Hoy en el blog hablaremos de cómo prevenir la toxoplasmosis en el embarazo y seguir conviviendo con nuestros queridos felinos. Este era un post que estaba en el cajón de lo pendiente desde hace tiempo, por unas razones u otras he ido posponiendo.
En mi grupo de crianza ha salido este tema alguna vez y recientemente una conocida que estaba embarazada volvió a preguntarme por el mismo porque su ginecóloga le había metido mucho miedo. Esta fue una de las razones por las que decidí abordar esta cuestión en mi canal de Youtube en la sección de maternidad y crianza y en alguna de las charlas que he dado recientemente. Si quieres indagar un poco más, te dejo por aquí el enlace a mi sección de charlas, ponencias y canal de Youtube.
Durante mucho tiempo se pensó que los gatos eran peligrosos para las embarazadas porque eran susceptibles de transmitirles diferentes enfermedades, entre ellas la temida toxoplasmosis ¿Es esto cierto? No, claro que no.
Mi historia
No sé si alguna vez hemos hablado de mascotas, pero es probable que en algún momento os haya comentado de lo muchísimo que quiero a mis gatos. Actualmente tenemos cuatro y no tengo más porque no me dejan en casa.
El caso es que cuando me quedé embarazada de mi peque ya teníamos tres gatos. En una de las primeras visitas a mi ginecóloga surgió el tema de la toxoplasmosis. Cuando le dije que tenía tres gatos me dijo: «¿Puedes dejarlos con alguien el tiempo que dure el embarazo?» Me quedé pasmada. Me explicó aquello que seguro has oído en más de una ocasión, que los gatos son porteadores de la toxoplasmosis y que si te contagian estando embarazada puede ser nefasto para el bebé.
Salimos muy preocupados de la consulta, pero decididos buscar más información sobre la cuestión. Por nada del mundo quería desprenderme de mis gatos, pero tampoco quería que le sucediese nada a mi futuro bebé. Así que buscamos otra opinión que nos tranquilizó y empecé a investigar sobre la cuestión. Estábamos a finales de 2014.
Te cuento esto porque es muy posible que a ti te haya pasado lo mismo si has acudido a un médico que no está actualizado con respecto a esta cuestión.
Toxoplamosis y embarazo
Ahora sí vamos a entrar de lleno en el tema. Si prefieres escuchar a leer, te dejo el vídeo que grabé en el consultorio de maternidad y crianza sobre toxoplasmosis y embarazo, prevención y consejos para prevenir la enfermedad.
¿Qué es la toxoplasmosis?
Es una enfermedad provocada por el parásito Toxoplasma gondii uno de los parásitos más comunes. La infección se puede producir por diferentes causas: consumo de carne contaminada o poco cocinada, verduras no lavadas, el agua, las heces infectadas de un gato.
Como vemos el contagio por toxoplasmosis puede producirse por otras vías, no tiene porque ser necesariamente tu gato el que te contagie.
¿Por qué es tan peligrosa la toxoplasmosis en mujeres embarazadas?
Una mujer embarazada puede transmitirlo directamente al feto y que esté también se contagie. En el cuerpo humano el parásito no puede madurar y convertirse en adulto como en los gatos que son sus hospedadores habituales, pero si puede dañar gravemente al feto si estamos embarazadas ya que el virus puede atravesar la placenta.
De hecho, el momento en que se produce la infección tiene diferentes consecuencias. Si se produce en el primer trimestre las consecuencias pueden ser más graves que si se produce al final de la gestación. Si la infección es temprana puede producirse un aborto espontáneo o muerte fetal.
Con respecto al riesgo de contraer la enfermedad que tiene el bebé, es más probable que se contagie en el tercer trimestre. Si es así, hay más riesgo de parto prematuro.
¿Qué es la toxoplasmosis congénita?
Se produce cuando el bebé se contagia por toxoplasmosis en el vientre materno. Si hay contagio el feto puede sufrir diferentes patologías como:
Convulsiones
Agrandamiento del hígado o del bazo.
Daños en el sistema nervioso: infecciones graves en los ojos, daños en la piel y los oídos como hipoacusia.
También puede sufrir de ictericia (piel amarillenta debido al aumento de la bilirrubina)
Sin embargo, solo un grupo pequeño de bebés tiene síntomas de la enfermedad al nacer. En muchos de ellos las secuelas aparecen años más tarde, incluso en la adolescencia.
¿Qué síntomas tendré si me contagio de toxoplasmosis?
En general, la enfermedad suele ser asintomática en la mayoría de las mujeres que la contraen sea en el embarazo o no. No obstante, en ocasiones aparecen síntomas muy difusos y perfectamente confundibles con otra patología como malestar generalizado, fiebre dolor de cabeza o fatiga. En casos graves incluso pueden inflamarse los ganglios linfáticos.
Lo más normal es que hayamos pasado la enfermedad sin enterarnos de nada en algún momento de nuestra vida o que sencillamente no nos hayamos infectado nunca.
¿Cómo puede saber si estoy inmunizada de la toxoplasmosis?
A todas las mujeres embarazadas en España se les suele hacer la prueba de la toxoplasmosis en el primer trimestre de embarazo a través de una analítica rutinaria. Solo un porcentaje pequeño de mujeres embarazadas han pasado la enfermedad. Eso se detecta por la presencia de anticuerpos en sangre. Estos anticuerpos nos dan información sobre si la infección es reciente o tuvo lugar en el pasado.
Si la infección es pasada, no hay problema ya que en principio estás inmunizada contra ella. Si el resultado no es muy claro es posible que te repitan la prueba. Si hay sospecha de que la hayas pasado durante el embarazo o la estés pasando en este momento te pondrán un tratamiento para combatir el parásito y vigilarán si tu bebé se ha infectado o si hay riesgo de que lo haga. Actualmente hay pruebas médicas que pueden detectar si se ha producido el contagio al bebé.
No obstante, para tu tranquilidad, el contagio por toxoplasmosis no es muy común ya que hablamos de un 1,9% de las mujeres embarazadas.
Recomendaciones para prevenir la toxoplasmosis
Con estas recomendaciones minimizarás la posibilidad de contagio.
No comas carne cruda o poco cocinada. Intenta que la carne se cocine al menos a 70º. Esto incluye el jamón serrano una carne muy consumida en España. El problema con este producto es que la carne no se cocina sino que se cura lo que es susceptible de contaminarse con este parásito. No lo consumas durante el embarazo.
Evita también los embutidos, los ahumados o los alimentos en salazón
Tampoco consumas pescado crudo como el sushi.
Si sales a comer fuera de casa asegúrate de que el restaurante es de confianza y que la carne esté bien cocinada.
No bebas agua que no esté tratada o de la que no sepas su origen o procedencia. Puedes beber sin problema el agua del grifo, pero no de fuentes o manantiales de los que no tengas constancia de su pureza.
No comas frutas y verduras que no hayan sido lavadas previamente. Si son frutas con piel quítala directamente. No solo reduces el riesgo de toxoplasmosis sino que también eliminas posibles restos de pesticidas y herbícidas. Otra posibilidad es tomar las verduras hervidas.
No consumas lácteos sin pasteurizar, ya que también pueden contener el parásito.
Mantén una escrupulosa limpieza en la cocina. Procura lavarte bien las manos antes y después de cocinar. Por otro lado, procura que las superficies y los utensilios de cocina estén bien limpios antes de manipular alimentos crudos. Asimismo procura limpiar minuciosamente las superficies y los utensilios de cocina al terminar.
Evita trabajar en el jardín o en el huerto sin guantes. Lávate las manos antes y después y emplea siempre guantes al manipular la tierra.
Recomendaciones básicas si estás embarazada y tienes gatos
Esta parte del post te interesa especialmente si convives con esos adorables felinos. Si prefieres ver el vídeo que grabé sobre esta cuestión, aquí te lo dejo también.
Ya comentaba al principio que no es necesario deshacernos de nuestros gatos durante el embarazo, solo seguir una serie de recomendaciones. No obstante, vamos a contestar algunas preguntas que me han hecho sobre este tema.
¿Todos los gatos están contagiados de toxoplasmosis?
No, claro que no. Los gatos suele ser sus hospedadores habituales. En el cuerpo del gato suelen alojarse en los intestinos y sus huevos se expulsan a través de las heces del gato. Ahora bien, para que un gato pueda transmitirte la toxoplasmosis tiene que haberse infectado por el parásito recientemente.
La infección además no dura meses sino unas pocas semanas. Si tu gato se infectase hoy por comer un pájaro salvaje y este le transmitiese la toxoplasmosis tendría un período de incubación de la enfermedad y posteriormente en unos pocos días empezaría a expulsar los huevos del parasito a través de sus heces durante unas pocas semanas. Una vez pasado este período crítico es imposible que tu gato pueda transmitirte el parasito, aunque este permanezca dentro de su cuerpo.
Como ves es bastante complicado que el contagio por toxoplasmosis se dé porque deben cumplirse varias condiciones: que el gato se acabe de infectar y esté expulsando en este momento los huevos del parásito, que las heces permanezcan más de un día en el arenero y que las manipulemos con las manos y nos las llevemos a la boca. A priori es algo bastante improbable.
¿Y si mi gato sale de casa?
Si tu gato es de los que salen de casa y merodean por el vecindario tiene más posibilidades de contraer toxoplasmosis porque pueden contagiarse al entrar en contacto con las heces de gatos que han contraído la enfermedad o al ingerir animales pequeños como roedores.
Además, no siempre hará las cacas en el arenero de casa, puede que deje sus restos en algún lugar del jardín por lo que una recomendación que debemos seguir si tenemos huerto y nos gusta trabajar en él es usar siempre guantes que nos protejan de un posible contagio. Asimismo, lávate bien las manos antes y después de trabajar con la tierra, aunque te hayas puesto guantes.
Recomendaciones básicas si convivimos con gatos
En la medida de lo posible recoge las heces de tu gato diariamente, aunque estuviese contagiado por el parásito no podría transmitírtelo si sigues esta recomendación a rajatabla. Asimismo, mantén una limpieza minuciosa del arenero de tu gato
Usa siempre guantes, tanto para recoger las heces como para limpiar el arenero. Por supuesto, lávate bien las manos antes y después de limpiar el arenero o de recoger las heces.
Si tienes pareja o convives con otra persona, también puedes delegar esta tarea en ella y que sea ésta quién se ocupe de limpiar las cacas y de mantener la higiene del arenero. Así no hay posibilidad de estar en contacto con las heces.
¿Tiene beneficios convivir con un gato durante el embarazo?
Sí, absolutamente. No solo no deberías deshacerte de tu gato por el miedo a la toxoplasmosis sino que además vas a encontrar un excelente compañero y amigo durante tu embarazo.
