El arsénico en el arroz se ha convertido en un problema de salud que inquieta a madres y embarazadas. Una las grandes preocupaciones es cómo minimizar su impacto en los niños y gestantes ya que el arsénico es potencialmente tóxico.
¿Por qué un inocente alimento de primera necesidad como el arroz se ha convertido en el malo de la película? ¿Está justificada la alarma? ¿Debemos dejar de consumirlo?
Yo, como madre y consumidora me he hecho estas preguntas muchas veces. Por fin me he decidido a investigar sobre la cuestión y en este artículo trataré de arrojar luz sobre un tema tan controvertido y que cada un@ saque sus propias conclusiones.
En este post que hemos preparado podéis encontrar información útil sobre el tema y además consejos sobre cómo podemos minimizar su impacto sin tener que renunciar a este cereal. Por si estás buscando alguna pregunta en concreto o necesitas una guía de lectura he diseñado este índice.
En este post podrás leer
1.- Introducción: ¿cómo empezó todo?
La alarma salta en 2015 cuando la Unión Europea decide limitar la cantidad permitida de arsénico en el arroz a partir de enero de 2016. Casi todos los medios de comunicación nacionales se hacen eco de esta información, aunque estamos en pleno verano y la noticia pasa con más pena que gloria.
Sin embargo, no es la primera vez que se habla del arsénico, años antes una serie de estudios alertan de su toxicidad. Sin ir más lejos la FDA lleva haciendo pruebas para detectar los niveles de arsénico en una gran variedad de productos desde 1991, poniendo especial atención en los productos que los niños consumen de forma habitual como los zumos.
En una investigación posterior de 2013, la FDA analiza 1300 muestras de arroz y encuentra niveles que oscilan entre el 0,1 y 7,2 microgramos de arsénico inorgánico por ración, este último resultado parece muy elevado. Pero en aquel momento la FDA no es capaz de interpretar si estos resultados pueden tener un efecto o no a largo plazo sobre la salud aun que sigue investigando su efecto.
La EFSA inicia su propia investigación a nivel europeo escuchando por fin las voces de aquellos que desde Bruselas reclaman una investigación exhaustiva sobre el tema. El estudio es ambicioso, analizan la exposición alimentaria al arsénico inorgánico en 17 países. Los resultados se publican el 6 de marzo de 2015 y no dejan lugar a dudas: son niveles demasiado altos
2.- ¿Qué es el arsénico?
La EFSA lo define como un metaloide presente tanto de forma natural como artificial en el medio ambiente. Es un elemento químico que puede presentarse de dos formas: inorgánica y orgánica. El arsénico inorgánico es el más dañino para la salud.
¿Dónde se encuentra?Por desgracia en todas partes: en el agua, la tierra, el aire y en los alimentos que consumimos. Al ser un elemento presente en la corteza terrestre es difícil escapar a su influjo.
¿Por qué hay arsénico en el arroz? Al estar de forma natural en la tierra pasa a las aguas subterráneas con bastante facilidad. El arroz se siembra en campos inundados de agua y si ese agua está contaminada el arroz lo absorbe también.
Existen zonas en el mundo donde se concentran los niveles más altos de arsénico en las aguas subterráneas: Argentina, Bangladesh, Chile, China, la India, México y EEUU. Como vemos Europa no está entre los lugares más afectados por el arsénico.
3.- ¿Por qué ahora es más preocupante que antes?
La razón está en que esta sustancia química presente de forma natural en procesos volcánicos, incendios forestales o en la erosión de rocas y minerales, también se encuentra ahora de forma artificial en la naturaleza debido al impacto agresivo del hombre sobre el medioambiente.
El porcentaje de arsénico sube preocupantemente debido a las emisiones industriales, la producción de energía a partir de combustibles fósiles y por el uso de fertilizantes y pesticidas entre otros motivos.
4.- ¿Por qué es malo el arsénico para la salud?
La OMS no tiene ninguna duda en calificarlo dentro de las 10 sustancias químicas más perjudiciales para la salud. Hoy se le considera un carcinógeno de categoría 1, es decir, se sabe que es una sustancia cancerígena para el hombre a partir de datos epidemiológicos.
Hay elementos suficientes que permiten establecer una relación de causa-efecto entre la exposición humana al arsénico y la aparición de cáncer. Numerosos datos muestran que puede causar cáncer de pulmón, de vejiga y de piel, entre otros. Parece una cuestión para tomársela muy en serio.
5.- ¿Qué dicen las autoridades sanitarias?
Podríamos decir que tienen colgado el cartel de “estamos investigando”, aunque algunos científicos advierten de que las medidas que se están tomando son insuficientes para proteger a la población.
Si revisamos el boletín oficial del estado, que señala las directrices a seguir desde la Unión Europea, observamos cómo según ha pasado el tiempo se ha ido rebajando la cifra de arsénico tolerable o inocua para la salud lo que nos da una pista de por dónde irán las cosas en el futuro.
Durante años se dictamina que la ingesta semanal tolerable de arsénico es de hasta 15 μg/kg del peso corporal. Sin embargo en 2009 se sitúa la cifra entre 0,3 y 8 μg/kg. Un año más tarde la OMS rebaja la cifra hasta un máximo de 7 μg/kg. En 2014 se lleva a cabo el estudio de la EFSA al que hacíamos referencia con anterioridad. La conclusión es clara: el arroz es el alimento que concentra la mayor parte del arsénico que se consume en la dieta.
En 2015 por fin Bruselas toma cartas en el asunto y rebaja la cantidad de arsénico a partir del año 2016. Sin embargo, esta limitación no zanja la cuestión. Los estados miembros se comprometen a recoger datos antes del 1 de enero de 2018 con el fin de revisar y reevaluar el límite máximo de arsénico inorgánico en el arroz y sus derivados.
6.- ¿Hay arsénico en otros alimentos?
Una de las principales fuentes de contaminación por arsénico es el agua que se usa para consumo alimentario y para la elaboración de comidas. Puede estar presente en frutas y verduras que hayan sido regadas por agua contaminada.
También se ha encontrado arsénico en algunos pescados, mariscos, carnes, aves de corral, otros cereales y algunos productos lácteos. En alguno de estos productos como en el marisco y el pescado el arsénico está presente en su forma orgánica, la forma menos tóxica.
7.- ¿Es mejor el arroz cultivado en la península ibérica?
Sin ninguna duda que sí. El arroz cultivado en España tiene unos niveles más bajos de arsénico que aquellos que son importados de otros lugares del mundo como Asia o EEUU. Sin embargo, esto no significa que el arroz nacional esté libre de arsénico. La distribución del arsénico en la península ibérica está estrechamente relacionada con la movilización de arsénico en zonas cercanas a minas, estén abiertas o cerradas.
