Ingredientes seguros en tu gel hidroalcohólico

Ingredientes seguros en tu gel hidroalcohólico

Hoy hablaremos de los Ingredientes seguros en tu gel hidroalcohólico y de la opción de hacerte tu propio gel antiséptico en casa. En el anterior post ya hablamos de los ingredientes a evitar en tu gel hidroalcohólico por su toxicidad. Si pinchas en el anterior enlace puedes leerlo en su totalidad.

Aprovecho para recordar algunas cuestiones importantes por si no tuviste oportunidad de echarle un vistazo. Un gel hidroalcohólico tiene como objetivo limpiar y desinfectar la piel tras una exposición a virus y bacterias. Su uso debería estar limitado a situaciones en las que no podemos lavarnos las manos.  Esto quiere decir que un gel hidroalcohólico no sustituye a un lavado de manos con agua y jabón que debería ser la medida principal sino que se utiliza solo cuando no tenemos esa opción a nuestra disposición.

La medida de utilizar gel hidroalcohólico de uso obligatorio y masivo en todas partes nos puede llevar a error. Asimismo, no nos protege al 100% solo es una medida de precaución que debe complementa a la distancia social, el lavado frecuente de manos y el uso de la mascarilla.

Un gel hidroalcohólico se compone principalmente de alcohol etílico y de alcohol isopropílico o también denominado isopropanol o n-propanol. La concentración de alcohol debe oscilar entre un 70 y un 90, ya que por debajo no protege contra el virus y por encima se evapora sin que cumpla con su función.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) añade otros ingredientes como el peróxido de hidrogeno y la polivinilpirrolidona yodada como susceptibles de formar parte de un gel hidroalcohólico.

En el artículo anterior hicimos referencia a una serie de sustancias aprobadas por la AEMPS en marzo de 2020 para ser utilizadas dentro de los geles hidroalcohólicos y que deberíamos evitar porque son perjudiciales para la salud. No volveré sobre ellas porque la finalidad de este post es centrarnos en aquellas sustancias que podemos encontrar en el gel hidroalcohólico y que si son seguras para la salud.

Sustancias seguras en el gel hidroalcohólico

Antes de pasar al listado me gustaría hacer una puntualización. Estas sustancias a las que voy a hacer referencia a continuación han sido denominadas seguras para la salud. No obstante, se sigue investigando sobre estas y otras sustancias lo que implica que en algún momento su calificación de inofensivas para la salud puede verse modificada. En ese caso volveremos sobre este artículo y haremos los cambios que sean pertinentes.

Geraniol

Se trata de un aceite esencial que se obtiene principalmente de la hierba limón y de plantas como los geranios. Pertenece al grupo de los monoterpenoides, en concreto es un alcohol monoterpeno. Se usa como aromatizante para que el producto tenga un olor agradable. Si su concentración es mayor de un 0,001 debe aparecer especificado en el INCI.

La única pega que se le puede poner al Geraniol y que tenemos que tener en cuenta es que pertenece al grupo de los 26 alérgenos regulados por Europa. Si no eres alérgica a este tipo de ingrediente en concreto no deberías preocuparte porque en principio no tiene por qué causarte una reacción alérgica. Si el gel lleva este ingrediente y no sabes si te causa alergia o no, haz una prueba en un pequeño trozo de piel y observa si te provoca alguna irritación.

Linalool

Sus propiedades son muy parecidas a las del geraniol. Se trata de un aceite esencial que se extrae de las plantas de marihuana, aunque su olor nos recuerda mucho a la lavanda. Su finalidad es la de proporcionar aroma o fragancia al producto.

Al igual que el geraniol forma parte de los 26 alérgenos regulados por Europa. Así que si su concentración es mayor del 0,001 debe estar especificado en el INCI. Solo constituye un peligro si tienes una alergia a esta sustancia. No obstante, si sospechas que pueda causarte alergia haz una prueba antes de usar el producto.

Limonene

Se trata de un aceite esencial que se extrae del limoneno, generalmente del aceite de las cáscaras de los cítricos. Forma parte del grupo de los terpenos, en concreto de los limonoides lo que le convierte en un fitonutriente.

Se emplea principalmente para aromatizar el producto y que tenga un perfume más agradable.  Pertenece al grupo de los 26 alérgenos regulados por Europa por lo que su concentración si es mayor de un 0,001 debe aparecer especificado en el INCI.

Se discute mucho si esté es un ingrediente seguro o no para la salud de las personas ya que puede causar irritación. Para complicar aún más la cuestión es un aceite esencial presente de forma natural en otros aceites esenciales.

Si aparece al final del producto probablemente no se haya añadido al producto sino que forme parte de otros aceites esenciales, en ese caso sería seguro para la salud siempre y cuando no seas alérgico directamente al limonene. Asimismo debemos descartar el producto si en el INCI si sospechamos que el limonene ha sido sintetizado químicamente en un laboratorio.

Coumarin

Este compuesto también pertenece a la lista de los 26 alérgenos regulados por Europa por su poder alérgeno y debe ser especificado en el producto cuando su concentración es superior al 0,01. El coumarin se extrae de plantas como la lavanda. Es un ingrediente seguro tanto para las personas como para el medio ambiente.

Lavandula Officinalis

El aceite esencial de Lavanda, también denominada lavanda común pertenece al grupo de la Lavandula que pertenece a la familia de la Lamiaceae. Las hojas de esta planta pueden encontrarse en el campo y suelen tener un color morado intenso

Es una de las esencias naturales más versátiles y empleadas del mundo tanto en aromaterapia como en cosmética. Contiene naturalmente presentes en su composición  más de 100 sustancias como el limonene o el linalol del que hemos hablado también en este post.

Tiene muchas propiedades de entre las que destacan su capacidad de regenerar los tejidos y sus cualidades como cicatrizante y antiflamatorio debido a su alto contenido en taninos. Suele añadirse a la fórmula por su aroma que suele ser muy agradable. Su concentración, no obstante, no supera nunca el 1% del total del producto.

Pelargonium Graveolens 

En el mercado podemos encontrar diferentes aceites esenciales de Geranio, cualquiera de ellos tiene excelentes propiedades tanto en aromaterapia como en cosmética natural. Al igual que la lavanda contiene otros aceites esenciales naturalmente presentes en su composición química.

Destaca principalmente por su poder bactericida y antiinflamatorio. Asimismo, tiene unas magníficas cualidades como regenerante cutáneo. Su aroma es muy agradable y se puede emplear para aromatizar el gel hidroalcohólico.

Citrus Sinensis

El aceite esencial de naranja dulce se extrae de la cáscara del naranjo y contiene otros aceites esenciales naturalmente presentes como el limoneno, el citral o el geraniol en su composición química. Se trata de un ingrediente con muchas posibilidades ya que tiene excelentes propiedades beneficiosas para la piel.

De entre sus cualidades resaltamos su poder como antiinflamatorio e hidratante. Sin embargo, la propiedad que más me gusta y que más nos interesa es su capacidad como antiséptico y antibacteriano lo que lo convierte en un buen aliado contra la COVID-19. Evita las infecciones y previene el crecimiento de las bacterias. La única pega que le podemos poner es que es fotosensible y si nos exponemos al sol directamente puede provocarnos una reacción cutánea.

Para el invierno o en zonas donde no da el sol es un ingrediente perfecto para añadir a un gel hidroalcohólico. Si vas a tomar el sol o estás en la época estival no te recomiendo que adquieras un gel hidroalcohólico con aceite esencial de naranja dulce porque puedes sufrir una reacción adversa en la piel.

Hydroxyethylcellulose

También ha sido denominada HEC. Es un derivado de la celulosa, se trata de un polímero polisacárido no iónico.  Funciona como espesante y emulsionante en diferentes productos de cosmética ya que ayuda a dar consistencia y estabilidad a diferentes geles y cremas.

Además, suele mejorar la textura del producto. Una de sus particularidades es que forma una película elástica que no penetra en la capa más externa de la piel por lo que no hay peligro de que esta sustancia y las que la acompañan penetren en el torrente sanguíneo. Se considera que no es peligrosa ni para la salud de las personas ni para el medio ambiente.

Citric Acid (ácido cítrico)

Es un ácido orgánico presente en cítricos como los limones o las naranjas. Se usa principalmente como aditivo alimentario y en cosmética con la finalidad de equilibrar el PH de un producto. Tiene la propiedad de hidratar la piel y estabilizar el principio activo razón por la que suele añadir a  los geles hidroalcohólicos.

Potassium Sorbate o sorbato de potasio

También se le denomina E-202 y es la sal del ácido sórbico extraída de las bayas de fresno de montaña. Su función es la de conservante ya que protege al producto de los hongos e impide la proliferación de microorganismos.

El cuerpo es capaz de metabolizarlo a través del agua lo que significa que no es bioacumulativo en el organismo. Se ha demostrado que es seguro para la salud tanto dentro del sector de la alimentación como en el sector cosmético.

Sodium benzoate

También podemos encontrar con la denominación E-211. Se suele extraer de la resina de benjuí, aunque está presente de forma natural en diferentes frutas como ciruelas y manzanas. Se usa principalmente como conservante tanto en la industria alimentaria como en cosmética.

Se trata de un ingrediente potente ya que tiene un efecto antimicrobiano y antifúngico. Es muy eficaz para combatir hongos, levaduras y bacterias. Eso sí, su concentración en productos que no requieren aclarado es de un 0,05. No se sospecha que sea dañino ni para las personas ni para el medio ambiente. De hecho, es un ingrediente autorizado en cosmética ecológica.

Lactic acid (ácido láctico)

También denominado ácido 2-hidroxi-propanoico o ácido α-hidroxi-propanoico. Se suele extraer de la fermentación de la leche o de algunas frutas como la manzana. Cumple con varias funciones: es efectivo como conservante, ayuda a que la piel esté hidratada y además regula el PH de los productos.

Se considera seguro para las personas y para el medio ambiente. No obstante, debemos tener en cuenta que el ácido láctico aumenta la sensibilidad a los rayos UV ya que es un ingrediente fotosensible. Si tu gel hidroalcohólico lleva ácido láctico evita utilizarlo cuando vayas a la playa o vayas a pasar un rato expuesto al sol.

Xanthan Gum

También denominada E-415. Se trata de un polisacárido extracelular soluble en agua que se extrae de la fermentación de algunos hidratos de carbono como la glucosa o el jarabe de Maíz. Se emplea principalmente como agente espesante y estabilizante en geles y cremas que requieren emulsión.

