, vamos con desintoxica tu pelo que es el tema de hoy.

Mi pelo antes del cambio

Mi pelo siempre ha sido muy fino y con tendencia al encrespamiento, pero según fueron pasando los años cada vez era más difícil manejarlo y que luciese bonito. Antes de mi gran cambio mi sensación era de estancamiento, me era muy complicado encontrar un champú que me dejase el pelo aceptable, no digo ni siquiera bien, digo aceptable sin más.

Tengo que remontarme a mi adolescencia para acordarme de que alguna vez había tenido el pelo suave y manejable. Casi no me acordaba de ello, pero rescatando algunas fotos se ve sano y resplandeciente. Paradójicamente por aquel entonces apenas utilizaba productos capilares específicos, ni mascarillas ni acondicionadores.

Según abandoné la adolescencia y me vi inmersa en la edad adulta mi pelo comenzó a deteriorarse aunque apenas fuese consciente de ello. Coincidió con la etapa en la que empecé a comprar productos concretos para el cabello y opté por teñirme el pelo.

Supongo que quien tiene el pelo rizado lo quiere liso y quién lo tiene liso añora un pelo rizado. Y quienes tenemos un pelo intermedio entre ambas opciones deseamos una cosa o la otra. Yo deseaba un pelo liso, aunque mi cabello era hermoso, al igual que deseaba llevar el pelo teñido y con 18 años me teñí el pelo por primera vez.

Soy consciente de que ese fue el inicio de mi pelo intratable aunque como llegué hasta ahí me es difícil de recordar. Si sé que durante años mi pelo se encrespaba con mucha facilidad y cada vez presentaba un aspecto más frágil. Ya siendo adulta dejé de teñirme el pelo y me di cuenta de que me encantaba mi pelo oscuro, que era parte de mí y de mi personalidad.

No sé si abandonar los tintes supuso algún cambio en positivo o no pero yo no lo noté.

Mi experiencia con los champús convencionales

Como os decía mi pelo tenía un aspecto horrible y además se encrespaba todo el tiempo. Yo iba probando un producto convencional tras otro buscando el Santo Grial que le diese a mi cabello un buen aspecto. Usé todo tipo de champús convencionales con casi todas las formulaciones del mercado, para cabello fino, antiencrespamiento, para cabello seco y un largo etcétera.

Por supuesto, en aquel entonces no era una experta en mirar etiquetas. De hecho me importaban bastante poco porque lo único que leía era la información publicitaria contenida en el bote. Me guiaba por la publicidad y me creía lo que la industria me vendía como reclamo.

Si el frasco decía aceite de Jojoba yo ingenuamente creía que el producto tenía ese ingrediente en un porcentaje relevante. Más tarde me daría cuenta que el aceite de JoJoba del champú era tan insignificante como un 1%. Nadie me había explicado que existía un mundo más allá de Garnier, Llongueras o Gliss por citar algunas de las marcas que probé.

Estos champús me funcionaban una temporada pero después mi cabello volvía a presentar un aspecto  descuidado y encrespado. También notaba que se me engrasaba a menudo y tenía que lavarlo con más frecuencia. Por supuesto, probé el champú en seco pensando que era la panacea. Hoy sé que lo aerosoles son muy tóxicos pero por aquel entonces tampoco lo sabía. Nadie me había contado que podía inhalar esas sustancias y que es posible que fueran compuestos persistentes que se quedasen en mi organismo acompañándome durante años.

Con el suavizante y las mascarillas me pasaba lo mismo, después de algunos meses de uso necesitaba cambiar porque el producto no cumplía con mis expectativas. En verano era una auténtica pesadilla sobre todo si iba a la piscina o estaba en una zona de playa. Mi pelo se convertía en una maraña difícil de desentrañar y lucía espantoso a todas horas. Solo lograba controlarlo con los suavizantes líquidos sin aclarado y en cantidades industriales.

También solía utilizar la plancha del pelo o el secador para que se viese más manejable. No era un abuso constante pero solía utilizarlos con bastante asiduidad, sobre todo en verano. Siempre que iba a la peluquería me daban un sinfín de consejos para cuidar mi cabello que siempre consistían en gastar más dinero y en consumir más productos con la esperanza vana de tener un cabello con buen aspecto y sano. No conseguía ninguna de las dos cosas pero seguía cual Sísifo sin plantearme nada más. Resignada a tener un pelo intratable y desde luego, siendo presa fácil del marketing de la cosmética.

El cambio

Siempre he dicho que comprar una panificadora me cambió la vida. Se que suena un poco absurdo y banal pero fue así. Mi primera toma de conciencia fue darme cuenta de que el pan que nos venden se llama pan pero de pan no tiene absolutamente nada. Se trata de un sucedáneo o una mala copia del producto real. Estaba harta del pan de gasolinera y el pan de la única panadería que había en el pueblo donde vivíamos era un pan industrial incomible.

Esa fue mi primera reflexión importante. No quería comer más ese pan. Mi primera decepción fue llegar al supermercado y encontrarme con un montón de productos panificables. ¿Para qué he comprado entonces una panificadora? Me parecía un disparate.

¿Pero esto no era un post sobre cabello? ¿Qué tiene que ver el pan con todo esto? Más de lo que puedas pensar. El pan me llevó a abrir los ojos y a descubrir que existía un mundo más allá de mi propio horizonte. Piensa que me estoy remontando unos 7 años atrás. En los supermercados solo podías encontrar harina convencional de trigo refinado y preparados para panificadora.

Volví a un sitio que no pisaba desde hacía algunos años: el herbolario. Leyendo, preguntando e investigando descubrí que existían otras variedades de trigo como la espelta y el Kamut y otras harinas como la de maíz. Ese fue mi primer acercamiento al mundo ecológico. Comencé a probar diferentes recetas y a dejarme caer cada poco tiempo por el herbolario. No sé tú, pero yo soy una persona curiosa y siempre que iba me daba una vuelta por él y acabé aficionándome a comprar algunos productos en ecológico.

Mi siguiente toma de conciencia fue con respecto a la alimentación. Ya consumíamos de vez en cuando verduras en ecológico como algo excepcional pero queríamos hacer un consumo ecológico a un 100%.

Mi embarazo

Estoy convencida de que mi hijo ha sido y es un maestro de vida para mí en todos los sentidos. Si no fuera madre es muy posible que no me hubiera interesado por estas cuestiones o que mi cambio hubiese sido mucho más tarde. El caso es que me quedé embarazada contra todo pronóstico y  en lista de espera para una fecundación in vitro. A veces la naturaleza obra verdaderos milagros.

Ya consumíamos productos en ecológico pero yo seguía utilizando la misma cosmética inútil de siempre. Un buen día me pregunté que llevaban ese tipo de productos que compraba alegremente y que usaba prácticamente a diario. Y me llevé un terrible sorpresa.

Me di cuenta de que había vivido engañada, de que tenía en mi baño un montón de productos industriales de los que no sabía su procedencia, su composición o sus efectos secundarios. Sin embargo, los utilizaba con total tranquilidad, sin hacerme preguntas.

Cuando empecé a darme cuenta de la gran cantidad de productos químicos a los que nos enfrentamos a diario comprendí que había llegado el momento de prescindir de todos ellos. Y empezar de cero. Tenía una poderosa razón: mi futuro hijo que estaba gestando en aquel momento. Estaba en marcha la operación: desintoxica tu pelo.

Desintoxica tu pelo: primeros pasos

Mi primera acción fue escoger un gel de ducha y un champú ecológicos que prescindiesen de los parabenos y los PEG. Luego, mis esfuerzos se dirigieron a tratar de desintoxicar mi cabello de aquel cóctel de productos que llevaba poniendo en mi pelo desde hacía años.

Y entonces me topé con páginas en las que se hablaba abiertamente de no lavarse el pelo durante meses y años. Lo primero que pensé es que era una idea peregrina e inviable. ¿Cómo no te vas a lavar el pelo?

Antes de proseguir, me gustaría que reflexionásemos un momento. ¿qué entendemos por lavar el pelo? ¿Lavarlo con champú? ¿Limpiarlo solo con agua? Hasta entonces solo concebía lavarme el pelo con champú, mi imaginación no daba más de sí. Entonces comprendí que hay un mundo más allá.

En mi ignorancia y en mi ceguera pensaba que los productos para el cabello no solo eran una elección sino que era imprescindibles. Seguí leyendo e  investigando sin ponerme en marcha y mi embarazo llegó a su fin en forma de inducción. Ya con mi bebé en brazos volví a planteármelo y esta vez decidí que sí, que lo iba a hacer.

Era principio de verano, estaba de permiso por maternidad y reducir mi tiempo bajo la ducha era una buena idea teniendo en cuenta que tenía un bebé prematuro y estaba relactando a mi bebé.

¿Cómo me lavaba el pelo?

De todo lo que había leído me decanté por la opción más radical. Usar dos productos de uso cotidiano, fácil de conseguir en cualquier supermercado y baratos: el bicarbonato de sodio y el vinagre de manzana. Había quién utilizaba uno solo, quién utilizaba los dos y quién los combinaba con otros productos naturales.

Adquirí dos botellas de plástico de las que se suele utilizar para rellenar de mayonesa o Ketchup. Las típicas que tienen un pitorro más estrecho. En la primera botella echaba un par de cucharadas de bicarbonato que disolvía en el agua y luego llenaba la botella hasta arriba.

En la segunda botella echaba un chorro de vinagre de manzana y rellenaba de agua hasta arriba. Podemos decir que la primera botella la del bicarbonato simulaba al champú y la segunda botella, el vinagre de manzana, al acondicionador.

En la ducha me mojaba el cabello y a continuación me iba echando por el cuero cabelludo el bicarbonato de sodio e iba masajeando como si estuviera lavando el pelo. Luego, aclaraba con agua tibia para que el bicarbonato se disolviese totalmente.

Con el vinagre de manzana el procedimiento era similar, solo que antes del aclarado aprovechaba para lavarme el cuerpo y luego me aclaraba del todo. Empecé lavándome el pelo cada dos o tres día pero a los meses espacie los lavados porque el pelo se veía limpio, sin engrasamiento, suelto y brillante. Hacía años que no lo tenía así.

¿Por  qué Bicarbonato de sodio y Vinagre de manzana?

Tengo que decir que ambos productos los utilizo hoy en día casi a diario para diferentes usos pero por aquel entonces no se me hubiera ocurrido que sirvieran para algo más que para uso culinario. El bicarbonato de sodio es un compuesto que se extrae de la tierra en forma de mineral que tras un proceso de refinamiento se convierte en el polvo blanco que todos conocemos. Tiene importantes beneficios y ningún riesgo para la salud.