El doctor Ángel Carbonell Barrachina, investigador de la Universidad Miguel Hernández en Alicante ha estudiado de forma minuciosa la contaminación por arsénico en nuestro arroz tomando muestras en diferentes lugares. Sus conclusiones arrojan datos por debajo de los 100 μg/kg, siendo en Extremadura, en Portugal y en Cataluña donde se han encontrado los índices más elevados (87 μg/kg y 80 μg/kg respectivamente) y hallándose los menos contaminados en Murcia y Andalucía (57 μg/kg y 54 μg/kg respectivamente).
El saber que nuestro arroz es apto para la salud y que tiene unos niveles bajos de arsénico es una buena noticia. Sin embargo, la realidad no es tan tranquilizadora, pues la normativa española no está obligada a especificar el lugar de origen de arroz que se envasa en España. Siendo más clara: puedo envasar arroz de otro lugar del mundo en nuestro país y venderlo como si fuese producido aquí. La omisión de información es parte de la estrategia de marketing. Si la marca es española el consumidor sobreentiende que el arroz también lo es.
Así que cuando compres arroz asegúrate que viene con denominación de origen protegida (DOP). En España actualmente contamos con tres arroces que entran dentro de esta categoría: el arroz del Delta del Ebro, El arroz de Valencia y el arroz de Calasparra. Por supuesto, su precio en nada se parece al del supermercado, es decir, es bastante más caro. Pregúntate también por qué.
Campos de arroz bañados de agua
8.- ¿Qué tipo de arroz contiene mayor concentración de arsénico?
Por desgracia el arroz integral, ya que es rico en numerosos nutrientes. En la investigación realizada por la FDA en 2012 fue esta variedad la que obtuvo el nivel más alto de los registrados. Esto es así porque el arroz integral mantiene la capa de salvado del grano original donde se concentra buena parte del arsénico.
Aunque el arroz integral es una opción más saludable que el arroz blanco, que ha pasado por un proceso de refinado, es preferible que los niños o mujeres embarazadas no lo consuman o lo eviten en la medida de lo posible si no se conoce el origen del arroz.
9.- ¿El arroz ecológico también lleva arsénico?
Sí, aunque presumiblemente en niveles bajos. La FDA afirma no tener información que demuestre que existen diferencias reseñables entre el arroz ecológico y el convencional. Un estudio realizado por la Agencia Nacional Alimentaria de Suecia (NFA) no encontró diferencias significativas entre el arroz de cultivo ecológico y el que no lo es.
Lo que sí podemos afirmar es que en el cultivo de arroz ecológico no se emplean agroquímicos ni semillas transgénicas. Además de que se respeta el ecosistema y el medioambiente y se utilizan métodos naturales para combatir las plagas.
Algunos productores de arroz ecológico aseguran que su arroz está 100% libre de arsénico lo que resulta difícil de creer al completo ya que el arsénico está en la tierra y en el agua. Sin embargo, afirman tener una serie de proveedores que a través de analíticas de laboratorio les han confirmado que no hay rastro de arsénico en sus arroces. No entraré a valorar si es puro marketing o no, que cada cual saque sus propias conclusiones.
Lo que sí parece estar demostrado según el profesor Carbonell es que el suelo de Doñana, dentro de nuestro territorio, es el menos contaminado por arsénico y parece el más adecuado para el cultivo de este cereal. Haciendo este post descubrí que el arroz de producción ecológica que nosotros consumimos se cultiva precisamente en esa zona, en las marismas del río Guadiamar.
10.- ¿En qué forma consumimos el arroz?
Debemos ser conscientes de cuál es nuestro consumo real de este cereal. No es lo mismo consumir un plato de arroz dos veces por semana que además consumir leche de arroz en el desayuno o tomar tortitas de arroz como tentempié, esto sin contar los productos en los que el arroz pueda estar oculto. El consumo puede aumentar y mucho sin que apenas nos demos cuenta y por tanto, nuestra exposición al arsénico puede ser aún mayor de lo que pensamos.
Por otro lado, niveles altos de arsénico inorgánico se han hallado en numerosos productos elaborados con arroz como la leche de arroz, papillas para bebés de arroz, los cereales de desayuno a base de arroz, galletas de arroz, tortillas de arroz, harina de arroz, barritas de cereales o de muesli, que lo contienen en su composición, y jarabe de arroz integral que se emplea para endulzar en ocasiones en la repostería industrial.
La Agencia Nacional Alimentaria de Suecia (NFA) analizó un total de 102 productos elaborados a base de arroz entre 2011 y 2012. Sus conclusiones fueron claras: en las tortitas de arroz y en el arroz integral se encontraron los niveles más elevados de arsénico.
plato de arroz
11.- ¿Es seguro que los niños y las mujeres embarazadas consuman arroz?
Después de recabar todos estos datos y ponerlos en su conjunto no creo que el arroz sea un producto que los niños y las embarazadas deben consumir habitualmente.
El daño que el arsénico puede causar a un niño es casi irreversible. La Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) señala en un informe que la exposición al arsénico de los lactantes y niños pequeños es de dos a tres veces superior a la de los adultos.
Pero no solo existe exposición al arsénico en los niños, también en los futuros bebés, ya que las gestantes también se ven afectadas por la presencia de arsénico en los productos que consumen.
En una investigación realizada por el Instituto Tecnológico de Massachusetts en EEUU y el Instituto de Investigación de Toxicología Ambiental de Tailandia se descubrió que la exposición al arsénico en el embarazo afecta a la salud de los bebés. Los investigadores llegaron a la conclusión de que se produce una alteración genética asociada a la inflamación y la respuesta inmune, lo cual, puede aumentar el riesgo de que estos niños desarrollen un cáncer.
La Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades también señala evidencias que relacionan la exposición al arsénico en el útero y durante la infancia con una mayor tasa de mortalidad en la edad adulta.
Además diversos estudios indican que inhalar o ingerir arsénico durante el embarazo puede ser dañino tanto para la madre como para el feto, aunque estos estudios no son concluyentes. Sí está demostrado en estudios en animales, donde se ha observado que dosis altas de arsénico son nocivas para las hembras preñadas provocando bajo peso al nacer, defectos de nacimiento y muerte en las crías.
12.- ¿Debemos eliminar el arroz de nuestra dieta y de la de nuestros hijos?
Es una decisión personal que cada familia debe tomar después de recabar información suficiente sobre la cuestión. Lo que es un hecho, es la postura de la EFSA que no deja lugar a dudas y recomienda lo siguiente: alimentar a los bebés y niños pequeños con una variedad de granos como parte de una dieta balanceada.
A esta recomendación también deben unirse las mujeres embarazadas. Cuando habla de variedad de granos se refiere al consumo de otros tipos de cereales o pseudocereales menos habituales en nuestra dieta como el mijo, el centeno, la quinoa, la cebeda, la avena o el maíz.
Tradicionalmente se ha iniciado la alimentación complementaria con papillas a base de arroz porque se ha considerado que los niños lo procesaban muy bien y era un alimento muy completo. No se trata de dejar de consumir arroz si no se quiere, pero la recomendación es muy directa: combínalo con otros cereales y no abuses de él.