Los gatos perciben la gestación y se van a convertir en pequeños guardianes de tu futuro bebé ya que se va a poner en marcha su instinto protector. Va a ser muy habitual que se tumbe encima de tu barriga o que te amasen la tripa lo que te va a ayudar a relajarte y rebajar tu nivel de estrés. Además el ronroneo de los gatos es muy relajante. Van a contribuir a tu bienestar con sus cuidados y con sus atenciones. De hecho, durante el embarazo de mi hijo mis gatos estaban especialmente receptivos y cariñosos. En especial, la gata que suele ser más bien arisca no se separaba de mí en ningún momento. Créeme que te vas a sentir muy acompañada.
Asimismo, diferentes investigaciones hablan de los beneficios de convivir con gatos durante el embarazo. Por ejemplo, una investigación de la Universidad de Alberta descubrió que la convivencia con gatos durante el embarazo reduce el riesgo de alergia, de asma y de obesidad en niños. Se cree que es debido al desarrollo de una serie de bacterias beneficiosas para nuestra salud.
Así que si estás embarazada, enhorabuena. Si sigues estas sencillas recomendaciones no hay peligro de contagio. Disfruta con tranquilidad de tus gatos y de tu embarazo.
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Queremos conocerte y que te unas a nosotras, ¿estás preparada para cambiar el mundo?
Hoy en el blog, 12 tips de autocuidado en la era COVID. EL propósito más importante para este año es cuidarme mucho más. Si algo nos ha enseñado la era COVID es que tenemos que estar bien física y anímicamente para abordar las situaciones difíciles que estamos viviendo y que están por vivir. Sin embargo, no siempre apostamos por nuestro autocuidado porque diferentes creencias nos impiden hacerlo.
En el último post que publiqué en 2020 abordaba esta cuestión, creencias que sabotean nuestro autocuidado. Solo detectándolas podemos minimizarlas y centrarnos en aquellas acciones que nos cuidan, que nos miman y que nos proporcionan bienestar. Si no tuviste oportunidad de leerlo, te he dejado el enlace más arriba.
¿Qué es el autocuidado?
Antes de empezar me gustaría definir lo que es el autocuidado para que entremos en materia sabiendo muy bien de lo que hablamos. Podemos definirlo como el acto de cuidarse a una misma a través de conductas que promueven nuestro bienestar y que cuidan nuestra salud física mental, emocional y espiritual.
En este artículo me gustaría que conectases con tu necesidad de autocuidado y que evalúes si te cuidas a ti misma lo suficiente. Generalmente pasamos la mayor parte del tiempo cuidando a los otros, sobre todo si eres madre y dedicamos un espacio muy pequeño a nuestro autocuidado. Y cuando hablo de autocuidado me refiere a todas las áreas que implican tanto el desarrollo personal como nuestro descanso o nuestra salud. ¿Cuántas veces te has puesto enferma últimamente? cuántas veces no nos permitimos parar ni en esta circunstancia. Si no nos cuidamos terminamos por enfermar.
La enfermedad se produce cuando nos desconectamos de nuestra esencia. No nos prestamos atención, nos dejamos siempre para el final, no nos dedicamos tiempo y al final eso nos enferma. No comprendemos que nuestro cuerpo físico es importante y que también es un reflejo de nuestro cuerpo emocional, mental y espiritual.
Asimismo, emociones tóxicas, emociones mal expresadas o reprimidas pueden dañar seriamente nuestra salud. Nuestro cuerpo es un todo conectado que se alimenta tanto de lo bueno como de lo malo. La propuesta es dejar de castigarlo y empezar a cuidarlo como se merece.
Así que hoy todo el todo el cariño y el afecto que le dedicamos a otras personas vamos a volcarlo en nosotras. Vamos a darnos amor sin darnos látigo, sin sentirnos culpables, sin sentirnos egoístas o caprichosas y sin sentir que abandonamos a los otros cuando nos dedicamos unos minutos a nosotras mismas.
12 TIPS de autocuidado en la era COVID
Los consejos de autocuidado van dirigidos a cubrir diferentes áreas que forman parte del cuidado personal. Abarcan nuestro cuerpo físico, nuestro cuerpo mental, nuestro cuerpo emocional y nuestro cuerpo espiritual. Todas ellas son importantes y necesarias para alcanzar el equilibrio vital que necesitamos para que tengamos una buena salud. También su finalidad es que nos hagan sentirnos mejor y nos haga sentirnos más felices y realizadas.
Por supuesto, puedes seguirlos todos o solo una parte. No obstante, todos a la vez no vas a poder llevarlos a cabo porque sería inabarcable y probablemente te sentirías abrumada. Precisamente por ello, me gustaría sugerirte que elijas un tips por mes y que te centres en integrarlo en tu rutina. Así dentro de 12 meses habrás apostado por tu autocuidado y tendrás mejor salud.
La idea es que vibres con estas propuestas y que apuestes por tu autocuidado.
1. Descansa, duerme lo suficiente
Si algo nos pasa a las mujeres es que nunca dormimos lo suficiente. La maternidad es una revolución en nuestras vidas que trastoca entre otras cosas el sueño. Es un hecho demostrado que apenas descansamos, solemos ser las primeras en levantarnos y las primeras en ponernos en pie. Sacrificamos horas de sueño constantemente y sobrevivimos a base de cafeína u algún otro estimulante. Por supuesto, podemos pasarnos días enteros sin sentarnos ni un minuto. En ocasiones, ni siquiera comemos sentadas. La falta de descanso es tan brutal que cuando nos acostamos estamos tan activadas que es imposible conciliar el sueño.
No nos concedemos ni un solo minuto de descanso, aunque estemos al borde del colapso. Esta activación y esta falta de descanso tiene importantes repercusiones a nivel físico, mental y emocional. Enfermamos más, perdemos más los nervios, estamos más irritadas, nos enfadamos más a menudo. Incluso nos sentimos deprimidas o tristes.
Y lo que no sucede es que no descansamos nunca, es falta de descanso. Mi propuesta de autocuidado es la siguiente: establece dos pausas al día en las que te vas a permitir parar y descansar. Pueden ser solo 5 minutos por la mañana y otros 5 minutos por la tarde. En ese tiempo dedícate a no hacer nada y no hacer nada significa no hacer nada. Esos minutos son tuyos y son únicamente para descansar.
2. Lleva una alimentación sana, viva y sin tóxicos
No te voy a decir que comer y cuanto comer porque esto es muy personal, varía de una cultura a otra y de zona geográfica. No obstante, si te voy a dar algunas recomendaciones que espero te resuenen y te sean útiles. Escoge principalmente alimentos vivos, me refiere principalmente a frutas y verduras. A ser posible que sean de temporada, locales, de colores vivos y ecológicos.
Tampoco te voy a decir que dejes de consumir proteína animal, aunque si sigues este blog desde hace tiempo sabrás que soy vegetariana. Actualmente ni siquiera consumo ya lácteos. Mi recomendación es que apuestes principalmente por una alimentación vegetal y rebajes el consumo de proteína animal. En caso de consumirla elige siempre proteína animal de la que sepas su origen y ecológica. No la consumas más de una o dos veces a la semana.
Asimismo, reduce todo lo que puedas tu consumo de azúcar refinado ya que es una sustancia altamente adictiva que promueve diferentes enfermedades como el cáncer o la diabetes. Si no puedes dejar el chocolate, un producto que suele llevar mucho azúcar, opta por el chocolate negro a partir de un 70% de cacao.
Huye de los alimentos procesados, ultraprocesados y de la comida basura. Este tipo de productos, que no alimentos, nos enferman y nos restan energía vital. Si no puedes prescindir de ellos consúmelos de forma muy ocasional.
3. Bebe agua suficiente. Agua y solo agua
No consumir agua suficiente causa deshidratación y cuando la percibimos ya llevamos mucho tiempo en este estado que si se mantiene puede provocar un desequilibrio en nuestro organismo.
Estamos tan inmersas en la rutina que muchas veces olvidamos beber agua, o lo que es peor la sustituimos por otro tipo de sustancias. Si lo queremos es estar más activas y despiertas recurrimos al café y abusamos muchas veces de él porque lo consumimos en exceso.
A veces no es café si no refrescos, zumos o cualquier bebida procesada que no nos aporta los beneficios del agua, sino que introduce en nuestro cuerpo azúcares o excitantes con sus correspondientes aditivos. En ocasiones el premio es tomar una copa de vino o una cerveza. No pasa nada si el consumo de estas bebidas es esporádico, pero si es un consumo diario nos puede causar problemas de salud.
En la medida de lo posible bebe solo agua. No te voy a decir cuanta cantidad porque cada persona necesita una cantidad diferente en función de peso corporal u otros factores. Tú conoces tu cuerpo y sabes cuánto es lo suficiente. Si no lo tenemos muy claro, echa un vistazo a tu piel o a tu pelo. Si tiendes a tener el cabello encrespado a tienes la piel seca es muy probable que sea porque bebes muy poca agua.
Así que en vez de buscar el producto que mejor me hidrate la piel, vamos a nutrir la piel desde dentro y vamos a beber agua. Barato, fácil y sencillo de llevar a cabo.
4. Muévete. El movimiento es vida
Tendemos a asociar el movimiento con macharse en un gimnasio o con correr por el campo o por la ciudad. Sin embargo, moverse y estar activa es mucho más que todo eso. Mi propuesta es aminarte a moverte. Me da igual si decides caminar, bailar, saltar o correr. La consigna es ponerse en movimiento unos minutos al día.
No importa que actividad elijas, lo importante es moverse y crear una rutina que puedas mantener diariamente o un par de veces por semana. Puedes hacerlo sola, con tu pareja, con tus hijos o con una amiga. Muchas personas piensan que diez minutos al día de ejercicio no sirven para nada. Sin embargo, aunque solo sean unos minutos ya es beneficioso, al igual que si haces una sesión de ejercicio intenso una vez a la semana.
Yo te animo a buscar un espacio de tiempo para dedicarlo al movimiento. Diez minutos cada día, cada dos días o una vez a la semana una sesión más intensa. Tú eliges en qué momento lo integras en tu rutina, pero intégralo. Por ejemplo, puedes levantarte diez minutos antes e iniciar la mañana con una pequeña actividad física, o bajarte dos paradas antes del metro y hacer el camino andando.
Opta por movimientos que te permitan mover todas las articulaciones, que te permitan cambiar de postura o incluso explorar diferentes alturas. Observa como tu cuerpo responde al movimiento y recoge su necesidad de atención y de cuidado. Al final se trata de hacer una actividad que te guste y que te haga sentir bien. Si lo haces obligada no durarás mucho porque te cansarás o te costará mucho llevarla a cabo. Elige una actividad fácil de realizar, que se adapte bien a tu rutina y a tus obligaciones.