El bicarbonato de sodio es un potente antibacteriano que limpia en profundidad, en principio debería ser este el objetivo al utilizar cualquier jabón o champú. Su capacidad de limpieza lo convierte en perfecto para eliminar el exceso de productos químicos por lo que es una excelente elección para una desintoxicación profunda.

No deja ningún olor, algo que yo personalmente agradezco enormemente porque me molestan muchísimo los olores fuertes. Acaba con el exceso de grasa en el pelo, lo afirmo con conocimiento de causa, ya que lo he experimentado, mi pelo no ha vuelto a engrasarse.

Con respecto al vinagre de manzana también tiene interesantes beneficios. Ayuda a equilibrar el PH del cabello, lo que lo convierte en un excelente aliado del bicarbonato que tiende a ser alcalino. Evita que las puntas se abran y puedo dar fe de ello.

Para mí su principal beneficio es que funciona como el mejor de los acondicionadores: ayuda a mi pelo a desenredarse y lo deja brillante y sedoso. No lo he comentado antes pero mi pelo tenía mucha tendencia a enredarse conforme mi melena iba creciendo. No he vuelto a tener este problema. Y desde luego, nunca he tenido el pelo más bonito y brillante.

El resultado

Más de una persona pensará que debía parecer una ensalada andante pero no fue así. La mezcla no dejaba ningún olor y para mi sorpresa mi cabello se veía limpio. Durante las primeras semanas, que fue el tiempo que mi pelo tardó aproximadamente en desintoxicarse de las siliconas y de los productos químicos a los que lo había sometido, mi pelo lucía algo fosco y poco manejable. No obstante, no lo tenía peor de lo que lo que había tenido usando productos convencionales y para mi sorpresa el pelo se veía muy brillante, algo que ya apenas recordaba.

Desde mi experiencia y partiendo de un pelo fino, seco y encrespado tras un período en el que mi pelo era difícil de manejar, no más difícil que en la etapa previa, llegó un momento en que mi pelo recuperó la salud y volvió a ser el que un día fue.

Se volvió manejable por lo que ya no era necesario usar ni secador ni plancha para el pelo. Por supuesto, no es liso pero es que mi pelo no lo era originalmente. Puedo peinarme sin necesidad de echarme nada químico en el pelo y para mi satisfacción ya no se me enreda el pelo como antes. Claro que tengo algún enredo de de vez en cuando pero puedo peinarlo fácilmente sin necesidad de echarme un producto en el pelo y dejarlo actuar.

Mi pelo se ve radiante y brilla como nunca antes lo había hecho.

¿Sigues sin lavarte el pelo?

No, pero con matices.

Estuve lavando mi pelo solo con bicarbonato y vinagre de manzana aproximadamente un año. Un buen día me animé a echar un vistazo al mercado de los champús ecológicos. Ya sabiendo leer etiquetas y discriminando los ingredientes tóxicos de los que no lo son. Al final opté por un champú con miel y cerveza para cabello fino con una formulación muy limpia y con muy pocos ingredientes.  Este champú es el que  llevo utilizando desde entonces. No obstante, últimamente estoy probando el jabón sólido con el objetivo de minimizar mi consumo de plástico. Pero de esto ya os hablaré con más calma en otro post.

Con respecto al suavizante lo he eliminado de mi vida por completo. Con el vinagre de manzana no es necesario utilizarlo. No he probado nada que me deje mejor el cabello, así que para que cambiar algo que me funciona a la perfección. 

Suelo lavarme una vez al mes el pelo con bicarbonato de sodio para eliminar impurezas y realizar una limpieza profunda. Si es verano y estoy en la playa o en la piscina suelo sustituir algún lavado más para evitar que el pelo sufra. Habitualmente me lavo el pelo cada 3 o 4 días pero en verano podemos estar haciéndolo a diario y esa práctica no es nada beneficiosa para el cabello. Sin embargo, el bicarbonato de sodio limpia las impurezas del mar o los productos químicos de las piscinas y es absolutamente inocuo.

Consejos si decides desintoxicar tu pelo

Te voy a dar algunos consejos si algún día te animas a desintoxicar tu pelo de productos químicos. Sea por la razón que sea te aseguro que tu cabello te lo va a agradecer seguro.

No esperes resultados milagrosos inmediatamente o en cuestión de días, cada pelo es un mundo y el grado de intoxicación o exposición a sustancias químicas es diferente en cada persona. El pelo tiene que eliminar todos esos productos indeseables y debe adaptarse a la nueva situación, concedámosle el tiempo que necesite.

Online puedes encontrar información que afirma que se puede desintoxicar el pelo de parabenos y demás sustancias químicas con un solo lavado con bicarbonato. No es cierto, no hay nada que limpie los tóxicos del pelo o de nuestro cuerpo con esa rapidez. Se trata de un proceso que lleva tiempo. Así que si te animas a llevarlo a cabo mentalízate de estar una temporada lavándote el pelo solo con estos dos ingredientes.

Tu tipo de pelo también es relevante, según como sea; fino, grueso o con tendencia a engrasarse, tu período de desintoxicación será más largo o más corto. Recuerda que no hablamos de matemáticas.

Las cantidades de bicarbonato de sodio y de vinagre de manzana que yo expongo en este post son orientativas. Saber si necesitas una cucharada de bicarbonato de sodio, dos o tres depende de tu pelo y deberás ir probando hasta dar con la cantidad adecuada para tu cabello. Con respecto al vinagre de manzana no suele dejar ningún olor pero también puedes jugar con las cantidades y ajustarlas a tus necesidades.

Otra opción un poco menos radical es al menos un día a la semana lavar el cabello con bicarbonato de sodio y vinagre de manzana. No es una desintoxicación radical pero al menos te aseguras de una limpieza profunda sin tóxicos una vez a la semana.

En próximos post te desvelaré cual es mi rutina actual para cuidar mi cabello y cuáles son las mascarillas naturales que suelo utilizar habitualmente. Espero que este post te haya sido muy útil y haya resuelto todas tus dudas. No obstante, si lo necesitas deja un comentario en el post.

Antes de irme me gustaría contarte que iniciamos un Reto para desintoxicar el cabello el próximo 24 de septiembre. El Reto, Desintoxica tu pelo en 30 días, se va a desarrollar en mi grupo de Facebook, Mujeres y Madres Sostenibles. Te adelanto que nos lo vamos a pasar de miedo y además vamos a eliminar los productos tóxicos de nuestro cabello. Si quieres apuntarte pide paso al grupo. ¿Te unes a nosotras?

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Recuerda que puedes suscribirte al blog y recibir completamente gratis mi ebook, 3 Recetas para Vivir Sostenible. Y por supuesto, estás invitad@ a mi Comunidad de Facebook, Mujeres y Madres Sostenibles.

Queremos conocerte y que te unas a nosotras, ¿estás preparada para la crianza que cambia el mundo?

Protectores solares Badger:  Kids, Baby y Sin perfume

Protectores solares Badger: Kids, Baby y Sin perfume

Por fin tenemos a los protectores solares Badger como protagonistas de protectores solares libres de tóxicos a examen. Digo por fin, porque aunque en varias ocasiones me habéis oído hablar de los solares Badger aún no había podido dedicarles un post por entero.

Los que me leéis y me preguntáis habitualmente sobre protectores solares en el blog, en redes sociales y por email sabéis que siempre recomiendo Badger. Lo hice en Cómo elegir un protector libre de tóxicos. No, no me llevo comisión, ni vendo Badger en ningún sitio, sabéis de sobra que no hago post patrocinados ni tengo ningún interés comercial en esta marca.

En Mamá y la Tribu nos gustan los solares Badger porque tras analizar muchos solares y sus INCIS,  Badger ofrece unos solares sin apenas ingredientes y todos ellos de origen natural. Son los mejores protectores solares que podemos encontramos en el mercado actualmente. Esto no significa que la formulación pueda cambiar en un futuro o que dentro de la misma marca sean más limpios unos solares que otros.

Precisamente de todo ello trata este post y también de mucho más. ¿Quién se esconde detrás de Badger Company? ¿Cuál es su origen? He incluido un índice para que puedas navegar por el post a tu gusto y vayas directamente a la información que más te interesa.

Origen de la marca

He tenido verdaderas dificultades para encontrar información sobre Badger Company en castellano o en inglés. La mayor parte de la información disponible sobre esta empresa es la que ellos mismos proporcionan en su página web, Badger Calm.

La empresa fue fundada en 1995 por Bill Whyte cuando trabajaba construyendo casas sostenibles en New Hampshire. En aquel tiempo algunos de sus empleados se quejaban de heridas en las manos a consecuencia del frío que tenían que soportar. Él mismo tenía unas terribles grietas en las manos que sangraban constantemente. Dentro de su relato de marca, Bill narra cómo tuvo un sueño en el que daba con un bálsamo para curar las manos. Y así fue como al día siguiente puso a hervir cera de abeja y aceite de oliva en una olla en la cocina y sanó sus manos. Tras el inesperado éxito, les dio a probar la fórmula a sus empleados, los cuales también se curaron rápidamente.

Este fue el origen de Badger, un bálsamo reparador que fue bautizado como Bear paw, pata de oso, porque consideraba que su loción era capaz de alisar la garra de un oso. Sin embargo, ya existía una marca registrada con ese nombre y tuvo que exprimirse el cerebro para dar con un nombre que mantuviese el espíritu de esa idea. Y así llegó al nombre de Badger, tejón en castellano. Con una inversión mínima inició el negocio con el apoyo de su familia en 1995. Hoy, 23 años después, la empresa está formada por más de 80 empleados, tienen en el mercado más de 100 productos y los exportan por todo el mundo.

Filosofía de la marca

Revisando los valores que ostenta Badger uno tiene la sensación de estar ante una empresa a la que le importa tanto el medio ambiente como la salud de las personas.  Antes de detenernos en la información que suministran sobre los ingredientes de sus productos voy a hacer referencia a algunas de las iniciativas de la empresa de lo más interesantes.

Todos los días ofrecen a sus empleados una comida orgánica gratis durante un descanso dentro de su jornada laboral. Los cocineros de la empresa ofrecen un menú 100% ecológico que se compone de alimentos producidos localmente. En verano los productos que se sirven provienen directamente de su huerta. Además el café orgánico, el té, la leche y los endulzantes (miel ecológica, azúcar de caña, etc) son gratis todos los días del año.

Además sus trabajadores cuentan con un seguro de salud, una cuenta médica con gastos flexibles y días de salud remunerados que podríamos interpretar como días para asuntos propios o para descansar. Si uno de sus empleados tiene problemas personales el Employee Assitance Plan se pone en marcha para dar asesoramiento completamente gratis y ayudarle a resolver sus problemas de la forma más discreta posible.