Los hallazgos más preocupantes relacionados con la presencia de arsénico en productos elaborados a base de arroz los encontramos en leches de fórmula hidrogenadas a base de arroz para lactantes y papillas a base de arroz para bebés a partir de 6 meses.
En la medida de lo posible deberían evitarse y rotundamente no deberían venderse por el principio de precaución. Desgraciadamente se venden en cualquier supermercado y no hay ninguna etiqueta que nos advierta de la posible presencia de arsénico en dichos productos pensados para bebés.
Un problema que puede surgir en algunas familias con bebés con reflujo esofásico o con intolerancia a la lactosa que no se alimentan con leche materna o que ya no toman pecho, es que muchas veces se recomiendan leches de fórmula a base de arroz. La FDA sugiere buscar otro tipo de leche elaborada con otros cereales que sea compatible con el problema de salud.
Hay productos a base de arroz que una serie de organismos han determinado que son perjudiciales para los niños más pequeños. Así La Agencia Nacional Alimentaria de Suecia (NFA) recomendó en 2015 que los niños menores de 6 años no tomen tortitas de arroz y La Sociedad Europea de Gastroenterologia, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) aconseja que los lactantes y niños pequeños no consuman bebidas de arroz.
Tanto las tortitas de arroz como las bebidas de arroz son perfectamente prescindibles, por lo que en la medida de lo posible evita que tus hijos las consuman y si tú eres un fan de dichos productos intenta incluirlos en tu dieta solo de forma ocasional.
13.- ¿Cómo debemos consumir el arroz para minimizar sus niveles de arsénico?
Consume arroz nacional del que conozcas su procedencia real.
Revisa las etiquetas. En más de una ocasión nos cuelan en productos procesados el arroz. Ya sea la presencia de jarabe de arroz en repostería, arroz inflado en unos cereales de desayuno o harina de arroz en un pan sin gluten.
Evita otros productos a base de arroz como las tortitas, las bebidas vegetales o las barritas energéticas que sepas que llevan este cereal.
Abre tu cocina a otros cereales o pseudocereales que te sorprenderán gratamente y que harán que tu dependencia del arroz disminuya.
Evita comer arroz cuando salgas fuera de casa: desconoces la procedencia del arroz y la forma en que ha sido cocinado.
Limita el consumo de arroz a una ración semanal en niños y a dos raciones semanales en adultos.
Por mucho que te guste la paella es un plato que puede concentrar niveles elevados de arsénico por su manera de cocinarse. Consúmelo de forma ocasional.
Cocina el arroz de forma diferente a como lo has hecho hasta ahora y que explicamos en el siguiente punto.
cómo cocinamos el arroz
14.- ¿Cómo lo cocinamos?
Tradicionalmente hemos cocinado el arroz con dos partes de agua por una de arroz. Sin embargo, este método deja en el cereal prácticamente todo el arsénico. El profesor de ciencias biológicas Andy Meharg de la Universidad de Queens en Belfast así lo ha constatado. Realizó recientemente un experimento para la BBC. Se trataba de cocinar el arroz de diferentes formas con el objetivo de hallar aquella que redujese en mayor medida el nivel de arsénico del arroz. Llegó a la conclusión de que cocinando el arroz de forma tradicional la mayor parte del arsénico permanece en el plato.
Diferentes estudios están de acuerdo en las siguientes recomendaciones para cocinar el arroz:
Déjalo en remojo toda la noche o en la medida de lo posible mínimo 8 horas.
Lávalo y enjuágalo antes y después de ponerlo en remojo.
Lava el arroz hasta que el agua salga limpia.
Cuécelo con un mínimo de 5 partes de agua por 1 de arroz.
Desecha el agua donde lo has hervido.
Lava por última vez el arroz hervido.
El experimento al que hacíamos referencia unas líneas más arriba determinó que el método más seguro para cocinar el arroz era dejarlo en remojo toda la noche, lavarlo abundantemente y cocerlo con una proporción mayor de agua.
15.- Conclusiones finales
El consumo o no de arroz es algo que cada familia debe delimitar ajustándose a sus costumbres y su interpretación de la información que aquí se recoge. Como en todo, cada persona decide donde están los límites y lo que considera que es una alerta o un motivo de preocupación y qué no lo es.
Por esta razón os voy dar mi opinión y a contaros como lo hacemos nosotros. Desde que saltó la alarma por el arsénico en el arroz y comencé a leer sobre la cuestión, reduje el porcentaje de productos con arroz que entraban en casa. Si antes consumíamos de vez en cuando leche de arroz ahora ya no lo hacemos. Las tortitas de arroz también las hemos eliminado y hemos optado por tortitas de maíz ecológico o de quinoa.
Cuando el Vikingo comenzó con la alimentación complementaria dejamos las papillas para ofrecerlas en el desayuno de forma ocasional. Evitamos comprar papillas a base de arroz y optamos por papillas ecológicas elaboradas a base de granos enteros de cereales como el mijo o el trigo sarraceno. Como sabemos que en la guardería el Vikingo toma arroz una vez a la semana evitamos darle arroz en casa para que su consumo semanal se reduzca a solo una ración.
De vez en cuando nos gusta comer arroz pero tratamos de que sea de forma ocasional y cocinándolo siguiendo las recomendaciones comentadas anteriormente. Y si nos morimos por una paella intentamos elaborarla nosotros o comerla en un sitio que conozcamos y sea de confianza.
El poco arroz que consumimos es arroz ecológico semiintegral que se cultiva en la zona de Doñana y que sabemos que proviene de uno de los suelos más puros de España. Aún así nuestro consumo de arroz es bastante reducido.
Espero que el post te haya sido útil, si te ha gustado y crees que a otras personas les puede interesar comparte 🙂
¿Sabías todo esto sobre el arroz? ¿Te ha sorprendido? Comenta, estoy deseando saber tu opinión.
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Hoy nos acompaña en la recién estrenada sección de Entrevistas Lorena Crespo, fundadora de la asociación sin ánimo de lucro, pulpitos solidarios. Seguro que en los últimos días habéis oído hablar de ellos. Medios de comunicación como El País se han hecho eco de esta iniciativa solidaria.
Pero, ¿qué son los pulpitos solidarios? Se trata de pulpos de crochet que se dan, a modo de peluches, a los bebés prematuros o ingresados en el área de neonatos para mejorar su bienestar y favorecer su recuperación.
Como bien sabéis mi hijo fue prematuro, un CIR de tercer trimestre y permaneció ingresado en la unidad de Neonatos sus primeros cuatro días de vida (Nuestro piel con piel frustrado y Un ingreso en neonatos y unos padres desesperados). Así que éste proyecto me conmueve y me llega especialmente. Por aquel entonces hubiese agradecido enormemente que mi pequeño tuviese a su lado un pulpito al que agarrarse cuando nosotros no podíamos estar a su lado. Creo que me hubiese consolado y reconfortado a parte iguales. Por eso, me parece tan importante darle difusión a esta iniciativa y aportar mi granito de arena.