5. Dosifica la información que te llega de fuera
Vivimos sobreintoxicadas de información en ocasiones información sensacionalista y no contrastada que nos mantiene en un estado de tensión permanente. Por supuesto, desde que entramos en la era COVID esto se ha magnificado.
Las redes sociales amplifican esta sensación de ruido y de saturación por el constante goteo de mensajes y notificaciones. Desde luego que es importante estar informadas de lo que sucede en nuestro entorno, pero no todo el tiempo ni a todas horas. Así que mi propuesta de autocuidado es pasar menos tiempo enganchadas al móvil y a las noticias. Nuestra mente necesita desconectar del móvil, de las redes sociales y de los grupos de WhatsApp.
Nuestra mente necesita descanso y silencio. Vamos a cuidarnos apagando notificaciones y pautando en que momentos nos vamos a enganchar a la información y en qué momentos vamos a desconectar. Lo ideal sería que el tiempo de desconexión fuese más largo que el de conexión. Puedes conectarte un rato por la mañana y un rato por la noche.
Infórmate una vez al día y el resto de tiempo ocúpalo en cosas constructivas que te hagan sentir bien.
6. Ejercita el NO
Es una de las acciones que no solemos ejercitar y que está mal entendida en nuestra sociedad por el rol de género que hemos desempeñado durante tanto tiempo. ¿En qué consiste? En decir que no cuando no queremos hacer algo, participar en algo, hacer un favor a alguien, hacer algo que no nos apetece o que sencillamente nos incomoda o nos resulta desagradable.
Parece fácil, ¿verdad? ahora piensa, ¿Cuál fue la última persona a la que le dijiste que no y cuánto tiempo hace de eso? Si nos ponemos a pensar hay muchas razones por las que una mujer hace algo en contra de su voluntad para complacer a otros.
Ejercitar el NO implica no anteponer las necesidades de los demás a las nuestras. Hemos acostumbrado a las personas de nuestro entorno a que siempre vamos a decir que sí a que nunca nos vamos a negar a nada. Y al final, hacemos cosas que no queremos, asumimos cargas que nos corresponden y nos comemos marrones que no nos tocaban. Y solo por no saber decir que no.
Para ejercitar el NO necesitamos ser asertivas. Expresar nuestros deseos de una forma educada y sin agredir al otro. Y al mismo tiempo mostrarnos firmes en nuestra posición. Mi propuesta es que visualices el NO como un regalo que te haces a ti misma. Una herramienta que cuida de tu salud mental y emocional.
Practicar el NO es una forma muy saludable de autocuidado y una liberación personal. Me cuido, me quiero, me respeto, me protejo y por tanto elijo decir que no a esta persona o a esta situación.
7. Libérate de juicios y de críticas
Desde que somos niñas escuchamos constantemente juicios de valor que inconscientemente interiorizamos como propios. Cuando te conviertes en madre las criticas arrecían por todas partes, hagas lo que hagas y lo hagas como lo hagas, siempre hay alguien dispuesto a emitir un juicio o una crítica.
Estos comentarios pueden dañar seriamente nuestra salud emocional ya que nos enfadan, nos entristecen o nos hieren profundamente. Por desgracia, les concedemos un grandísimo poder y ya va siendo hora de no permitirlo más.
Muchas personas suelen proyectar sus prejuicios, sus limitaciones o sus carencias en los otros. Ya lo decía Sartre, el infierno son los otros. Mi propuesta de autocuidado es que dejes de sintonizar con esa radio y que sintonices con la tuya. Si quieres cuidar de tu cuerpo mental y emocional escúchate más a ti misma y escucha un poco menos a los demás.
Y por supuesto, pon límites, agradece los comentarios y corta el tema de raíz. Después de unas cuantas contestaciones secas y contundentes con toda probabilidad esa persona dejará de hacer comentarios. Si es una persona muy cercana intenta conectar con sus necesidades y empatizar hasta donde puedas sin tomarte el comentario como algo personal.
No pierdas energía en discutir o en enfadarme. Esto nos resta y además no cuida tu cuerpo mental y emocional, protégete.
8. Canaliza y cuida tus emociones
Este consejo de autocuidado va muy ligado al anterior. Todas las emociones son válidas, lo que suele fallar es la forma en que las canalizamos. Nuestro cuerpo emocional es muy importante, pero generalmente no le prestamos la atención que se merece.
Pasamos la mayor parte del tiempo reprimiendo o negando emociones de rabia o tristeza porque culturalmente nos han enseñado que determinadas emociones no deben ser expresadas en público. Estas emociones reprimidas y no manifestadas enferman nuestro cuerpo físico a través de diferentes indisposiciones: malas digestiones, dolor de cabeza, cansancio, etc. Pero seguimos adelante poniendo un parche detrás de otro. No ocupamos de los síntomas, sin embargo, no atajamos la raíz del problema.
Mi propuesta de autocuidado es que empecemos a canalizar nuestras emociones realizando un trabajo de introspección. En muchas ocasiones, sentimos un enorme malestar o estamos irritadas, pero no sabemos por qué. No somos capaces de identificar la causa de nuestro malestar y tampoco nos sentamos a reflexionar. Sin embargo, necesitamos hacerlo. Necesitamos identificar nuestras emociones y sentimientos, saber que las ha provocado para poder sanar. Y digo emociones y sentimientos en plural, porque no siempre hay una sola emoción o sentimiento implicado, en ocasiones puede haber más de dos en juego.
Una vez identifico lo que estoy sintiendo, lo siguiente es aceptar estos sentimientos y emociones, aunque sean negativos. Aceptamos la tristeza, la ira o la frustración. Son parte de la vida y bien canalizadas nos pueden ser de gran ayuda. Pueden ser el resorte que nos haga salir de una situación de abuso o que nos impulsen a perseguir nuestras metas.
Ahora que ya sé lo que siento y lo acepto, me ofrezco autoempatía y busco alternativas que cuiden de mis necesidades y que no me dañen. Por ejemplo, esta situación me genera este sentimiento negativo, ¿qué tendría que hacer para no sentirme así? ¿Qué podría hacer para cuidar de mis necesidades? ¿Cómo tendría que abordar esta situación para sentirme bien?
9. Ejercita tu mente/cultiva un hobby
La mente es una estructura muy poderosa que necesita ser ejercitada y trabajada. Puede que tengamos una gran memoria, pero si no la ejercitamos a diario acabará por atrofiarse o por experimentar una merma de sus facultades. Asimismo, si no queremos sufrir enfermedades degenerativas como el Alzheimer en la vejez es primordial ejercitar la mente a diario. Se descubrió hace años que una actividad que active el cerebro en la edad adulta hace que sigamos generando neuronas en el hipocampo y promueven la plasticidad cerebral.
Una buena forma de ejercitar nuestra mente es cultivar un hobby que nos guste y que nos proporcione satisfacción o placer. Puede ser coser, si es que me gusta la costura, leer, escribir, cultivar un huerto, estudiar otra carrera, pintar. Hay un sinfín de posibilidades de ocio que nos pueden nutrir a nivel mental y que nos van a ayudar también a disminuir nuestro nivel de estrés.
Los hobbies son una fuente de motivación y de desarrollo personal. Nos conectan con nuestra niña interior, con aquellas ilusiones y motivaciones que teníamos cuando éramos niñas o adolescentes, con aquello que más nos gusta hacer y nos llena. Tienen la capacidad de sanarnos y de fomentar nuestra autoestima.
Lo más complicado cuando somos madres es encontrar ese momento para ejercitar el hobby. Lo más probable es que utilices una de las excusas de las que hablamos en el post anterior. Así que lo mejor es buscar un espacio de tiempo donde vamos a dedicarnos a ese hobby. Y no posponerlo o sacrificarlo por otras personas. Es un rato que dedicamos a desconectar y hacer una actividad que nos supone un disfrute, así que es sagrada. Nos la merecemos y vamos a disfrutarla sin sentirnos culpables. Necesitamos ese espacio de desconexión, es vital para nuestro equilibrio mental y físico.
10. Medita/conecta con tu naturaleza espiritual
No te voy a decir que medites todos los días, mañana o tarde porque para algunas personas esto es imposible. Pero si te animo a meditar cuando puedas. No se necesitan nada más que unos minutos y es una actividad que nos nutre no solo a nivel espiritual sino también a nivel mental y emocional.
Son muchos los beneficios de la meditación, así que solo voy a resaltar alguno de ellos que contribuyen especialmente a nuestro autocuidado. Por un lado, nos permite conocernos mejor ya que nos ayuda a reconectar con nosotras mismas. Nos ayuda a tomar conciencia de nuestro cuerpo y de nuestra energía vital. Por otro lado, nos ayuda a reducir nuestro nivel de estrés y ansiedad. Solo el hecho de parar y de dedicar unos minutos a no hacer nada es altamente beneficioso.
Pero es que además la respiración consciente favorece que nuestro estrés se vaya reduciendo y que la activación disminuya. Esto se produce porque esta práctica produce cambios en nuestro cerebro al mejorar la densidad de la materia gris en el hipocampo y al reducir el tamaño de nuestra amígdala.
Ahora que ya sabes lo importante que es para nuestro autocuidado lo ideal es encontrar un momento para ponerlo en práctica.
Puedes escoger un momento por la mañana al levantarte, cinco minutos para conectar contigo y con tu energía. Te ayudará a afrontar el día mucho mejor. También lo puedes hacer justo antes de dormir, si tienes problemas de insomnio o dificultades para dormir te puede ayudar mucho. No te va a llevar más de 5-10 minutos y te va ayudar a clarificar tu mente y a sentirte mucho mejor.
El caso es dejar un espacio al día para conectarnos a través de la respiración con la divinidad. La conexión es fundamental para alcanzar la paz y restituir esa parte energética y espiritual que necesitamos recuperar.
11. Cuida y mima tus relaciones personales
El autocuidado también implica relacionarnos con personas que nos nutran y que nos hagan sentir bien. Personas que te valoren por lo que eres y no por lo que tienes. Personas que te valoren no por lo que haces o por el rol que desempeñas. Muchas veces mantenemos relaciones tóxicas porque esas personas han formado parte de nuestro entorno durante mucho tiempo, ya sea familia, amigos o incluso nuestra pareja.
Sin embargo, cuando estas personas se aprovechan de nuestra buena voluntad o abusan de nuestra confianza es momento de poner límites. No se trata de cortar lazos, pero sí de delimitar lo que estamos dispuestos a dar o no en esa relación.