Badger y el apoyo a la maternidad y la crianza

Confieso que esto es lo que más me ha llamado la atención y más me ha llegado al corazoncito. En una sociedad como la Norteamericana en la que la sanidad es privada y en la que los nacimientos se producen previo pago en el hospital, que Badger ofrezca un permiso por maternidad a sus empleados es casi un milagro.

Badger ofrece a sus empleadas la posibilidad de tomarse un permiso remunerado antes y después de dar a luz para cuidar a su bebé. Pero no solo las madres tienen ese derecho sino que los padres también pueden acogerse al permiso por paternidad.

Cuando el permiso acaba o la madre decide volver a su puesto, la empresa le permite llevar a sus bebés a sus trabajo los primeros seis meses de vida o hasta que el niño comience a gatear, lo que se produzca primero. Esto facilita la conciliación y la lactancia materna. El programa se inició en 2008 y 15 familias se han  beneficiado ya de esta iniciativa.

Durante el tiempo que el bebé acompaña a su madre o a su padre al trabajo las horas que este debe cumplir  semanalmente se flexibilizan. De las 30 horas que debe cumplir, 2 horas al días se deben dedicar al cuidado del niño. Supongo que es una estimación de las distracciones o momentos en que se alimenta al niño, se le duerme o se juega con él. También existe la opción de trabajar desde casa sino se cumplen las 30 horas semanales establecidas.

La escuela infantil Caléndula Garden

Una vez que el bebé supera la edad recomendada para estar con su madre en la oficina. El bebé puede pasar a la Escuela Infantil Caléndula Garden que ha impulsado la compañía para que los hijos de sus empleados puedan dejar a sus hijos durante su jornada laboral. De hecho, el éxito de la iniciativa es tal que se ha ampliado el acceso a la guardería a los niños de la comunidad aunque el número de plazas ofertadas es muy limitada ya que la escuela solo admite 12 niños de entre 6 meses y tres años de edad.

La escuela infantil se ubica en la antigua sede de Badger company, muy cerca de las instalaciones de la compañía, lo que facilita mucho los desplazamientos. La creación de la escuela fue impulsada por Katie Schwein coofundadora de Badger y su amiga Betsi McGuigan que había pertenecido a la Escuela Waldorf.

Buscaban crear un espacio saludable para los niños donde pudieran desarrollar todas sus capacidades. Una de las cosas que más me impactó es que existe un cuidador por cada dos bebés y 1 cuidador por cada 3 o 4 niños más mayores. Esto implica una atención 100% personalizada que ya querríamos muchos de nosotros en Europa.

Los premios de Badger Company

Badger Company ha sido premiada en su corta trayectoria en varias ocasiones por su productos y por su política de empresa.

Badger suele estar todos los años entre los mejores protectores solares del mercado por la organización independiente estadounidense Skin Deep Environmental Working Group (EWG) que coloca sus 12 protectores solares en la lista año tras año concediéndole a sus productos la calificación de seguros o de bajo riesgo.

En 2011 Badger se convierte en una B Corp, un sello de calidad que reconoce su compromiso con el medio ambiente y la ética social. Desde el año 2014 ha estado consecutivamente todos los años entre las mejores B corporation del mundo.

¿Qué es una B Corp?

Hasta que no comencé a investigar sobre Badger no tuve conocimiento de  que eran las B Corp y cuáles eran los compromisos que asumían las empresas adheridas al programa.

Se trata de un movimiento empresarial que prioriza el impacto social y medioambiental por encima de los beneficios económicos. Las empresas que forman parte de B Corp han demostrado que cumplen una serie de estándares sociales y medioambientales.

El movimiento se inició en 2006 con la organización sin ánimo de lucro e independiente B Lab que integra dentro la certificación B Corp. En Latinoamérica las B Corporation se han bautizado como sistema B

Los creadores de B Lab defienden que por encima de las ganancias económicas debe existir un compromiso social y ambiental y las empresas deben ser transparentes. El objetivo es caminar hacia una economía más inclusiva y sostenible que ayude a reducir la pobreza, proteger el medio ambiente y crear un impacto positivo en las comunidades de origen.

En apenas 12 años 2600 empresas en todo el planeta se han sumado a la propuesta, tienen presencia en 60 países y en España se cuentan más de una treintena. De hecho, en 2018 la empresa española Visualfi ha conseguido estar entre las mejores B Corp del mundo. La cifra de empresas que deciden sumarse a B Corp sigue subiendo cada día lo que significa que cada vez más empresas adquieren compromisos sociales y medioambientales.

Pero volvamos a los solares Badger que me emociono con estos temas.

¿Cómo es el óxido de Zinc qué utiliza Badger?

El ingrediente activo de todos los protectores solares Badger es el Óxido de Zinc. La empresa utiliza dos tipos de Óxido de Zinc en función del protector solar.

El Óxido de Zinc simple denominado no Nano no está recubierto y que se presenta en partículas de más de 100 nm.

El Óxido de Zinc transparente encapsulado denominado Uncoated Clear.

En su página web dan mucha información sobre el Óxido de Zinc que emplean y la polémica suscitada por las nanopartículas. Badger considera seguras ambas formulaciones, el Óxido de Zinc no Nano y el Óxido de Zinc transparente. No obstante, en la etiqueta del producto ellos han preferido especificarlo y diferenciar entre el Óxido de Zinc no Nano y el Óxido de Zinc Clear (el encapsulado).  Aunque ambos son considerados seguros yo escogería siempre la opción con óxido de Zinc no Nano sobre todo si el protector solar va dirigido a niños. 

Ingredientes no activos

En la página web de la compañía puedes encontrar un listado detallado de los ingredientes que utilizan en sus productos donde explican su origen y el procesamiento que se realiza con ellos.

Dentro del protector solar además del Óxido de Zinc que es el ingrediente activo encontramos otros ingredientes no activos que completan la formulación y que suelen ser certificied organic. Esto implica que en su cultivo no se han utilizado organismos modificados genéticamente, no se han empleado herbicidas, pesticidas o cualquier agente químico. Lo que en Europa llamamos de cultivo ecológico.

Los ingredientes también cumplen con los estándares de la Fair Trade Certified, que es la certificación de comercio justo en EEUU y siguen el principio Demeter Biodinámico en algunos ingredientes.

Los ingredientes más comunes que podemos encontrar en los solares Badger son los siguientes:

El aceite de girasol de agricultura ecológica de primera presión en frío,

El aceite de oliva virgen extra ecológico de primera presión en frío.

cera de abejas ecológica.

El aceite de joyoba ecológico de primera presión en frío.

Vitamina E de aceite de girasol ecológico.

Existen más ingredientes que pueden aparecer pero dependen del solar en cuestión y como veremos algunos de ellos no se venden aún en España.

Solares libres de tóxicos y biodegradables

El hecho de que sus solares oscilen entre los ingredientes en un 98-100% de origen natural y ecológico los convierten en unos solares prácticamente 100% libres de tóxicos. Tienen la particularidad de ser biodegradables, lo que significa que no dejan una huella en el medio ambiente y por tanto, no contaminan el mar ni los corales. Ya explicaba en Descubre cómo tu protector solar contamina el mar que los protectores solares a base de filtros químicos son muy nocivos para el medio marino y en algunos lugares del mundo han sido prohibidos. 

Los envases que utilizan están libres de BPA y de Ftalatos, lo que siempre es una buena noticia. Conviene recordar que estos sustancias funcionan como potentes disruptores endocrinos que pueden alterar gravemente nuestro equilibrio corporal y dañar nuestra salud. Por último, los envases son de plástico reciclado en un 50%.

Ahora vamos a entrar de lleno en los protectores solares Badger que podemos encontrar en el mercado español. Para niños se comercializan dos solares: Badger Kids Sunscreen SPF 30 y Badger Baby Sunscreen SPF 30. Ambos solares ofrecen un SPF de 30 y ofrecen un factor solar de amplio espectro protegiendo de los rayos UVA, UVB.

Vamos a echar un vistazo al INCI de cada uno de ellos.

Badger Kids Sunscreen SPF 30

Este protector solar está recomendado para niños y se identifica por el color naranja del bote.

INCI:

Ingredientes activos:

Zinc Oxide no Nano en un 18.75%.

Ingredientes no activos:

Helianthus Annuus (Sunflower) Seed Oil (aceite de girasol) ecológico,  Cera Alba (Beeswax) (cera de abejas) ecológica, Citrus Aurantium Dulcis (Sweet Orange) Peel Oil (aceite de cascara de naranja dulce) ecológico, Citrus Tangerina (Tangerine) Peel Oil (aceite de mandarina) ecológico, Tocopherol (Sunflower Vitamin E) (Vitamina E de girasol), Hippophae Rhamnoides (Seabuckthorn) Fruit Extract  (Extracto de aceite de espino amarillo) ecológico y Vanilla Planifolia (Vanilla) Fruit Extract (extracto de vainilla) ecológica.

Los principales ingredientes junto con el óxido de Zinc son el aceite de girasol y la cera de abejas.

Badger Baby  Sunscreen SPF 30

Este protector solar está pensado para bebés siempre teniendo en cuenta la recomendación de no usar protector solar en bebés de menos de seis meses por cuestiones de seguridad. Se identifica el protector solar por el color turquesa del bote.

INCI

Ingredientes activos:

Zinc Oxide no nano en un 18.75%.

Ingredientes no activos:

Helianthus Annuus (Sunflower) Seed Oil (aceite de girasol) ecológico, Cera Alba (Beeswax) (cera de abejas) ecológica, Calendula Offilcinalis flower extract (extracto de flores de caléndula) ecológica, Anthemis Nobilis (Chamomile) flower oil (aceite de manzanilla) ecológica, Tocopherol (Sunflower Vitamin E) (Vitamina E de girasol) y Hippophae Rhamnoides (Seabuckthorn) Fruit Extract  (Extracto de aceite de espino amarillo) ecológico.

Diferencias y similitudes entre Badger Kids y Badger Baby

En muchas ocasiones me habéis preguntado cuál es la diferencia entre ambos protectores solares así que voy a intentar contestar de la forma más clara. En realidad, la diferencia es muy pequeña y depende de la elección personal de cada una porque ambos son protectores seguros y adecuados para niños.

La fórmula de Badger Kids incluye el aceite de cascara de naranja, el aceite de mandarina y el extracto de vainilla. A no ser que seamos alérgicos a alguno de estos ingredientes en concreto, son completamente seguros. El haber añadido a la formulación estos elementos le da a la crema un olor muy agradable y fresco. También aumenta el número de ingredientes en 2 elementos más con respecto a la Baby.