Pero, ¿dónde empieza esta historia? La historia de los pulpitos comienza en Dinamarca, cuando una bloguera y tejedora danesa recibió el email de un padre pidiéndole que le consiguiese un pulpito de crochet para su hijo prematuro. Josefine Hagen, así se llamaba esta bloguera, se puso manos a la obra y tejió el primer pulpito.
Fue tal el éxito de esta iniciativa que pronto surgió un movimiento solidario de tejedoras que se extiende por todo el mundo y que ha llegado por fin a España. Lorena Crespo, nuestra invitada, preside la asociación que aglutina este proyecto en nuestro país.
LA ENTREVISTA
Cómo se gesto la asociación pulpitos solidarios
¿Cómo conocisteis esta iniciativa que comenzó en Dinamarca en las navidades de 2012?
El primer contacto que tuvimos con este proyecto llegó gracias a una noticia publicada a través de las redes sociales. En ella comentaban brevemente los beneficios terapéuticos que un pulpito de crochet podía aportar a los bebés prematuros y el éxito que esta iniciativa estaba teniendo en Dinamarca.
¿En qué momento tomáis la decisión de convertiros en una asociación y poner en marcha este proyecto? ¿Cómo surge y quiénes son sus impulsores?
Tras ver el interés suscitado en Facebook por las noticias que provenían del proyecto madre, mi pareja y yo decidimos crear un grupo en la misma red social para aglutinar a la gente que estaba interesada en colaborar en este proyecto. Nuestro objetivo era homogeneizar los pulpitos conforme a los estándares marcados por la iniciativa original.
Al final, esto derivó en la creación de la asociación Pulpitos Solidarios, dando al proyecto una mayor formalidad y durabilidad en el tiempo.
¿Cuál es la labor que hace la asociación? ¿En qué consiste el trabajo que lleváis a cabo?
Nuestro trabajo principalmente consiste en contactar con los hospitales para presentarles nuestro proyecto, coordinar a las tejedoras voluntarias y los puntos de recogida solidarios. También llevamos a cabo el control de calidad, desinfección y embalado de los pulpitos, así como la entrega de los mismos a los hospitales, a estos se les entrega mediante nuestros voluntarios en la zona.
¿Por qué es tan importante para los bebés prematuros tener a su lado un pulpito?¿Existe investigación que avale los efectos positivos que los pulpitos producen en los recién nacidos?
Se sabe, por las numerosas ecografías hechas a bebés, que, durante el embarazo, muchas veces el feto toca o incluso sujeta o juega entre sus dedos con el cordón umbilical. Al nacer prematuros, deben despedirse de él antes de tiempo, se trata de devolverles de nuevo ese compañero que les ha acompañado durante tantos meses. El pulpo tiene ocho tentáculos, a los que el bebé puede aferrarse. Con los pulpitos los bebés se tranquilizan, mejoran su respiración, su ritmo cardíaco se vuelve más regular y obtienen mayores niveles de oxigeno en las sangre. Además los bebés que abrazan un pulpo son menos propensos a quitarse los tubos o los monitores que tienen que llevar conectados.
Con respecto a la investigación realizada, en Reino Unido se han realizado en los hospitales diversos estudios que confirman los beneficios anteriores.
pulpitos solidarios y el bienestar del bebe
¿En cuántos lugares del mundo funciona esta iniciativa y qué resultados ha obtenido?
Este proyecto funciona a nivel general en Europa, teniendo representación en Italia, Francia, Dinamarca o Reino Unido, entre otros lugares. También existen grupos en Estados Unidos y están empezando a organizarse en diversos países del resto de América. Es un movimiento que se extiende a nivel mundial. Con respecto a los resultados, hay miles de prematuros que han podido mejorar su salud gracias a la presencia de su pulpito.
De qué están hechos los pulpitos y dónde encontrarlos
¿Cuál es la composición de los pulpitos? ¿Con qué materiales y siguiendo que directrices deben ser tejidos?
Para la elaboración de los pulpitos se sigue estrictamente el patrón original danés, que es el que ha demostrado los beneficios y la mayor seguridad para los bebés. Este patrón se puede encontrar gratuitamente en nuestra web, Pulpitos Solidarios. Dentro del patrón se encuentran las especificaciones sobre materiales, medidas e higiene, así como una lista de hilos recomendados. Es muy importante que el pulpito sea tejido siempre en algodón 100% de primera calidad hipoalergénico.
¿Cómo os organizáis? ¿Quiénes tejen los pulpitos?¿Cuál es la logística empleada para hacer llegar los pulpitos a los hospitales? ¿Cómo se realiza la distribución?
Voluntarios de toda España tejen los pulpitos. Nos los pueden hacer llegar de dos formas: enviándolos directamente o dejándolos en los puntos de recogida solidarios que luego nos los envían a nosotros. En Tudela (Navarra) realizamos el control de calidad, el lavado, la desinfección y el empaquetado. Una vez está hecho, los enviamos a voluntarios del hospital de destino quienes se encargan de entregarlos.
¿En qué hospitales podemos encontrarlos?
Por el momento hemos entregado ya pulpitos en los siguientes hospitales: en el Hospital General Universitario de Elche, en el Hospital Universitari Dexeus de Barcelona, en el Hospital de Cruces en Barakaldo (Bizkaia) y en el Hospital Universitario de Burgos.
Próximamente los llevaremos a los siguientes hospitales: al Hospital Universitari Arnau de Vilanova en Lleida, al Hospital Teresa Herrera de la Coruña y a la Clínica Universitaria de Navarra.
Aparte de estos hospitales, también han confiado en nosotros el Hospital Quironsalud de Barcelona, el Hospital Universitario de Fuenlabrada, el Hospital Universitario Puerta del Mar, de Cadiz, el Hospital Universitario de Torrejon de Ardoz y el Hospital Nuestra Señora de Sonsoles en Ávila.
Vamos tan deprisa como tejen nuestras voluntarias, y prometemos que estos hospitales tendrán sus pulpitos lo más pronto posible.
Cómo han sido acogidos por padres y profesionales
¿Cómo ha sido la aceptación de esta iniciativa por parte del personal sanitario?
En los hospitales, antes de acceder a implantar el proyecto, todo el equipo médico estudia la iniciativa, y ven los beneficios que los pulpitos aportan a los recién nacidos. Finalmente nos confirman que desean colaborar con nosotros y se suman a la propuesta.
¿Y la acogida de los padres? Me imagino que lo habrán recibido con alegría. Nos encantaría que nos contases alguna anécdota que te haya emocionado especialmente.
Los padres están pasando un momento muy delicado en sus vidas, y todo acto que sea beneficioso para sus hijos lo reciben con los brazos abiertos. Más aún cuando la iniciativa proviene de personas voluntarias que la llevan a cabo con todo el amor del mundo y de manera totalmente altruista.