Favorece la hidrataciónde la piel y a que el producto se deslice mejor sobre la piel. Es un ingrediente permitido en cosmética ecológica y se considera seguro para la salud del medio ambiente y de las personas.

Aloe Barbadensis Leaf Juice Powder

El jugo de Aloe Vera es un ingrediente beneficioso para la piel ya que posee propiedades antisépticas, antibacterianas y antinflamatorias. Cuida la piel ofreciendo un extra de hidratación y reafirmando la piel. Asimismo, calma las irritaciones por lo que parece muy adecuado para ser añadido a un gel hidroalcohólico.

Celulose Gum

Se trata de un derivado de la celulosa presente en algunas plantas. Suele emplearse para emulsionar y estabilizar los productos. Se trata de un ingrediente seguro para las personas y el medio ambiente.

Haz tu propio gel hidroalcohólico

Puede ser que estés cansada de revisar el INCI de los geles hidroalcohólicos y estés pensando seriamente en realizar tu propio gel. Te entiendo, yo misma he optado por esta opción para no tener que depender de la formulación cerrada de una determinada marca. Por supuesto, te van a decir que hacer tu propio gel hidroalcohólico no es seguro y que necesitas tener un laboratorio que te respalde.

La verdad es que si eres cuidadosa, eliges bien la materia prima y lo elaboras siguiendo unas normas básicas de higiene no hay ninguna razón para no elaborar tu propio gel. Este verano he estado probando diferentes combinaciones con el objetivo de dar con la fórmula que más me convenciese a nivel de seguridad, textura y aroma.

Para elaborar la receta de el gel hidroalcohólico me he basado en la receta que proporcionó la Organización Mundial de la salud (OMS) para la desinfección de manos.  La fórmula que yo os voy a compartir es mi versión definitiva de gel hidroalcohólico, lo que no significa que sea la última. Me gusta probar y experimentar. No obstante, me parece que es efectiva y que funciona.

Te voy a compartir dos recetas. La elección de una u otra depende de la graduación del alcohol que tengas en casa. Si tienes alcohol de 70º haz la primera y si tu alcohol es de 96º la segunda. 

Con respecto a las cantidades yo suelo utilizar las que os voy a poner a continuación, sin embargo prefiero no llevar un bote tan grande en el bolso. He optado por comodidad por comprar una serie de botes de vidrio de ámbar de 30 ml de la marca Centifolia. Estos son los que estoy utilizando para rellenarlos con la fórmula. Se pueden adquirir en diferentes webs, pero yo los he comprado en Naturitas, os dejo aquí el enlace por si queréis echarles un vistazo. Estoy contenta con ellos porque cumplen a la perfección con su cometido.

A continuación, te comparto el vídeo que grabé mostrando como es el paso a paso de las dos formulaciones y a continuación te dejó también las dos recetas. Los aceites esenciales que hay en ambas son intercambiables, utiliza el que más te guste o el que te sea más fácil de conseguir.

Receta 1

    • Alcohol denat al 70% 125 ml
    • Gel de aloe vera 15 ml
    • Glicerina 15 ml
    • Aceite esencial de lavanda 5 gotas
    • Aceite esencial de geranio 5 gotas

Receta 2

    • Alcohol Denat de 96º grados 125 ml (cuando rebajemos con agua el alcohol se quedará en una concentración de 70-75 grados aproximadamente).
    • agua destilada 45 ml
    • Gel de aloe vera 25 ml
    • Glicerina 25 ml
    • Aceite esencial de naranja dulce 5 gotas
    • Aceite esencial de geranio 5 gotas.

Como podéis ver la receta es prácticamente la misma, lo único que cambian son las cantidades y un ingrediente. También puedes utilizar otros aceites esenciales como el árbol de té o el aceite esencial de limón. De hecho yo he probado otras combinaciones, pero la que más me ha gustado por aroma son éstas dos últimas que comparto con vosotros.

Hasta aquí el post de hoy, espero que te haya aclarado algunas dudas y que te haya sido de utilidad. Si tienes preguntas sobre ingredientes no dudes en dejarme un comentario y trataré de ayudarte. Te dejo un enlace al último post que he publicado sobre geles hidroalcohólicos en el que analizo 7 geles hidroalcohólicos ecológicos y sin tóxicos.

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Ingredientes a evitar en tu gel hidroalcohólico

Ingredientes a evitar en tu gel hidroalcohólico

Hoy en el blog hablaremos de Ingredientes tóxicos a evitar en tu gel hidroalcohólico. Aunque pueda parecer que todas las fórmulas son iguales y que no existe variación, te sorprenderá saber que en la práctica junto a los ingredientes básicos se cuelan muchas sustancias innecesarias y tóxicas para la salud.

Si eres de las que prefiere el formato audiovisual por falta de tiempo para leer, te dejo un vídeo de mi canal de Youtube en el que se resume el contenido de este post.

 

Desde que vivimos en tiempos de pandemia, ya casi permanente, los geles hidroalcohólicos se han convertido en una herramienta imprescindible. Llegamos al supermercado a realizar la compra y ya en el parking antes de acceder al centro comercial nos obligan a utilizar el gel, al igual que si queremos entrar en una farmacia o en cualquier otra tienda. Asimismo en los colegios y centros de trabajo el gel hidroalcohólico también es obligatorio.

Si tenemos que tocar alguna superficie o manipular algún objeto echarnos gel desinfectante es imprescindible ya que podemos tocarnos los ojos o la cara y contagiarnos del virus. Caminando por el supermercado en los lineales de venta los geles tienen un lugar de honor donde antes se encontraban las ofertas más destacadas de la semana. Nos han convencido de que son fudamentales para no enfermar de la COVID-19 y de que su uso es seguro para nuestra salud. ¿Realmente es así?

En el post de hoy los vamos a analizar con detalle.

¿Por qué se han convertido en fundamentales durante la pandemia?

Hasta hace relativamente poco los geles antisépticos se encontraban principalmente en entornos hospitalarios. Recuerdo que cuando mi hijo nació y por desgracia tuvo que estar ingresado en neonatos nos obligaban a lavarnos las manos antes de entrar y a usar gel antes de pasar a la incubadora.

Cuando la COVID-19 se convirtió en nuestra peor pesadilla los geles hidroalcohólicos que se usaban relativamente poco en nuestra vida cotidiana se convirtieron en la panacea. Una de sus ventajas es que son fáciles de encontrar en el mercado y cómodos de usar. Los hay de todos los tamaños, así que podemos ajustar su tamaño al bolso, al coche o a nuestro puesto de trabajo. También los geles hidroalcohólicos se están utilizando masivamente en los centros educativos para prevenir.

Si bien es cierto que la información que hemos recibido sobre la enfermedad es en ocasiones contradictoria y confusa casi desde el primer momento parecía buena idea hacernos con un bote de gel hidroalcohólico para protegernos del virus al salir de casa. Enseguida los geles se agotaron en farmacias y comercios. Tan difícil como conseguir una mascarilla era obtener un gel desinfectante.

Pero, ¿son imprescindibles para contener la pandemia? Los organismos internacionales y los profesionales de la salud siguen defendiendo que la mejor forma de combatir el virus es no exponiéndose a él, manteniendo la distancia de seguridad, usar mascarilla y lavarnos las manos con frecuencia con agua y jabón. Los geles hidroalcohólicos son un complemento a esa rutina que hemos adquirido todos tras la llegada del Coronavirus a nuestras vidas.

¿Qué es un gel hidroalcohólico?

Se trata de un gel o agente limpiador que tiene como ingrediente principal el alcohol etílico en una proporción que oscila entre el 60 y el 85% en función del fabricante. Cuando hablamos de alcohol etílico nos referimos a lo que también se denomina etanol, un líquido transparente y muy inflamable.

Se trata del alcohol más común ya que forma parte de nuestro botiquín en casa y de las bebidas alcohólicas que se suelen consumir. Si revisas tu botiquín es muy posible que encuentres alcohol de 70 o de 96 grados. La diferencia entre uno y otro consiste en la cantidad de alcohol que concentra la fórmula.

El etanol es un compuesto químico que ya se empleaba en la antigüedad: primero se fermentaba una disolución de azúcares y levadura y posteriormente se sometía a un proceso de destilación que dejaba el alcohol listo para ser utilizado. Su actividad como bactericida es relativamente limitada ya que es útil frente a hongos y virus. Sin embargo, no es eficaz contra las esporas por lo que no se suele utilizar para limpiar material quirúrgico.

Otro compuesto que nos podemos encontrar en los geles hidroalcohólico es el alcohol isopropílico también conocido como isopropanol o n-propanol. No debemos confundirlo con el etanol ya que aunque ambos son alcoholes no son el mismo compuesto químico. El etanol se forma a partir de dos carbonos y el alcohol isopropílico a partir de tres. Este tipo de alcohol es muy habitual encontrarlo a nivel industrial como agente bactericida y es más agresivo que el alcohol etílico.

Tomando como base estos alcoholes se pueden formular diferentes geles hidroalcohólicos en función de lo que queramos conseguir y de su concentración en la fórmula.

¿Para qué sirve el gel hidroalcohólico?

Un gel hidroalcohólico tiene como finalidad limpiar y desinfectar la piel tras una posible exposición a virus y bacterias. En principio, solo debería emplearse para esos casos en los que no tenemos un lavabo cerca o nos es imposible lavarnos las manos con agua y jabón en ese momento.

En ningún caso, el gel debería utilizarse como sustituto del lavado de manos con agua y jabón. No solo porque está es la forma más inocua y barata de protegernos de los virus sino que además es la más saludable para nuestra piel que sufre mucho con estos productos.

¿Es lo mismo un gel antiséptico que un gel desinfectante?

En general, solemos utilizar esta terminología como sinónimos. No obstante, no son lo mismo y, por tanto, es necesario que hagamos una distinción sobre ambos conceptos.

  • Cuando nos referimos a gel antiséptico hablamos de una sustancia que impide el crecimiento o directamente destruye microorganismos sobre nuestra piel.
  • Un gel desinfectante tiene la misma función que un gel antiséptico, pero sobre una superficie o un objeto sin vida.

Esto quiere decir que cada uno tiene su propia función. Si un producto está formulado para aplicar en una superficie probablemente sea más irritante que otro que se ha sido pensado para aplicarse sobre la piel.