En la Badger Baby encontramos aceite de caléndula y aceite de manzanilla, estos dos ingredientes calmantes han sido los elegidos para la gama pensada para bebés. En la formulación ya no hallamos ni aceite de cascara de naranja, ni mandarina ni extracto de vainilla. La fórmula consta de solo seis ingredientes sin contar el óxido de Zinc. Menos ingredientes menos posibilidades de una reacción alérgica a uno de los componentes del protector solar.

Con respecto a la fórmula es la misma: óxido de Zinc en un 18,75 % no Nano, aceite de girasol ecológico, cera de abejas ecológica, vitamina E de girasol y extracto de aceite de espino amarillo.

Dependiendo de la edad de nuestro hijo podemos usar una u otra. Nosotros hemos usado las dos y ambas nos han gustado. El resultado en la piel es prácticamente el mismo y el olor es agradable tanto en una formulación como en la otra. Si me tengo que decantar por una de las dos me quedo con la Baby precisamente porque tiene dos ingredientes menos que la Kids. 

Badger sin perfume Unscended SFP 30

Os confieso que este es mi protector solar favorito de Badger, tanto que lo usamos toda la familia y siempre guardo un bote de reserva por si se acaba. Me gusta especialmente porque solo lleva cuatro ingredientes, lo que lo convierte en el solar más limpio y respetuoso con el medio ambiente que he encontrado. Se identifica por la etiqueta Unscended (sin perfume) y por el color marrón del envase.

INCI

Ingredientes activos:

Zinc Oxide no Nano en un 18, 75%.

Ingredientes no activos:

Helianthus Annuus (Sunflower) Seed Oil (aceite de girasol) ecológico, Cera Alba (Beeswax) (cera de abejas) ecológica, Tocopherol (Sunflower Vitamin E) (Vitamina E de girasol) y Hippophae Rhamnoides (Seabuckthorn) Fruit Extract  (Extracto de aceite de espino amarillo) ecológico.

De la fórmula se han eliminado los aceite de cascara de naranja, mandarina, vainilla, caléndula o manzanilla. Tan solo se presentan los ingredientes básicos de la fórmula. El resultado es un protector solar sin olor, con la mismas características que las cremas para niños pero con la ventaja de que no lleva nada que sea susceptible de provocar una alergia.

Bagder gama Sport

En la mayoría de las tiendas online donde se pueden encontrar los protectores solares Badger solo se comercializan estos tres productos a los que acabamos de hacer referencia. No obstante, en algunas tiendas online como Amazon podemos encontrar otro de sus protectores solares estrella denominado Badger Sport. La formulación es tan buena como la del protector solar sin perfume, tan solo cuatro ingredientes.

De este protector podemos encontrar dos versiones así que conviene leer muy bien la descripción para no equivocarnos. El INCI de ambos productos prácticamente es el mismo, lo único que cambia es el óxido de Zinc que en una versión es No Nano y en la otra es el Óxido de Zinc encapsulado denominado Clear Zinc. De todos modos viene especificado en el nombre y en la etiqueta del producto. 

  • Badger Clear Zinc Sport SPF 35

INCI

Ingredientes activos:

Zinc Oxide transparente (Clear Zinc) 22,5%.

Ingredientes no activos:

Helianthus Annuus (Sunflower) Seed Oil (aceite de girasol) ecológico, Cera Alba (Beeswax) (cera de abejas) ecológica, Simmondsia Chinensis (Jojoba) seed Oil (aceite de jojoba) ecológico y Tocopherol (Sunflower Vitamin E) (Vitamina E de girasol).

  • Badger Sport SPF 35

Ingredientes no activos:

Helianthus Annuus (Sunflower) Seed Oil (aceite de girasol) ecológico, Cera Alba (Beeswax) (cera de abejas) ecológica, Simmondsia Chinensis (Jojoba) seed Oil (aceite de jojoba) ecológico y Tocopherol (Sunflower Vitamin E) (Vitamina E de girasol). 

Ingredientes activos:

Zinc Oxide no Nano en un 22.75%.

Es muy fácil confundirse entre ambos y es muy posible que en España se comercialicen uno u otro indistintamente porque hay que hilar muy fino para dar con cuál de ellos lleva Óxido de Zinc en partículas grandes. En cualquier caso, ofrecen un poco más de protección que el resto de los solares de la gama, aunque si tenemos en cuenta que la diferencia entre un factor 30 y un factor 50 es de un 1%, posiblemente el extra de protección sea insignificante.

Protectores solares Badger que no se comercializan en España

En España aún no se comercializan todos los protectores solares que ofrece Badger aunque es muy probable que en un futuro podemos encontrarlos en el mercado. Para documentarme para este post estuve echando un vistazo al resto de solares que ofrece Badger en EEUU y voy a hacer brevemente una mención a aquellos que más me han llamado la atención.

Badger Clear Zinc SPF 30

El INCI es el mismo que la Badger sin perfume en lo que respecta a los ingredientes no activos. Lo que cambia es el óxido de Zinc que es encapsulado y aparece como Clear Zinc. Es de suponer que este solar nace de la demanda de protectores solares transparentes que apenas dejen rastro en la piel

Badger tinted SPF 30

Se trata de una versión de la Badger sin perfume con maquillaje. En la formulación se incluyen el Óxido de hierro con pigmento orgánico con las nomenclaturas: CI 77492 y CI 77499. Estos óxidos de hierro precisamente son los que dan el color a la crema.

– Badger Lavanda SPF 30

Posee la misma formulación básica del resto de los protectores solares Badger con la diferencia de que a este producto se le añade aceite de flores de lavanda ecológico.

– Badger anti-insectos

Además de protector solar ofrece una cobertura como repelente anti-insectos. La formulación de base cambia completamente y se añaden una serie de ingredientes como la citronella, el aceite de ricino y extracto de geranio. Por cierto, algunos de estos ingredientes son considerados alérgenos. No lo compraría aunque lo comercializasen en España porque evito por sistema este tipo de productos. En cualquier caso, estoy convencida de que los componentes son mucho más seguros que los que ofrecen otras cremas anti-insectos.

– Badger facial Rose y facial rose tinted

Badger ofrece también una gama de protectores solares faciales con y sin maquillaje. El porcentaje de Óxido de Zinc bajo de un 18 a un 14% y el número de ingredientes aumenta considerablemente lo que para mí sería un potente motivo para no adquirirla.

En el caso de que alguno de estos solares se comercialicen en España en un futuro actualizaré el post para dar toda la información sobre los mismos.

Nuestra experiencia con los protectores solares Badger

Llevamos utilizando los solares Badger desde que los descubrimos en 2015 y aunque hemos probado otros solares siempre vuelvo a ellos porque los considero los más seguros y los más respetuosos con el medio ambiente y con las personas.

Ya he comentado que lo que más me gusta de ellos es que solo llevan como filtro físico Óxido de Zin no Nano en partículas grandes, usan pocos ingredientes, la mayoría de agricultura ecológica y son biodegradables, por lo que no contaminan el mar ni dejan una huella en los ecosistemas.

Una de la críticas que se le suele hacer a Badger es que es denso y difícil de aplicar. No estoy del todo de acuerdo, es cuestión de cambiar nuestras mentalidad y comenzar a pensar de otra forma no colocando la cuestión estética por delante de la salud. La crema es densa pero si nos preocupamos de extenderla bien no nos queda la piel blanquecina. Además eso nos asegura que no gastamos más producto del que necesitamos.

Las tres Badger, Kids, Baby y Sin perfume las hemos probado en la playa, en la piscina, en la montaña, en la nieve y en todas las situaciones posibles y no nos hemos quemado nunca. Ni siquiera mi Papá Idiota que tiene la piel muy blanca y se quemaba con mucha facilidad con los protectores solares convencionales.

También la he probado después de un año, conservándola en un lugar fresco y seco no ha perdido sus facultades en ningún caso. De todos modos, aprovecho para recordar que los protectores solares de filtros físicos no caducan de un año para otro. Me han durado bastante siempre teniendo en cuenta que vienen un botes más bien pequeños, algo que sería interesante que la empresa reconsiderara, ya que nosotros adquiríamos el frasco más grande.

La única pega que le pongo a Badger es la huella de carbono, ya que la empresa y su producción están en EEUU. Cada vez que compro un protector solar Badger pienso en la huella de carbono generada y en que eso no es nada sostenible. Al menos trato de hacer un pedido grande y pedir cada mucho tiempo. Ojalá en un futuro esta empresa tan preocupada por el medio ambiente tenga en cuenta estos factores y pongan una filial en Europa.

En conclusión, seguiremos usando los protectores solares Badger por mucho tiempo porque sus formulaciones nos parecen las mejores del mercado y es una de las mejores opciones hoy en día. Seguiremos observando muy atentamente la evolución de Badger Company y sus protectores solares, y por supuesto, seguiremos informándote desde Rosa Martínez Marán.

Y tú, ¿Conocías los protectores solares Badger? ¿Habías oído hablar de ellos? ¿Cuál ha sido tu experiencia?

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Post actualizado en agosto de 2019

Lactancia materna un principio de vida justo

Lactancia materna un principio de vida justo

Lactancia materna un principio de vida justo es el titulo que he decidido elegir para este post que trata sobre la lactancia materna desde un punto vista cultural y biológico. Estamos en plena semana mundial de la lactancia (se celebra entre los días 1 y 7 de agosto) y como otros años Rosa Martínez Marán se une a esta festividad en el blog y en redes sociales.

Esta edición tiene como lema la lactancia materna como pilar de la vida. Un titulo de lo más sugerente para enmarcar la lactancia materna como un bien común que hay que fomentar y que hay que proteger. Cada uno desde su trinchera y con las armas que tiene a su disposición, en mi caso la palabra y la acción.

Un comienzo de vida justo

La lactancia materna está estrechamente ligada a la la nutrición, a la seguridad alimentaria y a la reducción de la pobreza y así lo defienden los organismos internacionales que promueven esta festividad. Se trata de reivindicar la lactancia materna como un agente de salud no solo para los bebés sino también para sus madres.

Tanto Unicef como la OMS defienden que todos los niños deberían tener un comienzo de vida justo, independientemente del lugar en el que nazcan y del nivel económico de sus padres. ¿Qué significa la justicia en un mundo tan desigual y tan globalizado como el nuestro?

Hasta al lugar más escondido del mundo han llegado las multinacionales de la nutrición infantil con su producto estrella, la leche de fórmula, socavando la confianza de aquellas mujeres que dan el pecho por cultura y también por cuestiones económicas. Todavía colea el escándalo de Nestlé en África aunque hayan pasado décadas desde ese atropello y esa infamia contra la soberanía alimentaria de los pueblos.

Si hablamos de lactancia materna hablamos precisamente de salud y de prevención de la mortalidad infantil. Pero no solo en el tercer mundo sino también en nuestro mundo perfecto e industrializado donde la leche de fórmula puede adquirirse en cualquier parte y a cualquier hora.