En el corto espacio de tiempo que llevamos funcionando hemos vivido momentos realmente emotivos. Por ejemplo, el caso de Pablo, un pequeño gran luchador que recibió su pulpito en Burgos. Su tía subió un dibujo a Instagram donde su prima Lucía pintaba a Pablo en su cuna con su pulpito, junto con una nota de agradecimiento que nos conmovió a todos. O la familia de unos pequeños ingresados en Dexeus. Sus padres nos contaban que, teniendo 2 horas de viaje del domicilio al hospital, se quedaban mucho más tranquilos dejando a sus bebés en compañía de los pulpitos. Pero estos son solo dos testimonios de los muchos que han ido surgiendo. Estas historias son las que nos dan fuerzas cada día para seguir adelante.
pulpitos solidarios dibujo y comentario en Instagram de agradecimiento
Cómo colaborar
¿Recibís algún tipo de financiación? ¿Cómo podemos ayudaros a llevar a cabo este proyecto?
Actualmente no tenemos ningún tipo de financiación, aunque se pueden comprar cupones solidarios en esta web, Las Cosicas de Laín que nos ayudan a soportar algunos de los gastos. También existen otras maneras de colaborar con este proyecto, tanto si sabes tejer como si no: informando de esta iniciativa a hospitales para que contacten con nosotros, convirtiendo tu tienda en centro de recogida solidario en tu ciudad, organizando talleres para ayudar a las voluntarias de tu ciudad a tejer pulpitos según los estándares de seguridad establecidos y, por supuesto, ¡tejiendo pulpitos!
¿Cuál es vuestro objetivo a medio-largo plazo? ¿Adónde os gustaría llegar con los pulpitos solidarios?
El único objetivo que tenemos por delante y por el que luchamos diariamente desde la asociación es que todos los grandes prematuros en España tengan su amigo y compañero de 8 patas.
Millones de gracias Lorena por la entrevista. Ojalá que todos los prematuros de España puedan tener como amigo a su pulpito solidario lo antes posible. Desde aquí mi más sincera felicitación por la gran labor que hacéis.
Me gustaría recordaros que en la página web de Pulpitos Solidarios podéis ampliar la información contenida en el post. Podéis encontrar donde se han realizado las últimas entregas de pulpitos, información sobre los talleres que se están impartiendo por toda España y patrones y consejos sobre cómo tejerlos, entre otras noticias importantes relacionadas con el movimiento, Octopus for a preemie.
Y por último os dejo el vídeo que han realizado Estefania Villegas y su marido Jesús Serrano explicando cuales son los pasos a seguir si has decidido unirte a la red de voluntarios y tejer también pulpitos.
Recuerda que puedes suscribirte al blog y recibir completamente gratis mi ebook, 3 Recetas para Vivir Sostenible. Y por supuesto, estás invitad@ a mi Comunidad de Facebook, Mujeres y Madres Sostenibles.
Queremos conocerte y que te unas a nosotras, ¿estás preparada para la crianza que cambia el mundo?
Hoy en Rosa Martínez Marán hablaremos de infertilidad de la mano de la vivencia personal de una gran amiga a la que admiro por su entereza y su generosidad: Patricia Cruz Pineda, escritora del blog Nani Creativa.
Os dejo con ella y con su relato. Adelante, amiga.
Un relato de infertilidad
¡Hola a tod@s!
Soy Patricia, del blog Nany Creativa. Nací en Honduras pero actualmente resido en Grecia. Hoy estoy aquí con ustedes gracias a la invitación de Rosa. Voy a hablarles de un tema del que no se suele hablar o no se toca muy a menudo. Sé que se están preguntando que hace una niñera hablando de infertilidad. Les hablaré desde mi experiencia, no como niñera, sino como una mujer, que como muchas otras, ha pasado por esta situación.
Ésta es mi historia:
Todo comienza contigo
Me casé a los 23 años con la ilusión de formar una familia. Como todo matrimonio joven deseábamos tener hijos, era muy importante para ambos porque los dos éramos hijos únicos.
Cuando te casas con la ilusión de tener descendencia todo gira en torno a este tema. Piensas con tu pareja cuántos hijos tendrás, con qué nombres les bautizarás, siempre hablábamos de ello. Cuando nos casamos no había terminado la universidad, así que llegué a un acuerdo con mi mamá, terminaría la universidad antes de ser madre. En aquel entonces, a pesar de ser mayor de edad, dependía económicamente de ella. Más tarde, pasaría a depender de mi esposo.
Sin embargo, a los meses de casarme inicié mis controles ginecológicos. Ya en el primer año de casada, el ginecólogo encontró unos quistes en mis ovarios que fueron extirpados. Más tarde volví a sufrir otra cirugía para extraerme un ovario. Me preocupaba que al contar con uno solo no pudiese quedarme embarazada pero los médicos dijeron que no habría ningún problema.
Dos años y medio después seguíamos sin lograr el embarazo soñado y yo había cambiado de ginecólogo tres veces. El que me estaba tratando en aquel momento encontró ciertas irregularidades en mis hormonas y en el ovario que me quedaba. Por ello, me remitió a otro doctor, un especialista en infertilidad.
El nuevo médico volvió a repetir los exámenes y a someterme a otros nuevos. Fue una época en la que me pasaba el tiempo en laboratorios y citas ginecológicas. Un día, en frío y sin ningún tacto, me dijo lo siguiente: nunca podrás tener hijos.
Me dijo que lamentaba darme esa noticia, pero que no podía hacer nada, que mi caso era muy especial. Su diagnostico era rotundo, no podía tener hijos ni de forma natural ni por inseminación.
Mi cara reflejaba la desolación que sentía en aquel momento. Entonces me habló de una opción que no era viable en Honduras pero que si se llevaba a cabo en EEUU: la fecundación in vitro. Lo discutí con mi esposo y con mi familia. Era la única esperanza que teníamos de qué pudiese ser madre. Así que decidimos agarrarnos a esa opción y seguir adelante.
Hicimos todos los preparativos y volamos hasta Miami, Florida, a una reconocida clínica de fertilidad, me acompañaron mi esposo y mi madre. Pasamos unos días llenos de angustia y de nervios mientras me hacían todas las pruebas, mi madre fue el gran sostén que necesitaba en aquellos momentos.
Finalmente nos citaron a los tres para darnos los resultados e informarnos de todo lo referente al proceso. Estimaron que tenía un 70 por ciento de posibilidades de quedar embarazada con ese método. Sin embargo, no fue agradable escuchar todos los riesgos que conllevaba el tratamiento y las dificultades añadidas por los numerosos quistes que tenía en el ovario.
El diagnostico que dio el médico fue muy claro: era infértil y mi caso era uno entre un millón. Para mis oídos fue como si me pasarán por delante una película. Nunca olvidaré ese día, agarrada de manos por mi madre y mi esposo.
Sentí, en ese momento, que mi mundo se paralizaba. No supe que decir y el doctor creyó que había tomado el diagnostico con resignación. Entonces nos propuso que adoptáramos, que era la única forma de que lograse ser madre. Sin embargo, decidimos no hacerlo.