Es importante que tengamos en cuenta también las propiedades de los antisépticos para que entendamos cuál es su función y cómo nos protegen:

    • Deben tener una amplia capacidad de acción sobre diferentes virus, bacterias o esporas.
    • Deben actuar con rapidez y durar los suficiente.
    • Deben ser inocuos para la salud

¿Los geles hidroalcohólicos son 100% seguros?

No, no lo son. Debemos tener en cuenta que los geles hidroalcohólicos no nos protegen al 100% y no pueden sustituir a un lavado de manos minucioso.

Nos proporcionan una sensación de falsa seguridad ya que pensamos que con echarnos gel en las manos frecuentemente es suficiente. Eso puede dar lugar a que nos relajemos con las normas que tenemos que seguir y que realmente nos expongamos al contagio de forma involuntaria.

Otra cuestión importante sobre la que ha llamado la atención el Consejo General de Enfermería de España (CGE) es sobre la composición de los geles desinfectantes. Nos recuerdan que para que un gel hidroalcohólico sea efectivo debe contener una concentración de alcohol de entre 70 y el 90%. Por debajo del 70% no protegen contra el virus y por  encima del 90% tampoco porque el alcohol se evapora antes de cumplir con su cometido.

Lo que dice la normativa sobre geles hidroalcohólicos

Estos geles tienen que tener un efecto viricida y cumplir con la normativa UNE-EN 14476:2014+A1:2015: Si eres una simple mortal como yo probablemente te quedes igual al leer esta recomendación así que vamos a tratar de aclararlo remitiéndonos a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).

Este organismo publicó en una Resolución del 2 de mayo de 2020 un listado de antisépticos de piel sana que ofrecen una eficacia viricida demostrada contra la COVID-19. Este listado fue revisado por última vez el 17 de junio de 2020. Si queréis echarle un vistazo, aquí tenéis el enlace

Ingredientes recomendados por la AEMPS

Hasta aquí ya sabemos que los geles hidroalcohólicos que debemos usar contienen entre un 70 y un 90% de alcohol, ya sea alcohol etílico o el alcohol isopropílico. En la página a la que os remitimos en el enlace de arriba se habla de otros ingredientes que la AEMPS considera adecuados para añadir a la fórmula de los geles y que se encuentran en los productos que aparecen en el listado. Son los siguientes: el peróxido de hidrogeno y el yodo incluida la polivinilpirrolidona yodada.

¿Qué es el peróxido de hidrogeno? Se trata de lo que comúnmente conocemos como agua oxigenada. Se caracteriza por ser un líquido de color transparente que se utiliza en casa con un fin medicinal, aunque también puede ser empleado como blanqueador para la ropa o incluso para aclarar el cabello. El peróxido de hidrogeno suele utilizarse en una concentración del 3% aproximadamente para que sea efectiva.

Con respecto al Yodo entendemos que nos estamos refiriendo a lo que se conoce como tintura de yodo. Se trata de una combinación de yodo más alcohol. La fórmula más habitual es la siguiente: un 2% de yodo metal, un 2,5% de yoduro potásico al que se añade como excipiente alcohol en una concentración del 50%. Se trata de un potente antiséptico ya que una vez aplicado dura varias horas y su acción es relativamente rápida.

Es muy eficaz para combatir hongos y bacterias e incluso sirve para desinfectar heridas. Uno de sus inconvenientes es que suele manchar la piel y la ropa por lo que probablemente no lo encontremos en la fórmula de los hidrogeles que encontramos en el mercado.

Con respecto a la polivinilpirrolidona yodada se trata de otro potente antiséptico que además, posee capacidad desinfectante. Ataca eficazmente todo tipo de gérmenes además de esporas. Se compone de yodopovidona que es un complejo formado de yodo más un tensioactivo, en este caso la polivinilpirrolidona  que tiene la capacidad de mantenerlo en la solución acuosa sin que puede escaparse. Posteriormente el cloro se libera al entrar en contacto con una superficie. La concentración de yodo oscila entre el 1% y el 10%. Tiene como ventaja que no mancha como la tintura de yodo, pero es menos eficaz que la tintura de yodo y tiene una acción más lenta.

Otros desinfectante y biocidas autorizados pero tóxicos

Ante la escasez de desinfectantes y antisépticos el Ministerio de Sanidad autorizó en marzo de 2020 un listado de sustancias que pueden utilizarse para elaborar geles hidroalcohólicos. Se trata de sustancias que comúnmente no se utilizan para uso doméstico sino que se utilizan a nivel industrial.

La mayoría de ellas son tóxicas para la salud, así que llama mucho la atención su aprobación por parte del Ministerio. ¿No tenían información previa sobre estas sustancias? ¿Quién las sugirió? No tenemos respuesta a estas preguntas desde este blog pero vamos a echarles un vistazo.

Cloruro de didecildimetilamonio

Se trata de un higienizante de superficies ya sea diferentes instalaciones como de superficies que han estado en contacto con alimentos. El reglamento REACH 1907/2006/CE establece cuales son los peligros que implica el uso de este producto.

Según viene recogido en la ficha técnica es corrosivo cutáneo que significa que es susceptible de destruir tejidos vivos al entrar en contacto con ellos. En otras palabras, puede causar quemaduras graves en nuestra piel.

Asimismo, causa lesiones oculares graves al entrar en contacto con los ojos. Pero no solo es dañino para el ser humano, sino que también es nocivo para los organismos acuáticos provocando daños permanentes. Una de las recomendaciones es no liberarlo al medio ambiente. Como veis es muy tóxico, así que si el gel contiene este producto no lo utilicéis o no lo adquiráis.

Cloruro de C12-16-alquildimetilbencilamonio:

También conocido como Lubacín A. Se trata de un potente bactericida concentrado que se usa como plaguicida, es decir para matar bichos y plantas. No contiene colorante y no tiene perfume. El reglamento REACH advierte sobre su toxicidad, ya que es muy peligroso para los organismos acuáticos de forma permanente.

A los humanos también nos afecta ya que puede provocar quemaduras graves en la piel y lesiones oculares graves. Después de leer todo esto, desde luego, que jamás os aconsejaría que adquiráis un gel hidroalcohólico que contenga esta sustancia en el INCI. Me quedó perpleja al saber que esta sustancia tan agresiva para el ser humano y el medio ambiente ha sido aprobada para uso doméstico. Y lo peor de todo, me encontré esta sustancia como primer o segundo ingrediente en varios geles hidroalcohólicos.

Cloruro de C12-18-alquildimetilbencilamonio, Cloruro de C12-14-alquildimetilbencilamonio y Cloruro de dimetiloctadecil[3-(trimetoxisilil)propil]amonio:

Encontrar información sobre la toxicidad de estos tres ingredientes ha sido muy difícil, ya que apenas hay información publicada. No obstante, he podido constatar que producen efectos muy similares a la sustancias mencionadas más arriba. Por tanto, los evitaría y optaría por geles hidroalcohólicos que no contengan estas sustancias.

Hipoclorito sódico

Se trata de un compuesto que se utiliza principalmente para la desinfección del agua, blanqueamiento o purificación de superficies. Es efectivo sobre los virus y bacterias, aunque su efectividad disminuye frente a esporas u hongos.

Debe estar muy diluido en la fórmula para que sea seguro utilizarlo para limpiarnos las manos ya que es un químico cáustico. Esto significa que si entra en contacto con tejidos vivos y su concentración es más elevada de lo recomendable puede causar desde dermatitis crónica hasta lesiones graves en la piel. Asimismo, puede causar severas quemaduras en la zona de la cornea y en el tejido episcleral.

Con respecto al medio ambiente también se trata de una sustancia peligrosa para la flora y la fauna. Por tanto, se trata de otro ingrediente que por muy aprobado que esté no debería estar contenido en nuestro gel hidroalcohólico.

Revisando INCIS de geles hidroalcohólicos

Ahora que ya sabemos que ingredientes principales debe contener un gel hidroalcohólico para poder venderse como tal, vamos a echar un vistazo a los ingredientes que suelen acompañar a estos. Hace unas semanas me di una vuelta por varios supermercados y recopilé algunos INCIS para elaborar este post. No voy a citar directamente a marcas ni a supermercados, aunque revisando hay muchas fórmulas muy similares entre sí.

Por supuesto que puede haber más sustancias que sean susceptibles de aparecer en un gel hidroalcohólico. No obstante, he revisado más de veinticinco INCIS para la elaboración de este post y he hecho referencia a los ingredientes más comunes que aparecen junto al principio activo.

Ingredientes tóxicos a evitar en tu gel hidroalcohólico

A continuación vamos a revisar los ingredientes tóxicos que suelen acompañar al principio activo.

Clorhexidina de gluconato

Es un potente antimicrobiano que se introduce normalmente en la fórmula de los productos para la higiene bucal cómo en enjuagues bucales o como tratamiento para la gingivitis y diferentes enfermedades periodontales.

Su máxima ventaja es que actúa rápidamente y se absorbe con facilidad. Sin embargo, no es recomendable para uso tópico en geles hidroalcohólicos porque su uso se ha asociado a reacciones alérgicas graves.

La FDA (la Admistración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos) ha advertido que causa reacciones alérgicas graves como hinchazón de la cara, dificultades para respirar, urticaria o incluso una anafilaxia que haga peligrar la vida. Asimismo se sabe que es muy tóxica para la vida acuática por lo que es una sustancia que debemos evitar en la medida de lo posible.

Polyacrylate Crosspolymer-6

Se trata de un polímero sintético que tiene como finalidad de favorecer la emulsión de los productos. He encontrado muy poca información sobre su toxicidad, básicamente porque apenas se ha estudiado su efecto sobre el medio ambiente y las personas.

Se sospecha que es un nocivo para el medio ambiente y que en las personas puede causar irritación ocular o dermatitis. Si aplicamos el principio de precaución mejor evitarlo en la medida de lo posible.

Acrylates/C10-30 Alkyl Acrylate Crosspolymer

Se trata de otro polímero en este caso derivado del plástico. Su función es la de agente espesante y también es el encargado de dejar en nuestra piel una película protectora. No he encontrado apenas información sobre él, no obstante, se sospecha que es nocivo para el medio ambiente. Yo lo descartaría sobre todo por ser un derivado del plástico.

Butylphenyl methylpropional

Se trata de una fragancia sintética que se utiliza para dar un aroma más agradable a los productos de cosmética. Sin embargo, se sabe que es muy tóxico y que es un disruptor endocrino que afecta a la reproducción. Yo lo evitaría por completo.