En un mundo menos globalizado y donde no hubiésemos perdido la capacidad de amamantar de forma instintiva y cultural no sería necesario defender la lactancia de ningún otro estímulo externo. La leche de fórmula no sería un problema, sería una opción minoritaria e irrelevante.

El marketing de la industria y sus consecuencias

Si nos ponemos a hablar de beneficios de lactancia materna más de una madre desconectará aburrida de escuchar el mismo discurso siempre. Parece que los que apoyamos la lactancia defendiésemos siempre las mismas ideas contra viento y marea. Si a esto le sumamos la enorme presión que sentimos las mujeres por amamantar o por no hacerlo, nos quedamos tan solo en lo cultural y nos olvidamos de la explicación biológica y fisiológica. Por qué y para qué amamantamos a nuestros hijos.

Todavía hay quién equipara la lactancia materna con la leche de fórmula sobre todo si hablamos de mujeres que tuvieron hijos entre la década de los 70 y los 80. Yo misma tengo amigas que no fueron amamantadas por sus madres sino que tomaron biberón desde el principio.

El marketing hizo un gran trabajo para convencer a todas aquellas madres de que su pecho no alimentaba y que lo mejor era un suplemento, una leche diseñada en un laboratorio. Una leche que saciaba a sus bebé y que les permitía ausentarse para ir a trabajar o para cumplir con otras obligaciones no remuneradas.

Todavía puedo escuchar a mi madre decir que en los setenta había una leche buenísima que traían de Alemania. Mis padres tuvieron cuatro hijos y a excepción de mi hermano que lactó hasta los dos años, nosotras tomamos leche materna aproximadamente unos seis meses. Después esa «maravillosa leche de fórmula» diseñada en un país más civilizado que el nuestro se convirtió en la leche adecuada para nosotras.

La lactancia materna y el conflicto generacional

Hoy mi madre es abuela, al igual que otras mujeres que tuvieron hijos durante esos años. Estas abuelas se sienten en ocasiones en evidencia cuando sus hijas optan por amamantar a sus hijos. Algunas sencillamente no lo entienden, con «lo fácil y seguro que es un dar un biberón«. Cuando aparece la primera dificultad son las que recomiendan con total tranquilidad y convencimiento que lo mejor es suplementar o abandonar el pecho directamente.

Pero muchas de nosotras no queremos renunciar al pecho aunque el camino pueda ser a veces difícil o complicado. El mundo no se ha hecho para las madres lactantes ni para sus bebés: jornadas de trabajo maratonianas, cero conciliación, soledad, obligaciones sin fin, y un largo etcétera. 

Se abre una brecha generacional que muchas veces genera tensión e incomprensión entre madres e hijas. La madre se siente atacada porque no dio el pecho en su día y siente que su hija se lo reprocha con su deseo de lactar. La hija se siente presionada a abandonar la lactancia por su madre que parece no entender lo importante y vital que puede ser para ella.

La disputa teta-biberón siempre es cultural

La disputa teta-biberón siempre es cultural, depende del lugar en el que vives y de las mujeres que forman tu entorno más cercano. En el tiempo que llevo acompañando a mamás como Asesora de Lactancia (ya más de un año) me he encontrado con muchas mujeres que no han visto amamantar jamás porque nadie en su familia ha dado el pecho a sus hijos. Esto rompe de raíz con un comportamiento biológico que llevamos practicando durante millones de años. Nunca antes habíamos alimentado a nuestros bebés con la leche de otro mamífero. 

La ausencia de mujeres lactantes en el entorno genera una enorme inseguridad en la madre primeriza que no tiene ningún referente al que consultar o en el que buscar apoyo. Las que nos dedicamos a promover la lactancia sabemos que las madres que dan el pecho necesitan una potente red de apoyo a su alrededor para sacar adelante sus lactancias. Nunca deberíamos infravalorar el enorme valor que tiene el apoyo y la tribu de mujeres para cualquier madre.

La evidencia científica sobre la lactancia materna

Hoy existe evidencia científica y demostrada de que la leche de fórmula no puede equiparse a la leche materna. Esto es independiente del hecho de poder o no amamantar y de los sentimientos encontrados que esto provoque en nosotras.

No obstante, la lactancia no es solo un fenómeno cultural sino también biológico algo que solemos olvidar con facilidad. Biológicamente nuestro bebé es un mamífero y se comporta como tal. Ser mamífero significa ser poseedor o portador de mamas capaces de alimentar a los cachorros con la leche segregada de sus glándulas mamarias. Pero de esto no se acuerda la publicidad cuando los pechos de las mujeres son un reclamo publicitario y sexualizado para vender un coche o anunciar un frasco de perfume.

La leche materna es el alimento pensado y diseñado biológicamente para alimentar al cachorro humano, por tanto, ninguna leche de fórmula puede igualarla. Ninguna leche artificial puede suministrar al bebé los inmunomodulares que su sistema inmunitario precisa. En otras palabras, la leche materna es la vacuna más potente que existe y no puede ser replicada en un laboratorio por mucho que la ciencia avance o por mucho que se enriquezca la leche materna con lo que sea. Todo lo demás es tapar el sol con un dedo.

Lo que espera el bebé biológicamente

No solo la leche materna es el alimento perfecto para el bebé es que además el niño espera ser amamantado por su progenitora, está programado para ello. Nace con la impronta de succionar, otra cuestión es que las interferencias, los partos prematuros y demás inconvenientes impidan que el bebé lo haga en la ventana de oportunidad que se abre inmediatamente después del nacimiento.

Debemos tener en cuenta que todos nosotros somos parientes de un antepasado común que vivió hace 3500 millones de años y que amamantaba a sus crías. Por tanto, no somos tan diferentes del gatito recién nacido que busca el pecho de su madre al nacer o del bebé canguro.

Nosotros somos una especie altricial, nacemos inmaduros y indefensos. Esto implica que necesitamos del cuidado de nuestra madre o de una figura de apego las 24 horas del día para sobrevivir. La supervivencia del recién nacido depende del cuidado de su madre durante años, hasta que el niño puede valerse por sí mismo y aún así seguirá necesitándola en el transcurso de su vida.

Tener un buen vínculo con mamá, que sea sólido y poderoso, se consolida en esos primeros meses en los que la madre e hijo comienzan a conocerse y la lactancia refuerza ese vínculo de forma extraordinaria.

La lactancia materna un legado ancestral

Durante millones de años las madres parían sin necesidad de acudir al hospital ni de recurrir a instrumental de última generación. Existe la evidencia de que de no ser así nos habríamos extinguido como especie. Las madres parían y amamantaban a sus hijos con el apoyo de la tribu, las mujeres de la familia.

Una niña veía amamantar a menudo a su madre, a sus hermanas, a sus tías y cuando pasaba por un parto y recibía en sus brazos a su hijo recién nacido sabía perfectamente lo que tenía que hacer porque lo había visto cientos de veces. Esta madre no dudaba, no se comía la cabeza por si su hijo subía de peso o no lo hacía, tan solo daba acceso al pecho al bebé mientras ella se ocupaba de sus obligaciones dentro de su comunidad.

La lactancia no era una opción, era la única opción. Cuando los niños no podían alimentarse del pecho de su madre porque está moría en el parto o enfermaba de gravedad otra mujer de su entorno asumía el rol de amamantar y lo amamantaba hasta que era necesario. Posiblemente era la abuela, una hermana o una mujer de la comunidad que estuviese dando el pecho a su bebé en ese momento.

Las investigaciones en Atapuerca han demostrado que las mujeres prehistóricas daban el pecho a sus niños hasta los 3 o 4 años, se cree que para prevenir el raquitismo aunque ellos desconocieran por completo que era esta enfermedad. En el yacimiento se han estudiado con detenimiento los esqueletos de los niños enterrados allí y se ha determinado que algunos de ellos sufrían esta patología.

¿Cómo pudieron adivinar entonces que el raquitismo se podía revertir con la lactancia materna? Posiblemente con el método más antiguo, el del ensayo y error. La mera observación y la comparación eran los únicos métodos disponibles para determinarlo. Ya en la prehistoria se tenía constancia de que la lactancia materna protegía al bebé de las enfermedades más comunes.

¿Cuándo la lactancia materna se convirtió en un negocio?

Por desgracia, muy temprano. La lactancia dejó de ser algo biológico para ser cultural y comenzó la alejamiento entre madre e hijo.

Nos tenemos que remontar a la Babilonia del año 1800 A.C para encontrar las primeras regulaciones por escrito sobre las amas de cría que amamantaban a bebés por dinero. En el Código de Hammurabi se establece que las nodrizas deben amamantar mínimo dos años y hasta un máximo de 4 años a estos bebés y recibir una compensación económica por este trabajo. Lo más llamativo de la regulación de trabajo no es la regulación en sí misma, sino la normalización de una práctica que debía llevar produciéndose durante muchos siglos. El Código tan solo regulariza una situación ya existente, no la crea.

En la Antigua Grecia y Roma las nodrizas amamantaban a los hijos de los clases pudientes por un sueldo que cobraba el marido de estas mujeres para compensar las molestias que este hecho pudiese causar en su matrimonio. Ser ama de cría aumentaba considerablemente los ingresos de una familia y podía ser la fuente de sustento de la misma.

La lactancia materna es cosa de pobres

Según avanzan los siglos las amas de cría siguen estando presentes aunque se alternan épocas en las que las madres amamantan a sus bebés con otras en las que los niños pasan directamente al cuidado de la nodriza. Se podía dar la paradoja de que una ama de cría amamantase a los hijos de una familia poderosa y tuviese que dejar a su bebé lactante a cargo de otra persona porque necesitaba trabajar para mantener económicamente a su familia.

En caso de enfermedad o de epidemia su hijo biológico tenía más papeletas para enfermar de gravedad o morir que el niño al que amamantaba día y noche. Cabe preguntarse cuál era la salud mental de estas mujeres que podían amamantar durante muchos años niños ajenos. ¿Sufrirían agitación?

Dentro de las clases altas estaba mal visto amamantar, para eso estaban las nodrizas. Todavía hoy en algunas culturas o comunidades existe aún esta creencia de que solo las mujeres pobres amamantan a sus hijos. Prejuicios que la era moderna ha conseguido perpetuar con sus campañas de marketing, sus leches enriquecidas con todo lo posible e imaginable y con el beneplácito de los gobiernos que no han puesto coto a este abuso y a esta mentira.