Asimismo, prestamos poca atención a nuestras relaciones personales, no las cuidamos, no las protegemos del exterior. No cuidamos a nuestra pareja como se merece, no reforzamos los lazos con las personas que más queremos por falta de tiempo o porque estamos permanentemente estresadas y vamos en piloto automático.
Así que la propuesta es que empecemos a disfrutar de nuestras relaciones personales, ya sea dedicando un espacio para nuestra pareja, para hacer planes en familia, para quedar con una amiga o simplemente para conectar con personas que tienen intereses similares a los nuestros. Cuida a las personas que más quieres y déjate cuidar, que nos dejamos cuidar y mimar muy poco.
12. Quiérete más que nadie
De nada sirven todos estos consejos de autocuidado u otros si no nos queremos a nosotras mismas y si no sentimos que nos los merecemos. El autocuidado empieza por el amor propio, por sentirnos a gusto en nuestra piel. Implica celebrar nuestros éxitos, relativizar nuestros errores y darnos autoempatía y comprensión cuando la necesitamos. Las personas van y vienen en nuestras vidas, pero el único ser con el que tienes que convivir toda tu existencia es contigo misma.
Así que quiérete. Rebaja tu nivel de exigencia, agradece cada día lo que la vida te ha dado y acepta lo que esté por venir como un desafío y como un aprendizaje. Somos todos lo que hemos vivido, nuestras experiencias, nuestros errores, nuestros aciertos, todo ello conforma nuestro ser y no hay dos personas iguales. Por tanto no tienes que parecerte a nadie ni ser de otra manera. Tú eres tú con tus cosas buenas, malas y regulares. Acéptate, quiérete, equivócate y relativiza. Y sobre todo sonríe y ponle humor a la vida.
Hasta aquí los consejos de autocuidado. Espero que te hayan gustado y lo más importante que te resuenen y que te hagan hacer un clic en tu cabeza. Empieza hoy a autocuidarte, te lo mereces.
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Hoy en el blog nos vamos a centrar en las creencias que sabotean nuestro cuidado y que impiden nuestro desarrollo físico, mental, emocional y espiritual. En el post de hoy solos nos ocuparemos de aquellas creencias que nos limitan y que a la larga tienen la capacidad de enfermarnos. En el próximo artículo pondremos el foco en todas aquellas acciones que promueven nuestro autocuidado y que nos ayudan a mantener el equilibrio y la salud.
Estamos terminando 2020,un año durísimo para la mayoría de nosotras. Nos hemos enfrentado a numerosas dificultades, una pandemia, un confinamiento, la enfermedad de nuestros seres queridos, la nuestra, el miedo, la incertidumbre, las limitaciones. Hemos vivido un año complejo en el que probablemente nos hemos dedicado muy poco tiempo a nosotras mismas porque todo el espacio ha estado ocupado por lo que sucedía fuera de nosotras. Hemos llegado aquí agotadas y en muchos casos con la sensación de habernos abandonado por completo.
¿Qué es el autocuidado? ¿Y un sabotaje?
Es el acto de cuidarse a una misma a través de conductas que promueven nuestro bienestar y que cuidan nuestra salud física mental, emocional y espiritual.
Ahora que ya sabemos lo que significa el autocuidado me gustaría que te preguntases si has promovido últimamente tu autocuidado o si nos hemos olvidado de ello.
El sabotaje sería lo contrario al cuidado de nosotras mismas. Es la obstrucción o entorpecimiento de una acción, proyecto o idea. La intención es que no prospere ni vaya hacia adelante.
Si hablamos de sabotaje al autocuidado nos estamos refiriendo a aquellas acciones ya sean intencionadas o inconscientes que realizamos y que no promueven nuestro bienestar personal. Al contrario, suponen una forma de castigo o de negación de ese espacio de equilibrio o desarrollo personal. Por ejemplo, cuando nos alimentamos mal o comemos cualquier cosa porque no hemos dedicado un espacio de tiempo para planificar la comida o sencillamente no hemos cocinado.
¿Quién nos sabotea?
Sin ninguna duda, nuestras creencias.
Una creencia es una idea o pensamiento que aceptamos como verdadero. Esto implica que no nos cuestionamos si es o no cierto, sino que lo asumimos sin más. Nuestro mundo interior está lleno de creencias externas e internas. Cuando hablamos de creencias externas nos referimos a creencias acerca del mundo que provienen de fuera, por ejemplo, las mujeres se guían por las emociones y los hombres por la razón. Es solo un ejemplo pero podemos encontrar millares de ejemplos que hemos escuchado desde que éramos niñas.
Una creencia interna es una creencia nuestra, personal. Proviene de nuestra mente y es fruto de nuestras vivencias pero también de inferencias o interpretaciones que nosotras hemos hecho. Por ejemplo, no se me da bien conducir.
El autosabotaje es cosa de mujeres
Si hay un sexo que ha sido infravalorado y al que se le exige más allá de lo permitido es a las mujeres. En nuestra cabeza conviven tanto creencias externas con creencias internas sobre cómo son las mujeres, como se comportan las mujeres y que roles tienen que desempeñar las mujeres en la sociedad.
Las mujeres asumimos numerosos roles en nuestra vida, la mayoría de ellos impuestos por la sociedad y que aceptamos por el simple hecho de pertenecer al sexo femenino: somos madres, esposas, parejas, hijas, hermanas, nueras, amigas, cuidadoras y un buen número de roles que hemos aceptado sin más y que no nos hemos cuestionado.
Gran parte de estos roles se centran en el cuidado del otro, en el servicio a los demás. Una mujer todavía en el siglo XXI sigue ejerciendo este papel. No importa si trabaja o no fuera de casa, ya que sigue siendo la figura que tiene que asumir las responsabilidades del cuidado de los otros. Si hay un hijo enfermo ya sea de forma ocasional o permanente es generalmente la madre la que asume el cuidado. Si son sus padres los que enferman o sus suegros, son las mujeres las que asumen ese cuidado sin pestañear. Eso es lo que se espera que hagan las mujeres.
Roles de género que limitan el autocuidado
Con esto no quiero decir que cuidar a otras personas sea malo o negativo. Lo que trato de mostrar es que son generalmente las mujeres las que ejercen este rol sin cuestionárselo y asumiéndolo como su obligación. Sabemos que cuando ejercemos ese cuidado absoluto en muchas ocasiones descuidamos nuestro propio cuidado.
Nos olvidamos de que existimos porque tenemos que darlo todo y porque nuestro papel tenemos que ejercerlo 24 horas al día durante los 365 días al año. No hay ser humano que pueda soportar esto sin dedicarse unos minutos al día a cuidarse y a darse amor. Pero es que no lo hacemos. Y no lo hacemos porque hay un sinfín de creencias que niegan ese autocuidado.
Voy a poner un ejemplo, familia en la que la pareja está siempre trabajando, e incluso viajando. La mujer es quien asume el trabajo fuera y dentro de casa quién sostiene esta dinámica familiar y la hace posible. Si esta mujer no estuviera dispuesta a hacerlo o no hubiera sido educada para hacerlo, no se podría mantener en pie. Sería imposible. Esa pareja tendría que buscar otro trabajo o simplemente trabajar menos horas fuera de casa. Sin embargo, eso no sucede porque hay una mujer que acepta vivir pluriempleada y estresada.
¿Y si fuera la mujer la que viajase por trabajo y no estuviera en casa? ¿Lo percibiríamos igual? No, rotundamente no. Diríamos que ha abandonado a sus hijos y a su pareja, que solo se importa a sí misma y un buen número de calificativos nada agradables. Sin duda hay un doble rasero en torno a esta cuestión.
Cuando nuestra pareja es enemigo de nuestro autocuidado
Por otro lado, la persona con la que convivimos y a la que elegimos para formar una familia en ocasiones no promueve nuestro autocuidado, más bien lo obstaculiza. No siempre está dispuesta a escucharnos o a proporcionarnos un poco de apoyo y de comprensión. Lo he visto en muchos casos, lo que les sucede a los hombres es siempre muy importante, una cuestión de vida o muerte, pero cuando el problema lo tenemos nosotras es que somos unas exageradas, unas histéricas o es que no sabemos resolver una situación, o no tenemos paciencia. Cero empatía.
No siempre hay un reconocimiento por parte del otro y muchas veces cuando se produce la saturación por exceso de responsabilidades y de carga de trabajo, la otra parte minimiza la situación y más o menos que te llama inútil por sentir que no puedes más. Cuando has pasado ya tu límite hace ya mucho tiempo. Si miramos la situación a la inversa esto raramente sucede. En muy pocas ocasiones un hombre asume la mayor parte de las responsabilidades por favorecer el ascenso o el reconocimiento femenino.
Educadas para soportarlo todo
Tratamos de sujetar el universo con un dedo o de hacer malabares sobre una cuerda en el vacío y esto sencillamente es insostenible. Nos agotamos, nos cansamos y nos sentimos sobrepasadas porque sencillamente hemos excedido nuestro límite. Aparece lo que se ha denominado Síndrome de Burnout. Si tienes interés en profundizar o necesitas ampliar información sobre este tema te animo a leer el post, Madres quemadas o el síndrome de Burnout.
¿Por qué sucede? Porque nos han educado para abarcarlo todo y para no quejarnos. Porque hay un sistema de creencias muy poderoso sosteniendo toda esta maquinaria.
La finalidad de hoy es revisar estas creencias, enfrentarlas y deshacernos de ellas o al menos limitar su efecto. De nada sirve hablar de autocuidado si en nuestra cabeza estamos escuchando estas creencias que nos sabotean y que nos disuaden de ponerlas en práctica.
1. Soy egoísta, solo piensa en sí misma
Esta es una creencia muy común que nos sabotea. Son juicios y valoraciones que o bien nos decimos a nosotras mismas o que hemos escuchado a otras personas de nuestro entorno o incluso en los medios de comunicación.
Cuando una mujer decide dedicar un espacio para el autocuidado siempre hay una voz interna o externa que trata de limitar esta acción con un calificativo igual o similar dirigido a nosotras como si fuera un dardo envenenado. La sociedad nos exige que cuidamos permanentemente y si no lo hacemos por un rato o nos tomamos un breve descanso somos malas madres, malas hijas o somos egoístas.
En el momento en que oímos el juicio nos autocensuramos o sencillamente el impulso de realizar un acto que favorezca nuestro autocuidado se paraliza, se pospone o se reduce a la mínima expresión. En ocasiones, es nuestra pareja la que ejerce de censor o el que antepone sus necesidades a las tuyas y cedemos el espacio porque creemos que es un acto de amor.