Cloruro de didecildimonio

No aparece en el listado de Sanidad, pero se utiliza de todos modos como ingrediente en diferentes geles hidroalcohólicos. Se trata de un biocida muy irritante para la piel y los ojos y sobre el que existe dudas razonables sobre su posible toxicidad.

Para mi sorpresa lo he encontrado en geles hidroalcohólicos en una porcentaje bastante elevado de la fórmula lo que me ha resultado preocupante.

Bromo-2-nitropropane-1,3-diol

Se trata de un conservante que inhibe el desarrollo de microorganismos. Se recomiendo que su concentración no sea mayor del 0,01%. No hay mucha información sobre él, pero se sabe que es liberador de  Formaldehído. A modo de resumen, el Formaldehído se ha relacionado estrechamente con diferentes tipos de cánceres. Asimismo es muy agresivo para la piel y los ojos.

Glycerin

La glicerina se añade a la fórmula para mejorar la hidratación del producto y además permite que el producto mantenga su apariencia líquida.Se suele formular a partir de derivados del petróleo, razón más que suficiente para evitarla.

No obstante, también existe la glicerina vegetal a base de grasas vegetales que si sería segura. Si se trata de una glicerina vegetal se suele especificar en el producto, así que si no lo pone directamente, es una glicerina obtenida a partir del petróleo. Dentro del grupo de las glicerinas derivadas del petróleo a evitar podemos hallar la Glycereth-26 que he encontrado en algunos geles hidroalcohólicos que he revisado.

Perfum (perfume)

En esta categoría se incluyen ingredientes tóxicos o nada recomendables para nuestra salud. Suele ser la vía de entrada de los Ftalatos o de sustancias que la industria no tiene la obligación de revelar a sus clientes. Aprovecho para recordar que los Ftalatos son disruptores endocrinos que afectan gravemente a nuestra salud.

Por otro lado, un gel hidroalcohólico no necesita llevar perfume o fragancia. Supongo que se añade para hacer más atractivo el producto y adueñarse de los clientes que valoran que un producto tenga un aroma agradable.

Carbomer

Se trata de un conservante que también se usa para crear una película en la piel. No es recomendable, ya que es un derivado del petróleo. Es nocivo para el medio ambiente y para las personas ya que es bioacumulativo. Por desgracia está presente en la formulación de un buen número de geles hidroalcohólicos.

PEG y PPG

Los podemos encontrar en más de una fórmula ya que suelen funcionar como emulsionantes. Evítalos de plano ya que son derivados del petróleo y son muy tóxicos para la salud. Son carcinógenos, disruptores endocrinos y además dañan el medio ambiente. Los he encontrado en diferentes INCIS como peg/ppg-18/18 dimethicone, o Laureth. Si quieres ampliar información sobre ésta u otras sustancias tóxicas presentes en cosmética te recomiendo que eches un vistazo al post, ingredientes a evitar en tu champú, acondicionador y mascarilla.

Triethanolamine

También se la conoce como TEA y tiene características muy similares a los PEGS y PPG. Se suele incluir porque es un buen emulsionante. Sin embargo, es una una sustancia muy tóxica, ya que se la considera carcinógena y disruptor endocrino. Descartaría de plano cualquier producto que contenga esta sustancia, aunque está aparezca al final de la misma.

Phenoxethanol

Otro ingrediente para olvidar. Aunque tiene efecto bactericida y en principio parecería adecuado para combatir la COVID-19 no es una buena elección. Se considera neurotóxico, lo que implica que es susceptible de dañar el sistema nervioso central, el sistema nervioso periférico y los órganos de los sentidos. Asimismo disminuye la respuesta inmunitaria lo que puede dar lugar a diferentes patologías y es muy irritante para la piel.

Aminomethyl propanol

Su usa por parte de la industria viene determinado por su capacidad para equilibrar el PH del producto en el que se añade. Es un ingrediente tóxico que se sabe que causa daños graves en los ojos y es muy irritante para la piel y los pulmones. Asimismo es muy nocivo para la vida acuática ya que sus efectos son muy persistentes y permanentes.

Hasta aquí el artículo ya que no quiero alargarme más por hoy. En el próximo post hablaremos de ingredientes seguros en tu gel hidroalcohólico y de recetas de gel antiséptico que puedes realizar en casa. Asimismo en el post geles hidroalcohólicos ecológicos y sin tóxicos analizo diferentes geles y recomiendo hasta siete geles con un INCI excelente.

Si tu gel hidroalcohólico contiene alguna otra sustancia que yo no haya mencionado y que quieras compartir conmigo, déjame un comentario y lo reviso.

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Entrevista sobre Feng Shui con Lourdes Galarraga

Entrevista sobre Feng Shui con Lourdes Galarraga

Hoy en el blog, Entrevista sobre Feng Shui con Lourdes Galarraga. Tenía ganas desde hace tiempo de retomar mi sección de entrevistas, en mi anterior página web durante una de las temporadas entrevisté a muchas mujeres con grandes proyectos. Tengo que reconocer que me encantaba.

Este año he decidido recuperar las entrevistas, aunque ahora las subiré todas a mi canal de Youtube, Rosa Martínez Marán, para que sea más fácil acceder a ellas y puedas verlas de una forma más asequible.Si todavía no te has pasado por él ya estás tardando porque subo contenido diferente al del blog y estoy segura de que te va a gustar muchísimo.

¿Por qué una entrevista sobre Feng Shui?

La primera vez que oí hablar de esta disciplina fue hace años en una charla en una edición de Biocultura Madrid. Desde el primer momento me sentía atraída por los principios de esta ciencia milenaria tan desconocida en nuestro país.

Años después adquirí un par de libros que estuvieron rondando por casa durante mucho tiempo y que me sirvieron de base para conocer los principios básicos de esta disciplina, no obstante, sentía que no era suficiente. No me veía capaz de aplicar los principios del Feng Shui en casa, creo que me faltaba algo más para asimilarlo.

Cuando decidimos mudarnos me propuse aplicar el Feng Shui en nuestra nueva casa. Necesitaba una herramienta que convirtiese mi nuevo hogar en un espacio más confortable.El caso es que mis conocimientos de Feng Shui eran limitados, así que recurrí a Lourdes Galarraga.

¿Quién es Lourdes Galarraga?

Lourdes además de una gran profesional especializada en Interiorismo, Feng Shui y Geobiología es una buena amiga. Si queréis conocerla más de cerca os dejo su página web: Lourdes Galarraga. 

La conocí de casualidad en un grupo de emprendedores y conectamos desde el principio. Me fascinó su proyecto, la sabiduría que transmite y desde entonces la sigo en redes sociales.Yo sabía que ella podía ayudarme a transformar mi nuevo hogar en un lugar favorable al Feng Shui.

Fue entonces cuando decidí embarcarme en su formación online y aplicar toda su sabiduría en mi casa. No puedo estar más satisfecha con el resultado. Ahora sé dónde poner cada cosa y que vibración y energía encierra cada rincón de mi hogar. También me ha ayudado a afrontar los cambios de los que os hablaba en el post, como afrontar los cambios sin perder la salud.

Con respecto a la entrevista era algo que tenía pensado desde hacía mucho tiempo, incluso estuvimos a punto de realizarla poco antes de cerrar mi anterior página. Por diferentes cuestiones no fue posible, pero seguía en el cajón de lo pendiente. El caso es que volví a proponérselo y en esta ocasión si ha sido posible juntarnos y charlas un ratito juntas. Desde aquí le doy las gracias por aceptar mi invitación.

Entrevista sobre Feng Shui a Lourdes Galarraga

Un poco más abajo tenéis el vídeo completo. He decidido no transcribir toda la entrevista ya que me llevaba mucho tiempo, no obstante, os he puesto a continuación algunos fragmentos extraídos de la conversación que mantuvimos. Los tienes ordenados por temática para que sea más fácil leerlos.

La energía de nuestro hogar

Una casa tiene personalidad y nosotros también tenemos nuestra propia personalidad y cuando estamos habitando esa casa a veces nos sentimos más a gusto o menos a gusto. Lo que estudiamos es que nos dice esa casa a nivel energético. (…) Siempre hay que realizar un estudio personal de ese espacio. El Feng Shui hay que aplicarlo de forma práctica, es una herramienta concreta”.

Nosotros somos parte energética del universo y también funcionamos con las mismas reglas. La tecnología está muy bien, pero no debemos olvidar que también somos seres naturales y energéticos”.

La vibración y la energía

Uno de los principios del Feng Shui es hacer el vacío, es decir, desprendernos desapegarnos, vivir con lo que realmente necesitamos y nos nutre. El resto de energías y acumulaciones nos van restando, nos van agotando. Quedarnos con lo que nos nutre o con lo que nos es funcional. El Feng Shui es muy considerado con el entorno”.

Se trata de crear flujos de energía, una vibración alta esto hace que estés de mejor humor. Te despeja la cabeza porque hay más orden”.

“Aprovechas las energías de la casa para que te ayuden a cumplir tus objetivos y a trazar el futuro que quieres. Te dice deja el pasado y abre camino al futuro. Alimenta tu yo de ahora y el yo de mañana”.

La habitación de los niños

“En Feng Shui siempre cada habitación tiene una función. Si el dormitorio del hijo es para dormir y jugar, tenemos que favorecerle el orden. Poner cestos para que guarde sus objetos, por ejemplo. Debemos ayudarles a entrar en ese orden, pero primero tenemos que tener delimitado a qué se va a dedicar esa habitación. Si los adultos estamos dispersos no podemos tener niños muy ordenados”.

“Me he encontrado en casas de clientes que somos los padres los que nos resistimos a esa evolución de nuestros hijos, queremos conservar muchas cosas de las que ellos ya quieren desprenderse. Nos cuesta mucho hacer el vacío y desprendernos de cosas porque siempre hay un hilo emocional con cada objeto”.

Cómo delimitar los espacios

El Feng Shui lo usamos para comprar una casa, para ver cual de las que estamos viendo nos es más favorable a nosotros”.

“Si la casa es muy grande se da una dispersión muy grande, hay habitaciones que no tienen un destino. Sin embargo, el Feng Shui nos anima a determinar que función voy a realizar en cada espacio. Por ejemplo, si me gusta la lectura en qué rincón voy a leer. Se trata de ir buscando el lugar más adecuado y no dejar habitaciones en desuso”.

“Hay un método para aplicar en interiores y otro para aplicarlo en exteriores. En Feng Shui se dice: lo que la lluvia moja no es interior. Cuando nosotros construimos estamos sobre un terreno específico, hay una construcción y se le pone un tejado. En ese momento quedan las energías del cielo y de la tierra dentro de ese espacio y eso es lo que analizamos”.