Cuando las mujeres inmigrantes llegan a Europa muchas de ellas adoptan un estilo de vida occidental y dentro de este nuevo estilo de vida se opta  por la leche artificial. Se considera que dar el pecho es algo innecesario o algo atrasado y que lo moderno y lo europeo es no amamantar a nuestros hijos. Cabe preguntarse qué información se suministra a estas madres y cómo se combaten determinadas creencias.

La premisa inicial: un principio justo para todos los bebés 

Volvemos a la premisa inicial, un comienzo de vida justo independientemente del lugar en el que se nazca y del nivel económico de sus padres. Unas aspiraciones idílicas en un mundo donde los conflictos armados impiden que los bebés tengan un comienzo de vida justo y donde las madres cuanto más bajo es su nivel educativo más posibilidades tienen de ser engañadas por la industria alimentaria.

Cabe preguntarse si es una falta de compromiso o una omisión de los gobiernos no apoyar la lactancia materna y que conflictos de intereses están en juego. La industria de la alimentación infantil es muy poderosa, sus tentáculos se extienden por todo el mundo y no tienen ningún pudor en regalar sus productos en comunidades empobrecidas para hacer a estas madres dependientes de ellos. Por supuesto, este tipo de prácticas tienen un coste en vidas humanas, en niños que no llegan a cumplir su primer año de vida o que enferman de gravedad. La lactancia materna también plantea un problema ético aunque nosotros en Europa tengamos la sensación de que esto no nos afecta.

Otra cuestión es tener toda la información disponible y que una madre desde su libertad personal decida no dar el pecho y optar por la leche de fórmula. Es su decisión y debe ser respetada. Por supuesto, la distancia entre dar el pecho y dar leche artificial es un largo camino lleno de grises y vivencias personales que muestran las dificultades a las que nos enfrentamos las mujeres en el siglo XXI.

Yo misma tuve problemas para dar el pecho a mi bebé desde un principio y había leído todo lo posible sobre la lactancia materna. Creía llegar con información suficiente al parto y me encontré con una situación que no esperaba. Por supuesto, pedí ayuda y finalmente conseguí dar lactancia materna a mi bebé, en el post, Así logramos el enganche al pecho a las tres semanas de nacer, cuento con detalle como fueron mis difíciles inicios con la lactancia y como logramos superarlos.

Así que mira a tu alrededor, en tu centro de salud, en tu pueblo, en tu lugar de trabajo o en cualquier lugar  cercano a donde vives hay una madre desinformada que ha elegido la lactancia artificial por desconocimiento de su capacidad de amamantar o porque no ha encontrado a nadie que la ayude con las dificultades que puedan derivarse de la lactancia y aquí es donde tiene que llegar nuestra ayuda.

La lactancia materna es el pilar de la vida, es el único pilar capaz de proporcionar en sí mismo todo los nutrientes y las necesidades de afecto y seguridad que un recién nacido necesita. 

Y desde Rosa Martínez Marán seguiremos defendiendo la lactancia materna, seguiremos contribuyendo y apoyando a toda madre que decida dar el pecho ya sea con suplemento, sin él o en diferido. Ofreciendo información veraz y contrastada. Promoviendo una red de apoyo que te sostenga, porque queremos que nunca más te sientas sola.

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Dudas frecuentes sobre protectores solares

Dudas frecuentes sobre protectores solares

Hoy vamos a contestar dudas frecuentes sobre protectores solares. Se trata de una recopilación de preguntas que he ido contestando estos últimos meses a través de Facebook, mi grupo privado, Mujeres y Madres Sostenibles, otras redes sociales,  messenger, emails y whatsapp.

Me parecía buena idea convertir todas estas dudas frecuentes sobre protectores solares en un post que fuera también útil para aquellos que están buscando un protector solar libre de tóxicos y se encuentran perdidos entre filtros químicos y físicos o entre la cosmética convencional y la ecológica.

Y ahora sí, vamos a ir empezando con las dudas frecuentes sobre protectores solares.

1.- ¿Qué protector solar me recomiendas para mi bebé de tres meses?

No  puedo recomendar ningún protector solar para un bebé de tres meses porque no se aconseja el uso de protector solar en bebés de menos de seis meses. La indicación viene marcada por La Organización Mundial de la Salud (OMS) que califica a los niños de grupo de alto riesgo a la exposición solar.

La OMS amplia  la recomendación de no emplear protector solar hasta mínimo el primer año de vida. Este organismo defiende que debemos proteger a los niños del sol ya que son muy vulnerables y muy sensibles a la radiación solar. En algunos protectores solares para niños podemos encontrar también una advertencia que indica que no se recomiendo en bebés menores de un año siguiendo las directrices de la OMS.

Existen razones de peso por las que deberíamos tener en cuenta esta advertencia. Por un lado, la piel de los bebés es mucho más inmadura que la de los adultos lo que significa que tienen más posibilidades de sufrir una reacción alérgica. Una  temprana exposición a determinadas sustancias nos puede llevar a desarrollar una intolerancia o una alergia a ese ingrediente de forma temprana. Es mucho mejor evitar ciertas esencias como el citral, el citronellol o el limonene en niños muy pequeños.

Asimismo y todavía más preocupante, las sustancias del protector solar pueden ser absorbidas por la piel y pasar al torrente sanguíneo. Esto sucede con las cremas solares que llevan en su composición filtros químicos. Muchas de estas sustancias que se absorben son disruptores endocrinos y sustancias tóxicas. Si estos ingredientes pueden afectar al sistema hormonal de un adulto se convierten en muy tóxicas y muy dañinas en los bebés y en los niños.

El sistema inmune de los bebés es muy inmaduro y cualquier sustancia que penetre en su cuerpo puede hacerle mucho daño, ya que muchas de estas sustancias son bioacumulativas, es decir, que se acumulan en el organismo. Además son muy difíciles de eliminar y persistentes en nuestro organismo.

Esto es aplicable a toda la cosmética destinada a los bebés. Es innecesario echarle crema hidratante a un bebé recién nacido o lavarle con jabón o con champú. No hace ninguna falta y puede ser peligroso si el champú o  la leche hidratante llevan sustancias irritantes para su piel o  tóxicas.

2.- ¿Y si uso filtros minerales o físicos con mi bebé?

Igualmente se aconseja no utilizar crema solar. Aunque los filtros físicos son preferibles a los filtros químicos también llevan sustancias que debemos poner en cuarentena como el dióxido de titanio o las nanopartículas. Ya sabéis que no soy partidaria de los protectores con dióxido de titanio para adultos, aún menos lo aconsejo para niños pequeños.

Con respecto a las nanopartículas no se ha demostrado que sean inofensivas para la salud. De nada me sirve utilizar un protector de filtros físicos si en el listado de ingredientes del solar encontramos la leyenda entre paréntesis de nano.

Ya explicaba en el post, Por qué escoger un protector solar ecológico que las nanopartículas no se han demostrado que sean inocuas para la salud y en la medida de lo posible deberíamos evitarlas porque no sabemos de su toxicidad a medio-largo plazo.

3.- ¿Entonces cómo protejo del sol a mi bebé?

No exponiéndolo al sol directamente. No deberíamos exponerle a la radiación en las horas centrales del día, es decir, entre las 12 y las 18 horas aproximadamente. Si vamos a la playa podemos ir a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde para aprovechar las horas en las que la radiación no es tan agresiva.

Por supuesto, siempre con ropa ligera que cubra al bebé, con gorra o sombrero y protegido por una sombrilla. Si queremos que juegue un poquito en la arena con gorra y con una camiseta que le cubra bien la espalda y los hombros.

En el post, Por qué deberías proteger a los niños del sol, tienes más información y pautas para mantener a los bebés y a los niños protegidos del sol.

4.- ¿También sigo estas directrices con niños más mayores?

Sí, por supuesto. La educación en prevención solar es fundamental para proteger a nuestros hijos de la radiación solar. Es habitual que los niños acudan a campamentos en verano o a clases de natación al aire libre. Tan importante es inculcarles que deben echarse crema solar como aconsejarles mantenerse a la sombra y cubrirse con una camiseta y con un gorra cuando están al aire libre.

La exposición a la radiación UV es acumulativa a lo largo del día. Esto significa que durante el día aunque mi hijo esté protegido con protector solar su piel acumula ese exceso de sol. Lo más evidente es una quemadura solar pero el moreno tan apetecible es una manifestación más de como se defiende nuestro organismo de los daños causados por la radiación solar. Así que el bronceado en niños ni es saludable ni es recomendable para su piel.

La exposición solar también es acumulativa a lo largo de tiempo. Una quemadura solar sufrida en la infancia o durante la adolescencia puede manifestarse como un cáncer de piel en la vida adulta. Nuestra piel tiene una memoria celular que puede jugar un papel determinante en el desarrollo de un  melanoma, por ejemplo.

La OMS lleva alertando desde hace años de que la mayor parte de la exposición solar de una persona se da antes de sus 18 años de vida. Por eso insisten en no exponer a los niños al sol como la mejor medida preventiva para el futuro. Para que te hagas una idea, la prevención durante la niñez protege más que la protección solar durante la edad adulta.

5.- ¿Cuál es la diferencia entre un protector solar y un bloqueador solar? ¿Son lo mismo?

No, no son lo mismo aunque los utilizamos como sinónimos comúnmente. La diferencia entre uno u otro radica en las sustancias que llevan en su composición. Los protectores son llamados así porque entre sus ingredientes encontramos filtros químicos u orgánicos. Los protectores son absorbidos por la piel, por esa razón necesitamos aplicarlos media hora antes de exponernos al sol.

La necesidad de que sean absorbidos por la piel son su principal inconveniente ya que estas sustancias, la mayoría de ellas tóxicas, penetran en el torrente sanguíneo.

Los bloqueadores se corresponden con los filtros físicos o minerales. La palabra bloqueador ya lo indica, su función es la de reflejar o dispersar los rayos solares creando una barrera total contra la radiación UV. Precisamente por actuar de barrera no necesitamos aplicarlos minutos antes de la exposición solar. Actúan desde el primer momento en que los extendemos en nuestra piel.

Si necesitas ampliar esta información en el post Cómo elegir un protector solar libre de tóxicos, puedes encontrar una explicación más detallada de esta cuestión.

6.- ¿Por qué los filtros fisicos dejan la piel blanquecina?

Los filtros físicos, que son los más inocuos para la salud, son bloqueadores y su función es la de hacer una barrera. Esto significa que no son absorbidos por la piel y nos dejan esa película blanquecina que algunas personas encuentran antiestética o desagradable.

Tanto el dióxido de titanio como el óxido de Zinc, que son los principales filtros físicos que podemos encontrar en el mercado, son más difíciles de extender y  dejan la piel con rastros blancos. Cuánto más alto es el FPS más cuesta extender el protector.