A él no le llamamos egoísta por llegar a casa después del trabajo y sentarse en el sofá, pero no somos conscientes de que nosotras no nos hemos sentado a descansar ni un minuto desde que hemos llegado. A él se lo permitimos, pero a nosotras no. A él si le permitimos que ejerza su autocuidado, es más lo promovemos.
¿Por qué ambos mantenemos este desequilibrio? porque tanto hombres y mujeres hemos sido educados en esta creencia. Nuestras madres nunca descansaban, nunca tenían un momento para el ocio o hacían algo para cuidar de sí mismas. Eran mujeres fuertes, sacrificadas y educadas para servir al otro. Y por desgracia, lo hemos visto en nuestro entorno, mujeres que han ejercido su rol de cuidadoras durante décadas y que al morir su pareja han fallecido poco después porque ya no había a quién cuidar o por quién sacrificarse las 24 horas del día. Por supuesto, es un caso extremo, pero real.
Cuando te llames egoísta a ti misma piensa porque te lo dices y quién te lo dice. ¿De dónde viene esa creencia? ¿A quién se la has escuchado? ¿Por qué soy egoísta por dedicar 10 minutos a leer o por hacer un rato de deporte?
Necesitamos descansar, desconectar y tomarnos una pausa si queremos mantener nuestro equilibrio y nuestra salud. No es una cuestión egoísta es una cuestión de superviviencia. Y puesto que no siempre en nuestro entorno vamos a encontrar quien promueva nuestro cuidado vamos a tomar nosotras las riendas y vamos a reivindicarlo.
Así que destierra de tu vida está creencia hoy mismo. No eres egoísta por necesitar descansar o por dedicar unos minutos a un hobbie. Sacar un rato para dedicarlo a nosotras mismas no es un acto egoísta, es un acto de autocuidado que repercute positivamente en nuestro entorno y que nos devuelve el equilibrio.
2. Soy culpable por…
Interrelacionada con la anterior creencia encontramos la culpabilidad. Es otro de los pilares del autosabotaje.La culpa ha matado a más personas que el pecado, principalmente a mujeres. La culpabilidad tiene unas raíces muy arraigadas en nuestra sociedad. Eva es culpable de la expulsión del paraíso por morder una simple manzana, pero si prestamos atención a las figuras masculinas clásicas, Saturno puede devorar a sus hijos sin una pizca de compasión o de culpabilidad.
El vaso de la culpa siempre está medio lleno, porque siempre nos sentimos culpables por no poder hacer más, por no dedicar, por no dar más. No pensamos en lo que si damos, en lo que si ofrecemos a los demás. La mirada siempre es en negativo.
Por ejemplo, me siento culpable si retomo un proyecto o un hobbie siento que he abandonado a mis hijos o que descuido a mi familia. No he matado a nadie, no he cometido nada ilegal. ¿Entonces por qué me siento así? Sin embargo, la culpa me carcome por dentro, me doy látigo, me fustigo, que siento en el banquillo de los acusados y me condeno a la hoguera porque soy mala madre, una mala esposa o porque soy una mala hija.
Nos autocastigamos cuando no nos comportamos como se espera de nosotras o no estamos al 100% sosteniendo y cuidando. Nos autocastigamos olvidando que existimos y centrando nuestra atención solo en el otro.
Ya está bien de castigarnos y de ser nuestro peor juez o nuestra madre más severa. Así que cuando hagas algo que promueve tu autocuidado y te sientas culpable por ello piensa en que pasarías si fueras un hombre, ¿tendrías la misma perspectiva? ¿Te sentirías culpable? Pongo la mano en el fuego porque no. No te sentirías culpable ni sentirías esta presión. Si no nos cuidamos seremos culpables de nuestro deterioro físico y de nuestro abandono porque no hemos reivindicado espacios de desarrollo personal o de descanso.
3. No tengo tiempo
Esta es otra creencia que nos sabotea permanentemente. Nos decimos continuamente que no tenemos tiempo para dedicarlo a un hobbie, para leer o para sentarnos cinco minutos a no hacer nada. Admitiendo que vivimos en un mundo que va muy rápido y en el que tenemos infinitas obligaciones y responsabilidades si tenemos tiempo para hacer recados para otros, para llevar a nuestros hijos todos los día a extraescolares o para hacer un favor a la vecina.
Si tenemos tiempo para cuidar a los otros, esa actividad la cumplimos a rajatabla las 24 horas del día durante todo el año. Nunca delegamos en otras personas el cuidado o desconectamos un rato de él. Estamos siempre disponibles, a cualquier hora y dispuestas a cumplir con esa voluntad de servicio aunque estemos al borde de la extenuación o nos sintamos enfermas. Nos sentimos obligadas a cumplir con nuestros roles y anteponemos siempre las necesidades de los otros a las nuestras.
Uno de los problemas que genera esta creencia es el estrés continuado que se manifiesta en nuestro cuerpo físico a través de la enfermedad y que en caso extremo puedo llevarnos a la muerte. Piensa que si todo el tiempo que tienes disponible está ocupado sirviendo o atendiendo a los otros no puede haber tiempo para ti.
No es que no tengas tiempo es que te has situado en el último lugar en tu lista de prioridades. No se trata de ponerte en el primer lugar, pero sí de priorizar tu descanso o tu desconexión en determinados momentos del día para recuperar el equilibrio y la salud. Así que la excusa del no tengo tiempo destiérrala de tu vida desde ya. Siempre hay tiempo, es una cuestión de prioridades.
4. El próximo año voy a cuidarme más
Y el próximo año llega y volvemos a no dedicarnos ni un minuto porque posponemos el autocuidado para otro momento. Esta es otro creencia muy arraigada, posponer infinidamente nuestro autocuidado. Otro autosabotaje en todo regla.
Porque somos madres y la crianza nos absorbe por completo y no tenemos apoyo o no reivindicamos un espacio de desconexión, porque tenemos mucho trabajo y entonces tenemos que concentrar todas nuestras energías en ello. El nuevo año siempre está lleno de propósitos de mejora y autocuidado, el problema es que rara vez pasan del papel y se convierten en una realidad.
Posponemos pensando que no es el momento adecuado y nos consolamos con la mentira de que más adelante lo haremos, pero ese momento nunca llega. Nos negamos una gratificación necesaria e imprescindible para salvarguardar nuestra salud física y emocional porque nos situamos en el último lugar de las prioridades. Porque antepongo las necesidades de los demás a las mías propias. Seguro que si hay espacio para que tu pareja estudie, para que tus hijos cultiven un hobbie o para visitar a tu suegra.
Posponer para más adelante es equivalente a no lo voy a hacer nunca. Nunca me apuntaré a ese club de lectura o a esas clases de pintura o me sentaré a escribir delante del ordenador. Me niego la posibilidad de dedicar un rato a algo que me satisface o que hace crecer como persona porque mi sistema de creencias que me sabotea se ha puesto en marcha: es egoísta volver a estudiar, realmente no me lo merezco, que van a pensar mis hijos o mi marido, no tengo tiempo, etc.
No tenemos que esperar a que nuestros hijos sean mayores para dedicar un espacio de tiempo a algo que nos guste o que nos haga sentir bien. Perfectamente se puede compatibilizar la maternidad, la crianza, el trabajo, con tener hobbies, volver a estudiar o a hacer una actividad que nos haga crecer. Lo que necesitamos es disponer de un espacio de tiempo para dedicarlo a ello y organizarnos bien.
5. Las mujeres de verdad no lo necesitan
Esta es un creencia externa que nos han grabado a fuego. Una creencia que gira en torno a cómo tienen que ser las mujeres y cómo tienen que comportarse. No han hecho creer que una mujer de verdad no necesita autocuidado, que esto es un invento moderno que no sirve para nada.
En un mundo en el que todo se mide en términos económicos y en productividad el descanso o el disfrute es interpretado como una pérdida de tiempo. Además nos han inculcado que necesitar un descanso o una pausa es una muestra de debilidad, que nos hace vagas, flojas o débiles. Las mujeres de verdad no necesitan autocuidado.
Dar credibilidad a estas creencias minimiza o reduce nuestras necesidades a la mínima expresión. Nos convierte en máquinas productivas que sostienen, que resuelven, que ejecutan, pero que no se merecen nunca una pausa o relajarse. Nos deshumaniza por completo y nos lleva a la autoxigencia excesiva.
Esta creencia se sustenta en la superwoman, esa mujer ideal que es perfecta en todas sus facetas y roles que siempre está de buen humor, es guapa, delgada, inteligente, complaciente…. y todos los calificativos positivos que queramos añadirle y que destaquen por ser irreales.
La autoexigencia que este modelo femenino promueve en nosotras niega el autocuidado porque la superwoman simplemente no lo necesita. Ella es perfecta tal y cómo es, no tiene fisuras, no llora, no monta escenas, no se siente triste, llega a todo, no se equivoca, nunca se cansa, nunca enferma.
Cuanto antes entendamos que esta superwoman no es real sino que es un mito antes mitigaremos nuestro sentimiento de frustración y empezaremos a aceptarnos como mujeres reales de carne y hueso con limitaciones y necesidades que cubrir y que reivindicar.
Así que cuando te digas que es una pérdida de tiempo dedicar un espacio al autocuidado o te digan que no sirve para nada. Pregúntate para que sirve una puesta de sol o una taza de té caliente. Pregúntate si esa persona que te niega el autocuidado se cuida a su misma y si se dedica un espacio de desarrollo personal.
En conclusión, deshecha todas estas creencias falsas sobre el autocuidado y empieza el próximo año priorizando tu autocuidado. Todo ser humano necesita descanso, espacios para relajarse, actividades que le hagan sentir bien, diversión y amistades. Negarnos esto es reducirnos nuestra proyección personal y limitar nuestra libertad.
Disfrutar no es malo, darnos amor a nosotras mismas y mimarnos es necesario e imprescindible para sentirnos felices y realizadas. Así que vamos a querernos, vamos a respetarnos y vamos a reivindicar espacios de desarrollo personal y de descanso porque nos los merecemos y porque son necesarios para ser felices.
Hasta aquí el artículo de hoy, en el siguiente hablaremos de como practicar el autocuidado. Si te ha gustado el post comporte, nos ayudas a crecer y a seguir invirtiendo tiempo y energía en este trabajo.
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Queremos conocerte y que te unas a nosotras, ¿estás preparada para cambiar el mundo?
Por qué no voy a comprar en el Black Friday, hoy en el blog te doy todas mis razones por las que he decidido no participar de este evento ni cómo consumidor ni cómo vendedor de mis talleres.
Probablemente este sea uno de los post más incómodos que he escrito en este blog. Y es más que probable que algunas personas se sientan incómodas con él. Lo entiendo. Pero siempre he sido sincera en este espacio y he expuesto mis opiniones con respeto y con contundencia.