Cómo organizar la cocina

La cocina es una parte muy importante en Feng Shui porque trata de nuestra alimentación, de nuestra nutrición. Todo lo que sucede físicamente también sucede emocional y mentalmente. Hay que marcar criterios y pautas de funcionamiento”.

Al Feng Shui no le gusta ver las cosas colgadas, siempre recomendamos que los objetos de menaje estén en un cajón, no a la vista”.

“En Feng Shui siempre se hace un triángulo entre el agua, el fuego y la nevera o despensa de alimentos. Si la cocina está bien diseñada esto va a ser práctico, va a ser funcional. Si no es así se va a producir más desorden”.

Casas prefabricadas

“Cuando alguien va a construir se mira la parcela, se establecen las orientaciones más favorables para quienes van a habitar dentro de ese espacio. Es mucho más fácil que hacerlo en una vivienda ya construida. Las casas prefabricadas van en aumento, se plantean en base a módulos que se pueden añadir o quitar”.

El vídeo de la entrevista

 

Espero que hayas disfrutado con la entrevista tanto como nosotras. Si te ha gustado el post comporte, nos ayudas a crecer y a seguir invirtiendo tiempo y energía en este trabajo.

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Cómo afrontar los cambios sin perder la salud

Cómo afrontar los cambios sin perder la salud

Hoy en el blog vamos a hablar de cómo afrontar los cambios sin perder la salud. En ocasiones los cambios llegan de forma inesperada y en otras muchas son decisiones que tomamos voluntariamente pero que implican poner patas arriba nuestro mundo y empezar de cero. En cualquiera de los dos casos, la salud se puede resentir sobre todo si no canalizamos toda esa energía y no sabemos enfrentarnos a los cambios de una forma adaptativa y sana para nuestro cuerpo y para nuestra salud mental.

Nada es permanente a excepción del cambio

Como decía Heráclito de Éfeso, el oscuro, nada es permanente a excepción del cambio. Nuestras vidas están en constante cambio, aunque vivamos con una falsa de sensación de estabilidad y de seguridad. Nos gusta tener todo controlado, saber qué podemos esperar cada día o adónde nos llevará cada paso que damos. Sin embargo, en la vida, muchas veces las cosas no suceden tal y cómo las planeamos en nuestra cabeza. En ocasiones, cuando conseguimos nuestro propósito puede ser que la realidad no se parece en nada a lo que habíamos imaginado.

Si hablamos de cómo somos y de cómo éramos hace diez años nos parecerá que nos referimos a personas diferentes que poco tienen que ver unas con otras. Es posible que estés de acuerdo conmigo en que no nos parecemos en nada a cuando éramos niñas o estábamos en la adolescencia. Miramos atrás y pensamos, ¿quién era esa chica? No, no se nos parece porque aquella persona no había vivido todas las experiencias que tú has  vivido. Esa muchacha no podía sospechar en quién te convertirías hoy.

Si contemplamos a nuestros hijos podemos observar el cambio en toda su plenitud. Sin que nos demos cuenta crecen, evolucionan y cambian a una velocidad vertiginosa. Yo aún echo de menos a mi bebé, aunque adoro cada etapa por la que pasa mi pequeño porque me muestra facetas nuevas sobre él y me permite ir fortaleciendo nuestra relación.

Los cambios son altamente estresantes

Ahora bien, aceptando que el cambio es parte de la vida y que es necesario para evolucionar y crecer como persona, no es menos cierto que no hay nada que nos asuste más que los cambios y que la incertidumbre que traen consigo.

Los cambios pueden ser altamente estresantes, sean voluntarios y deseados o impuestos por las circunstancias. Y lo digo por experiencia propia, han sido mis propios cambios los que han motivado este post de hoy. Si tú también estás en un proceso de cambio, ya sea voluntario o impuesto por las circunstancias no estás sola. Te animo a seguir leyendo. 

He reflexionado mucho sobre mi resistencia al cambio y sobre mis miedos en los últimos meses. He pasado por momentos de una gran ansiedad y por una crisis de pánico que a día de hoy tengo ya bajo control. No me importa reconocerlo públicamente porque pienso que escondemos siempre la parte más vulnerable de nosotras, pero al mismo tiempo, la más auténtica. Precisamente por ello, me parece fundamental normalizar algo que tratamos de contener o de esconder porque esa parte es la que puede ayudar a otras personas que se sienten perdidas o abrumadas ante los cambios.

Es normal sentir que la tierra tiembla bajo tus pies o sentir que nada volverá a ser como antes. Sin embargo, todo vuelve a colocarse en su sitio cuando vamos adaptándonos a la nueva situación y vamos comprendiendo que somos humanas y no superwomans que tienen que llegar a todo.

Para algunas personas los cambios que estoy viviendo serán insignificantes comparados con los de otras personas que cambian de continente de pareja y de amigos y no parece afectarles lo más mínimo. No obstante, un pequeño cambio para alguien puede ser muy relevante y para otra persona algo sin importancia. Por ejemplo, convertirte en madre es un gran cambio en la vida de una pareja y cada miembro de la misma lo vive de una manera diferente.

En este blog hemos hablado mucho sobre maternidad y sobre los cambios que trae a nuestras vidas y gracias a mi experiencia ayudando a otras madres he comprendido que cada mujer afronta este cambio de forma diferente y lo interpreta a su manera. Hay madres desbordadas desde el minuto uno y otras que sienten que nacieron para ser madres. Pero todas ellas deben transitar el mismo camino para convertirse en las madres que son hoy en día. En La Maternidad viaje al corazón de las tinieblas precisamente trato este tema por si te apetece revisar este post.

2020 el año que nunca olvidaremos

Sé que estás tan harta como yo del Coronavirus. Pero si hablamos de años de cambio 2020 se lleva el premio especial del jurado. Sí hay un año en nuestras vidas que no olvidaremos es este. Por desgracia, la familia de los coronavirus han llegado para quedarse debido al cambio climático y la pérdida de biodiversidad entre otras cuestiones. En el post que te comparto a continuación, El COVID-19 y su estrecha relación con el cambio climático,  trato este tema por si te interesa profundizar en él.

El COVID-19 y su estrecha relación con el cambio climático

No estoy diciendo nada nuevo si digo que nuestro mundo ha cambiado mucho en los últimos meses. Nada hacía presagiar hace un año que nos pasaríamos tanto tiempo encerrados en casa por un estado de alarma motivado por una pandemia. Durante mucho tiempo yo también tenía la sensación de vivir en una película de ciencia-ficción.

Nunca imaginamos que la educación deberíamos impartirla online y que tendríamos que ir con mascarillas a todas partes, incluso a la piscina y la playa. En realidad, son cosas insignificantes si lo comparamos con la crisis mundial que ha traído consigo. Esta situación ha dejado sin trabajo, sin recursos de subsistencia y sin atención sanitaria digna a muchas personas. Las desigualdades son hoy más grandes que nunca y probablemente no dejen de crecer.   

También nuestros niños han sufrido y sufren esta situación. Durante el largo confinamiento en España fueron junto con los adolescentes los grandes olvidados de esta crisis. De hecho, en uno de mis últimos post, El bienestar de los niños en tiempos de pandemia trata precisamente de ofrecer pautas y opciones para que sea más llevadera esta situación para nuestros peques.

Por supuesto, nuestra normalidad ha desaparecido y nos hemos acostumbrado a marchas forzadas a vivir encerrados en nuestra casa durante meses y a salir con restricciones. Parecía impensable no darnos un beso o no abrazarnos al vernos hace tiempo y ahora la nueva normalidad impone reducir las muestras de efusividad y mantener la distancia social.

Vivimos tiempos inciertos en los que el futuro se presenta como una gran incógnita y debemos acostumbrarnos a la incertidumbre. La única certeza es que toca adaptarnos a esta nueva realidad y convivir con ella. Precisamente por ello creo que es importante centrarnos en cómo afrontar los cambios de la mejor manera posible para que no enfermemos nosotros ni nuestros seres queridos.

Afrontando mis cambios

2020 además del año del Coronavirus también ha traído muchos cambios a mi vida de los que me gustaría hablarte a continuación. Uno de los más importante fue convertir mi labor docente presencial en online. El cierre de los centros nos obligó a impartir las clases a distancia sin apenas medios y poniendo nuestros dispositivos y recursos personales a disposición de la administración.

Desde marzo a junio he trabajado más de doce horas diarias para llegar a todos mis alumnos y atenderlos a ellos y a sus familias cómo se merecen. Me siento satisfecha por la labor realizada, ya que tanto mis alumnos como sus familias me han dado las gracias efusivamente por mi dedicación y esfuerzo. No obstante, he llegado a julio agotada mental y físicamente. 

En mi caso no solo estos cambios que ha traído la COVID-19 se han convertido en potentes estresores, también otras situaciones han alterado mi paz como buscar casa o cambiar de destino en mi trabajo. Si sigues este blog, te habrás dado cuenta de que he escrito poco este último año, pero apenas tenía tiempo para ello y cuando sacaba un hueco estaba muy cansada para sacar un post con la puntualidad que me hubiera gustado.

He tenido que luchar contra mi perfeccionismo y con mis expectativas con respecto a este espacio. Al final me he dado cuenta de que si quería seguir adelante con él era imprescindible ser más flexible y bajar la presión sobre la regularidad de las publicaciones. La verdad es que me siento mucho mejor desde entonces, ya no sufro por no sacar un post a tiempo o por no poder publicar durante un mes.

Buscando nuestra nueva casa

El cambio de vivienda era algo que necesitábamos desde hace mucho tiempo. Debo confesar que nunca me gustó la anterior casa. Era muy vieja, incómoda y estaba muy mal aislada por lo que siempre hacía frío.

Sin embargo, he sido muy feliz en esa casa, hemos vivido momentos muy especiales y su entorno que era lo mejor de ella lo hemos disfrutado mucho. Posiblemente no nos hubiésemos movido de allí si nuestros caseros no nos hubiesen subido el alquiler un 20%. Ni que decir tiene que es indecente y vergonzoso el precio de los alquileres actualmente en este país, pero si os parece lo dejamos para otro post.