Podemos hallar en el mercado solares que se extienden mejor pero porque suelen llevar en su composición nanopartículas que hacen más transparente la crema. El problema es que no está demostrado que las nanopartículas sean inofensivas para la salud y que no penetren en el torrente sanguíneo así que mejor evitarlas sobre todo en solares destinados a niños.

7.- ¿Entonces no hay alternativa al blanco nuclear?

Estás persiguiendo el Santo Grial de la protección solar. Ya sin bromear, es una empresa difícil de conseguir ya que libre de tóxicos y blanco nuclear suelen ir de la mano. Creo que es imprescindible cambiar nuestra forma de pensar y olvidarnos de las típicas cremas que se absorbían inmediatamente y pensar en nuestra salud única y exclusivamente. ¿Qué es más importante lucir impoluta en la playa y en la piscina o cuidar nuestra piel?

Debemos tener también en cuenta que el rastro blanquecido puede indicarnos fácilmente si nos hemos dejado alguna zona del cuerpo sin cubrir algo que no sucede con las cremas que se absorben inmediatamente sin dejar rastro. Esto nos puede proteger de una posible quemadura solar.

Por otro lado, cada vez la industria de la cosmética ecológica afina más y se están creando fórmulas solares muy interesantes que ya no dejan un blanco tan intenso y se absorben un poquito más.

Por ejemplo, la marca española Ajedrea ofrece unos solares menos densos y que se absorben mejor. En el post, Protectores solares libres de tóxicos a examen I: Ajedrea leche corporal y facial, tienes un análisis al detalle de sus protectores solares. También Mádara tiene un solar que se extiende muy bien y que puede competir con los protectores solares convencionales. Tienes toda el análisis de este protector en el post, Protectores solares libre de tóxicos a examen II: Mádara Plant Stem Cell y Think Baby.

Eso sí, ambas opciones no están destinadas a niños. Si debemos decidirnos entre una u otra, mejor Ajedrea que tiene un INCI más limpio.

8.- ¿Las cremas con filtros físicos deben aplicarse con más frecuencia que las que llevan filtros químicos?

Todos los protectores solares lleven filtros físicos o filtros químicos deben ser reaplicados con frecuencia, al menos cada dos horas. Aunque pensemos que el protector solar con filtro químico es más potente y me protege mucho más que el filtro físico no es cierto, es una falsa sensación de seguridad que puede llevarnos a exponernos al sol más de lo necesario.

Además los protectores físicos al no absorberse a través de la piel forman una película blanca que aparece muchas veces intacta tras un baño. Si puede suceder que al secarme con la toalla, al ponerme o quitarme una camiseta o al sentarme en la esterilla algo de la crema sea arrastrada y quede alguna zona sin cubrir. Por ello es ta importante reaplicar la crema cada poco tiempo.

Con respecto a los niños ser aún más cuidadosos porque no paran y puede ser que parte del producto se quede en la arena, en la camiseta o simplemente se rasquen con la mano y quede la piel sin protección. 

9.- ¿Es mejor un protector solar de FPS de 50 que uno de FPS de 30?

No, en absoluto. Es más, si tengo que escoger entre ambos me decantaría sin ninguna duda por el protector solar de factor 30 antes que por el de factor 50.

Es habitual que vayamos a comprar un protector solar a la farmacia o en el mejor de los casos a un herbolario y nos aconsejen un factor 50 o 50+. La intención de la persona que te atiende probablemente sea buena, sin embargo, no tienen en cuenta una serie de datos que voy a darte a continuación.

La diferencia entre un factor 30 y un factor 50 es insignificante. Un factor 30 nos protege un 97% frente al 98% que es la protección que ofrece un factor 50.

La cosa es aún más llamativa cuando hablamos de la diferencia entre un factor 50 y un factor 50+, ya que ambos protegen un 98%. Asimismo la FDA prohibió hace años la venta en EEUU con el reclamo de 50+ por considerarlo publicidad engañosa. Al final se trata de una cuestión de marketing que nos proporciona una falsa seguridad de protección porque el solar de 50+ ni nos protege más ni es mejor. 

Evita las cremas con un FPS de 50 o 50+, cuánto mayor es el FPS más fácil es que nos cuelen una sustancia química indeseable. La diferencia entre un factor 30 y un factor 50 es mínima pero la concentración de sustancias tóxicas puede ser importante.

En los protectores solares físicos elige un factor 30. Es habitual cuando empiezas a consumir cremas ecológicas que te llame la atención que muchas marcas no comercializan protectores con factores más elevados. La razón es simple: la crema resultaría demasiado densa o difícil de aplicar. El factor 50 que te venden en la práctica es es un 30. Además una factor 30 es considerado por la UE como protección alta así que sigue siendo una buena protección.

10.- ¿Debemos evitar los solares con dióxido de titanio?

Sí. Sobre todo si seguimos el principio de precaución. Aunque el dióxido de titanio es uno de los filtros físicos más empleado en cosmética y es habitual encontrarlo en la fórmula de protectores solares destinados a niños y a bebés no deberíamos comprarlos. Que se vendan no significa que sean del todo seguros. Existen importantes sospechas de su toxicidad.

No se ha demostrado que sea inocuo para la salud y hay investigaciones que sugieren que posiblemente sea cancerígeno. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer lo considera un posible carcinógeno del grupo B2. En animales se ha confirmado su carácter cancerígeno pero no se ha demostrado en humanos. Falta investigar más y ofrecer resultados concluyentes pero la duda existe. 

Sí sabemos que es muy tóxico al inhalarse, las investigaciones en animales así lo han confirmado.

Así que si escogemos un protector solar con filtros físicos de dióxido de titanio en spray para usar en las niños puede ser que el efecto que trate de lograr sea el contrario. En vez de utilizar un producto seguro y libre de tóxicos estoy favoreciendo que mis hijos inhalen un compuesto que se ha confirmado que es cancerígeno.

Por ello, deberíamos descartar en todos los casos los protectores solares en spray por el riesgo de inhalación.

Espero haber resuelto tus dudas frecuentes sobre protectores solares. Como te decía al inicio, todas estas preguntas me las han formulado recientemente y me parecía importante contestarlas también en el blog de Rosa martínez Marán. Todavía quedan algunas en el tintero pero no he querido alargarme mucho más con este post.

No obstante, si tienes preguntas no dudes en ponerlas en comentarios y estaré encantada de contestarte en cuanto pueda. También puedes ponerte en contacto conmigo por email en: mamaylatribu@gmail.com.

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Post actualizado en agosto de 2019

Protectores solares Mádara Plant Stem Cell y Think Baby

Protectores solares Mádara Plant Stem Cell y Think Baby

Hoy les toca el turno a los protectores solares Mádara Plant Stem Cell y Think Baby  en una nueva entrega de protectores solares libres de tóxicos a examen. En la primera entrega nos ocupamos de los protectores solares Ajedrea, si quieres conocerlos y saber si son una buena elección para ti, no puedes perderte este post, Protectores solares Ajedrea leche corporal y facial.

En Mamá y la Tribu nos hemos propuesto dar con los protectores solares más seguros y respetuosos con el medio ambiente, una empresa difícil porque la mayoría de los solares llevan en su composición sustancias no recomendables como la Benzofenona o los Cinamatos.

Si deseas ampliar esta información te recomiendo dos post que pueden sacarte de dudas, Por qué elegir un protector libre de tóxicosPor qué escoger un protector solar ecológico. Eh ellos te ofrecemos información actualizada sobre este tema y te damos recomendaciones útiles para elegir el protector solar de toda la familia.

Y ya sin más dilación, nos vamos a descubrir los protectores solares Mádara y Think, dos propuestas interesantes libres de filtros químicos y de dióxido de titanio.

MÁDARA CARA Y CUERPO PLANT STEM CELL ANTIOXIDANT  FPS 30

Protectores solares Mádara Plant Stem Cell y Think Baby

Protectores solares Mádara Plant Stem Cell y Think Baby

Este solar viene precedido de buenas críticas y de una buena introducción en el mercado de la cosmética española, ya que es relativamente fácil encontrarlo en la mayoría de las tiendas online. Para quién no conozca esta marca, Mádara es una empresa situada en Letonia que tras años de investigación ha sacado al mercado una gama de solares con un buen INCI y a un precio competitivo

¿Es oro todo lo que reluce? Pues vamos a comprobarlo.

El INCI de Mádara cara y cuerpo Plant Stem Cell

Antes de echarle un vistazo al listado de ingredientes me llama la atención el marketing del producto que promete que el solar es anti-polución, anti-manchas y anti-envejecimiento. Demasiadas promesas para una crema solar. Soy un poco desconfiada y no me convencen los productos que me prometen más de lo que pueden cumplir a simple vista.

Vamos a echar un vistazo al listado de ingredientes.

INCI: Aloe Barbadensis Leaf Juice (aloe vera orgánica), zinc oxide (óxido de Zinc), isoamyl Laureate, dicapryly carbonate,  glycerin (glicerina ecológica), sorbitan olivate, Beeswax (cera de abejas), lecithin, polyglyceryl-2 Dipolyhydroxystearate, silica, Dracocephalum Ruyschiana (Dragonhead) Cell Culture Extract (células madre de la planta cabeza de dragón, Rubus Idaeus (Raspberry) Seed Oil* (aceite de semillas de frambuesa orgánico), cellulose, sodium chloride, sorbitan caprylate, aroma, palmitic acid (ácido palmítico), stearic acid (ácido estearico), propanediol, benzoic acid (ácido benzoico), aqua (agua), ascorbyl palmitate (vitamina C), sodium phytate (sal de ácido fítico), tocopherol, potassium hydroxide (hidróxido de potasio) y una serie de aceites esenciales naturales que detallamos a continuación: citral, citronellol, linalool, geraniol, limonene.

Dudas con el dióxido de titanio en el solar

Tengo que decir que el INCI del producto cambia de una web a otra, no sé el motivo pero en una web se detallan unos ingredientes y en otros varía ligeramente. Por ejemplo, en Idun Nature aparece que no lleva dióxido de titanio ni óxido de hierro. Sin embargo, si revisas el INCI en otras páginas como Bioherbarium aparece que el protector solar contiene dióxido de titanio como colorante, pigmento inórganico con la nomenclatura CI 177981 y óxido de hierro con la nomenclatura CI 77499.

Ante la duda me pasé directamente por la web de Mádara y revise el INCI que ellos proporcionan sobre el producto. No aparecían ni el dióxido de titanio ni el óxido de hierro en la composición. ¿Me pregunté de dónde podían haber salido los pigmentos inórganicos que aparecían en dichas páginas? Revise los productos de Mádara y entonces se me encendió la luz y revise el INCI de la BBcream con protector solar de Mádara y efectivamente los pigmentos inórganicos estaban en la composición y el INCI coincidía con el de las otras páginas web.