Estoy harta del Black Friday
Necesitaba decirlo, estoy harta del Black Friday y de todo lo que representa para un planeta que se muere y que agoniza por un modelo económico negligente y despiadado.
Lo siento, no me gusta el tipo de cliente que promueve, complaciente y con una capacidad crítica nula. Tampoco me gusta como salen paradas las pequeñas marcas o los artesanos que son presionados para bajar sus precios y que en muchos casos pierden dinero con este evento.
Pienso que nuestra sociedad consumista circula en piloto automático hacia el desastre medioambiental y que este tipo de eventos cada vez más comunes aceleran ese proceso de desgaste.
Las fiestas consumistas se multiplican
En los últimos años las festividades o eventos relacionadas con el consumo no han dejado de crecer. Cada año se inventan una nueva fiesta absurda e inútil que añadir a la lista de días con el objetivo de incitarnos a comprar. El más reciente ha sido el día del soltero que tuvo lugar el 11 de noviembre, aquí lo de menos es si estás soltero o felizmente casado, lo importante es gastar por gastar.
Aunque la gran fiesta de los precios es el Black Friday seguido del el Cyber Monday dos eventos separados por dos días. Muy hábil, ¿verdad? Si aún no has pulverizado la tarjeta de crédito el fin de semana, el lunes sin duda todavía puedes darlo todo y comprar a crédito hasta el próximo noviembre.
Por supuesto, la fiesta cada vez empieza a antes, es el preblackfriday que se traduce en todo un noviembre dándote el coñazo para que compres. ¿El qué? No importa, ni siquiera si lo necesitas o no.
Cuando abro el correo me inundan un sinfín de emails con tipo de propuestas incitándome a comprar sin límite incluso empresas a las que no he cedido mis datos voluntariamente. Por si fuera poco, ahora también te ofrecen productos peregrinos a través de mensajes de móvil, desde el Messenger de Facebook y desde cualquier lugar susceptible de alojar publicidad.
No ha llegado aún el Black Friday, pero semanas antes ya estoy saturada. Me siento sobrexpuesta a una fiesta de los precios a la que me han invitado a la fuerza y que cada vez me produce más rechazo.
Cuando lo importante se olvida
Siento que como sociedad entramos en la histeria colectiva. Por un lado, los que venden ofreciendo descuentos incluso por cortarte el pelo y en muchos casos perdiendo dinero por una práctica que les han vendido también a ellos que será beneficiosa para su negocio.
En el otro lado, los clientes con la tarjeta de crédito preparada para fundirla en unas horas y entrar en números rojos. No importa que el mes que viene no lleguen a fin de mes, las ofertas son tan buenas que es imposible resistirse a ellas. La sobreestimulación es constante y te sientes una extraterrestre si decides pasar de esta fiebre y no gastar un euro.
En medio el tumulto y del ruido que hace la publicidad olvidamos lo importante, que estamos en una emergencia climática. Una situación más dañina que la COVID-19, pero de la que por desgracia nadie se acuerda.
Arrasamos centros comerciales o tiendas online con la despreocupación del que tiene a su disposición recursos ilimitados y eternos. No es que necesitemos unas gafas de aumento es que estamos ciegos y perdidos ante un gigante que nos roba nuestro dinero y nuestro tiempo.
¿Entonces no apoyas a los autónomos? ¿Y al pequeño comercio?
Al margen de la demagogia, comprar o no comprar en el Black Friday no implica que apoyes o no a los autónomos o a las pequeñas empresas. Tienes 364 días más para comprarles al precio al que habitualmente venden sus productos. Desde luego, como vendedor no me gustaría tener un cliente que no me compra nada durante todo el año y solo lo hace cuando mis márgenes de beneficio son ridículos o directamente no existen.
Creo que el Black Friday no solo engaña a los consumidores, sino también a esos autónomos a los que ha prometido duplicar sus ingresos.
El Black Friday solo beneficia a las grandes corporaciones
No será como será en todos los sectores, así que voy a hablar directamente de lo que conozco. Desde mi experiencia muchos artesanos o pequeñas marcas bajan los precios para poder competir con las grandes empresas con la diferencia de que las grandes corporaciones manejan enormes márgenes de beneficio y grandes facilidades para compensar una oferta o un descuento con otros productos.
No es la situación de un pequeño comercio que tiene unos márgenes de beneficio muy limitados y que cuando baja precios en muchas ocasiones sacrifica su propio margen con tal de conseguir una venta.
He conocido a autónomos y artesanos que bajaban los precios por la presión ejercida por el mercado, no porque fuese beneficioso para su negocio. En ocasiones han vendido su producto tan por debajo de su precio que han perdido dinero. ¿De verdad les beneficia el Black Friday? En absoluto.
Por no hablar de clientes acostumbrados al descuento que escriben a la pequeña empresa exigiendo una rebaja del 40% como hace la competencia. He conocido a artesanas a las que directamente las han llamado tacañas o egoístas por no sumarse al Black Friday. ¿Desde cuándo es una obligación participar?
Un consumidor ciego y despreocupado
No, no me gusta ese tipo de cliente que compra solo seducido por el precio y que vive por y para el descuento. No lo quiero y desde luego, no es el tipo de cliente al que me gustaría dirigirme. Este tipo de eventos globales fomentan un tipo de cliente que solo mira el precio y que no se cuestiona nada más, un cliente complaciente y ciego.
No se pregunta de dónde viene el artículo, no se pregunta cuál es su materia prima, no se pregunta cuántos kilómetros ha viajado el producto hasta llegar a él, no se plantea quién lo elaboró y en qué condiciones, no se preocupa por su huella de carbono y lo peor de todo no le importa lo más mínimo.
¿Por qué? Porque solo compra para satisfacer una necesidad insatisfecha, porqué necesita un chute dopaminérgico como lo necesita el que consume su chute de cocaína. Poseer un objeto, comprar una ganga, rebuscar en un stand, ir de tienda en tienda. Es una forma de llenar vacíos emocionales y de olvidarnos de que tenemos una vida que vivir.
Por supuesto, al obtener el objeto corre a exponerlo públicamente en cualquier red social. Eso es parte del placer de comprarlo, aunque nunca lo utilice y pase toda su vida en un cajón. Lo importante es poseer, tanto tienes tanto vales. Aunque de lo que presumas sea algo tan ridículo como haber comprado un objeto inútil, pero barato, a 5.99.
Cuando solo hay una perspectiva: la económica
Todo este tinglado está pensado desde un solo punto de vista, el económico. Solo se aspira al crecimiento sea como sea y a costa de lo que sea. Y nos convencen de que lo ideal es estrenar un bolso nuevo cada semana o un teléfono móvil cada año, mientras nuestros océanos se llenan de basura y la vida de los océanos se apaga lentamente.
¿Y si necesito un objeto tampoco compro?
Lo hablaba hace unos días con unas compañeras de trabajo. Si necesitas un objeto de verdad y lo ibas a comprar de todos modos no te voy a decir que lo compres dentro de una semana al doble de su precio. Así formulado no parece muy inteligente. Pero, ¿de verdad son tan grandes los descuentos? ¿De verdad merece la pena adelantar una compra? Pues no sé hasta que punto.
Sí sé que la OCU lleva publicando desde hace años un informe donde señala qué empresas hacen descuentos y de cuánto es. En el último análisis de 2019 descubrieron los siguiente: Sólo el 17% de los productos está rebajado, un 54% tiene el mismo precio que tenía hace unas semanas y 1 de cada 3 está más caro que hace 30 días. Sí, lo he escrito bien. 1 de cada 3 productos se vende más caro.
Así que resulta que ni los descuentos son tan grandes como se venden y, (¡Qué sorpresa!), muchas grandes superficies suben los precios semanas antes para bajarlos cuando llega el Black Friday y que parezca que han hecho un descuentazo. Cosas del marketing.
No, este post no va de no compres si has decidido hacerlo. Es tu decisión y eres libre de hacer lo que creas conveniente y no te juzgo por ello. Es un artículo en el que expreso mi opinión personal y mi hartazgo con este evento. No obstante, mi intención va un poco más más allá busco tu reflexión.
Te propongo un ejercicio práctico
Supongamos que quieres comprar unos pantalones rebajados al 50%, antes costaban 39,80 y ahora puedes comprarlos por 19,90. ¿Te has preguntado si valen realmente 39,8? Probablemente no, porque estés siendo seducida por el cartel de 50%. ¿Has mirado la calidad del producto?
Muchos productos que aparecen rebajados en estas fechas realmente no lo están. Han sido confeccionados por y para el Black Friday. Ni su calidad ni su materia prima valen 40 euros. Pero no lo sabes, porque existe un placer dopaminérgico en comprar algo rebajado y sentirnos más listos que la multinacional que nos los vende.
Siento ser yo quien te lo diga, pero la banca nunca pierde, aunque parezca que sí. Los productos rebajados tienen también su letra pequeña.
Volviendo a los pantalones en oferta, con total seguridad se confeccionaron a más de 2000 kilómetros y es posible que el algodón o el tejido del que esté creado viniera también de muy lejos. Probablemente la persona que lo tejió sobreviva con menos de un dólar al día y que trabaje doce horas para malvivir en unas condiciones deplorables. Si esa trabajadora cobrase un sueldo digno, el pantalón encarecería su precio, o dicho de otra forma, ya no sería tan escandalosamente barato.
Si además sumamos la huella de carbono real de esos pantalones que han recorrido más kilómetros de los que tú recorrerás en toda tu vida, el coste también subiría considerablemente. Su coste real no son los 19,90 que vas a pagar por ellos. Su coste real debería ser aproximadamente 100 euros. Si costase 100 euros no podrías comprarlo, es lo que te costarían 5 pantalones a 19,90.
Las compras y la obsolescencia programada
Ahora extrapola los pantalones a cualquier objeto que puedas comprar y consumir rápidamente. Primero fue la comida rápida, esa comida llena de grasa y de dudosa calidad la que se impuso. Poco después la moda rápida cogió el relevo y así casi cualquier objeto que puedas comprar hoy en día. Es mucho más barato comprar un objeto nuevo que reparar el que ya tienes. Esto tiene un nombre desde los años 30 del siglo pasado: obsolescencia programada.
Los unicornios dorados y el crecimiento ilimitado
Y diréis, ¿Cuál es el problema? Muy simple, que esa fantasía de unicornios dorados que dice que el crecimiento será ilimitado que hay recursos para todos y que estos serán infinitos por los siglos de los siglos es una mentira tan grande que ya nos estalla en la cara.