El dolor nunca se va
Por mi propia experiencia, puedo decirles a aquellas mujeres que estén en una situación similar, que no habrá nada ni nadie que te quite ese dolor silencioso. Por ello, tu entorno debe respetar tus decisiones y entender que necesitas un tiempo de duelo.
El después fue terrible, tuve muchas crisis y depresión. Aceptar que todo lo que habías soñado ya no será, que el mundo no es como lo esperabas, es muy duro.
Mi abuela y mi madre fueron mis grandes apoyos. Tuvieron una gran paciencia, con amor y con ganas, me ayudaron a seguir adelante. Lo más importante cuando pasas por un proceso así, es aceptar la nueva situación y darte tiempo para verbalizar lo que sientes. Cuando te sientas lista, háblalo con tus familiares, con tu pareja, así poco a poco irá sanando y disminuyendo el dolor que sientes.
El dolor nunca se va, solo se mitiga con el paso del tiempo. Por ello, es tan importante contar con el apoyo de tu familia y tu pareja. Así el camino se hace más fácil. Hablar sobre el tema es muy importante para ir superándolo, llorar si lo necesitas, darte un tiempo de luto. Sin embargo debes saber que la vida continua, que puedes encontrar algo o alguien que llene ese vacío.
Al final mi matrimonio no pudo salvarse y se derrumbó. Habíamos llegado a un punto en el que ya no podíamos continuar juntos y nos divorciamos. Mi esposo había empezado a beber cada vez más, hasta el punto de hacerlo todos los días. Tuve que ser la fuerte y tomar una determinación. Estas decisiones es mejor hacerlas en pareja, aunque en mi caso, no pudo ser. Os recomiendo que si deseáis salvar vuestro matrimonio busquéis ayuda.
Mi familia me apoyaba pero mi esposo no tenía a nadie. Pensé que no podía ser egoísta, él podía formar una familia con otra mujer cuando se sintiese preparado. Seguir juntos solo suponía hacernos más daño del que ya nos estábamos haciendo. Mi experiencia matrimonial no fue la mejor, él solo pensaba en ser padre y que yo no pudiese concebir hizo que se frustrara.
Tomar la decisión de adoptar tampoco era una opción para nosotros. La adopción debe ser una decisión consensuada en pareja. Si alguno de los dos no se siente capaz quizás no pueda llevarse a cabo. A veces solo es cuestión de tiempo, hasta que el otro acepte y esté listo para acoger al niño. Si optas por la adopción tendrás que darle mucho cariño, amor y protección a esa criatura como si fuera tu propio hijo.
Aferrarnos al deseo de ser madre lo hace todo aún más difícil. Si estás pasando por algo así ahora, me gustaría hacerte unas sugerencias: evita durante un tiempo fiestas infantiles, baby showers y cualquier tipo de celebración que te lo recuerde. Si estás en una etapa muy sensible es posible tus sentimientos vuelvan a resurgir con más fuerza aún.
Por otro lado, trata de buscar actividades que te hagan sentir bien, algunas de ellas podéis hacerlas en pareja. Eso os hará sentiros más unidos, también la vida sin hijos puede disfrutarse mucho. Y en futuro si os sentís preparados es probable que os plantéis adoptar.
Espero que mi relato te sea de gran ayuda si estás pasando por algo similar. A veces, el universo, Dios o el ser en el que creas, si no nos ha dado ese don, ha sido por una maravillosa razón que desconocemos. Tal vez algún día podamos descubrirla. Mientras tanto dejemos atrás el pasado y disfrutemos de la vida y del presente.
Confío en que la experiencia de Patricia te haya resultado valiosa, si te ha gustado el post comparte 🙂
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Queremos conocerte y que te unas a nosotras, ¿estás preparada para la crianza que cambia el mundo?
Por fin puedo compartir con vosotr@s la segunda parte del post. Os cuento el desenlace del ingreso en neonatos del peque y nuestra absoluta desesperación ante la concatenación de los acontecimientos.
Si te perdiste la primera parte, puedes leerla aquí. Tal y como os contaba en la anterior entrega, mi pequeño había dejado de respirar a los pocos minutos de nacer y se lo habían llevado a la unidad de neonatos. Desinformados y muy cansados nos fuimos a dormir a medianoche con la esperanza de recuperar pronto a nuestro pequeño.
PRIMEROS DÍAS
Al día siguiente volvimos a primera hora y sufrimos un nuevo sobresalto. Nuestro peque tenía una sonda gástrica conectada. Nuestro desanimo y desconcierto iba en aumento.
Volvimos a pedir información, ante una nuestra insistencia, una pediatra de guardia se tomó la molestia de leerse el expediente y sacarnos de la desinformación. Era domingo al mediodía, habían pasado 24 horas
Según el informe estaba allí por una hipoglucemia. Aunque había sido ingresado por la apnea, al revisar sus niveles de glucosa había descubierto que eran bastante bajos, así que habían puesto en marcha el protocolo para esta situación. El protocolo consistía en alimentarlo con leche de fórmula inmediatamente.
El problema era que el pequeño había vomitado parte de la leche, su cuerpo no la había tolerado bien. Por supuesto, eso había puesto en marcha otro protocolo nuevo. Era pertinente hacerle nuevas pruebas por si tenía algún problema digestivo que hubiese provocado la intolerancia. Todo esto suponía dejarle ingresado como mínimo un día más.
Llegados a este punto voy a explicar brevemente en qué consiste la hipoglucemia neonatal. Una hipoglucemia es un descenso de la cantidad de glucosa en sangre. Según un informe de la Asociación Nacional de Pediatría se produce cuando falla el proceso normal de adaptación metabólica después del nacimiento.
La incidencia de hipoglucemia en recién nacidos es mayor que en otros momentos de la vida de una persona, precisamente por ser un período crítico. Además si el bebé es prematuro o un CIR (como era nuestro caso) la incidencia es aún mayor. Se estima que tienen unos depósitos de glucógeno en el hígado deficientes, es decir, tiene pocas reservas para adaptarse a la vida fuera del útero.
Por supuesto, esto lo desconocíamos y tampoco nadie se tomo la molestia de contárnoslos.
Nos dejaron bastante preocupados, la salud de nuestro hijo se complicaba por momentos. Pregunté si podía ofrecerle el pecho y la respuesta fue afirmativa. Podía iniciar la lactancia cuando quisiera. Sin embargo, en esas 24 horas no había recibido ni una sola directriz: nadie me había dicho que si el bebé no estimulaba el pecho yo debería hacerlo con un sacaleches.
En mi ignorancia informada estaba convencida de que la leche subiría por sí sola. Y por supuesto, no subió (Mis dificultades con la lactancia las abordaré en otro post).
La sala de neonatos estaba muy llena ese domingo. Fue entonces cuando me percaté de que otras mamás se estimulaban el pecho con un sacaleches y yo también comencé a hacerlo. Nadie me dijo que tenía que hacer ni con que frecuencia. Simplemente me limite a imitar a las otras mamás que estaban en la unidad. Por supuesto, no salió nada. Ni una gota.