Las BBcream proporcionan una buena cobertura de maquillaje y protección solar. Para conseguir ambas cosas se suele recurrir a estos pigmentos inórganicos: el dióxido de titanio como colorante con la nomenclatura CI 17981 y al óxido de hierro con la nomenclatura CI 77499. Estos pigmentos son los que dan color y es muy habitual encontrarlos en la cosmética.

La marca la he probado directamente, ya que he adquirido el solar, y puedo afirmar con rotundidad que no lleva ni dióxido de titanio como colorante ni óxido de hierro. 

No obstante, si nos decantamos por la crema solar facial Plant Stem Cell Age-defying FPS 30 si nos encontramos varios CI como 77492, 77499 y 77491, todos ellos hacen referencia al óxido de hierro. Y si compramos la BBcream City CC Cream Anti-pollution FPS 15 si nos encontraremos en la composición ambos compuestos como colorantes, dióxido de titanio y óxido de hierro. Yo no lo recomiendo pero en base a esta información puedes decidir si es una opción aceptable para ti o no.

Análisis del protector solar de Mádara Plant Stem Cell

A su favor podemos decir que no lleva ningún ingrediente denominado tóxico y no lleva dióxido de titanio, lo que para mí ya es muchísimo. 

Sin embargo, no me convencen algunas cosas a las que voy a hacer referencia a continuación. El listado de componentes es casi interminable se pueden contar más de 30 elementos, demasiadas cosas en un solo solar. Más ingredientes más posibilidades de que te cuelen algún ingrediente indeseable o innecesario.

Otra cosa que no me gusta del solar es que lleva demasiados aceites esenciales, los cuáles por cierto son considerados posibles alérgenos como el  citral, citronellol, linalool, geraniol y limonene. No obstante, si no sufres de alergias y el protector solar no lo van a usar tus hijos, en principio no debería dar ningún problema.

Por otro lado, más de tres mil kilómetros separan España de Letonia lo que significa que es un solar que deja una huella de carbono considerable. Sí es cierto, que menor que si el producto viniese directamente desde EEUU. Fue una cuestión a la que le di muchas vueltas cuando decidía si adquiría el solar o no. Al final opté por comprarlo y probarlo directamente.

Aplicación del protector solar Mádara Plant Stem Cell

Si buscas un protector fluido que penetre fácilmente en la piel con solo extenderlo y odias esos rastros blancos que dejan los protectores solares ecológicos este sea tu solar sin ninguna duda. Se extiende muy fácil, penetra superrápido y no hay restos blancos por ningún sitio. Parece ciencia ficción en protectores ecológicos. Además no tiene apenas olor lo que para mí es un acierto.

Creo que podría acostumbrarme a este solar aunque para mí son demasiados ingredientes, pero esto es muy personal. Lo he probado estas últimas semanas y funciona muy bien. Siempre teniendo en cuenta que no he realizado una exposición directa al sol y he evitado la radiación solar en las horas centrales del día.

¿Dónde comprar el protector solar Mádara Plant Stem Cell?

La marca ha tenido un buen aterrizaje en España, el solar puede adquirirse en un buen número de tiendas online. La distribución del producto está siendo satisfactoria aunque en algunas páginas ha estado agotado durante semanas. Intenté comprarlo a finales de mayo y fue imposible. Hace unos días por fin volvió a estar disponible en algunas tiendas y fue cuando me animé a probarlo. Cabe suponer que el hecho de que se agotase tan pronto es una señal de que el solar se está vendiendo bastante bien.

No voy a recomendarte ninguna tienda en concreto donde comprarlo porque hay muchas donde elegir. Yo compré en una de mis tiendas de confianza y me llegó junto con otros productos en aproximadamente 24 horas.

En cualquier caso, es un solar recomendable y con un INCI correcto. Posiblemente cumpla con tus expectativas con creces. Otra cuestión es si nos creemos las promesas de anti-envejecimiento y demás del solar.  Es de las cosas que menos me cuadran, si quieres retardar el envejecimiento de la piel no te expongas al sol, simple y barato.

THINK BABY FPS50+ PROTECTOR SOLAR

Think baby spf50+ foto de iHerb

Think baby spf50+ foto de iHerb

Este es un solar de origen estadounidense que he descubierto este verano investigando sobre solares. En la publicidad del producto se nos presenta como el protector con la mejor calificación otorgada por Skin Deep de EWG desde su creación en 2010 y como el primer protector en aprobar los requisitos de Whole Foods Premium Body Care. Desde luego tiene muy buena prensa, vamos a ver si es cierto todo lo que promete.

El INCI de Think Baby 

Vamos a comenzar por analizar el INCI. Lo primero que nos llama la atención es que se diferencia entre ingredientes activos e ingredientes no inactivos.  Como principal y único principio activo aparece el óxido de Zinc NO en nanopartículas en un 20%. La concentración del principio activo más alta que yo he visto hasta ahora. Es posible que sea por esa razón que en el SPF que aparece en el producto sea de un 50+.

Los ingredientes no activos son los siguientes: purified water, aloe barbadensis leaf juice extract, capric/caprylic triclycerides, sorbitan stearate (estereato de sorbitan a base de coco), methyl abietate pine wood resin (resina de madera de pino), vegetable glycerin, cetyl dimethicone, hydrogenated castor oil (aceite de ricino hidrogenado), magnesium sulfate (sal de Epsom), sunflower oil (aceite de girasol), jojoba oil (aceite de jojoba), ascorbic acid (vitamina C), tocopherol (vitamina E), olive oil (aceite de oliva), raspberry seed oil (aceite de semilla de frambuesa), cranberry seed oil ( aceite de semilla de arándano), hyaluronic acid (vegetal), glucose oxidase y lactoperixidate y papaya.

No incluye un listado larguísimo de ingredientes aunque tampoco es que sea pequeño. Digamos que es aceptable. La mayor parte de sus elementos es considerado seguro. Sin embargo, al revisar el INCI me llamó poderosamente la atención la presencia de la Cetyl Dimethicone. Inmediatamente me puse a revisar porque según tenía entendido las siliconas no son recomendables. En efecto, aparecía como un ingrediente a evitar.

¿Cuáles son los problemas que suscita la Cetyl Dimethicone?

La cetyl dimethicone es una silicona de uso habitual en cosmética ya que es inerte, transparente y crea una barrera que frena la humedad. Quizás por estos motivos hayan decidido incluirla en la fórmula, ya que la crema solar se vende como resistente al agua. Asimismo, la silicona seguramente haga que la crema se extienda más fácilmente y no quede ese rastro blanquecino tan habitual de las cremas ecológicas.

No obstante su uso plantea algunos problemas. Para empezar bloquea los poros, al no ser soluble en agua es muy difícil de eliminar de la piel, puede provocar reacciones alérgicas que van desde picores y quemazón hasta problemas respiratorios. Otro de sus inconvenientes es que no es biodegradable lo que la convierte en contaminante para el medio ambiente.

Tampoco podemos afirmar que la presencia de la silicona sea mínima porque aparece en la formulación el séptimo ingrediente de unos 20 aproximadamente, lo que indica que su concentración en el producto es considerable. 

La calificación de Skin Deep Environmental Working Group

Skin Deep del Environmental Working Groupuna organización independiente estadounidense, lleva analizando desde hace años el INCI de un gran cantidad de productos de cosmética. En su página web puedes consultar el INCI y la clasificación de muchos productos. Esto se catalogan como low hazard (peligro bajo) puntuación 1-2, moderate hazard (peligro moderado) puntuación 3-6 y high hazard (peligro alto) puntuación 7-10. 

Think sí aparece en su clasificación de productos, no siendo así en el caso de Mádara y Ajedrea por lo que no he hecho referencia anteriormente a esta organización al hablar de estos productos. En Skin Deep de EWG encontramos a Think Baby  catalogado como seguro. ¿Cómo puede ser si lleva una silicona?

Fácil, no manejan datos sobre sobre la Ctyl dimethicone. La web no ofrece información concluyente, con respecto a este ingrediente, indican que existen lagunas de datos. Esto significa que no tienen información sobre este elemento, ni buena ni mala.

Think Baby y el SPF 50+

El protector solar Think Baby tiene un SPF de 50+. Algo que solo se puede lograr incluyendo una silicona, como así han hecho en su composición.

La FDA prohibió en EEUU la publicidad de las cremas solares con un SPF 50+ por considerarlas publicidad engañosa, ya que dan una información errónea al consumidor. Sin embargo, en Europa se siguen comercializando cremas solares con este reclamo, supongo que razón por la que ellos se suman al carro del 50+.

Ya lo aclaraba en otro post, pero no está de más recordarlo: la diferencia entre un factor 50 y un factor 50+ es insignificante. Una crema de 50 SPF protege un 98% al igual que una crema de SPF 50+. Desde mi punto de vista es más una cuestión publicitaria que real. Y desde luego, cuánto más alto es el SPF más probable es que nos cuelen una sustancia tóxica en el producto. Por otro lado, la diferencia entre un SPF de 30 y un SPF de 50 es muy pequeña. Un SPF de 30 protege un 97% y un SPF de 50 un 98% y de propina me llevo una serie de sustancias que no he pedido.

Conclusiones sobre Think

En conclusión no es protector que me convenza aunque Skind Deep de EWG lo catalogue como low hazard. Por un lado, que lleve siliconas en su composición para mí es determinante para no adquirirlo, llevo años huyendo de esos productos y si me pasé a la cosmética ecológica fue precisamente para no tener que encontrármelos. Por otro lado, el hecho de que la silicona sea contaminante también es otro motivo de peso para no adquirir este solar. No quiero contribuir al deterioro de los mares y los ríos.

Otra cosa que no me convence es su publicidad, se anuncia como recomendado por dermatólogos. Cada vez desconfío más de los productos recomendados por matronas, ginecólogos, la asociación española de pediatría o cualquier entidad de prestigio, la cantidad de malos e insanos productos que nos cuelan con sus «inocentes » uy «desinteresadas» recomendaciones.

Por último, el solar viene de EEUU, lo que supone una huella de carbono importante que debemos tener en cuenta a la hora de adquirir el producto. No parece muy sostenible a priori e insisto la Cetyl Dimethicone no me motiva nada a comprarlo. No obstante, no es un mal solar y si no te incomoda que lleve esta silicona es una opción como solar aceptable.

Espero que este post te haya sido muy útil. No obstante, si tienes alguna duda puedes dejar un comentario o contactar conmigo a través de redes sociales o enviando un email a mamaylatribu@gmail.com

Próximamente tendremos una nueva entrega, así que estate muy atenta. Si te ha gustado el post, comparte, nos ayudas a crecer  🙂

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Post actualizado en agosto de 2019

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