Nuestro modelo económico basado en el consumismo no es sostenible, ni inteligente ni sensato. No lleva al desastre irremediablemente. Hoy sabemos que la industria de la moda es una de las que más contaminan el planeta. Y sin embargo, se sigue alentando a la gente a que renueve la ropa de su armario cada temporada o incluso cada semana.
Cada prenda u objeto que se vende tiene una huella de carbono, que es lo mismo como no decir nada. Cuando digo huella de carbono me estoy refiriendo a lo que contaminan los objetos que adquirimos. Una huella de carbono que no es de nadie, pero a todos nos compete por igual. Como es de todos y de nadie, pues no importa. Es algo difuso, pero tan real como nuestra existencia.
Vivimos en un mismo planeta y hasta dónde sé no tenemos posibilidad de emigrar a otro. Este es nuestro mundo y si seguimos consumiendo de forma irresponsable y absurda estamos condenados a extinguirnos como especie.
No, no me gusta el Black Friday, ni lo que implica: gastar sin motivo y porqué sí. En un mundo en el que cada uno de nosotros deberíamos reflexionar sobre qué consumimos y sobre cómo lo consumimos y las implicaciones tiene para la vida en este planeta.
Una simple camiseta, parece banal y no lo es. Encierra una profundidad que nos cuesta percibir. Nuestras decisiones de compra importan y tienen un impacto a nivel global. Así que ya sabéis por qué no voy a comprar en el Black Friday . Hoy celebraré mi día sin compras como hice también el año pasado y el anterior. Sé que es una gota de agua en el océano, pero si más personas se conciencian y comienzan a pensar en otro modelo de consumo más responsable ymás consciente podremos influir en otras personas de nuestros entorno y poco a poco cambiar el mundo.
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Queremos conocerte y que te unas a nosotras, ¿estás preparada para cambiar el mundo?
Hoy en el blog Geles hidroalcohólicos ecológicos y sin tóxicos con un INCI envidiable. Concluimos los artículos sobre gel hidroalcohólico con este post que recoge las mejores opciones que podemos encontrar actualmente en el mercado de la cosmética natural y ecológica. Probablemente no están todos los son que son, pero sin ninguna duda si son los que están.
Sin ningún duda, todos queremos protegernos de la COVID-19 y no enfermar. Sabemos que los geles hidroalcohólicos son una buena elección cuando no podemos lavarnos las manos con agua y jabón. El problema muchas veces es que se le presta poca atención a este nuevo producto que hemos puesto de pronto en nuestras vidas obligados por las circunstancias.
En muchas ocasiones, puesto que es un producto que podemos comprar en la farmacia pensamos que es inocuo o que no contiene ninguna sustancia peligrosa. La realidad es muy distinta. Cada fabricante elabora el gel hidroalcohólico a su manera y emplea la materia prima que considera más oportuna, generalmente la más barata o económica de conseguir en el mercado. No, todos los geles hidroalcohólicos no son iguales. Y sí, si dañan la piel e incluso pueden altamente irritantes si no somos conscientes de lo que nos ponemos en las manos.
Sin embargo, como es posible que está opción no te interese, en el post de hoy te traigo una serie de opciones libres de tóxicos para que no tengas que volverte loca mirando ingredientes, sino que tengas muy claro según tus circunstancias cuál gel hidroalcohólico es el que mejor se adapta a tus circunstancias y a las de tu familia. Y ya sin entretenernos más vamos a ir analizando opción por opción.
Geles hidroalcohólicos con un buen INCI
En el anterior post junto con un listado de ingrediente seguros te proponía la opción de elaborar tu propio gel hidroalcohólico en casa. Sin embargo, como es posible que está opción no te interese y no tengas tiempo de revisar los ingredientes los geles hidroalcohólicos que hay en el mercado, te traigo una propuesta que te va a simplificar esta cuestión.
Para facilitar la labor de búsqueda he seleccionado algunos geles hidroalcohólicos que me han gustado especialmente por su formulación libre de tóxicos. Así podrás ver y comparar y elegir el que mejor se adapte a tus circunstancias y a las de tu familia. Son efectivos para combatir la COVID-19. Cualquiera de ellos es una buena elección sobre todo para aplicar sobre la piel de nuestros hijos.
Gel de manos higienizante desinfectante adulto y niños Lavanda de Flora Bio
Gel hidroalcohólico lavanda de Flora Bio-Foto Naturitas
Es un gel con una formulación perfecta. En primer lugar, vamos a echarle un vistazo a los ingredientes.
INCI
–Alcohol Denat:
– Agua
–Xanthan Gum (hablamos de él en mi anterior post)
– Eucalyptus globulus leaf oil: aceite esencial de eucalipto.
– Anethum graveolens herb Oil: aceite esencial de eneldo.
– Melaleuca alternifolia leaf oil: aceite esencial de árbol de té.
– Lactic Acid
– Sodium Benzoate
– Potassium Sorbate
– Limonene: aceite esencial de limonene.
– Linalool
Me voy a detener brevemente en aquellos ingredientes que no conocemos o que nos pueden suscitar ciertas dudas. El producto lleva Alcohol Denat, sin embargo no se nos especifica la cantidad total de alcohol etílico desnaturalizado. Esta puede ser una importante pega al producto. Sin más adelante se desvela esta cuestión modificaré el post e incluiré esta información.
Dentro de los aceites esenciales totalmente seguros para la salud destacan los siguientes:
El Eucalyptus globulus leaf oil (aceite esencial de eucalipto). Se considera un ingrediente seguro para la salud con buenas propiedades antisépticas ya que acaba con parásitos y virus. Asimismo, favorece la regeneración de la piel. Se trata de un ingrediente seguro.
El Anethum graveolens herb Oil (aceite esencial de eneldo) Se suele incluir en el INCI de los productos por su capacidad aromatizante y también seguro para la salud.
La Melaleuca alternifolia leaf oil, más conocida como aceite esencial de árbol de té es un clásico dentro de los antisépticos por sus propiedades antisépticas, antimicrobianas y desinfectantes. Por supuesto un ingrediente seguro.
Limonene (aceite esencial del limoneno). En el anterior post dedicamos un espacio a este aceite esencial. Solo voy a recordar que pertenece al grupo de los 26 alérgenos regulados por Europa por lo que su concentración si es mayor de un 0,001 debe aparecer especificado en el INCI como es el caso. Suele emplearse para aromatizar y se debate si es seguro o no para la salud. Lo más importante que tienes que tener en cuenta con respecto a este aceite esencial es es que el limonene este naturalmente presente en el producto. Si esto es así no hay ningún peligro.
Volviendo al producto que estábamos analizando la marca italiana que lo comercializa Flora Bioasegura que no utilizan ni sustancias ni perfumes sintéticos por lo que el Limonene que encontramos en la fórmula forma parte de otros aceites esenciales. Además, poseen certificación en cosmética ecológica por BDIH e ICEA Cosmos Organic. Con todos estas garantías que proporciona el fabricante y siendo un producto con un INCI impecable considero que es una excelente elección como gel hidroalcohólico.
Se puede adquirir en la web de Planeta Huerto. El precio para el gel de 75 ml es de 5,49 y el de 250 ml de 10,26. Asimismo se puede adquirir el formato de 75 ml en un pack de dos al precio de 9,99. Ahora mismo el producto está en oferta en la web, pero su precio puede variar dependiendo del descuento que tienen vigente en ese momento. Se puede encontrar en otras webs pero su precio suele ser más elevado que en Planeta Huerto.
Loción hidroalcohólica de lavanda-Amapola Biocosmetics
Loción bio higienizante de lavanda de Amapola Bio- Foto Amapola Bio
Se trata de otro gel con una formulación fantástica. La loción es 100% ecológica y su INCI es corto, sencillo y libre de tóxicos. Vamos a echar un vistazo al listado de ingredientes:
INCI
– Alcohol
– Glicerina
– Lavandula Hybrida Oil: aceite esencial de lavanda ecológica.
– Linalool
– Limonene
– Geraniol
– Coumarin
Ahora me voy a detener en algunos ingredientes. El alcohol presente en la fórmula es a base de etanol ecológico no desnaturalizado. En este producto si se especifica la proporción del ingrediente básico, el alcohol está en una proporción del 70%.
El producto lleva glicerina de agricultura de la que no se especifica directamente pero se sobreentiende que es de origen vegetal a base de grasas vegetales ya que la marca no suele emplear glicerina de origen animal.
El producto contiene también una serie de aceites esenciales. La mayoría de ellos naturalmente presentes en la Lavandula Hybrida Oil, el aceite esencial principal. En el mismo INCI se nos indica que tanto el Linalool, el limonene, el geraniol y el coumarin proceden de los aceites esenciales. Esto significa que se obtienen a partir del aceite de lavanda que si aparece como ingrediente añadido al producto directamente. Ya comenté más arriba que algunos de estos aceites esenciales están presentes en otros aceites esenciales y forman parte de su composición como sucede con el aceite esencial de lavanda.
El INCI de este producto es perfecto en todos los sentidos. Además está certificado por la norma Bio.Inspecta-Vida Sana que suele ser muy rigurosa. Lo que ya no es tan perfecto es su precio. Se comercializa en un envase de 125 ml y su precio es de 13,50.
Es mucho más caro que otros geles hidroalcohólicos pero su calidad es muy superior a los que nos venden en el mercado convencional. Lo podéis comprar tanto en su propia página web, Amapola Bio como en Conasi. El precio no suele variar de una tienda a otra, aunque puede ser que en ese momento se aplique algún descuento en tienda.
Gel limpiador para manos hidroalcohólico con aceites esenciales de Naáy Botanicals
Naay gel hidroalcohólico- Foto Idun Nature
Se trata de otro gel hidroalcohólico con una formulación también estupenda. Vamos a detenernos en los ingredientes.
INCI
– Alcohol Denat
– Agua
– Glycerin: glicerina
– Aloe Barbadensis Leaf Juice Powder: gel de aloe vera
– Celulose Gum
– Xantan Gum
– Thymus Vulgaris: tomillo
– Melaleuca alternifolia oil: aceite esencial de árbol de té
– Lavandula Angustifolia oil: aceite esencial de lavanda.
– Linalool
Ahora nos vamos de detener en algunos ingredientes. De nuevo nos encontramos con un alcohol del que no nos aparece la concentración. La glicerina no aparece especificada si es vegetal o no, no obstante, el producto es apto para vegano así que se sobreentiende que si lo es. En este producto aparece un ingrediente nuevo, la Aloe Barbadensis Leaf Juice Powder que no estaba presente en las dos anteriores formulaciones. La presencia de gel Aloe vera es muy beneficiosa ya que es un ingrediente con grandes propiedades antisépticas, antibacterianas y antiflamatorias. Y además hidrata, reafirma la piel y calma irritaciones
Este gel hidroalcohólico podemos encontrarlo en tres formatos. El de 100 ml cuesta 7,95, el de 250 ml 13,90 y el 500 ml 19,90. Por la diferencia de precio merece la pena optar por el formato más grande ya que sale más barato.