Nos pusimos a buscar un nuevo hogar inmediatamente, una experiencia que ha sido altamente estresante y que nos ha llevado aproximadamente nueve meses. Y nos ha pasado de todo en este tiempo: casas que nos han tasado por debajo de precio de compra y vendedores sin intención de bajar un céntimo; vendedores que ponían precios abusivos a verdaderas ruinas;, que pactásemos un precio con el vendedor y en la siguiente visita nos subieran el precio porque sí, casas que nos han quitado porque alguien ha ido más rápido que nosotros; e incluso casas que tenían un magnifico precio, pero que ocultaban defectos importantes de construcción. Al final hemos conseguido comprar después de un largo periplo en el que nos ha pasado de todo, pandemia y confinamiento incluidos.

Cualquiera que haya comprado una casa entenderá de que le hablo. Si tu intención es comprar solo un consejo, tómate tu tiempo y no te precipites. Y desde luego, relájate y respira. Es un proceso largo que se asemeja a una carrera de fondo.

Nuevo hogar y nuevo lugar de residencia

Me he imaginado en muchas casas y a casi todas le sacaba pegas, creo que no existe la casa ideal, sino que tú creas esa casa y conviertes ese espacio en perfecto para ti. En cualquier caso, estoy encantada con mi nueva casa, aunque nuestro orden se haya trastocado y haya muchas cosas que no sepa dónde están o hayan cambiado de lugar por cuestiones de espacio y logística. Es cuestión de tiempo que todo ocupe el lugar que le corresponde y que esté todo en armonía.

Sin embargo, al mismo tiempo que me siento feliz por mi nuevo hogar he tenido que hacer un duelo por mi antigua casa. Me ha dado mucha pena irme porque aún siendo una casa incómoda me encantaba su entorno y donde estaba ubicada. Todavía se me encoge el corazón cuando paso por delante de su fachada cuando voy a visitar a una de mis mejores amigas.

Por desgracia, el cambio también ha implicado cambiar de localidad. Me hubiera gustado quedarme dónde estaba, pero los precios eran abusivos y tampoco encontramos una casa que se ajustase a nuestras necesidades y nos cuadrase por precio.

El pueblo donde hemos decidido comprar nuestra casa nos gusta, aunque es un poco más frío. Dejo muchas amigas en mi anterior pueblo y aunque estamos muy cerca probablemente ya no sea lo mismo. Este es otro cambio más al que tendremos que adaptarnos nosotros y nuestro peque. Por fortuna él es muy sociable y hace amigos enseguida, así que no creo que le cueste trabajo.

Cambio de destino en el trabajo

Mi lugar de residencia no es el único cambio que me ha traído el 2020, también cambio de destino laboral. Por fin ha llegado mi destino definitivo y me toca cambiar de centro. Soy muy afortunada porque me han asignado un centro escolar en el que estuve hace años y dónde estuve muy a gusto. Tiene un equipo directivo fantástico, muy buenos compañeros y lo mejor de todo, me esperan con los brazos abiertos. No obstante, me entristece abandonar el centro en el que he estado los últimos tres años, ya que dejo grandes compañeros y amigos.

Tengo todo el verano por delante para mentalizarme de que empiezo de cero en septiembre. Nuevo centro, nuevos compañeros, nuevos alumnos y sobre todo nuevos proyectos.  Afronto el nuevo destino con cierto estrés y nerviosismo, ya que no sabemos nada de cómo será el próximo curso. Para dentro de mes y medio la pandemia no se habrá acabado, pero tendremos que hacinarnos en un aula con 30 alumnos, una mascarilla y un bote de gel. Creo que con esto ya lo he dicho todo.

¿Por qué nos asustan los cambios?

Desde un punto de vista epigenético es el miedo a lo desconocido lo que nos activa y nos provoca estrés. Según cómo interpretemos cada uno de nosotros la situación lo viviremos como una potente amenaza o como una oportunidad. En ocasiones, puede ser ambas cosas, una amenaza si no somos capaces de afrontarlo adecuadamente y una oportunidad si logramos controlar la situación.

Aún siendo conscientes de  lo positivo que puede ser a la larga este posible cambio vivimos con una sensación de angustia y de miedo vital que es difícil en ocasiones de manejar. Muchas veces es un miedo inconsciente complicado de precisar, pero que nos provoca una gran ansiedad. Pensemos en una mujer que ha decidido separarse de su pareja y ha dado el paso de comunicárselo a la otra parte. Romper su relación es una decisión que ha tomado por sí misma, pero que tiene enormes implicaciones sobre sus hijos y sobre su entorno. Mientras da vueltas en la cama se pregunta por qué no puede dormir. Y si nos damos cuenta esa reacción ansiedad es absolutamente normal en su situación.

Los cambios y la ansiedad

Los cambios pueden provocarnos ansiedad o reactivar ansiedades y fantasmas que estaban adormecidos en nuestra conciencia. Los miedos afloran y muchas veces no sabemos de dónde vienen y porque nos sentimos así. No parece haber una razón aparente  y en realidad si la hay, pero está tan escondida que no podemos verla a simple vista.

Los cambios nos asustan, nos descolocan y nos sacan de nuestra zona de confort. De repente nos lanzamos a lo desconocido y no sabemos si las cosas saldrán bien o mal. No sabemos lo que nos vamos a encontrar o si estaremos a gusto. Al mismo tiempo sentimos ilusión y ganas de llevarlos a cabo. Por ejemplo, sé que todos estos cambios que han llegado a mi vida son para mejor y que a la larga van a ser muy positivos, pero eso no implica que no tenga miedo o que no me pongan nerviosa.

Y es normal, son sentimientos habituales que todos sentimos en un momento determinado ante situaciones que nos desbordan y que nos sacan de nuestra zona de seguridad. ¿Me estaré equivocando? ¿Habré hecho lo correcto? ¿Será la mejor decisión?

Pautas para afrontar los cambios sin perder la salud

1. Entendiendo el cambio como una oportunidad

Cuando los cambios son impuestos como mi nuevo destino sentimos resistencia al cambio. No queremos que se produzcan y nos negamos a aceptarlos. Pensamos que hay una equivocación o simplemente nos enfadamos con nosotros mismos por no haberlos visto venir o nos sentimos culpables y pensamos en lo que pudimos hacer y no hicimos.

Cambiar supone nuevas rutinas, nuevas personas con las que relacionarnos y espacios nuevos a los que adaptarnos. ¿Cómo serían nuestras vidas si nada cambiase? Si no tuviésemos la posibilidad de cambiar y de evolucionar nos sentiríamos hastiadas y atrapadas. Nuestro desarrollo evolutivo se vería interrumpido y nada en la vida tendría un aliciente.

El cambio es un soplo de aire fresco y ante todo una oportunidad para cambiar las cosas que no te gustaban o implementar cambios o rutinas que con el tiempo serán muy positivas aunque hoy supongan un gran esfuerzo. ¿Hubiéramos buscado casa si no nos hubieran subido el alquiler? Probablemente no. Determinadas circunstancias nos animan a ponernos en marcha y a abrazar cambios que nos daban pereza o para los que no nos sentíamos preparadas.

2. Despídete de lo que dejas atrás

Eso sí, el cambio requiere de esfuerzo y de sacrificio. También implica un duelo y una renuncia y no nos han enseñado a renunciar a nada y menos aún a decir adiós. Tan importante es abrazar los cambios con optimismo como despedirnos de aquello que dejamos atrás.

Dar las gracias es un ejercicio liberador que nos ayuda a afrontar los cambios sin rencores, sin amarguras y sin ataduras con el pasado. Damos las gracias por todo lo que aquella persona nos ha aportado o por lo que hemos aprendido en esa situación o en ese lugar. Y lo honramos por última vez antes de marcharnos o de dejarlo ir. Solo así podremos liberarnos del pasado y mirar hacia al futuro con optimismo.

3. Tómate un tiempo de adaptación

Por supuesto, tan importante como despedirnos es darnos tiempo para adaptarnos a los cambios. No podemos pretender que de un día para otro nos sintamos a gusto en un nuevo espacio, en una nueva situación o entre personas desconocidas. Obligarnos por la fuerza a sentirnos bien o a ver lo positivo de una circunstancia solo hará que pongamos más resistencia al cambio.

Durante mucho tiempo convivirás con una ambivalencia de sentimientos y tendrás que darles cabida a ambos, por son igual de valiosos y de necesarios para tu desarrollo y tu evolución personal.

4. Ejercita tu paciencia y tu amor propio

Si estás en un proceso de cambio, mucha paciencia. No te lastimes a ti misma pensando en lo que pudo ser o no fue o en lo que has perdido. Tampoco te machaques o te eches la culpa. Quiérete más que nunca y recuerda cómo has llegado hasta aquí y por qué.

Conecta contigo misma y con tus deseos. Reconcíliate con la realidad y aprovecha este cambio para empezar de nuevo y construir la vida que siempre has querido, pero no te atrevías o no encontrabas el momento adecuado.

5. Toda perdida es ganancia y toda ganancia es perdida

Siempre que afronto un nuevo cambio en mi vida me digo lo siguiente: toda ganancia es perdida y toda perdida es ganancia. Lo que viene a decir que nada es del todo blanco o del todo negro y que toda realidad engendra su contraria. Cada vez que tomamos una decisión renunciamos a algo y cada vez que tomamos un camino elegimos no transitar por otros.

No podemos tenerlo todo y aunque lo tuviésemos no tiene porque ser perfecto. De un cambio negativo podemos aprender algo muy valioso y al mismo tiempo, de un cambio positivo podemos descubrir una parte negativa que no nos guste en absoluto. En toda situación hay una parte positiva en la que podemos centrar nuestra energía.

6. Escucha a tu cuerpo y a tu mente 

Transita por tus cambios escuchando a tu cuerpo y a tu mente. En muchas ocasiones nuestro cuerpo no deja de mandarnos señales en forma de malestar, irritación o dolor físico. Sin embargo, estamos tan desconectadas de nuestra esencia que no lo escuchamos hasta que caemos enfermas y no podemos levantarnos de la cama.

Practica  yoga, relajación o Mindfulness si tienes oportunidad de hacerlo. Son fantásticas herramientas para conectar mente y cuerpo. Nos ayudan a soltar tensiones y al mismo tiempo, nos hacen ser conscientes del aquí y del ahora. A mí personalmente me son de gran utilidad en mi vida diaria y me han servido de mucho para afrontar mis cambios en 2020.

7. Llévate un aprendizaje

Y no olvides que de todas las experiencias se aprende y que todas ellas son piezas del rompecabezas de tu vida y que tienen un función por rocambolesca que parezca. Están ahí por algo y seguro que te llevarán allá dónde te propongas si conectas con tus necesidades y con tus emociones.