En teoría la unidad de neonatos estaba abierta las 24 horas del día, en la práctica no eras bienvenida a cualquiera hora. De hecho, nos informaron de los horarios puntualmente. Las horas venían marcadas por la obsoleta medida de las tres horas. Así es como se alimentaba en la unidad de neonatos: no a demanda. Molestabas si te quedabas más tiempo del que ellos consideran prudencial.
Las recomendaciones en la unidad eran constantes: “déjale descansar”, “ya habrá tiempo para cogerle”, “no le despiertes”, “no alargues la toma que se le junta con la otra” y un largo etcécera de atropellos. Siempre había una enfermera dispuesta a dar un consejo que no habías pedido. Nos trataban a las mamás como a niñas jugando con muñecas, como si nuestros hijos no nos perteneciesen y ellas tuviesen la capacidad de decidir.
Permanecíamos en la unidad de neonatos todo el tiempo que podíamos. Mi peque apenas lloraba y si lo hacía en cuanto escuchaba mi voz se callaba y entraba en un dulce sueño. Se dormía plácidamente y se acurrucaba en mi pecho cuando le tomaba en los brazos. Y yo le hablaba como hice siempre, le decía que le quería, que pronto nos iríamos a casa. Procuraba alargar el piel con piel pero cuando el resto de mamás se iban a mí también me invitaban a marcharme.
Cada mañana despertaba con la ilusión de tener a mi peque por fin a mi lado, pero de nuevo, nos llevábamos otra decepción. La distancia de apenas unos metros había frustrado nuestras ilusiones, nuestros planes. La imagen idílica de familia disfrutando de nuestros primeros días juntos se esfumó, se quedó solo en un deseo.
La realidad era muy distinta. No me despertaba mi bebé en la noche llorando, no podía abrir los ojos y verle, no siempre podía cambiarle el pañal si lo necesitaba, no podía besarle ni acariciarle cuando yo quisiera. NO. Estaba en una sala rodeado de otros bebés y lejos de nosotros, sus padres.
Nos sentíamos abatidos e impotentes aunque nos repetíamos que era por su bien. Yo apenas empezaba a tener calostro, habían pasado 48 horas. Por supuesto, lo que salían eran solo gotas, mi calostro no era suficiente para alimentar a mi bebé. Aunque yo le ponía al pecho, él era incapaz de engancharse. Así que tocaba suplementarlo con leche artificial. Estaba furiosa, era lo no queríamos de ninguna de las maneras.
La situación me generaba una gran frustración y un gran sentimiento de culpabilidad, ¿Por qué no era capaz de darle el pecho a mi pequeño? Por supuesto, nadie fue capaz de detectar lo que pasaba, pero consejos y manipulaciones innecesarias me llevé bastantes de propina.
El lunes fueron retirando cables. Aunque su alta no era inminente la mía si lo era. Sin embargo, al detectarme una anemia en un control rutinario decidieron dejarme ingresada un día más. Me alegré enormemente porque no quería irme a casa sin él. Además existía la posibilidad de que el peque recibiese también el alta entonces.
Sin embargo, cuando parecía que la hipoglucemia estaba solucionada empezaron a amenazar con dejarle más tiempo ingresado si subía la bilirrubina. Para entonces estábamos ya desesperados.
LA DESPEDIDA
El martes yo recibí el alta pero mi pequeño se quedó ingresado. La idea era tenerle un día más en la unidad y el miércoles darle el alta si todo iba bien. Me inquietaba enormemente escuchar ese “todo bien”, me había hartado de escucharlo los últimos días y el alta parecía que no llegaba.
Teníamos que irnos a casa y a mí se me rompía del corazón por tener que irme sin él. Todo el arrojo y la presencia de ánimo que había demostrado se esfumó. Una cosa era tener a mi hijo a solo unos metros ingresado y otra muy distinta poner 60 kilómetros de distancia entre él y yo.
Fuimos a despedirnos de él y me rompí. Ya no pude contener las lágrimas, lloraba sin consuelo.
Todavía hoy casi dos años después no puedo evitar llorar al recordarlo. Me rodearon las enfermeras, el personal de la unidad y mi pareja, no había forma humana de consolarme. Nada podía aliviar mi pena.
Cogí a mi hijo en brazos. Le besé, le abracé, le dijo que le quería, que le queríamos muchísimo y que al día siguiente estaríamos de nuevo allí junto a él, que nos iríamos a casa. Mi pareja tuvo que sacarme a rastras de allí, teníamos que irnos.
Nos fuimos con nuestra pena enorme, con el corazón roto pero con la esperanza del alta al día siguiente. De camino en el coche seguí llorando. El momento de llegar a casa fue uno de los más tristes. Había imaginado tantas veces ese momento: entraríamos en casa, nuestros gatitos se acercarían, les presentaríamos al nuevo miembro de la familia y empezaríamos nuestra nueva vida.
Sin embargo volvimos solos y derrotados, con las manos vacías. Aún se me llenan los ojos de lagrimas al recordarlo.
Sin embargo, había que mitigar la impotencia haciendo algo que no fuese llorar. Así al día siguiente fuimos al registro civil a primera hora aunque antes dejamos la poquita leche que había conseguido sacarme en el hospital.
La nota divertida la puso mi madre cuando me llamó a primera hora para aconsejarme que le pusiésemos al niño un nombre compuesto. Tema que le quitaba el sueño desde hacía meses. El nombre le daba igual, el nombre de mi padre, el de mi suegro o el de mi chico…Al final le dije de broma que le habíamos registrado como G de los desamparados.
EL DESENLACE
Y finalmente volvimos al hospital y nos dijeron aquello que deseábamos escuchar desde hacía cuatro días: podíamos irnos a casa.
No podíamos ser más felices. Y nos montamos en el coche y de camino no paraba de preguntarme, “¿y ahora qué?”
No había pasado un solo minuto con mi hijo a solas, apenas nos conocíamos, las dudas se acumulaban en mi cabeza, ¿podría darle el pecho? ¿Sabría atenderle? ¿Volvería a sufrir una apnea? ¿Sería una buena madre? (En adelante aborrecería ese concepto)
Fue entonces cuando fui consciente de mi nueva situación y me sentí por primera vez MAMÁ. Esta fue nuestra experiencia en neonatos aunque a esta historia aún le faltan algunos capítulos por escribir. ¿Me acompañas?
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Queremos conocerte y que te unas a nosotras, ¿estás preparada para la crianza que cambia el mundo?
Con motivo del día de la mujer que se celebra del 8 de marzo quiero invitaros a un evento de crianza y maternidad que tendrá lugar dentro de unos días en Valladolid. La organizadora de este evento es Sheyla Gómez, asesora maternal y madre de dos hijos. Conozco a Sheyla a través de las redes sociales y cuándo me comentó esta iniciativa estuve encantada de sumarme a ella y darle la mayor difusión posible. La verdad que el plantel de ponentes es espectacular. 🙂
En este post os voy a dar toda la información necesaria para que podáis uniros al evento. Además he incluido una breve entrevista en la que Sheyla nos dará más datos y nos aclarará algunas dudas sobre la jornada.