Podemos comprar este producto en Idun Nature y en la página directamente de Na
Bruma Higienizante de manos 100% ecológica Safe & Beauty de Cosmetics Herbera
Bruma higienizante de Herbera Cosmetics-Foto Cosmetics Herbera
Cosmetics Herbera es una marca que he descubierto hace muy poquito y que me ha gustado muchísimo por diferentes motivos. No descarto dedicarle un post en el futuro, pero de momento vamos a echarle un vistazo a su gel hidroalcohólico.
INCI
Alcohol ecológico
Agua
Glycerin: glicerina ecológica
Mentha piperita leaf wáter: extracto de hoja de menta ecológica
Mentha spicata herb oil: aceite de hierbuena ecológico
Cymbopogon flexuosus oil: aceite esencial de lemongrass ecológico
Mentha piperita oil: aceite de menta ecológica
Limonene
Citral
Geraniol
Citronellol
Otro producto con una formulación impecable de principio a fin. El alcoholempleado procede de viñedos ecológicos de Navarra. El porcentaje ronda el 70%, por lo que es adecuado para combatir la COVID-19. La glicerina es vegetal, de hecho, se especifica en el producto su origen, se extrae de las plantas de Karanja (millettia pinnata) que tiene propiedades antisépticas al mismo tiempo que hidratantes.
El gel hidroalcohólico también lleva diferentes aceites y esencias extraídas de la menta y la hierbabuena. Su función es doble ya que tienen grandes propiedades antisépticas y bactericidas y dan una fragancia agradable al producto. Solo una apreciación absolutamente personal, si no te gusta el olor a menta o a hierbabuena como es mi caso, opta por otros geles hidroalcohólicos citados en este artículo. Para algunas personas este aroma es muy agradable, pero a mí me genera cierta animadversión.
En la cola de INCI encontramos como viene siendo habitual una lista de aceites esenciales, que tal y como he comentado están naturalmente presentes en los aceites esenciales principales como el aceite esencial de lemongrass. Por último resaltar que el producto está certificado por la norma Bio.Inspecta-Vida Sana lo que siempre es una garantía de calidad.
Este gel hidroalcohólico podemos adquirirlo directamente en la página web de Herbera Cosmetics en un solo formato de 100 ml a un precio de 14,00 euros. También lo podemos conseguir en Idun Nature al mismo precio de venta aproximadamente, 13,90 euros.
Si el de Amapola Bio nos podía parecer un poco caro, este lo es un poco más, ya que su precio es un 0,50 céntimos más elevado y contiene menos cantidad. No obstante, lo recomiendo porque la formulación es impecable y su calidad es bastante más elevada que la de otros geles hidroalcohólicos presentes en el mercado ya que es 100% ecológico y cuida nuestras manos. Por otro lado, se presenta en una botella de aluminio lo que también supone un packaging que cuida el medio ambiente.
Gel limpiador de manos con ácido hialurónico de Naturado en Provence
Desinfectante de manos Naturado_Foto Toxicfree
Lo fabrica una empresa ecológica francesa que ha aterrizado recientemente en nuestro país. Apenas conozco la marca, pero por lo que he podido curiosear sus productos tienen muy buena pinta. Desde luego, el INCI de este producto es corto, como a mí me gusta, y sus ingredientes son 100% naturales y en 97,7% ecológicos.
INCI
Ribes nigrum (black currant) leaf water (agua de hoja de grosella negra)
Alcohol ecológico
Agua
Parfum
Hyaluronic Acid
Vamos a revisar los ingredientes con detalle. El agua de hoja de grosella negra hasta ahora no había aparecido en los productos que hemos revisado. Por lo que he investigado tiene excelentes propiedades para el cuidado de la piel ya que contiene propiedades antiinflamatorias y favorece la hidratación. La fórmula contiene también ácido hialurónico. No se especifica en el producto si es de origen animal o vegetal. No obstante, el producto es apto para veganos por lo que el ácido hialurónico es de origen vegetal con toda probabilidad.
Suele extraerse de algunos cereales o de la celulosa. Este ingrediente suele ser un reclamo publicitario por sus excelentes propiedades como hidratante, reafirmante y como regenerador de la piel. Sin duda es una excelente elección en un gel hidroalcohólico, aunque en este producto su porcentaje seguramente sea muy pequeño ya que es el ingrediente que aparece en último lugar del listado.
La única pega que puedo ponerle al producto es la presencia de Parfum que personalmente no me gusta demasiado. En cosmética natural y ecológica generalmente se recurre a los aceites esenciales para aromatizar el producto. Sin embargo, Naturado ha optado por el parfum directamente. ¿Por qué tanta suspicacia con el parfum? Básicamente porque la normativa actual permite mantener en secreto los componentes del parfum y porque es una vía de entrada de los preocupantes ftalatos.
Al menos la marca asegura en su web que no emplea perfumes sintéticos, por lo que podemos estar más tranquilas y es una de las razones por las que he decidido recomendar el producto en este post. Asimismo los productos de esta marca están certificados por Ecocert y por Cosmebio.
Una de las ventajas de este gel hidroalcohólico con respecto a los otros que hemos revisado es su precio. El envase de 100 ml puedes encontrarlo en el mercado por 4,50 aproximadamente, una tercera parte más barato que otros geles antisépticos que hemos recomendado en este artículo. Cuando estaba redactando este post se podía encontrar en varias webs, sin embargo, hoy aparece agotado en varias de ellas. En muchas de estas páginas dejando tu email te envían un correo cuando vuelvan a tener existencia del producto. En esta situación se encuentra Idun Nature. Podéis encontrar el gel también en Toxicfree.
Gel hidroalcohólico de manos de Munnah Natural Cosmetic
Gel hidroalcohólico ecológico Münnah- Foto Münnah Cosmetic
Otra marca desconocida por mí hasta hace muy poco y que ha resultado ser un grato descubrimiento. Munnah Naturales una marca española de reciente creación que ofrece productos 100% naturales y con un mínimo de u 93% de ingrediente ecológico.
INCI
Alcohol denat
Agua
Aloe barbadensis leaf juice: gel de aloe vera ecológico.
Glycerin: glicerina ecológica de origen vegetal
Helianthus annuus seed oil: aceite de girasol ecológico
Melaleuca alternifolia leaf oil: aceite esencial de árbol de té ecológico
Ricinus communis oil: aceite de ricino ecológico
Xantan gum
Sodium benzoate
potassium sorbate.
Citral
Limonene
linalool
El INCI es un poco más largo con respecto a otros geles hidroalcohólicos que hemos revisado, pero los ingredientes son de una gran calidad y seguros para la salud. El porcentaje del alcohol en su propia página indica que es de más del 60% y en otras se afirma que es de un 70%.
Muchos de los ingredientes ya los conocemos, así que no me voy a detener de nuevo en ellos. Al final de la fórmula encontramos el citral, el limonene y el linalool que son ingredientes naturalmente presentes en otros ingredientes del producto. El gel viene certificado por la norma Bio.Inspecta-Vida Sana de la que también hemos hablado ene este post.
El producto se puede adquirir directamente en su página web; Munnah. Se comercializa en diferentes formatos: en envase de 50 ml su precio es de 8,90; en envase de 200 ml su precio oscila entre 11,50 y 12,90. Depende de si el gel hidroalcohólico se adquiere con dispensador o sin él. Con dispensador es más caro que si quieres solo el recambio. La verdad es que es una gran idea, así al menos se reutiliza una parte del envase; en envase de 250 ml su precio es de 14,90. También existe la opción de comprarlo en pack con un 20% de descuento. Incluye dos envases de 200 ml y un envase de 50 ml de bolsillo.
También se puede encontrar en otras tiendas como Onco Beauty en formato de 250 ml por el mismo precio.
Verdesativa Hand Hygiene Gel
Gel hidroalcohólico Verdesativa-Foto Ecco-Verde
Cerramos el listado con este gel hidroalcohólico italiano que también tiene un INCI extraordinario.
INCI
Alcohol denat
Agua
Xanthan Gum
Glycerin
Aloe barbadensis Leaf Juice: gel de aloe vera
Melaleuca alternifolia leaf oil: aceite de árbol de té
Cannabis sativa (hemp) seed oil: aceite de semilla de cáñamo
Citric acid
Potassium sorbate
Sodium Benzoate
Limonene
La formulación de este gel es muy similar a la de otros que ya hemos visto, aunque incluye ingredientes nuevos como el aceite de semilla de cáñamo. No se especifica en el producto que los ingredientes sean de agricultura ecológica, sin embargo, el producto aparece como eco o bio lo que resulta algo confuso. En esos casos lo que suelo hacer es investigar sobre la marca. He revisado la información publicada sobre Verdesativa y he comprobado que los ingredientes que utilizan son ecológicos, veganos y sin tóxicos. El producto viene avalado por la AIAB que es una certificadora italiana de productos naturales y ecológicos.
Con esta información ya sabemos que la glicerina presente en el producto es de origen vegetal ya que no utilizan ingredientes de origen animal. La cantidad de alcohol viene especificada, aproximadamente un 70º por los que es apto para combatir la COVID-19. Por último, nos vamos a detener en el aceite de semilla de cáñamo que han introducido en la fórmula. Se trata de un aceite que se ha puesto muy de moda últimamente por sus excelentes propiedades para proteger e hidratar la piel.
Probablemente este sea uno de los geles hidroalcohólicos más baratos de los que hemos comentado en el artículo. Tiene como ventaja que su precio es muy competitivo y que se presenta en distintos envases para que elijas el que mejor se adapte a tus circunstancias.
Este gel se presenta en cuatro formatos diferentes: en envase de bolsillo de 30 ml cuesta entre 1,90 y 1,70 euros; el precio de el de 100 ml oscila entre 6,90 y 6,20 euros; el envase de 500 ml se puede adquirir entre 19,00 y 17,10 euros; y el último envase de 1 litro cuesta 34,99 euros.
Actualmente se puede comprar en la web de Ecco verde. No he encontrado ninguna otra web en España que lo comercialice, no obstante, es posible que más adelante se amplíe el número de tiendas que lo venden.
Hasta aquí el post de hoy espero que te haya sido útil. ¿Conocías estos geles hidroalcohólicos? ¿Los has utilizado? Me encantaría que lo compartieses con esta comunidad. Y si tienes cualquier pregunta no dudes en dejarnos un comentario.
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