Cambiar da mucho miedo y nos puede llevar a una crisis profunda que altere todos los cimientos de tu ordenado mundo y te saque de foco durante unos meses. Sin embargo, una vez que pase lo peor, empezarás a ver la vida de otra forma, con optimismo y esperanza.

Así que vamos a abrazar esos cambios con los cinco sentidos y sobre todo aceptando toda la variedad de emociones que vayan surgiendo en el proceso. Al final y al cabo en esto consiste la vida, en crecer, cambiar, evolucionar y aprender.

Y hasta aquí el post de hoy. ¿Estás actualmente en un proceso de cambio? ¿Te cuesta adaptarte a los cambios? ¿Cuál es el cambio que más te ha costado? Me encantaría saber cuál es tu situación actual y si este post tiene la capacidad de ayudarte y acompañarte en este proceso.

Y si te ha gustado el post comparte, nos ayudas a crecer y a seguir invirtiendo tiempo y energía en este trabajo.

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Cómo ayudar a nuestros hijos a afrontar el duelo

Cómo ayudar a nuestros hijos a afrontar el duelo

Cómo ayudar a nuestros hijos a afrontar el duelo en tiempos de pandemia o de crisis sanitaria es una pregunta me han hecho varias familias en las últimas semanas, precisamente por ello me he decidido a escribir este artículo. Imagino que al igual que estas personas tienen dudas sobre cómo abordar el duelo con los niños mis lectores pueden tener la misma necesidad o encontrarse en una situación parecida.

El coronavirus ha cambiado nuestro mundo

En unos meses la tranquila y cómoda vida de nuestros hijos se ha visto trastocada por una enfermedad desconocida que ha puesto patas arriba nuestro seguro e hiperconectado mundo. De pronto nos hemos metido en casa y hemos puesto unas medidas de distancia social que los niños probablemente no puedan entender. Ya en mi anterior post, abordaba el bienestar de los niños en tiempos de pandemia y cómo gestionarlo, si no has leído el post, te animo a visitarlo.

El bienestar de los niños en tiempos de pandemia

Lo cierto es  que nuestras familias han tenido que adaptarse a una situación primero puntual y después permanente que parece que nos acompañará durante un tiempo. Bienvenida al mundo del COVID-19 y de los coronavirus que nos acechan. Estamos ante una crisis sanitaria mundial que nadie había previsto y que nos ha llegado de forma inesperada.

De pronto nos enfrentamos a una situación insólita para la que no estamos preparados y para la que el precedente más cercano se encuentra hace más de 100 años, en la temida Gripe española de 1918. Nunca nos habíamos enfrentado a algo así, ni la muerte se había contabilizado diariamente en horario de prime time. Claro que antes del COVID-19 también la gente fallecía, pero la enfermedad nos ha enfrentado directamente con la muerte como nada lo había hecho hasta ahora.

¿Debemos hablarle a los niños directamente de la enfermedad?

Se ha debatido mucho si debemos hablar a los niños de la pandemia, del virus y de los enfermos y fallecidos. Considero que depende de la edad del niño y de nuestra forma de afrontarlo. Sí creo que es importante que los niños tengan información adaptada a su edad y que sepan lo que sucede en su entorno y las razones por las que hay que tomar medidas de protección cuando salimos a la calle o nos cruzamos con otras personas.

Nuestro mundo está en duelo y ellos no pueden ser ajenos a lo que sucede a su alrededor por mucho que creamos que eso protege su inocencia o su infancia. Infravaloramos la capacidad de entendimiento de los niños cuando decidimos por ellos que deben saber y que no.

No es una buena idea meter a los niños en una burbuja y no hacerles participe de lo que sucede en su entorno como una forma de protegerles del mundo, ya que asumimos que no están preparados para asumir la realidad y les robamos la posibilidad de reflexionar y aprender sobre el mundo en el que viven. Tanto la alegría como la tristeza son parte de la vida y es muy importante que les permitamos experimentar esos sentimientos y reconciliarse con ellos.

¿Cuánta información deberíamos dar a nuestros hijos?

Deberíamos proporcionar  la información que sepamos que nuestros hijos son capaces de entender. Si tenemos un bebé, apenas se va a enterar de esta situación, aunque en ese caso y si nosotras nos sentimos tristes y abatidas podemos compartir ese sentimiento con ellos.

Si hablamos de niños más mayores podemos adaptar la información a su edad y decidir conscientemente que les vamos a contar. Por supuesto, no se trata exponerlos a la información directamente en crudo o a las noticias sensacionalistas que podemos hallar en informativos o periódicos. Se trata de ofrecerles una información adecuada a su edad y en pequeñas dosis. Habrá niños que con una breve explicación tendrán suficiente y no preguntarán más y otros que no dejen de hacer preguntas.

En cualquier caso, es importante responder con la verdad y con una explicación sencilla. Negarnos a contestar o responder con una mentira no ayudará a que el niño entienda la situación y puede que más tarde se enfade o se muestre desconfiado con nosotros porque le hemos mentido. Si el niño solicita o demanda información podemos ofrecerla siempre evitando detalles escabrosos o desagradables que no le aportarán nada, pero si le pueden crear un gran impacto emocional. 

Observa la reacción de tus hijos

Y tan importante cómo contarles y hacerles participe de lo que está pasando es observar y permanecer atentos a como lo reciben. Podemos preguntarles directamente cómo se sienten con lo que les hemos contado, qué piensan o qué sentimiento les genera. En función de su edad podrá expresarlo con palabras que aluden directamente a sentimientos o emociones o lo transmitirá con su comunicación no verbal, un gesto o una expresión.

Si el niño de repente presenta algún miedo, es fundamental que le ofrezcamos comprensión y cariño y que estemos dispuestos a escuchar esos miedos, aunque nos parezcan irracionales o muy inverosímiles. Los miedos pueden aparecer por una sobreexposición a la información o por un excesivo control sobre ellos que les genera cierta inseguridad o miedos inespecíficos. Observa, escucha y ofrece tu apoyo cuando lo necesite o lo demande.

Los niños no son ajenos a la muerte

Han fallecido muchas personas en nuestro país y en el mundo y seguirán muriendo los próximos meses por causa de la enfermedad. Hemos visto morir a gente mayor y a gente joven y aunque no sepamos su nombre ni nada sobre sus vidas sentimos tristeza y pena por su pérdida, sobre todo cuando conocemos que muchas de estas personas han muerto solas. A nuestros hijos está información puede haberles llegado de diversas formas, pueden haberlo visto por televisión o puede que nos hayan oído comentarlo.

La COVID-19 ha situado a la muerte en primer plano, por primera vez en mucho tiempo somos conscientes de lo difícil que resulta aceptar que nacemos para volver a morir. Cuándo muramos no importa. Lo transcendente es que todos nosotros vamos a morir algún día, aunque no queremos hacerlo y aún no hayamos vivido lo suficiente para cumplir nuestros sueños o para conocer a nuestros nietos.

La muerte es un tema incómodo

Para cualquier persona abordar estos temas es incomodo porque en nuestra cultura no se nos educa para la muerte, vivimos para ser eternos y muchas veces no somos conscientes de que la muerte es parte de la vida. Tampoco somos conscientes de la fragilidad de nuestra existencia y de su finitud.

Si a esto le sumamos las creencias personales sobre la muerte de cada uno la situación se complica aún más. Sin embargo, al margen de las creencias religiosas o de nuestro miedo a morir, la muerte se ha convertido en un tema relevante que tenemos y debemos abordar con nuestros hijos.

¿Y si mis hijos preguntan por la muerte?

Es absolutamente  normal, nuestros hijos no viven ajenos a esta problemática. Ellos van a preguntar y nosotros les debemos una respuesta clara sobre porque redoblan las campanas, porque hay banderas situadas a media asta o simplemente porque hemos tenido que encerrarnos en casa por tanto tiempo.

Mi hijo de cinco años ya hace tiempo que pregunta por la muerte, por los abuelos que no conoció y por los hermanos que nunca tendrá. Al principio resultaba muy incómodo contestar porque también a nosotros nos cuesta hablar de este tema. En nuestras familias no se hablaba directamente de la muerte y siempre fue una cuestión de la que no se hablaba en público.

No obstante, ahora que somos padres no queremos que nuestro hijo afronte esta cuestión desde la evitación, nos parece mucho más sano afrontarlo con normalidad y dar respuestas. Él las necesita para entender porque su abuelo murió mucho antes de conocerlo y poder expresar que lo siente y que le hubiera encantado haberlo conocido. Y hemos vuelto sobre estas cuestiones varias veces porque  pregunta y repregunta y es lógico. Necesita entender para comprender el mundo.

Así que si tus hijos preguntan por la muerte lo más honesto es contestar, por supuesto desde tus creencias, ya sean religiosas o no. Nosotros no somos creyentes, y aún así tenemos diferentes explicaciones sobre a dónde vamos cuando morimos. Nuestro hijo las escucha y comprende que son las creencias de cada uno y que él debe quedarse con la explicación que más le satisfaga o que considere más lógica o más adecuada.

Yo puedo creer que existe algo más allá de la muerte y que no morimos y seguimos vivos en otro plano, mi pareja puede defender que no hay nada tras la muerte. Después llegará su abuela y le dirá que hay un Dios que vela por nosotros y es libre de creer cualquiera de estas explicaciones porque todas ellas pueden ser válidas. Ninguno de nosotros ha vuelto del más allá, así que es imposible saber si hay un Dios, varios o directamente la nada.

¿Cómo afrontamos la muerte si ha fallecido una persona cercana?

Si nos ha alcanzado la tragedia y le ha tocado a alguna de las personas que queremos, ya sea porque ha estado enferma o haya fallecido es normal que nos sintamos tristes, abatidas y desconcertadas. En esta situación tenemos que afrontar por un lado nuestro propio dolor por la pérdida y el de nuestros hijos si la persona fallecida era cercana a ellos.  

¿Cómo gestionamos nuestro dolor?

Aceptando que los duelos son parte de la vida y que cuando queremos a alguien y esa persona se marcha para siempre es normal sentirnos desoladas y tristes. Las circunstancias en que este ser querido haya abandonado este mundo puede convertirlo todo en mucho más doloroso. No es lo mismo morir acompañado de tu familia que hacerlo solo en un hospital o en una residencia de ancianos. Tampoco es lo mismo poder velar su cuerpo y despedirnos de esta persona, que no poder asistir al funeral y no poder decirle adiós. Este tipo de situaciones aumentan nuestro dolor y no ayudan a procesar el duelo.