Cuándo: el domingo 12 de marzo de 2017. El horario es de 10-14 y de 16-20h. Habrá un descanso de dos horas para comer y reponer fuerzas.
Dónde se celebra: en Santovenia de Pisuerga, en la provincia de Valladolid. La localidad está a unas dos horas y media de Madrid y a unos 7 kilómetros de Valladolid.
Ya. Quizás te pilla un poco lejos. Por esa razón, por si no puedes estar de forma presencial, existe la posibilidad de seguirlo de forma online. De hecho, esa es la opción que yo he elegido porque me es imposible estar presente pero no quiero perderme el evento por nada del mundo.
Precio: son solo 10 euros.
Hasta cuándo puedo reservar mi plaza: está abierto el plazo hasta el viernes 10 de marzo a las 23:59.
Temática de las ponencias:
El método hipopresivo: si has sido madre te interesa, ya que es posible que tu musculatura abdominal y tu periné no estén en su mejor momento.
Charla Montessori de 0-6 años: si no conoces este método te va a abrir un mundo de posibilidades.
La preparación al parto a través de la danza del vientre. Es una de las ponencias que más me atrae. Estoy deseando saber más.
La maternidad y el duelo. Desgraciadamente sigue siendo un tema tabú en nuestra sociedad.
La alimentación de los lactantes que ya no son bebés. Alude a la lactancia prolongada y como mantenerla con éxito.
La educación sexual desde la infancia. Suele ser una cuestión incómoda que muchas veces los padres no saben cómo abordar.
Las claves para una maternidad empoderada. Esta ponencia me fascina, la imparte una de las ponentes que más admiro: Irene García Perulero.
Escuelas libres y Homeschooling. Una vertiente en auge en nuestro país que merece la pena conocer.
El porteo en situaciones especiales y a partir del año. Otra de las ponencias que no pienso perderme, adoro portear.
¿Quienes son las ponentes?
El grupo incluye a una serie de mujeres que son una referencia en cada una de sus materias: Pilar Martínez, Irene García Perulero, Belén Chulio, Nuria Gallego, Cristina Núñez, Maite F. Lurbe, Beatriz Fernández, Montse Sánchez, Rosa Eva Rabanillo y Sheyla Gómez, ponente y organizadora de este evento.
Os dejo un enlace a su blog por si queréis conocer más a fondo el currículum de estas mujeres y el contenido más detallado de la charla de cada una de ellas. Pinchad aquí.
Entrevista a Sheyla Gómez
Como estaba interesada en el evento me puse en contacto con Sheyla para pedirle un poco más de información. Tengo que agradecerle enormemente que accediese a concederme esta entrevista. Os dejo con ella.
Sheyla, me gustaría que nos contases algunas cosas sobre ti para que te conozcan un poco mejor las lector@s del blog.
Soy mami de Alma y Abel de 4 y 13 años respectivamente. Empecé hace ya cuatro años a formarme, me inicié con un curso de asesora de lactancia. Me gustó tanto, que cree el grupo de apoyo de Tudela de Duero, el cual, sigue activo. Más tarde, me apunté a otra formación de lactancia, me uní al curso de Edulacta. Su programa me enamoró. Desde entonces formo parte del equipo de formación, ya que confiaron en mí. Posteriormente me formé con asesora de porteo, Baby bath support, PNL, gestión emocional y método naces, entre otras formaciones relacionadas con el mundo de la maternidad.
Siempre me ha interesado proponer actividades con las familias. Hemos hecho varios flash mob porteando y está funcionando el baby-cine teta en Valladolid desde abril de 2016. También tengo un blog. La web surgió hace tan solo un par de años. No soy todo lo activa que me gustaría por temas laborales pero suelo subir algún que otro post.
El evento lo llevo yo directamente con apoyo de las ponentes y algunas amigas que me dan difusión. Llevo intentando organizarlo desde hace casi tres años. Siempre obtenía negativas por parte de diferentes ayuntamientos de la zona hasta que una mami que conozco de Santovenia lo comentó en la concejalía de su pueblo. A la concejala le encantó la idea ya que está a favor de la crianza respetuosa. Gracias a ello, por fin, este sueño que tenía desde hace años ve la luz.
¿Cuáles son los temas que se van a tratar? ¿Nos puedes dar un avance?
El programa es muy completo. Aún así me he quedado con ganas de traer a más ponentes pero era inviable. Se van a abordar temas de lactancia, AC, los hipopresivos, danza y movimiento, porteo, Montessori, educación, duelo maternal y la sexualidad en la infancia. Son unas ponentes muy prestigiosas y cañeras. Os va a encantar.
¿Cómo se pueden seguir las conferencias?
Las charlas pueden verse de modo presencial y online. De modo presencial se va a poder entrar y salir cuando se quiera. Por supuesto, se puede ir con peques. Además Noemí de Nim hará algunas cosillas para tener a los niños entretenidos esos ratos.
Algunas amigas están interesadas en el evento pero no pueden trasladarse a Valladolid, ¿cómo va a ser la transmisión online? ¿Es en directo?
Lo sé. Hay mucha gente interesada en verlas pero que no pueden asistir por encontrarse en otras localidades o en otros países. Por suerte, el evento también ha llegado al otro lado del charco.
La transmisión online será en diferido ya que es inviable llevarlo a cabo en directo. Son ocho horas de conferencias seguidas.
Entonces, ¿se van a grabar las ponencias y se podrán ver durante unos días?
Sí. Hemos decidido grabarlo, editarlo y enviar posteriormente el enlace de modo privado a esas personas que se apunten al evento online. La idea es que puedan ver las charlas con calma y las veces que quieran. Somos madres y padres con obligaciones y niños pequeños y no podemos estar enganchados ocho horas seguidas al ordenador para verlo.
¿Se puede comprar ya la entrada?
Sí. Entrando en este enlace podéis comprar la entrada online y presencial. Se paga por transferencia bancaria o por Paypal. Podéis comprar la entrada hasta el 10 de marzo a las 23:59 horas. ¡Aún estáis a tiempo!
La verdad es que me encantaría que viniese mucha gente de modo presencial para poder dar algún achuchón que otro a otras blogueras, amigas y profesionales de estos ámbitos a las que aprecio un montón.
Desde aquí te doy las gracias, Sheyla por la entrevista. Te deseo mucho éxito con esta jornada, estoy deseando que llegue el día.
Y vosotras, ¿qué me decís? ¿No me digáis que no promete? ¿Conocíais el evento? ¿Os unís a nosotras?
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Explicadas paso a paso y con consejos muy útiles para ponerlas en práctica. Una forma fácil y sencilla de introducirte en la cosmética DIY.
La vida sostenible que siempre has querido a tu alcance.