El duelo hay que pasarlo y duele, duele mucho. Un duelo no se supera en unas horas, ni en unos días, es un proceso que lleva meses y que depende de cada persona. De sus rasgos de carácter, de sus pérdidas anteriores, de lo cercana que era esa persona para ella y de otros factores que exceden este post. Para afrontar el duelo es importante expresar lo que sentimos, llorar si es necesario y ser comprensivos con nosotros mismos.

¿Y si mis hijos notan mi tristeza?

Es habitual que eso suceda. Nuestros hijos perciben esa tristeza y ese abatimiento. Es posible que te pregunten directamente y necesiten saber porque te sientes así. Hace unos meses y por circunstancias que nada tienen que ver con la COVID-19 murió una persona a la que quise muchísimo y a la que todavía quería a pesar del tiempo y de no haber tenido un contacto directo los últimos años. Me impactó de una forma brutal y estuve muchos días sin poder contener las lagrimas y con una tristeza profunda a la que mi hijo no era ajeno.

Me vi en la obligación de explicarle de una forma sencilla lo que había sucedido. Evidentemente fue una breve explicación para un niño de cuatro años que por primera vez fue consciente de que podemos morirnos. Durante estos meses ha seguido preguntando por él y por las circunstancias de su muerte, en su caso un infarto. Hoy la herida no duele tanto, me es más fácil hablar de ello y sobre todo compartirlo con la persona que más quiero en el mundo.

No escondas tus sentimientos

No es buena idea esconder lo que sentimos y aparentar normalidad cuando nos sentimos rotas por dentro y solo necesitamos llorar para desahogarnos. No es el primer caso que conozco de una madre que esconde su duelo y su tristeza a sus hijos porque es lo que le han enseñado que tiene que hacer y porque cree que los está protegiendo. Sin embargo, la represión de los sentimientos acaba por pasarle factura y desarrolla un trastorno de ansiedad o un trastorno del estado de ánimo.

Nos incomoda que nuestros hijos nos vean llorando o que sepan que nos sentimos tristes, lo vivimos como si fuera un síntoma de debilidad y no de fortaleza. Y la fortaleza empieza por asumir lo que sentimos y por afrontar la pérdida. Por compartirlo con nuestros hijos, por supuesto, eliminando los detalles o explicaciones escabrosas. No necesita conocer todos los pormenores, es suficiente con que sepa que esa persona tan querida para nosotros ha fallecido y que nos sentiremos tristes y abatidos durante un tiempo.

¿Y si la persona que ha fallecido era importante para nuestros hijos?

El duelo en esta situación se centra en nuestros hijos y en la relación que el pequeño tenía con la persona que se ha marchado para siempre. En ningún caso deberíamos esconderles que ha muerto, tienen derecho a saber lo que ha pasado. Merecen una explicación de por qué abuelo no volverá nunca más, por supuesto evitando detalles que solo aumentarían su dolor y no aportan nada al hecho en sí.

Es importante escoger un momento en que estemos más serenas y que podemos hablar con tranquilidad y sin prisa. Sin ninguna duda va a preguntar y debemos estar preparados para contestar preguntas que nos incomodan. Nuestro papel en este momento es de acompañamiento al duelo, de soporte y apoyo emocional. La reacción de cada niño será probablemente diferente, en algunos casos, la emoción se desbordará y en otros parecerá que el niño no reacciona o se ha quedado bloqueado.

En todo momento nuestro papel será acompañar y validar lo que siente. Algunos niños querrán hablar y otros necesitarán silencio para procesar lo que ha sucedido. Debemos proporcionar ese espacio de comprensión y de apoyo. Si nosotras estamos muy afectadas y nos cuesta muchísimo dar ese acompañamiento porque nos sentimos rotas y desoladas, podemos delegar esta labor en nuestra pareja o en un familiar cercano que se ocupe del niño en esos momentos en los que te sientes superada.

Cómo expresan los niños el duelo

En ningún caso deberíamos minimizar su pérdida o actuar cómo si no pasase nada. Si el niño no reacciona en un primer momento no significa que no le importe. Puede ser que no haya entendido del todo la situación, que esté bloqueado emocionalmente o que necesite tiempo para procesar. No estamos en su cabeza y no sabemos qué le pasa por ella. Si podemos ofrecer nuestro apoyo y reiterarle que estamos aquí para cuando necesite hablar o quiera hacer una pregunta o precise una aclaración.

Debemos entender que el niño tiene todo el derecho a pasar su propio duelo y no podemos imponer una sola forma de afrontamiento como válida. El psiquiatra Murray Bowen lo expresaba muy bien cuando decía: «nunca he visto niños dañados por la exposición a la muerte, lo que sí he visto son niños dañados por la ansiedad de los supervivientes«.

Precisamente por ello es tan importante no presionarlos para que se sientan bien enseguida, ni insistir en que se desahoguen cuando no les apetece o prefieren permanecer en silencio. Debemos respetar su proceso y estar siempre presentes por si nos necesitan.

¿Cómo podemos ayudarles a afrontar el duelo?

Con muchas dosis de comprensión, cariño y amor incondicional. Probablemente reaparezcan miedos del pasado o de pronto manifestará miedos irracionales. Puede que no quiera dormir solo, que de pronto tenga miedo a la oscuridad o que haya un retroceso evolutivo y de pronto vuelvan las pesadillas o que se haga pis en la cama. Es absolutamente normal y no debemos reaccionar cómo si fuese algo patológico. Calma y mucho amor, con el tiempo todo volverá a la normalidad.

Una buena forma de ayudarle es buscar herramientas de afrontamiento que les permita expresar lo que están sintiendo. Si compartimos la pérdida porque la persona fallecida también era una figura importante para nosotras podemos hablar de cómo nos sentimos, hacerle un homenaje juntos o simplemente encender una vela por su alma. Si somos religiosos entonaremos una oración y si no lo somos podemos escribir unas palabras de recuerdo. A continuación voy a dar unas ideas sobre cómo ayudar a nuestros hijos a afrontar el duelo.

Afrontar el duelo a través del dibujo

Otra forma útil de expresar la tristeza es a través de la creatividad. Podemos animar a nuestros hijos a que dibujen sus sentimientos, le hagan un dibujo de despedida, le dibujen a él o el lugar dónde cree que está ahora. También podemos animarles a dibujar sin más, sin una finalidad concreta, es posible que sin una guía surjan emociones o sentimientos que estaban reprimidos. La finalidad del dibujo es que les sirva para conectar con sus sentimientos y, al mismo tiempo, les permita dejar la mente en blanco y concentrarse en una tarea concreta. Esa liberación de los pensamientos facilitará que surjan de una forma espontánea sus emociones. 

Una carta de despedida

 Podéis escribirle una carta de despedida, puede escribirla el niño en soledad o acompañado por ti si es más pequeño o no quiere hacerlo solo. Es una buena forma de despedirnos de nuestro ser querido si no hemos tenido la oportunidad de hacerlo. En la carta podemos incluir todo aquello que queramos, otro dibujo, un recuerdo, lo que se nos ocurra que pueda conectar con nuestra necesidad de despedida.

Después podemos leerla en voz alta o podemos enviarla al correo. Podemos incluso hacer una pequeña ceremonia en la que la leemos cómo si fuera un funeral improvisado. La finalidad de la carta es despedirnos de nuestro ser querido y expresarle todo lo que sentimos. La carta tiene un gran potencial sanador, ya que tiene la capacidad de reconfortarnos y de reconciliarnos con lo que ha sucedido. 

Cuentos para afrontar el duelo

Hoy en día contamos con buen número de cuentos que tienen como tema central el duelo y la pérdida. Por suerte cada vez hay más escritores infantiles que apuestan por dedicar espacio a esta cuestión y centran sus relatos en ello. Sólo citaré alguno de los que podemos encontrar en el mercado editorial y que tienen una temática genérica.

    • Siempre de Ana Galán y Marta Sedano. Indicado para niños a partir de 3 años, aunque si tu hijo es más pequeño también puedes leérselo.
    • El árbol de los recuerdos de Brita Teckentrup. Pensado para niños entre 4 y 7 años.
    • Vacío de Anna Llenas. Para niños de cinco años en adelante. Los cuentos de esta autora nos gustan muchísimo.

Son solo unos ejemplos, ya que podemos encontrar muchos títulos que en función del tipo de pérdida nos resultarán más adecuados unos que otros. Leerlos en estos momentos nos puede ayudar mucho a que nuestro hijo se abra o a que simplemente se sienta identificado con otros niños que han pasado por una situación similar.

Películas y cortos para afrontar el duelo

Desde un punto de vista audiovisual encontramos también mucho contenido. Buena parte de los textos para niños sobre el duelo están contados en YouTube por cuentacuentos. También hay películas algunas más conocidas que otras que aluden al tema aunque sea de forma parcial.

A modo de ejemplo podemos citar Up, Mi vecino Totoro, Frankenweenie o Coco. Mientras vemos la película podemos aprovechar para hablar sobre el argumento y enlazar con lo que están sintiendo en este momento. También podemos esperar al final y comentarla después con ellos.

¿Y si la situación se prolonga en el tiempo?

Los niños suelen gestionar el duelo mucho más rápido que los adultos, no obstante, a veces, la situación se prolonga más de lo esperado. Nosotros mejor que nadie conocemos a nuestros hijos y sabemos que es normal y que no lo es en ellos.

Si notamos a nuestro hijo irritable, decaído y este estado de ánimo repercute en su vida cotidiana y en su relaciones interpersonales es un buen momento de actuar. También puede suceder que el niño desarrolle un cuadro de ansiedad o le veamos especialmente afectado. En estos casos podemos consultar a un psicólogo especializado en duelo y si él lo considera necesario tratarle para ayudarle a gestionar esta situación. No se trata de ser alarmista sino de prevenir un posible trastorno motivado por la pérdida. Un duelo mal gestionado puede tener repercusiones importantes para el desarrollo emocional de los niños.

 Y hasta aquí el post de hoy. ¿Te has enfrentado a una situación de duelo recientemente? ¿Has tenido que hablar de la muerte con tus hijos? ¿Ha sufrido tu hijo una pérdida importante y estáis gestionándolo en este momento? Me encantaría saber cuál es la situación en la que te encuentras y sí este post puede ayudarte a afrontarlo mucho mejor.

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